Orgullo y prejuicio (novela)

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Orgullo y prejuicio
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Darcy junto a Lizzie. Ilustración de la edición 1895.
Género Novela Ver y modificar los datos en Wikidata
Subgénero Novela de maneras y sátira Ver y modificar los datos en Wikidata
Idioma Inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título original Pride and Prejudice
Texto original Pride and Prejudice en Wikisource
País Reino Unido Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación 117201813 y 28 de enero de 1813 Ver y modificar los datos en Wikidata
Formato Papel, rústico y cartoné
OCLC 38659585 Ver y modificar los datos en Wikidata
Serie
Sense and Sensibility Ver y modificar los datos en Wikidata Orgullo y prejuicio Mansfield Park Ver y modificar los datos en Wikidata
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Orgullo y prejuicio (en inglés, Pride and Prejudice), publicada por primera vez el 28 de enero de 1813 como una obra anónima, es la más famosa de las novelas de Jane Austen y una de las primeras comedias románticas en la historia de la novela. Su primera frase es, además, una de las más famosas en la literatura inglesa: «Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa.»

Es una novela de desarrollo personal, en la que las dos figuras principales, Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy, cada uno a su manera y, no obstante, de forma muy parecida, deben madurar para superar algunas crisis, aprender de sus errores para poder encarar el futuro en común, superando el orgullo de clase de Darcy y los prejuicios de Elizabeth hacia él.

Es una de las obras más conocidas de la literatura inglesa, gracias a innumerables ediciones, algunas películas (como Orgullo y prejuicio, de 2005), reescrita incluso en forma de un musical de Broadway (1959).

Génesis[editar]

Cuando Jane Austen escribió Orgullo y prejuicio, apenas tenía veinte años, y compartía habitación con su hermana. Escribía en simples cuadernos. La primera redacción de la obra data del periodo 1796; inicialmente recibió el título de First Impressions (Primeras impresiones), pero nunca fue publicado con ese nombre. Esta primera versión de la novela ya estaba esbozada por Jane Austen a los 21 años. En 1797 el padre de Jane lo ofreció a un editor, que lo rechazó.

Jane Austen revisó la obra en 1809-1810 y de nuevo en 1812, y la ofreció entonces, con el apoyo de su hermano Henry, a otro editor, que había publicado Sentido y sensibilidad el año anterior.

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Se publicó por primera vez el 28 de enero de 1813. Lo mismo que su predecesor y La abadía de Northanger, fue escrito en la rectoría de Steventon.

Argumento[editar]

La familia Bennet reunida

La novela describe poco más de un año en la vida de un pequeño grupo de jóvenes en el campo cerca de Londres en el cambio de siglo (del XVIII al XIX), durante el reinado de Jorge III.

En el centro de esta sociedad se encuentra la adorable y muy alocada familia Bennet, con sus cinco hijas casaderas, de entre 15 y 23 años (de mayor a menor: Jane, Elizabeth, Mary, Kitty y Lydia). La señora Bennet ve el matrimonio como única esperanza para sus hijas, pues tras la muerte del señor Bennet las jóvenes quedarán abandonadas a su suerte cuando Williams Collins (primo de las muchachas y heredero de todo, debido a que la propiedad forma parte de un mayorazgo) tome posesión. El mayorazgo sólo se transmite por linaje masculino, de manera que, al fallecimiento del padre, la madre y las hijas perderán la mayor parte de la fortuna y el derecho a habitar la propiedad. La señora Bennet está muy emocionada por las noticias de la llegada de un hombre soltero "de considerable fortuna" (cinco mil libras anuales) al vecindario: Charles Bingley. El señor Bingley ha alquilado la finca Netherfield, donde planea establecerse temporalmente con sus dos hermanas, la señorita Bingley y la señora Hurst, así como su cuñado, el señor Hurst. La señora Bennet espera casar a alguna de sus hijas con el señor Bingley.

Poco después, Bingley y su grupo, que ahora incluye a su amigo íntimo, Fitzwilliam Darcy, acuden a un baile público en el pueblo de Meryton. Al principio, Darcy suscita admiración debido a su elegante figura y sus ingresos de diez mil libras al año. No obstante, rápidamente los vecinos lo consideran orgulloso, alguien que los desprecia como socialmente inferiores. De hecho así lo considera la familia Bennet, cuando Elizabeth Bennet oye a Darcy declinar la sugerencia de Bingley de que la saque a bailar, pues no la encuentra suficientemente hermosa para merecer su atención. Este comentario la hiere en su orgullo y aprovecha cualquier ocasión para hacer uso de su ingenio, permitiéndose ironías que bordean lo admisible en una joven. Bingley, por su parte, resulta muy agradable, baila con varias de las jóvenes disponibles en el lugar, pero desde el principio muestra una decidida admiración por Jane Bennet, la mayor de las hermanas. Deseosa de animar esta unión tan ventajosa, la señora Bennet intenta forzar que Jane y Bingley se puedan encontrar juntos. Para su dicha, después del primer baile Jane es invitada a Netherfield (casa alquilada por Bingley) en donde enferma de neumonía, por lo que Elizabeth camina hasta allí a cuidarla; esto provoca burlas por parte de las hermanas de Bingley, pero despierta cierta admiración en Darcy, que no puede dejar de mirarla. Durante los días siguientes, conversan mucho mientras ella se encuentra cuidando a su hermana enferma y casi siempre terminan discutiendo, lo cual molesta a Elizabeth y provoca que Darcy la admire por su ingenio y viveza, además de sus expresivos ojos.

Poco después del baile, el señor Collins, quien heredará el patrimonio Bennet, visita a la familia. Collins es una figura cómica, un clérigo pomposo y bufón cuya idea de una tarde amena es leer a sus primas los Sermones de Fordyce[1] ; se complace en mencionar continuamente el nombre de su gran patrona, la condesa Lady Catherine de Bourgh. Siguiendo la imperiosa sugerencia de Lady Catherine de que debe casarse, Collins ha decidido compensar su papel en el futuro empobrecimiento de sus primas casándose con una de ellas.

Durante una velada, el señor William Lucas sugiere a Elizabeth como compañera de baile para Darcy y ésta lo rechaza, debido a que él anteriormente había expresado que no bailaría con ella; sin embargo, durante un segundo baile celebrado en Netherfield él le pide un baile y ella acepta. Durante el baile discuten fríamente y Elizabeth (Lizzy) cada vez le soporta menos. Por su parte, Darcy cada vez la admira más, aunque no deja de notar el terrible comportamiento de sus hermanas menores, su madre (que se la pasa jactándose de que Jane se casará con Bingley) y su padre, lo cual hace que la desestime como posible pareja. El señor Collins propone matrimonio a Elizabeth, pero ésta lo rechaza tajantemente. Aunque la señora Bennet intenta promover el matrimonio, el señor Bennet, quien no siente gran simpatìa por su sobrino, apoya la decisión de su hija favorita.

Mientras tanto, Elizabeth empieza a sentirse atraída de un oficial recientemente llegado, el señor George Wickham, que afirma que ha sido privado de su legítima herencia nada menos que por el señor Darcy, con lo que se fortalece la reprobación de Elizabeth, dados los prejuicios que tiene hacia él. Después que Elizabeth rechaza al señor Collins, éste se casa rápidamente con Charlotte Lucas, la mejor amiga de Elizabeth, quien acepta su ofrecimiento con una estimación realista de sus opciones, dado que ya ha cumplido 27 años y sólo tiene una pequeña dote.

El señor William Lucas sugiere a Elizabeth como compañera de baile para el señor Darcy.

Para este momento, la opinión que la gente del sector tiene de Darcy ha decaído enormemente, en parte por la actitud fría que todos los lugareños ven en él, pero mayormente porque Wickhan ha hecho de dominio público las injusticias que asegura Darcy ha cometido contra él, además de revelar cualidades reprobables que conoce tras haber vivido cerca de él tantos años.

Cuando Bingley decide repentinamente marcharse de nuevo a Londres desilusionando a Jane y solo explicando a través de una carta; por parte de la señorita Caroline Bingley, aclarando en el primer párrafo que pasarían todo el invierno en Londres; en casi toda la carta se encontraban elogios hacia la señorita Georgiana Darcy. Aun con esto Elizabeth mantiene sus sospechas de que el señor Darcy tuvo algo que ver en el asunto.

Elizabeth visita a Charlotte, que vive ahora bajo el dominio de la tía de Darcy, Lady Catherine, una mujer acostumbrada a imponer su voluntad sobre la vida del resto. Estando con ellos, Darcy visita a la condesa y se aloja en su casa en la propiedad vecina, Rosings. Elizabeth y Darcy se ven obligados a verse muy frecuentemente. Sin embargo, un día el Coronel Fitzwilliam, primo de Darcy, durante una conversación con Elizabeth revela que oyó decir a éste que libró a un buen amigo de un matrimonio inconveniente, lo que confirma las sospechas de la joven respecto a su responsabilidad en las penas de su hermana.

Paralelamente, los encantos de Elizabeth, acaban seduciendo al señor Darcy, lo que provoca que finalmente le declare su amor por ella con la frase:

"Ha sido en vano que yo luchase. Nada he conseguido con ello. Mis sentimientos pueden mas que yo. Permítame que le diga cuanta es la admiración que me inspira y cuanto la amo".

Fitzwilliam Darcy; Capítulo XXXIV

Expresando su deseo de casarse con ella, "a pesar de su origen inferior, su degradación, su reprensible familia...".

Sorprendida e insultada por tan arrogante método de proponer matrimonio, nuevamente herida en su orgullo, así como por haber descubierto recientemente que Darcy convenció a su amigo Bingley para que cortara la relación con Jane, y desdeñándolo aún por sus supuestas injusticias hacia Wickham, Elizabeth lo rechaza en términos inequívocos y de la forma más hiriente que le es posible, creando uno de los momentos más trascendentales de la trama.

"Desde el principio, casi desde el primer instante en que le conocí, sus modales me convencieron de su arrogancia, de su vanidad y de su egoísta desdén hacia los sentimientos ajenos; me disgustaron de tal modo que hicieron nacer en mí la desaprobación que los sucesos posteriores convirtieron en firme desagrado; y no hacía un mes aún que le conocía cuando supe que usted sería el último hombre en la tierra con el que podría casarme".

Elizabeth Bennet; Capítulo XXXIV

Al día siguiente Darcy intercepta a Elizabeth mientras ella da su paseo matutino, le entrega una carta y se despide fríamente. En la carta, Darcy explica que no siente la necesidad de disculparse por la forma en que habló de su familia ni por separar a Bingley de Jane, ya que no había malas intenciones ni mentiras en su actuar; aunque justifica sus acciones respecto a su interferencia en la relación entre Bingley y Jane, reconociendo que lo hizo porque, habiendo observado a Jane (también Darcy practica la observación como un arte social), confundió su naturaleza reservada con desinterés y creía que Bingley no significaba nada para ella, por lo que sólo quería protegerlo de una relación desafortunada. Revela sin embargo, su historia en relación con el señor Wickham y la verdadera naturaleza de éste. No le ha privado de la herencia, es sólo que Wickham, en lugar de una posición estable con ingresos vitalicios prefirió una elevada cantidad de dinero en un solo pago que derrochó en poco tiempo. Los problemas financieros de Wickham provienen de su inestable estilo de vida y su afición al juego. Además, es un libertino que, al comprender que no obtendría más dinero de parte de Darcy, intentó fugarse con Georgiana, la hermana de 15 años de Darcy, como una forma de apoderarse de la herencia de ésta, pero la abandonó en cuanto supo que no tenía posibilidad de obtener su dote o herencia.

Elizabeth queda avergonzada a la vista de estas aclaraciones y reconoce que el orgullo y el prejuicio la habían cegado; también reconoce tras esta misiva que ante el comportamiento galante de Wickham había decidido atribuirle cualidades de las que ahora comprendía que carecía tras repasar los actos y comentarios que recordaba de él. De la misma forma había preferido calificar el carácter silencioso de Darcy como defecto sin detenerse a ver la amabilidad y rectitud que había demostrado en varias ocasiones desde que se conocieron. Tras razonarlo, no le queda más que aceptar también que el caballero tenía razones válidas para censurar a sus padres y a sus hermanas menores, ya que incluso ella sentía vergüenza ajena por su forma de actuar en los eventos sociales, y que Darcy simplemente ha demostrado con sus actos la misma preocupación y aprecio por Bingley que ella tendría por Jane. No obstante, lamenta el haber rechazado a Darcy y sólo desea volver a verlo.

Más tarde, Elizabeth se va de vacaciones con sus tíos, los Gardiner, por Derbyshire; la convencen para que visite Pemberley, la finca de Darcy, mientras él se encuentra fuera. Queda impresionada por su tamaño y organización, así como por las alabanzas que recibe el hombre de su ama de llaves, quien se refiere a las actitudes generosas y nobles que conoce de su patrón. Por ello se siente avergonzada cuando se lo encuentra inesperadamente mientras hace una visita por los terrenos. No obstante, su comportamiento respecto a ella y a la gente en general ha cambiado, es más cálido que en su anterior encuentro; esto, unido a la manera educada y amistosa con que trata a sus tíos, empieza a hacer pensar a Elizabeth que bajo su orgullo yace una naturaleza leal y generosa. Esta segunda opinión sobre Darcy viene apoyada por su encuentro con su hermana menor, Georgiana, una chica agradable y tímida a quien Darcy adora y que despierta la simpatía de Elizabeth y su tía. Descubrir esta faceta de Darcy hace que sus tíos, quienes estaban predispuestos hacia él debido a los comentarios de Wickham, cambien su parecer y lo tengan en gran estima.

Justo cuando su relación con Darcy empieza a ser más distendida, Elizabeth queda horrorizada al saber que en su ausencia su obstinada hermana menor Lydia ha captado la atención de Wickham y se ha fugado con él: una relación sin matrimonio y un hijo ilegítimo destruirían el honor de los Bennet y reducirían las posibilidades de matrimonio de las otras hermanas. Cuando la familia investiga, descubren que Wickham abandonó el servicio para eludir deudas de juego y que fugarse con Lydia es sólo su herramienta para huir, por lo que es obvio que en poco tiempo la deshonre y abandone. Cuando Elizabeth cuenta esto a Darcy, él asume la misión de encontrar a Wickham y sobornarlo para que se case con Lydia por sentirse en parte responsable al no haber revelado a tiempo el verdadero carácter de Wickham, pero no lo revela a Elizabeth y su familia. Darcy consigue encontrar a Lydia y Wickham en Londres e induce a Wickham a casarse con Lydia, pagando su boda y dándole dinero.

Elizabeth descubre accidentalmente el papel de Darcy gracias a los despreocupados comentarios de Lydia, más tarde confirmados por su tía, la señora Gardiner. Este acto final completa un giro radical en los sentimientos de Elizabeth y comienza a lamentar haber rechazado la proposición de matrimonio que le hiciera Darcy y comprende que las primeras impresiones, guiadas por el orgullo y el prejuicio, no siempre son las verdaderas. Sin embargo, no guarda esperanzas de ningún tipo de acercamiento con Darcy razonando que fue demasiado cruel para rechazar su confesión aun cuando éste se mostró amable y atento con ella en Pemberley. Ahora que su hermana menor ha generado tal escándalo, él debe haber descartado cualquier interés en relacionarse con los Bennet, especialmente teniendo en cuenta que esto le supondría convertirse en cuñado del despreciable Wickham.

Poco tiempo después Bingley regresa a Netherfield, ocasión que aprovecha la Señora Bennet para intentar forzar un reencuentro con Jane, cosa que se logra en lo que se insinúa como una intervención de Darcy y da pie a continuas visitas por parte de ambos a la casa Bennet. Mientras Jane disfruta las reuniones con el hombre que aún ama, Elizabeth siente la tortura de tener cerca a Darcy y que no haya situaciones donde ambos puedan hablar, así como el aparente regreso del carácter frío y hermético que lo caracterizaba antes de encontrarse en Pemberley. Días después Darcy debe retirarse temporalmente a Londres mientras Bingley consigue armarse de valor para pedir la mano de Jane, lo que causa alegría en toda la familia.

Lady Catherine descubre los sentimientos de Darcy hacia Elizabeth, lo que amenaza su ambición, largamente sentida, de casarlo con su propia hija. Mientras Darcy se encuentra en Londres, su tía visita inesperadamente a Elizabeth y con brusquedad intenta presionarla para que declare abiertamente que no existe un compromiso ni interés de su parte por Darcy; la orgullosa muchacha, frente a la grosera e impertinente actitud de la mujer rechaza aceptar o reconocer alguna cosa de lo que ésta le ordena, por lo que la duquesa debe retirarse molesta y sin conseguir nada. Irónicamente, este hecho sella la relación entre Elizabeth y Darcy, pues cuando Lady Catherine se queja a Darcy de la obstinación de Elizabeth, él se da cuenta de que los sentimientos de ella han cambiado, razonando que alguien como ella no tendría reparos para reprochar a su tía su desinterés, si éste realmente existiera, lo que le da esperanzas suficientes para intentar declararse otra vez. Cuando Darcy le propone matrimonio por segunda vez, Elizabeth acepta.

Jane y Elizabeth se casan poco después con Bingley y Darcy, respectivamente. Tras su matrimonio, Elizabeth y Darcy se establecen definitivamente en Pemberley junto a Georgiana, quien se ha convertido no sólo en su cuñada, también en su mejor amiga; allí los tíos y el padre de Elizabeth se vuelven visitantes asiduos y familiares muy apreciados para Darcy; tras algún tiempo Bingley compra una propiedad junto al hogar de su mejor amigo para felicidad de ambas esposas. Se menciona que Catherine aprovecha las amistades de sus hermanas y cuñados para asistir a eventos de la alta sociedad, pero ahora que está lejos de la influencia de Lydia, se ha convertido en una joven más centrada y correcta. Mary carece de pretendientes, pero al ser la única soltera recae sobre ella la obligación tradicional de quedarse en casa y dedicarse a cuidar a su madre, cosa que no le molesta ya que la vida le parece más grata ahora que sólo ella vive allí y no siente que es ensombrecida por el atractivo de sus hermanas. La única molestia eran Wickham y Lydia, de quienes se insinúa que el pobre amor entre ambos había muerto rápidamente y ninguno era fiel, pero continuamente visitaban y abusaban de la hospitalidad del inocente y amable Bingley al punto de hacerle perder los estribos y echarlos de la casa en una ocasión; también constantemente se veían llenos de deudas, por lo que Elizabeth intentaba ayudarles con sus propios ingresos, pero rápidamente lo despilfarraban y nuevamente había que ayudarlos con más dinero o buscarles viviendas más baratas. Finalmente se menciona que tras algún tiempo Darcy y Lady Catherine hicieron las paces e incluso ella los visitaba ocasionalmente.

Personajes[editar]

Personajes principales[editar]

  • Elizabeth Bennet, protagonista de la historia, segunda de las cinco hermanas y la más bella de la familia, después de Jane. Es una joven de 20 años inteligente e ingeniosa, es divertida, un poco orgullosa y muy prejuiciosa. Se deja llevar siempre por las primeras apariencias, pero con el tiempo se dará cuenta de que no siempre la primera impresión es la que define a la persona.
  • Fitzwilliam Darcy, personaje masculino central de la novela y segundo interés amoroso de Elizabeth. Es un hombre inteligente, rico y tímido, que a menudo parece arrogante y orgulloso a los extraños, pero posee debajo de esa fachada un interior honesto y bueno. Inicialmente, considera a Elizabeth socialmente inferior a él, no merecedora de sus atenciones; pero descubre que, a pesar de sus inclinaciones, no puede negar sus sentimientos por Elizabeth. Su primera proposición es rechazada debido a su orgullo y el prejuicio de Elizabeth contra él. Adora a su hermana Georgiana y es suficientemente inteligente para darse cuenta de la atención que atrae sólo por su posición social.

La familia Bennet[editar]

  • El señor Bennet, es la cabeza de la familia. Un caballero inglés con una finca en Hertfordshire, casado con la señora Bennet y con cinco hijas. Por desgracia, su propiedad está vinculada a un descendiente por vía masculina (el señor Collins). El señor Bennet es un hombre agradable, inteligente y sarcástico; algo excéntrico, sólo puede divertirse a costa de su "nerviosa" esposa y sus dos hijas - Kitty y Lydia. Se siente más cercano a Jane y, sobre todo, a Elizabeth, las dos hijas mayores, que son las más sensatas de sus retoños. Ha encontrado el equilibrio quedándose en la soledad de su estudio y desentendiéndose de la crianza de sus hijas. Con ello, en cierto sentido abandona sus responsabilidades hacia la familia y la lleva casi al desastre.
  • La señora Bennet, esposa quejumbrosa y maleducada del señor Bennet, la madre de Elizabeth y sus hermanas. Su principal preocupación en la vida es ver a sus hijas bien casadas, sin importarle con quién mientras sean ricos y las cuiden después de la muerte del señor Bennet. Sin embargo, sus esfuerzos se ven obstaculizados por su naturaleza imprudente y las frecuentes meteduras de pata en sociedad. Desde el primer momento, Jane Austen advierte que la señora Bennet es "peligrosamente tonta, que está jugando irresponsablemente con la decisión más importante que sus hijas van a tener que tomar".[2]
  • Jane Bennet, la mayor de las hermanas Bennet. Tiene veintitrés años de edad al principio de la novela y es considerada generalmente la más hermosa de las hermanas. La hondura de sus sentimientos es difícil de discernir para aquellos que no la conocen bien, debido a sus maneras reservadas y su dulzura para con todos. Ella es incapaz de creer lo peor de la gente, con una personalidad tímida, ingenua y pura de sentimientos; ve sólo lo bueno. Se enamora de Charles Bingley y queda desolada cuando él abruptamente rompe su relación sin más explicaciones. Con el tiempo, sin embargo, el malentendido por parte de él queda aclarado y ella lo acepta como marido.
  • Mary Bennet es la más seria y sentenciosa de las hermanas Bennet. Es la única de sus hermanas que no es guapa, lo que le da un carácter amargado debido a las comparaciones a las que la someten con sus hermanas. Esto lo intenta remediar haciendo ver que no le interesan demasiado las reuniones sociales y que lo que de verdad le gusta es pulir sus conocimientos y sus dotes intelectuales, lo que le da un aire pedante, especialmente ya que usa un lenguaje rebuscado y acartonado en un intento de parecer intelectualmente superior. A pesar de creerlo tampoco es demasiado inteligente, lo que se demuestra al encontrar al señor Collins "extremadamente interesante".
  • Catherine "Kitty" Bennet, aunque mayor que su hermana Lydia, es en cierto modo su compinche. Imita todo lo que Lydia hace y se muestra desproporcionadamente celosa cuando sólo invitan a Lydia a ir a Brighton con las tropas, pues ella también desea ir. Se caracteriza por ser tan vanidosa y materialista como su hermana menor. Tras la fuga y el escandaloso matrimonio de Lydia, el Señor Bennet reconoce que es consecuencia de la indiferencia que ha demostrado en la crianza de sus hijas, por lo que advierte a Catherine, para desgracia de ésta, que a partir de ese momento planea ser estricto y muy poco permisivo con ella para evitar un nuevo incidente. Tras el desenlace se menciona que alejarse de Lydia ha mejorado mucho su actitud y se ha vuelto una muchacha mas centrada y correcta.
  • Lydia Bennet, la más joven de las hermanas. Tiene quince años cuando comienza la narración. Lydia es muy coqueta, inocente, cabezota e imprudente. Es una holgazana, dedicada a seguir sus caprichos frívolos, especialmente la caza de los oficiales acuartelados en Meryton. El señor Wickham la seduce y ella se fuga con él sin pensar mucho en las consecuencias para su familia. Luego, gracias al señor Darcy, Wickham se casa con ella a cambio de dinero y de que le paguen la boda.

Personajes masculinos[editar]

  • Charles Bingley, el amigo más cercano del señor Darcy, a pesar de sus diferentes personalidades. Es un joven extrovertido, extremadamente amable y rico, que alquila una propiedad cerca de la finca de los Bennet al comienzo de la novela. A diferencia de muchos dentro de su círculo, él es asequible y se mezcla fácilmente en compañía de otros que son considerados por debajo de él. Se siente atraído por Jane Bennet, quien corresponde a sus sentimientos pero que es demasiado tímida y reservada para expresarlos claramente.
  • William Collins, sobrino del señor Bennet, un clérigo y su pariente varón más cercano, por lo que heredará Longbourn a la muerte del señor Bennet. Collins es un sicofante pomposo y de mente estrecha, excesivamente devoto y adulador de su patrona, Lady Catherine de Bourgh. Al aconsejarle ésta que encuentre esposa, inicialmente selecciona a Jane, sólo para transferir instantáneamente sus afectos a Elizabeth al saber del próximo enlace de Jane con el señor Bingley. Después de ser rechazado por su segunda elección, propone matrimonio a Charlotte Lucas, que lo acepta.
  • George Wickham, enemigo del señor Darcy. Es un gallardo, encantador y guapo soldado que llama la atención de Elizabeth Bennet. Su padre era el administrador del patrimonio Darcy, así que creció con el señor Darcy y su hermana, siendo el favorito del padre de Darcy, ya fallecido. El encanto de Wickham encubre una naturaleza más conspiradora y deshonesta, con una amarga enemistad entre él y Darcy debido a su intento de raptar a Georgiana Darcy por su considerable dote. Más tarde se fuga con Lydia Bennet, pero es encontrado por Darcy, quien le soborna para que se case con ella.
  • El señor Hurst, marido de la señora Hurst, hermana del señor Bingley. Es un hombre frívolo cuya única afición es jugar a las cartas, por lo que desprecia e ignora a todo aquel que no se siente atraído por los naipes. Cuando se entera precisamente de que Elizabeth prefiere la lectura al juego de cartas, deja de prestarle atención.

Personajes secundarios femeninos[editar]

  • Charlotte Lucas, amiga de Elizabeth, varios años mayor que ella. Por su madura edad y su precaria situación económica y de hogar, se ve obligada a aceptar la proposición de casamiento de William Collins, tras haber sido rechazado por Jane y Elizabeth. Tras el matrimonio, aparenta una felicidad basada en el materialismo, aunque interiormente esté vacía.
  • Georgiana Darcy, hermana menor del señor Darcy, una joven tímida que quiere a su hermano por encima de todo. Al conocer a Elizabeth, Georgina siente una gran simpatía hacia ella y no duda en apoyar una relación entre ambos. Años atrás fue seducida por George Wickham, quien con la ayuda de una alcahueta intentó raptarla para casarse con ella, pero el señor Darcy lo descubrió justo a tiempo y no dejó que eso sucediera, ya que le "avisó" que no lograría conseguir ni una moneda casándose con su hermana, después de lo cual Wickham desaparece. Su personalidad tímida la hace temerosa de cometer un error en sociedad optando por el silencio y la inexpresividad, por lo que muchas veces crea en la gente la misma impresión que su hermano.
  • Lady Catherine de Bourgh, tía del señor Darcy y protectora de William Collins, una condesa rica y extremadamente recta y creyente de la férrea educación de las damas, a las que no cree preparadas sin un estudio profundo de dibujo, música, idiomas y artes variadas. Crítica, exigente y algo egocéntrica, no permite las insurrecciones propias de la juventud. Le gusta el lujo palaciego y los decorados ostentosos, así como un comportamiento muy refinado y correcto en sociedad. Devalúa y tiene prejuicios respecto a todos aquellos que están por debajo de ellos en la jerarquía, según razona su titulo y condición social le dan autoridad para imponer su voluntad y juicio sobre cualquier otra persona resultando en una mujer que a pesar de su educación constantemente incurre en comentarios y actitudes groseras y fuera de lugar.
  • Anne de Bourgh, única hija de Lady Catherine, comprometida desde su infancia con el señor Darcy. Es de constitución débil, lo que hace que casi siempre esté enferma y no salga nunca de su casa. No habla mucho con Elizabeth durante su estancia en Hunsford, lo cual da a pensar dos cosas: que es de carácter muy retraído o que no se siente muy afín a la protagonista.
  • Caroline Bingley, hermana del señor Bingley y junto con su hermana, la señora Hurst, intenta confundir a Jane Bennet sobre los sentimientos del señor Bingley respecto a ella, pues le hacen creer que tienen intención de casarlo con la hermana del señor Darcy, Georgiana. Interesada sentimentalmente en el señor Darcy, Caroline intenta apartarlo de Elizabeth, despreciándola y ridiculizándola siempre que puede.
  • Lousia Hurst hermana del señor Bingley, casada con el señor Hurst. Se trata de una mujer orgullosa y clasista que, con la ayuda de su hermana soltera Caroline, intenta alejar a Bingley de Jane Bennet para casar a su hermano con Georgiana Darcy y a la vez propiciar una unión entre la propia Caroline y el señor Darcy.

Análisis[editar]

Red conceptual que muestra las principales relaciones entre los personajes de Orgullo y prejuicio

El principal logro de Jane Austen es transmitir una perfecta imagen de la sociedad británica en el cambio de siglo, por debajo de las apariencias y los prejuicios. Describe de manera poética, inteligente e irónica las vidas de las jóvenes y la sociedad en la campiña inglesa del siglo XVIII, a través de una minuciosa caracterización psicológica y de comportamiento de los personajes. No obstante, no se hacen referencias, en la trama, a los dramáticos acontecimientos históricos de la época; entre otros, la revolución francesa o el inicio de las campañas napoleónicas.

El tema central de la obra es el matrimonio, que es la decisión más importante que las hermanas Bennet van a tener que tomar. El peligro está en elegir mal, por inmadurez o por falta de disciplina afectiva.[3] Al final, tres de las cinco hermanas se han casado, después de elegir pareja valorando el amor, la seguridad económica y las afinidades. Ese interés, que desde la primera página se revela, sólo se logra al final después de verse retrasado por muchas tramas y malentendidos, debido principalmente al orgullo y el prejuicio.

Esta novela ha mantenido el interés de los lectores con el transcurso del tiempo, aunque desde que se publicó se han producido, al menos, dos cambios trascendentales:

  • Temáticamente, en la medida en que ha desaparecido la dependencia legal y la desventaja de las mujeres, que veían reducida su perspectiva vital al matrimonio, sin poder desempeñar otro "trabajo" productivo, e igualmente, no existir ese entorno de pequeña nobleza o gentry, tan preocupada por determinadas formas sociales.
  • Estilísticamente, no está de moda ese punto de vista del autor, con sus frecuentes comentarios condescendientes externos y el lenguaje, a veces formulario.

No obstante, a pesar del paso del tiempo, esta obra sigue leyéndose, con una modernidad sorprendente. Quizá sea porque la autora, lejos de la tradición literaria de su época, satisface mejor que otros autores algunas de las eternas exigencias del lector:

  • El tópico de una historia de amor con crisis y un final feliz en un entorno de figuras muy contrastadas. Los personajes son fácilmente reconocibles: la madre casamentera, el clérigo adulador, la gran dama dominante Catherine de Bourgh, la joven alegre e inteligente que se casa con el aristócrata altanero pero de buen corazón.[4]
  • Una composición que desarrolla hábilmente las líneas de la trama sin dejar "cabos sueltos" al lector. La novela tiene una estructura de precisión clásica, los episodios se definen por su realismo y se regulan según la función que cumplen en la narración entendida como un todo.[5]
  • Un estilo que no aburre al lector con minuciosas descripciones de apariencias, ropas o muebles. Ya la misma frase inicial entra en materia, en el asunto central. Además, la obra es en su mayor parte dialogada, lo que le da mayor interés.
  • Un valor constante como sátira social, que nos entretiene con figuras "cómicas", con muchas ironías y diálogos hostiles. La ironía, el humor, es uno de los rasgos más destacados de su estilo. Ya desde su primera frase es irónica: Es una verdad universalmente conocida que un hombre soltero.... Es una afirmación doblemente irónica, que "ridiculiza tanto a quienes enuncian verdades universales como a las madres cazayernos".[2]
  • La novela tiene un valor añadido. Es un manual de instrucciones sobre las charlas sociales aparentemente intrascendentes y las formas educadas de comportamiento. A través de estos comportamientos superficiales, las heroínas deben captar los sentimientos que subyacen (presunción, envidia y celos). Las hermanas Bennet y su amiga Charlotte se encuentran en un momento trascendental de sus jóvenes vidas: la elección de un compañero adecuado, cuando aún no están condicionadas por la edad. Jane Austen escribió, por tanto, un drama sobre la trabajosa interpretación del mundo en el que vive.

Un análisis de la situación de la crítica actual sobre Orgullo y prejuicio y Jane Austen, así como de sus otras obras se encuentra en L. C. y R. T. Lambdin, A Companion to Jane Austen Studies, Londres: Greenwood 2000.

Adaptaciones[editar]

Cine, televisión y teatro[editar]

Autobús londinense con el anuncio de la película de 2005, Orgullo y prejuicio

La novela Orgullo y prejuicio ha sido adaptada a programas de televisión y películas muchas veces:

La película retrata la época georgiana, con pinceladas de diversas personalidades en un tiempo en el cual la clase social era el factor más relevante para calificar a una persona, sin que el corazón o los principios tuvieran algo que ver.

  • Lost in Austen , serie de televisión de 2008 producida por Mammoth Screen Ltd, para el canal de televisión ITV. Los intérpretes principales en esta versión son: Jemima Rooper, en el papel de Amanda Price, una joven del siglo XXI que vive enamorada de la literatura romántica de Jane Austen que encuentra una puerta que conecta su realidad con el mundo de Orgullo y prejuicio. Y, en el papel de Mr. Darcy, el actor Elliot Cowan. Versión televisiva con toques de humor donde la protagonista irrumpirá en la historia con giros inesperados y cambios en la historia original.

Adaptación en internet:

Otras adaptaciones para televisión:

First Impressions es una versión musical de Broadway.

Obras relacionadas, en el cine y la literatura[editar]

Orgullo y prejuicio ha inspirado otras obras, entre ellas:

  • Bodas y prejuicios, protagonizada por la estrella Aishwarya Rai, es una adaptación de la novela al estilo Bollywood, dirigida por Gurinder Chadha. Actualiza la historia y la sitúa en la India de hoy: Wickham vive en Londres, Darcy es de Estados Unidos, y usa nombres parcialmente traducidos, así Bakshi en vez de Bennet. La película contiene las típicas escenas de cante y baile de Bollywood.
  • 2003 - Dirección: Andrew Black (Kam Heskin, Orlando Seale). Ambienta la novela en los tiempos actuales.

Entre de los libros inspirados por Orgullo y prejuicio, se encuentran Mr. Darcy's Daughters y Pemberley: Or & Prejudice Continued, de Emma Tennant, y Mr. Darcy Takes a Wife, de Linda Berdoll. Asimismo, la trilogía Fitzwilliam Darcy: Un caballero, escrita por Pamela Aidan, cuenta la historia desde la perspectiva del protagonista masculino, añade matices a la historia y, en el caso del segundo libro, incluso una trama absolutamente nueva, con el señor Darcy como protagonista.

En 2011 la autora inglesa P. D. James escribió "Death Comes to Pemberley (La muerte llega a Pemberley)", involucrando a la familia Darcy - Bennet en una trama criminal.

La novela El diario de Bridget Jones, obra de Helen Fielding (y la película que se hizo de ella) también está directamente inspirada en Orgullo y prejuicio. Por ejemplo, la protagonista se encuentra dividida entre un hombre encantador, pero nada recomendable (el personaje interpretado por Hugh Grant, supuesto señor Wickham) y un hombre respetable llamado señor Darcy, interpretado en la película por Colin Firth. Del mismo modo, la madre está desesperada porque su hija se case, pero el padre permanece gloriosamente aparte de todo el proceso.

La película Tienes un e-mail (You've Got Mail), de 1998, dirigida por Nora Ephron y protagonizada por Tom Hanks y Meg Ryan, tiene referencias directas a esta obra, pues parte de la trama se basa en ella. En una escena en el café, donde el personaje de Meg Ryan (Kathleen Kelly) espera al de Tom Hanks (Joe Fox), ella se encuentra leyendo esta novela; cuando ambos se encuentran, hay un diálogo con respecto al libro y sus personajes; por otra parte, en la portada del libro que lee Tom Hanks, en otra secuencia de la película, se puede divisar a los personajes principales, caracterizados según la versión de la BBC de 1995 por breves minutos.

A mediados de abril de 2009 se publicó una parodia de la novela, con el título Orgullo y prejuicio y zombies. Escrita por Seth Grahame-Smith, Jane Austen aparece también como coautora, alcanzó la tercera posición de los libros más vendidos en el New York Times antes de comenzar a distribuirse en las librerías.[6] Básicamente sigue una trama similar al de la novela original, con los mismos personajes, pero sitúa a la villa Meryton bajo constante amenaza de zombis.

Premios y nominaciones[editar]

  • En 2003 la BBC llevó a cabo una amplia encuesta para conocer el "Libro más amado del Reino Unido", en que Orgullo y prejuicio quedó en segundo lugar, después de El Señor de los Anillos.

Ediciones españolas[editar]

Es la novela de Jane Austen más traducida y editada. En el ISBN aparecen hasta 40 ediciones para el periodo 1972-2007, sólo en España y en español. Entre las que se encuentran disponibles, cabe citar:

Notas y referencias[editar]

  1. «Sermons to Young Women: in Two Volumes». WorldCat. Consultado el 12 de abril de 2013. 
  2. a b Barnard, p. 168
  3. Barnard, p. 169
  4. Ifor Evans, p. 220.
  5. Ifor Evans, p. 221.
  6. Flood, Alison (9 de abril de 2009). «Jane Austen in zombie rampage up the book charts» (en inglés). The Guardian. Consultado el 18 de abril de 2009. 
  • Ifor Evans, Breve historia de la literatura inglesa, Barcelona, Ariel, 1985.
  • Robert Barnard, Breve historia de la literatura inglesa. Madrid, Alianza Editorial, 2002.

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