Testigos del Libro de Mormón

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Monumento conmemorativo de los Tres Testigos del Libro de Mormón, en la Manzana del Templo en Salt Lake City, Utah.

Los testigos del Libro de Mormón fueron un grupo de hombres que afirmaron haber visto y tocado las supuestas planchas de oro a partir de las cuales Joseph Smith escribió el Libro de Mormón.

El grupo se divide en los llamados Tres Testigos y en los Ocho Testigos. Ambos subgrupos escribieron en 1830 dos testimonios solemnes donde afirmaban la veracidad de la existencia de las planchas de oro. Estas declaraciones se incluyeron al final de la primera edición del Libro de Mormón, y en las ediciones siguientes se movieron a la introducción.[cita requerida]

También existen registros de otras personas que afirmaron su existencia. Mary Whitmer, madre de cinco de los supuestos testigos y que cuidaba la casa donde tuvo lugar la mayor parte de la escritura del libro, dijo que el ángel Moroni le enseñó las planchas mientras Smith las estaba traduciendo en su casa en Fayette, Nueva York.[1]

Tres Testigos[editar]

Los llamados Tres Testigos fueron Oliver Cowdery, Martin Harris y David Whitmer, quienes declararon que el ángel Morini les mostró las planchas de oro.[cita requerida] Más tarde los tres fueron líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. A petición de Joseph Smith, fueron ellos quienes eligieron en 1835 a los miembros del Quórum de los Doce Apóstoles.[cita requerida]

Años después de su declaración, rompieron relaciones con Smith y fueron excomulgados de la iglesia entre 1837 y 1838.[2] Sin embargo, ninguno de ellos desmintió sus declaraciones originales.[3] [cita requerida]

Ocho Testigos[editar]

Los llamados Ocho Testigos, todos miembros de las familias de Smith o Whitmer, fueron los hermanos de David Whitmer: Christian, Jacob, Peter y John; el cuñado de Whitmer, Hiram Page; el padre de Joseph Smith, Joseph Smith (padre), y los hermanos Hyrum Smith y Samuel Harrison Smith.[4]

A diferencia de los Tres Testigos, los Ocho testificaron que ambos vieron y tocaron las planchas. En este caso, dijeron que Joseph Smith les enseñó las planchas, y no un ángel.[5]

Christian Whitmer murió en 1835 y su hermano Peter Whitmer, Jr. murió al año siguiente.[cita requerida] En 1838, los Whitmer restantes se alejaron de Joseph Smith durante la lucha por el liderazgo en Far West, Misuri, y todos fueron excomulgados junto con otros disidentes.[cita requerida] Entonces huyeron del Condado de Caldwell tras recibir un ultimátum de los danitas.[6] Ninguno de los Whitmers volvió a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.[cita requerida]

Aunque ninguno de los Ocho Testigos haya negado su testimonio de la autenticidad del Libro de Mormón o de las planchas de oro,[cita requerida] se dice que en 1838 un ex-líder mormón, Stephen Burnett, habría dicho que Martin Harris le había contado que las declaraciones de los Ocho Testigos eran falsas.[7]

Los Ocho Testigos
Hyrum Smith
Samuel Harrison Smith
Jacob Whitmer
John Whitmer
No se muestran: Hiram Page, Christian Whitmer y Peter Whitmer (hijo).

Referencias[editar]

  1. "John C. Whitmer Interview with Andrew Jenson and Edward Stevenson, 11 October 1888," in Dan Vogel, Early Mormon Documents (Salt Lake City: Signature Books, 2003), V: 262.
  2. En 1838, Joseph Smith llamó a Cowdery, Harris y Whitmer "too mean to mention; and we had liked to have forgotten them." B.H. Roberts, ed. Historia de la Iglesia (Salt Lake City, Deseret News, 1905), 3: 232.
  3. http://mit.irr.org/es/un-mensaje-todos-los-creyentes-en-cristo
  4. Richard Lyman Bushman, Joseph Smith: Rough Stone Rolling (Nueva York: Alfred A. Knopf, 2005), 79: "Critics pointed out how many of the witnesses were members of the Smith and Whitmer families, implying that they signed out of loyalty or from a self-serving motive....The witnesses were no substitute for making the plates accessible to anyone for examination, but the testimonies showed Joseph—and God—answering doubters with concrete evidence, a concession to the needs of post-Enlightenment Christians."
  5. Según Terryl Givens, José invitó a los Ocho "a un lugar de oración familiar en el bosque" y "de manera casual se les presentaron las planchas de oro" mientras que a los Tres las planchas les fueron mostradas "por un ángel de Dios que bajó del cielo." Terryl Givens, By the Hand of Mormon (Oxford University Press, 2002), 40.
  6. Bushman, 337,339, 350-51. On June 17, Sidney Rigdon "preached a vitriolic sermon based on the theme of salt losing its savor and being cast out and trodden underfoot....Soon after the sermon, eighty-three prominent members in Far West, many of them probably Danites by then, signed an ultimatum demanding the departure of the offenders....Fearing for their property and perhaps their lives, the dissenters fled." (355-51) In 1847, David, John, and Jacob Whitmer and Hiram Page were baptized into the newly formed Church of Christ founded by William E. M'Lellin. In 1831, Joseph Smith received a revelation from God that John Whitmer should "write and keep a regular history" of the church (D&C 47). Whitmer did eventually write such a history, but one which concluded with a detailed description of what Whitmer considered the mistreatment that he and his family had received in Caldwell County. See Bruce N. Westerngren, From Historian to Dissident: The Book of John Whitmer (Salt Lake City: Signature Books, 1995).
  7. Persuitte, David (2000). Joseph Smith and the Origins of The Book of Mormon (en inglés) (II edición). Jefferson, N.C.: McFarland. p. 92. ISBN 978-0-7864-0826-9. OCLC 907610606. «After we were done speaking M Harris arose & said he was sorry for any man who rejected the Book of Mormon for he knew it was true, he said he had hefted the plates repeatedly in a box with only a tablecloth or a handkerchief over them, but he never saw them only as he saw a city through a mountain. And said that he never should have told that the testimony of the eight was false, if it had not been picked out of [him] but should have let it passed as it was... I am well satisfied for myself that if the witnesses whose names are attached to the Book of Mormon never saw the plates as Martin admits that there can be nothing brought to prove that any such thing ever existed for it is said on the 171 page of the book of covenants that the three should testify that they had seen the plates even as J S Jr & if they saw them spiritually or in vision with their eyes shut—J S Jr never saw them any other way & if so the plates were only visionary.»