Nueve novísimos poetas españoles

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Nueve novísimos poetas españoles es un libro del crítico José María Castellet (1926-2014) publicado en Barcelona en 1970, en el cual Castellet reunió obras de nueve poetas a quienes consideraba como los más renovadores de los años 1960.

La obra, el grupo[editar]

La obra está dividida en dos secciones:

«Los seniors», llamados así por ser los más viejos y culturalistas que comprende a:

y «La coqueluche», que agrupa a los inspirados más en la cultura pop y la contracultura, compuesta por:

Junto a estos comparten esta estética (alguno incluso la supera), los llamados "décimos novísimos": Ignacio Prat (1945-1982), José-Miguel Ullán (1944-2009) y Francisco Ferrer Lerín (1942-), entre otros: Jesús Munárriz (1940-), Antonio Colinas (1946-), José Luis Giménez Frontín (1943-2008), Marcos Ricardo Barnatán (1946-) y Jenaro Talens (1946-), y los ya nacidos a comienzos de los cincuenta Luis Alberto de Cuenca (1950-), Luis Antonio de Villena (1951-) y Jaime Siles (1951-), incluidos unos y otros en la antología Joven poesía española (Madrid: Cátedra, 1979) de Concepción G. Moral y Rosa María Pereda. Pero no fue pequeño el número de antologías de esa época: José Luis García Martín, en la suya, titulada Las voces y los ecos (1980), menciona como las más representativas, aparte de la de Castellet, otras cinco: la de Enrique Martín Pardo Nueva poesía española (1970); la de Antonio Prieto Espejo del amor y la muerte (1971); las de José Batlló (la primera, Antología de la nueva poesía española, 1968; la segunda, Poetas españoles contemporáneos, 1974) y la de Víctor Pozanco Nueve poetas del resurgimiento (1976).

Características[editar]

Según uno de los nueve poetas seleccionados, Manuel Vázquez Montalbán, se trataba más de una selección que de una antología y convenía «deslindar las radicalmente diferentes poéticas que coexistían en aquel libro».[1]​ Asimismo, el crítico literario Ángel Luis Prieto de Paula afirma que «ni siquiera en esta selección había una homogeneidad cerrada».[2]​ Dentro del grupo coexistían dos tendencias principalmente, la culturalista y la vinculada a la estética pop o contracultura. Algunas de las características presentes en sus obras son:

Para Vázquez Montalbán, «la antología de Castellet fue la fotografía de una parte de la entonces joven poesía española: captaba un fragmento y un momento y tenía el valor de muestra de una evolución estética, perfectamente situable dentro de la lógica interna de nuestra literatura contemporánea».[1]

Influencias[editar]

Su formación literaria era extranjera y cosmopolita, lo que supuso el rechazo a la tradición inmediata, con las excepciones de los españoles Vicente Aleixandre, Luis Cernuda y Jaime Gil de Biedma, de los hispanoamericanos Octavio Paz, Oliverio Girondo o José Lezama Lima, y del magisterio de los culturalistas T. S. Eliot y Ezra Pound, de Constantino Cavafis, Saint-John Perse, Wallace Stevens y de los surrealistas franceses. También se reivindicó el modernismo de Rubén Darío.

Acogida[editar]

Fuera de la polémica por la reducida selección de autores, la cultura oficial, dominada por el falangismo, acogió la obra con frialdad y desprecio. Uno de sus críticos más célebres, Gaspar Gómez de la Serna, escribió en el diario Arriba (órgano de Falange Española) que los novísimos eran «comunistas y trotskistas, agentes de la cocacolonización».

Referencias[editar]

  1. a b VÁZQUEZ MONTALBÁN, Manuel : «Sobre 'los novísimos' y sus postrimerías», El País, 3 de diciembre de 1985. Consultado el 26 de julio de 2017.
  2. L. PRIETO DE PAULA, Ángel: «Los autores del 68 y la renovación poética», Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 26 de julio de 2017. «Los seniors, fronterizos con la generación anterior, y los de la coqueluche, insolentes y casi frívolos en su rechazo de la vieja cultura.»

Enlaces externos[editar]