Odisea (Canto V)

El Canto V de la Odisea de Homero, subtitulado «La balsa de Ulises» en la traducción clásica en prosa de Segalá,[1] o también «Odiseo llega a Esqueria de los feacios», marca un punto de inflexión decisivo en el poema épico. Tras los cuatro primeros cantos o libros [2] dedicados principalmente a la situación en Ítaca y al viaje de Telémaco (la llamada Telemaquia), este canto regresa al protagonista, Odiseo, y pone en marcha su retorno efectivo hacia su patria.
Este canto inicia el ciclo del Episodio de los feacios (cantos V-VIII y parte del XIII), que sirve de puente narrativo clave: representa el paso del aislamiento divino y los castigos (encarnados por Poseidón y Calipso) hacia la hospitalidad humana y el auxilio (xenía) que permitirá a Odiseo relatar sus aventuras pasadas (en los cantos IX-XII, Apólogos) y, finalmente, completar su nostos o regreso.
Destacan las escenas navales y marítimas —la construcción artesanal de la balsa, la navegación solitaria y la furiosa tempestad desatada por Poseidón—, espejo de los recursos e inventiva (metis) de Odiseo y de la fragilidad humana frente a las fuerzas superiores; la tensión entre los designios divinos (la orden de Zeus, la cólera de Poseidón) y la voluntad inquebrantable del héroe. Y sobre todo resalta el contraste entre la seducción inmortal de Calipso —quien ofrece juventud eterna, belleza divina y una existencia sin vejez ni muerte, comparándose con la mortal Penélope— y el anhelo profundamente humano de Odiseo por su esposa, su hogar y su reino.
Es, en esencia, el momento en que el destino del héroe gira hacia la patria, Ítaca.
Argumento
[editar]El canto se abre con una segunda asamblea de los dioses en el Olimpo, aprovechando la ausencia de Poseidón —quien visita a los etíopes—, en la que Atenea renueva su súplica por Odiseo, cautivo de la ninfa Calipso en la isla Ogigia desde hace siete años. Zeus envía a Hermes con la orden irrevocable de que Calipso deje partir al héroe. En un primer momento la ninfa, reticente al cumplimiento de la disposición divina, ofrece a Odiseo la inmortalidad si acepta quedar con ella. Más Odiseo elige el regreso a Ítaca, y emprende la construcción de una balsa para realizar la travesía.
Tras diecisiete días de navegación favorable el viaje se convierte en una dura prueba: Poseidón, irritado por la ceguera de su hijo Polifemo, desata una violenta tempestad que destroza la balsa. Odiseo, con la ayuda providencial de la nereida Ino (que le entrega su velo protector), logra nadar hasta la costa de Esqueria, tierra de los feacios, donde llega exhausto.
Estructura y contenido
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Odisea, V [1]
Los Dioses reunidos en asamblea al amanecer «sin que faltara Júpiter altitonante cuyo poder es grandísimo» escuchan a Atenea que les trae a la memoria los muchos infortunios de Odiseo:
... nadie se acuerda del divino Ulises... Hállase en una isla atormentado por fuertes pesares: en el palacio de la ninfa Calipso, que le detiene por fuerza... Y ahora quieren matarle el hijo amado así que torne a su casa, pues ha ido a la sagrada Pilos y a la divina Lacedemonia en busca de noticias de su padre.Odisea, V [1]
Zeus, «que amontona las nubes», dispone que Atenea acompañe con discreción a Telémaco para que regrese sano a su hogar, y que Hermes, «el mensajero Argicida»,[3] lleve a Calipso la orden de liberar a Odiseo quien «en veinte días y padeciendo trabajos» debe llegar navegando solo a Esqueria, la tierra de los feacios, donde será honrado como una deidad.
Hermes emprendió el vuelo «como la gaviota que, pescando peces en los grandes senos del mar estéril, moja en el agua del mar sus tupidas alas» hasta la gruta donde moraba la ninfa en la isla Ogigia:
... Ardía en el hogar un gran fuego y el olor del hendible cedro y de la tuya, que en él se quemaban, difundíase por la isla hasta muy lejos; mientras ella, cantando con voz hermosa, tejía en el interior con lanzadera de oro… Rodeando la gruta, había crecido una verde selva de chopos, álamos y cipreses olorosos, donde anidaban aves de luengas alas: búhos, gavilanes y cornejas marinas, de ancha lengua, que se ocupan en cosas del mar. Allí mismo, junto a la honda cueva, extendíase una viña floreciente, cargada de uvas; y cuatro fuentes manaban, muy cerca la una de la otra, dejando correr en varias direcciones sus aguas cristalinas. Veíanse en contorno verdes y amenos prados de violetas y apio; y, al llegar allí, hasta un inmortal se hubiese admirado, sintiendo que se le alegraba el corazón…Odisea, V [1]
Hermes le comunica que el destino de Odiseo es retornar a su casa de elevada techumbre y a su patria tierra y debe liberarlo. Calipso responde airada:
Sois, oh dioses, malignos y celosos como nadie, pues sentís envidia de las diosas que no se recatan de dormir con el hombre a quien han tomado por esposo. Así, cuando la Aurora de rosáceos dedos arrebató a Orión, le tuvisteis envidia vosotros los dioses, que vivís sin cuidados, hasta que la casta Diana, la de trono de oro, lo mató en Ortigia alcanzándole con sus dulces flechas... Y así también me tenéis envidia, oh dioses, porque está conmigo un hombre mortal; a quien salvé cuando bogaba solo en medio del vinoso ponto... Y le acogí amigablemente, le mantuve y díjele a menudo que le haría inmortal y libre de la vejez para siempre jamás.Odisea, V [1]
Mas la ninfa cumplirá la orden. Va junto a Odiseo, sentado en la playa suspirando por el regreso pues la ninfa ya no le era grata y le comunica que es libre por decreto de Zeus y que además las intenciones de ella son buenas:
Ea, corta maderos grandes; y, ensamblándolos con el bronce, forma una extensa balsa... Yo pondré en ella pan, agua y el rojo vino... te daré vestidos y te mandaré próspero viento, a fin de que llegues sano y salvo a tu patria tierra si así lo quieren los dioses...
...en mi pecho no se encierra un ánimo férreo, sino compasivoOdisea, V [1]
Se retiraron a la profunda cueva de la diosa y la ninfa sirvióle toda clase de alimentos de los que se mantienen los mortales hombres. Una vez saciados ella aún intenta que Odiseo se quede:
CALIPSO ... si tu inteligencia conociese los males que habrás de padecer fatalmente antes de llegar a tu patria, te quedaras conmigo, custodiando esta morada, y fueras inmortal, aunque estés deseoso de ver a tu esposa de la que padeces soledad todos los días. Yo me jacto de no serle inferior ni en el cuerpo ni en el natural...»
ODISEO ...¡No te enojes conmigo...! Conozco muy bien que la prudente Penélope te es inferior en belleza y en estatura... Esto no obstante, deseo y anhelo continuamente irme a mi casa... Y si alguno de los dioses quisiera aniquilarme en el vinoso ponto, lo sufriré con el ánimo que llena mi pecho...Odisea, V [1]
Viven una última noche juntos:
Púsose el sol y sobrevino la obscuridad. Retiráronse entonces a lo más hondo de la profunda cueva; y allí, muy juntos, hallaron en el amor contentamiento.Odisea, V [1]
A la mañana siguiente Odiseo se puso a cortar troncos que desbastó con el bronce y construyó la balsa en cuatro días. Al quinto día despidióle de la isla la divina Calipso, después de lavarlo y de vestirle perfumadas vestiduras y comenzó a navegar sin que el sueño cayese en sus párpados. El décimo octavo día alcanza a ver por fin los umbrosos montes del país de los feacios en medio del sombrío ponto. Mas Neptuno, que regresaba de Etiopía, lo descubre y se enciende su ira:
... y echando mano al tridente, congregó las nubes y turbó el mar; suscitó grandes torbellinos de toda clase de vientos; cubrió de nubes la tierra y el ponto, y la noche cayó del cielo. Soplaron a la vez el Euro, el Noto, el impetuoso Céfiro y el Bóreas que,[4] nacido en el éter, levanta grandes olas. Entonces desfallecieron las rodillas y el corazón de Ulises...Odisea, V [1]
Serán dos días con sus noches en medio de horribles tempestades hasta que Minerva, hija de Júpiter cerró el camino a los vientos, y les mandó que se sosegaran y durmieran.... Por fin Odiseo logra llegar a la costa donde se refugia en la orilla de un río:
... metióse debajo de dos arbustos que habían nacido en un mismo lugar y eran un acebuche y un olivo. Ni el húmedo soplo de los vientos pasaba a través de ambos, ni el resplandeciente sol los hería con sus rayos, ni la lluvia los penetraba del todo: tan espesos y entrelazados habían crecido...
... Y Minerva infundióle en los ojos dulce sueño y le cerró los párpados para que cuanto antes se librara del penoso cansancio.Odisea, V [1]
Temas y comentarios
[editar]- El nostos (regreso al hogar) y la nostalgia por la patria Es el eje vertebral del canto y de toda la Odisea. Odiseo lleva siete años retenido en Ogigia, pero su anhelo constante es volver a Ítaca,[5] deseoso «de ver el humo de su país natal» (Canto I, 57-59) y reunirse con su esposa, su hijo y su reino. Este deseo mortal y terrenal impulsa todas sus acciones, incluso cuando se le ofrece algo superior.
- La elección entre inmortalidad y humanidad (mortalidad) El episodio plantea una reflexión sobre el valor de la vida humana, la aceptación de la muerte y la dignidad del sufrimiento con propósito, frente a una eternidad vacía de sentido.
Calipso ofrece a Odiseo la inmortalidad, la juventud eterna y una vida sin vejez ni muerte a cambio de permanecer con ella como su esposo; pero él lo rechaza aún conociendo las dificultades que le esperan en su regreso a Ítaca. Odiseo afirma su identidad como mortal y antepone los vínculos humanos a la divinidad.[6] - La tensión entre los designios divinos y la voluntad humana Los dioses intervienen activamente (asamblea en el Olimpo, Hermes mensajero, cólera de Poseidón), pero Odiseo actúa con su propia determinación y astucia (mêtis): a pesar de estar bajo la influencia de los dioses, Odiseo ejerce su propia voluntad al rechazar la inmortalidad y el amor de Calipso, eligiendo regresar junto a Penélope.
El canto muestra el equilibrio precario entre el destino decretado por Zeus y la resistencia humana, así como el conflicto entre dioses (Atenea protectora frente a Poseidón vengativo por la ceguera de Polifemo). - La fragilidad humana frente a las fuerzas de la naturaleza (y divinas) Las escenas marítimas, épicas y simbólicas, muestran a las fuerzas divinas, —destructivas unas y compasivas otras— actuando junto a la inteligencia y perseverancia humanas:
- La construcción artesanal de la balsa (vv 228-261): con herramientas prestadas por Calipso el héroe construye una balsa en cuatro días.
- La navegación solitaria (vv 262-281): guiado por las estrellas, Odiseo navega con inteligencia y constancia durante dieciocho días, mostrando la capacidad humana de resistencia.
- La tempestad de Poseidón (vv 282–332): al verlo cerca de Esqueria, el dios del mar desata una tormenta con su tridente, mostrando el poder absoluto de las fuerzas divinas y naturales sobre el hombre.
- El naufragio y salvación (vv 333–387): Odiseo está a punto de perecer, cuando es rescatado gracias al velo mágico de Leucótea (o Ino) y a Atenea que calma los vientos. La supervivencia humana depende, en última instancia, de la ayuda divina.
- El ruego final (vv 445–450): Al llegar a la costa, exhausto, Odiseo implora a los dioses, reconociendo su fragilidad y dependencia.
- El amor y la seducción Calipso ama sinceramente a Odiseo (lo trata como esposo, llora al despedirlo), pero su amor está ligado al poder y al deseo de retenerlo eternamente, ofreciéndole inmortalidad. Existe una tensión entre el amor divino y posesivo de Calipso y el anhelo humano de Odiseo por Penélope y su hogar.
La queja del doble estándar de los dioses —ellos pueden tomar amantes mortales, pero las diosas no— expone las desigualdades en el orden divino y humano. Este discurso humaniza a Calipso y cuestiona las normas sociales de la época.
La última noche juntos, descrita poéticamente —«hallaron en el amor contentamiento»—, cierra esta relación con un tono melancólico que destaca el contraste entre el placer efímero y el deber, entre el deseo y la fidelidad. - La hospitalidad como puente hacia la salvación Zeus ordena que Odiseo llegue a Esqueria, tierra de los feacios —«cercanos a los dioses»— donde será honrado cordialmente como una deidad (vv 28-42) y ayudado para volver a Ítaca (Canto VIII). Esto anticipa el valor central de la xenía —hospitalidad sagrada— que salvará al héroe tras su llegada como náufrago exhausto y solo, acogido por Nausícaa (Canto VI).[7]
El Canto V configura la transición del aislamiento (Calipso) hacia la reintegración humana, siendo la hospitalidad el medio que restablece el orden y posibilita el nostos.
Contexto mitológico del regreso de los héroes
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El regreso de los héroes griegos a sus hogares tras la conquista de Troya —conocido en la tradición épica como los Nóstoi o «regresos»— constituye uno de los ciclos mitológicos más importantes de la antigüedad griega. Este tema, que enlaza directamente la Odisea con la Ilíada, narra no sólo el viaje de vuelta de los caudillos aqueos, sino también las consecuencias divinas y humanas del saqueo de la ciudad. Mientras que muchos héroes lograron retornar con gloria o al menos con vida (como Agamenón o Néstor), la mayoría enfrentó castigos, dispersiones y muertes trágicas por haber incurrido en ofensas a los dioses, bien durante la destrucción de Troya, bien en el camino de regreso.
En el Canto V de la Odisea, Hermes alude a estos hechos cuando se presenta ante Calipso explicándole que está con ella uno de aquellos varones (Odiseo) que en la vuelta, después de haber combatido a Príamo, ofendieron a Atenea:
… y la diosa hizo que se levantara un viento desfavorable e hinchadas olas. En éstas hallaron la muerte sus esforzados compañeros; y a él [Odiseo] trajéronlo acá el viento y el oleaje…Odisea, V (108-112)[1]
La ofensa principal mencionada por Hermes fue el sacrilegio cometido por Áyax el Menor (o Áyax Locrio, hijo de Oileo), quien violó a Casandra, la profetisa troyana hija de Príamo, dentro del templo sagrado de Atenea. Casandra se había refugiado allí, abrazando la estatua de la diosa (el Paladio, en algunas versiones) en busca de protección divina.[8] Esta profanación de un espacio sagrado —un acto de hybris— enfureció a Atenea, que no solo castigó a Áyax —pereció en el naufragio, ahogado o aplastado por una roca enviada por Poseidón— sino que extendió su ira a los aqueos haciéndolos cómplices colectivos del crimen.
Este episodio explica la complejidad del nostos de Odiseo: aunque él no había participado directamente en aquel ultraje, y a pesar de que Atenea es ahora su protectora, el héroe está sufriendo las consecuencias de una ira divina compartida con los griegos.
Los Nóstoi (poema épico perdido del Ciclo troyano) desarrollaban con detalle estos regresos desastrosos, y Homero lo evoca brevemente en el Canto V para justificar por qué, después de años de penalidades, Zeus y Atenea intervienen ahora a favor del héroe.
El Canto V es puente entre la Odisea y la guerra de Troya, recordando que el castigo divino por la impiedad humana puede ser colectivo y duradero, pero los dioses pueden mitigar su ira cuando el héroe ha pagado suficientemente con sus sufrimientos.
La construcción de la balsa: artesanía, mêtis y fragilidad humana
[editar]Homero dedica más de treinta versos (vv 228-261 en la traducción de Luis Segalá y Estalella)[1] a una descripción detallada, con precisión técnica, del proceso de construcción de la balsa.
Odiseo recibe de Calipso herramientas de bronce (segur [9] o hacha de doble filo con mango de olivo, azuela, barreno, clavos y clavijas, lienzo para las velas) y corta veinte troncos grandes de árboles altos (abeto, álamo y chopo), que desbasta, endereza, perfora y ensambla. Con cuerdas hace maromas y bolinas.
El trabajo dura cuatro días completos; al quinto, bota la balsa al mar con ayuda de parales. Finalmente, la diosa le da «un pellejo de negro vino, otro grande de agua, un saco de provisiones y muchos manjares gratos al ánimo», y parte.
- Exaltación de la inteligencia práctica (mêtis) Odiseo no sólo es un guerrero sino también una persona hábil e industriosa. Con los recursos que tiene a mano en su entorno arma una balsa para navegar. Al igual que el caballo de Troya[10] o su lecho tallado del olivo (XXIII, 173-204), la balsa es una obra del ingenio humano frente a las circunstancias reales.
- Transición del mundo mítico (Ogigia, Calipso) al mundo real La balsa es frágil, improvisada y sin tripulación. Odiseo sólo cuenta con ella y su ingenio para acometer la travesía del mar, dominio de Poseidón. Sin embargo, prefiere la incertidumbre y los peligros del viaje a la inmortalidad ofrecida por la ninfa.
Más adelante (vv 282-387) la balsa naufragará por la ira de Poseidón. Lo que el héroe construyó con esfuerzo será destruido. La partida de Ogigia encara a Odiseo con su propia fragilidad frente a las fuerzas superiores de los dioses.
Navegación con referencias astronómicas
[editar]Calipso instruye a Odiseo para navegar desde Ogigia (ubicación mítica, quizá en el Atlántico occidental) hacia Esqueria. La navegación dura diecisiete (o dieciocho)[11] días con viento favorable, lo que implica una distancia considerable y la necesidad de orientación nocturna:
… Gozoso desplegó las velas el divinal Ulises y, sentándose, comenzó a regir hábilmente la balsa con el timón, sin que el sueño cayese en sus párpados, mientras contemplaba las Pléyades, el Bootes, que se pone muy tarde, y la Osa, llamada el Carro por sobrenombre, la cual gira siempre en el mismo lugar, acecha a Orión y es la única que no se baña en el Océano; pues habíale ordenado Calipso, la divina entre las diosas, que tuviera la Osa a la mano izquierda durante la travesía. Diez y siete días navegó, atravesando el mar, y al décimo octavo pudo ver los umbrosos montes del país de los feacios en la parte más cercana, apareciéndosele como un escudo en medio del sombrío ponto.Odisea, V (271-281) [1]
Homero refleja un conocimiento práctico y real de la navegación en el mundo griego arcaico (siglos VIII-VI a. C.), mostrando cómo los marineros de la época ya utilizaban el cielo nocturno como instrumento fiable para orientarse en mar abierto.[12] Esta referencia es una de las más antiguas documentadas en la literatura occidental sobre navegación celeste. Los griegos heredaron y adaptaron esta técnica de culturas marineras más antiguas del Mediterráneo oriental, como los fenicios —que usaban constelaciones como la Osa para rutas largas— y posiblemente los minoicos de Creta.[13]
Asterismos mencionados
[editar]- La Osa Mayor: constelación circumpolar boreal (Ursa Major, el «Carro» o «Carro de los Dioses»). En el hemisferio norte, nunca se pone bajo el horizonte —la única que no se baña en el Océano—, gira alrededor del polo norte celeste y «acecha» a Orión (que sí sale y se pone).
- Orión: constelación que está en el ecuador celeste por lo que es visible en algún momento del año desde prácticamente todo el planeta. En el hemisferio norte domina el cielo de invierno, saliendo por el este y poniéndose por el oeste.
- Pléyades: cúmulo estelar en la constelación de Tauro, próximo a Orión. Es visible principalmente en el otoño e invierno boreales, saliendo un poco antes que Orión.
- Bootes o «el Boyero»: constelación que contiene la tercera estrella más brillante del cielo nocturno, Arcturus, localizable siguiendo la curva del mango de la Osa Mayor. En el hemisferio norte Bootes es una constelación de primavera-verano (especialmente de abril a junio), en oposición a Orión que es de otoño-invierno.
El rumbo
[editar]Sin brújula, Odiseo navegó por estima, procurando mantener un rumbo constante —pero necesariamente impreciso por la deriva de corrientes y vientos— mediante referencias celestes, en su caso con la Osa a la mano izquierda, como le había ordenado Calipso. Puesto que la Osa señala el norte, esto nos da que el rumbo seguido era el este.[14]
La latitud
[editar]Respecto a la latitud, para que la Osa fuera circumpolar, y aún contando con la corrección por la precesión del eje terrestre, Odiseo debía estar al norte del ecuador, a una latitud en torno a 35 o 40°N, lo que es coherente con la geografía homérica (Ítaca, Troya, Esqueria/Corinto/Corfú).
La estación del año
[editar]Odiseo, que navegaba «sin que el sueño cayese en sus párpados», contemplaba «las Pléyades y el Bootes, que se pone tarde», además de a la Osa. Las Pléyades tienen su mejor visibilidad en el hemisferio norte durante otoño e invierno:
- En otoño (septiembre-noviembre) salen por el este al anochecer, ganando altura progresivamente durante la noche.
- En invierno (diciembre-febrero) alcanzan su punto más alto en el cielo (culminación) al anochecer o noche temprana, con máxima visibilidad y brillo aparente.
Por el contrario, en primavera-verano las Pléyades están en conjunción con el Sol o muy cerca de él, por lo que o bien se ocultan poco después del atardecer (primavera), o bien están sobre el horizonte durante el día (verano). En ambas posiciones no son útiles para la navegación nocturna. Así, las Pléyades son un marcador estacional del otoño-invierno boreal y han sido utilizadas históricamente por navegantes y agricultores como indicador del cambio de estación.
La ruta de Odiseo
[editar]Zeus ordena a Hermes que Calipso libere a Odiseo para que, navegando solo en una balsa «hecha con gran número de ataduras», llegue a Esqueria en veinte días sufriendo trabajos (vv 28-42). Sin embargo, Odiseo navega diecisiete días con viento favorable, guiándose por las estrellas (manteniendo la Osa Mayor a la izquierda, rumbo este), y al decimoctavo día divisa las montañas de Esqueria como un escudo en el horizonte (vv 271-281). Tras la tempestad enviada por Poseidón (vv 282-298), nada dos días más hasta llegar a la costa.
La distancia recorrida sería de unos 800-1500 km (entre 430 y 800 millas náuticas), lo que implicaría una velocidad media de 2-4 nudos (unos 3 a 8 km/h) navegando día y noche a vela —y ocasionalmente a remo— con viento favorable. Las naves homéricas —galeras pentecónteras— alcanzaban 4-6 nudos en condiciones óptimas, pero una balsa es más lenta.[15] [16]
En la ruta de Odiseo los lugares reales se entretejen con elementos fantásticos, simbólicos y poéticos. Las ubicaciones como Ogigia (isla de Calipso) y Esqueria (tierra de los feacios) en el Canto V no tienen coordenadas precisas en el texto, sino descripciones vagas —«islas remotas», «lejanas», «en el ombligo del mar», «con rumbo este desde Ogigia»—. Se han propuesto tres derroteros:
- Ruta mediterránea tradicional (desde Euhemerus y Callimachus [17] [18] en la antigüedad, hasta estudios modernos):
Ogigia se identifica con Gozo (Gaulos, en el archipiélago de Malta) o con Pantelaria (al sur de Sicilia); y Esqueria, con Corfú (Corcyra/Kérkyra), en el mar Jónico noroccidental.
La identificación de Corfú con Esqueria (la tierra de los feacios) es una de las más antiguas y consolidadas de la geografía homérica. Ya en el siglo V a. C., Tucídides la presenta como un hecho aceptado y conocido por todos: en su Historia de la guerra del Peloponeso (I.25.4), los corcireos «se jactaban a veces de ser muy superiores por su flota, y por el hecho de que los feacios (de gran fama en lo relativo a la marina) habían habitado con anterioridad en Corcira».[19] Esta referencia demuestra que, apenas dos o tres siglos después de la composición de la Odisea, la tradición ya vinculaba firmemente la isla de Corfú con la tierra hospitalaria de Alcínoo y Arete.
Los propios habitantes de Corfú en la antigüedad clásica se consideraban descendientes directos de los feacios: se enorgullecían de su herencia náutica y carácter hospitalario. En demostración de ello se jactaban de poseer lugares representativos como la roca Kolovri o «roca petrificada» (Canto XIII)[20] en la costa occidental —supuestamente la nave feacia convertida en piedra por Poseidón al regresar de dejar a Ulises en Ítaca (Odisea XIII, vv 162-164)—.
Esta identificación, reforzada por la tradición local ininterrumpida (aunque autores como Estrabón eran escépticos con la localización mediterránea de Scheria, prefiriendo una poética en el Océano Atlántico),[21] sustenta la verosimilitud de la ruta mediterránea tradicional del viaje de Ogigia a Esqueria, con una distancia de 800 a 1500 km en rumbo este, coherentes con las instrucciones astronómicas de Calipso. - Ruta siciliana (occidental ampliada):
Propuesta principalmente por Samuel Butler en el siglo XIX,[22] quien argumentaba que la Odisea refleja geografía siciliana. Localiza a Ogigia en Gozo (Malta) o en Sicilia occidental y a Esqueria en Trapani (Sicilia). - Ruta atlántica alternativa: algunos (autores modernos como Henriette Mertz [23] y Gerard Janssen,[24] pero también Estrabón [25] y Plutarco)[26] sitúan a Ogigia en Madeira o Azores, y a Esqueria en Cádiz o costa ibérica atlántica. Implica distancias de hasta más de tres mil kilómetros que exigirían singladuras por encima de 150 km (normal en una balsa entre 30 y 50 kilómetros diarios).
| La Odisea, de Homero |
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Referencias
[editar]- 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 Homero. La Odisea: CANTO V. La balsa de Ulises. Traducción de Luis Segalá y Estalella (1910). Vía Wikisource.
- ↑ En la tradición homérica (y en ediciones antiguas), la Odisea se divide en 24 rapsodias, que desde la época helenística se llaman cantos o libros (por la división en volúmenes de las ediciones antiguas).
Véase: Odisea (Estructura y argumento). - ↑ El epíteto latino Argicida se corresponde con el griego Argifonte (Ἀργειφόντης), asesino de Argos», el gigante de múltiples ojos Argos Panoptes que Hermes mató por encargo de Zeus.
- ↑ Se desatan todos los vientos: norte (Bóreas), sur (Noto), este (Euro) y oeste (Céfiro). La tormenta es infernal.
- ↑ Castillo Didier, Miguel. Odisea de Kazantzakis. Itaca, punto de llegada y de partida. Centro de Estudios Griegos, Bizantinos y Neohelénicos de la Universidad de Chile. Revista Byzantion nea hellás núm. 29, Santiago de Chile 2010. Consultado el 5 de febrero de 2026.
- ↑ Colombani, M.C. Calipso. Los ofrecimientos de la ninfa: muerte, memoria y deseo. Una lectura antropológica del Canto V de Odisea. Revista de Investigaciones Científicas de la Universidad de Morón. Año 2 / N°4. Consultado el 7 de febrero de 2026.
- ↑ Pereira, Roberto. Nausícaa en la Odisea: El Simbolismo de la Hospitalidad y la Pureza en la Épica de Homero. Vía Revista Literaria El Candelabro. Consultado el 29 de enero de 2026.
- 1 2 El ultraje a Casandra por Áyax el Menor se menciona en varias obras de la tradición posterior a Homero. Así:
- En Las troyanas de Eurípides (versos 69-70 aproximadamente).
Véase: Obras dramáticas de Eurípides, Tomo II, Las troyanas (1909). Versión en prosa de Eduardo Mier y Barbery. Imprenta de Perlado Páez y Cía., Madrid. Versión electrónica en línea vía Project Gutenberg. eBook #74704 de 8 de noviembre de 2024. Consultado el 7 de febrero de 2026. - En la Eneida de Virgilio (Libro I, VIII). Versión de Miguel Antonio Caro Tobar (1905). Vía Wikisource. Consultado el 8 de febrero de 2026.
- En Las troyanas de Eurípides (versos 69-70 aproximadamente).
- ↑ segur, en el Diccionario de la lengua española (DLE). Real Academia Española. Consultado el 9 de febrero de 2026.
- ↑ La primera noticia del caballo de Troya la tenemos en la Odisea (cantos IV, VIII y XI) que sólo lo menciona. Sin embargo la descripción detallada del episodio es posterior, principalmente en el Libro II de la Eneida de Virgilio.
- ↑ Homero dice que Odiseo «diez y siete días navegó, atravesando el mar, y al décimo octavo pudo ver los umbrosos montes del país de los feacios…».
- ↑ Mary Blomberg y Göran Henriksson. Evidence for the Minoan origins of stellar navigation in the Aegean (Actes de la Vème conférence de la SEAC, Gdansk, 5-8 septembre 1997, Institute of Archaeology, Warsaw University, Warsaw, 1999, p. 69-81). Vía Digitala Vetenskapliga Arkivet. Consultado el 11 de febrero de 2026.
- ↑ Gabriele Vanin, The beginnings of celestial navigation: early techniques and instruments (en inglés). Universidad Cornell. Consultado el 11 de febrero de 2026.
- ↑ Alfred Heubeck, Stephanie West y JB Hainsworth (1988). A Commentary on Homer's Odyssey. Volume I: Introduction and Books I-VIII (en inglés). Oxford: Clarendon Press / Oxford University Press. ISBN 978-0198147473. Consultado el 10 de febrero de 2026.
- ↑ Lionel Casson, Speed Under Sail of Ancient Ships (en inglés). Universidad de Nueva York. Consultado el 12 de febrero de 2026.
- ↑ Modelling Mediterranean ancient sailing routes (en inglés). En Ancient Coastal Settlements, Ports and Harbours. Consultado el 12 de febrero de 2026.
- ↑ Callimachus apoyó y difundió la identificación de Ogigia con Gaudos (Gozo), llamándola «isla de Calipso».
Véase: Estrabón, Geografía, Vol. 3, Libro VII 3.6 (aprox. pp. 248-251 impresas; p. 251 del PDF en Archive). Biblioteca Clásica Gredos (2001). Vía Internet Archive. Consultado el 12 de febrero de 2026. - ↑ Estrabón, Geography (en inglés). Book VII, Chapter 3, sección 7.3.6 (p. 193 en la edición Loeb). Translated by Horace Leonard Jones. Loeb Classical Library 182. Cambridge, MA: Harvard University Press, 1924 (o reimpresiones posteriores). Vía Bill Thayer's Web Site. Consultado el 12 de febrero de 2026.
- ↑ Tucídides, La guerra del Peloponeso/, I pág. 52. «Clásicos de Grecia y Roma», Alianza Editorial 1989. En Internet Archive. Consultado el 14 de febrero de 2026.
- ↑ πετρωθῆναι, petrōthēnai (de πέτρος, pétros, «piedra, roca, peñasco»): «ser convertido en piedra», «ser petrificado».
La «roca petrificada» que los corcireos mostraban como prueba de su herencia feacia alude directamente al episodio del Canto XIII de la Odisea (vv. 158-164 y 170-183). Allí, Poseidón, furioso por la ayuda prestada a Odiseo, transforma la nave feacia que lo llevó a Ítaca en una roca inmóvil frente al puerto de Esqueria. - ↑ Estrabón, Geografía (I.2.17 a 19). Biblioteca Clásica Gredos (1991). Vía Internet Archive. Consultado el 12 de febrero de 2026.
- ↑ Elizabeth Della Zazzera, The Geography of the Odyssey (en inglés). Vía Lapham’s Quarterly. Consultado el 12 de febrero de 2026.
- ↑ Henriette Mertz, The Wine Dark Sea: Homer’s Heroic Epic of the North Atlantic, 1964 (en inglés). Vía Internet Archive. Consultado el 12 de febrero de 2026.
- ↑ Gerard Janssen, Odysseus' zwerftochten over de Atlantische Oceaan. Consultado el 12 de febrero de 2026.
- ↑ Estrabón critica a Polibio y defiende que Homero sitúe Ogigia y la tierra de los feacios (Scheria) en el Océano Atlántico, más allá de las Columnas de Hércules, y no en el Mediterráneo interior (I.2.18), para dar un aire de misterio y lejanía a las aventuras de Odiseo.
Véase: Estrabón, Geografía (I.2.17 a 19). Biblioteca Clásica Gredos (1991). Vía Internet Archive. Consultado el 12 de febrero de 2026. - ↑ Plutarco, Obras Morales y de Costumbres (Moralia). Tomo IX, págs. 186-189. Biblioteca Clásica Gredos 299 (2002). Vía Internet Archive. Consultado el 12 de febrero de 2026.
Bibliografía
[editar]- Martín González, Beatriz (2016/2017). El episodio de Calipso y Odiseo en Grecia y Roma (en línea). Trabajo de Fin de Máster en El Mundo Clásico y su proyección en la Cultura occidental. Departamento de Filología Clásica, Facultad de Filología, UNED. Consultado el 6 de febrero de 2026.
Bibliografía general sobre la Odisea
[editar]La obra, en línea:
- Versiones en lengua original
- Όμηρος (Homero), «Οδύσσεια (Odisea)», disponible en Βικιθήκη (Wikisource en griego)
- Proyecto Perseus. Texto griego original, traducción y herramientas de análisis.
Homero, Odisea. Vía Perseus Digital Library (en inglés).
- Versiones en español
- García Gual (2004)
Homero, Odisea. Introducción y traducción de Carlos García Gual (2004). Alianza Editorial 2008. Vía Internet Archive. Consultado el 18 de diciembre de 2025. - Gironella (1851)
Homero, La Odisea. Traducción de Antonio de Gironella (versión en verso). Vía Wikisource. - Pabón (1982)
Homero, Odisea. Traducción de José Manuel Pabón (1982). Editorial Gredos 1993. ISBN 84-249-0302-1. Vía Internet Archive. Consultado el 5 de diciembre de 2025. - Segalá y Estalella (1910)
Homero. La Odisea. Traducción de Luis Segalá y Estalella. Vía Wikisource.
- García Gual (2004)
Véase también
[editar]Enlaces externos
[editar]- Proyecto Perseus, Perseus Digital Library (en inglés). «Odisea, Libro 5», texto griego original, traducción y herramientas de análisis.
- Map of Odysseus' Journey (en inglés). En Greek and Roman Mythology: Universidad de Pensilvania, Departamento de Estudios Clásicos.
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