Basílica de Notre-Dame de la Garde

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Notre-Dame de la Garde»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Basílica de Nuestra Señora de la Guarda
Notre-Dame de la Garde - Nostro-Damo de la Gardo
Lugar natural clasificado desde 1917
Notre Dame de la Garde.jpg
Vista panorámica de la basílica.
Localización
País Flag of France.svg Francia
División Flag of Provence-Alpes-Cote dAzur.svg Provenza-Alpes-Costa Azul
Subdivisión Departamento de Bocas del Ródano
Municipio(s) Marsella
Información religiosa
Culto Iglesia católica
Diócesis Archidiócesis de Marsella
Parroquia Marsella
Orden Clero secular
Acceso público Todos los días

Uso Iglesia y museo
Estatus basílica menor
Advocación Nuestra Señora de la Guarda
Historia del edificio
Primera piedra 1853
Construcción 1853-1864
Reconstruccion(es) 2001-2008

Arquitecto(s) Henri-Jacques Espérandieu
Datos arquitectónicos
Estilo(s) Románico-bizantino
Mapa(s) de localización
Basílica de Nuestra Señora de la Guarda ubicada en Marsella
Basílica de Nuestra Señora de la Guarda
Basílica de Nuestra Señora de la Guarda
Basílica de Nuestra Señora de la Guarda (Marsella)
[editar datos en Wikidata]
Basílica de Nuestra Señora de la Guarda.
Vista interior de la Basílica.

La basílica de Nuestra Señora de la Guarda (en francés, Notre-Dame de la Garde; en provenzal, Nostro-Damo de Gardo), llamada a menudo la Buena Madre (en francés, Bonne Mère; en provenzal, Boueno Maire), es una basílica menor dedicada al culto católico en la ciudad francesa de Marsella, entre los distritos de Roucas Blanc y Vauban, en la cima de un pico calcáreo de 149 msnm y elevada otros trece metros más sobre los cimientos de una antigua fortaleza que había en la cima. Al sur del Vieux-Port, su silueta, de estilo neo-bizantino, coronada por una efigie dorada de la Virgen María, es una de las estampas más características de la ciudad.

La colina de Nuestra Señora de la Guarda es un «lugar natural clasificado» desde el 29 de mayo y 8 de octubre 1917 y también en posterior clasificación del 15 de enero de 1920.[1]

Vista de la Bonne Mère marsellesa.

Fue construida por el arquitecto protestante Henri Espérandieu y es de estilo románico-bizantino; fue consagrada el 5 de junio de 1864 y sustituyó a una capilla del mismo nombre construida en 1214 y reconstruida en el siglo xv. Está edificada sobre los cimientos de una fortaleza que hizo Francisco I en 1536 para resistir el asedio de Carlos V. La basílica tiene dos partes: una iglesia inferior o cripta, excavada en la roca y de estilo románico, y una gran iglesia de estilo románico-bizantino encima, decorada con mosaicos. En la cima del campanario, de planta cuadrada y de 41 m de alto, rematado con una especie de torre de 12,5 m que hace de pedestal, se encuentra una estatua monumental de 11,5 m de altura de la Virgen con el Niño hecha en chapa de cobre dorado.[2]

La piedra utilizada para la construcción, especialmente la verde que provenía de los alrededores de Florencia, demostró ser sensible a la corrosión atmosférica por lo que fue necesario emprender desde 2001 a 2008 una larga y cuidadosa restauración que también se ocupó de la renovación de los mosaicos dañados por impactos de bala durante la Liberación y ennegrecidos a lo largo de los años por el humo de las velas y cirios.

Verdadero paladín de la ciudad de Marsella, Nuestra Señora de la Guarda fue considerada a partir de la Edad Media la guardiana de la gente de mar y pescadores.[3]

Una capilla del siglo XIII[editar]

Un lugar excepcional[editar]

Antigua cantera Honoré.

La cuenca de Marsella, que se abre extensamente al mar hacia el oeste bordeada de colinas: al norte con el Macizo de l'Étoile y Nerthe, al este con Macizo de Sainte-Baume y al sur con Carpiagne y el Macizo de Marseilleveyre. De esta vasta depresión emerge un afloramiento de piedra caliza del «Urgoniano» —de la era barremiense, una etapa del periodo cretácico— con una altura de 162 m.s.n.m. en cuya cima se alza la basílica de Notre-Dame de la Garde [4]

En esta colina se explotó una cantera desde en 1905, después de la construcción de la basílica. Esta cantera la explotó Mr. Honoré y funcionó hasta 1946. Se estima que durante este período se extrajo un volumen de 800 000 m³.[5] En la colina, que se extendía de forma continua al sur, hacia las zonas altas del distrito Gratte-Semelle, se inició la calle «Bois-sacré» por una gran trinchera, estrecha y larga, que ya tenía la colina como consecuencia de la explotación de la cantera. Este acantilado artificial es objeto de una monitorización importante, con visitas regulares, medición de pequeños movimientos y obras preventivas para evitar deslizamientos y desprendimiento de rocas.[6]

Debido a su ubicación al lado de la costa y a su elevación, el «cerro de la Guarda» ha sido en tiempos de la «navegación a la estima», es decir, sin instrumentos, un punto de observación y de referencia fijo e identificable sin posibilidad de error y fue utilizado por la navegación marítima y defensiva por lo que se supone que estuvo ocupado durante mucho tiempo como puesto de observación y torre de vigilancia. En 1302, Carlos II de Nápoles ordenó, a fin de garantizar las señales a lo largo de la costa mediterránea de la Provenza, incluir entre esos puntos el de la cima de Nuestra Señora de la Guarda.[7]

El Condestable de Borbón Francisco I mandó construir un fuerte en 1524 que, junto al castillo de If, representaba una defensa marítima de la que, hasta ese año, carecía la ciudad. Sobre ese fuerte defensivo se alzó la basílica y todavía se puede ver una salamandra sobre el pórtico norte que era el emblema del rey. De esta forma, el «alto de la Guarda» tuvo tres tipos de edificaciones y funciones diferentes: un lugar de vigilancia, una obra militar y un lugar de peregrinaje.[8]

Una primera capilla[editar]

La Pasión de Cristo delante de la Basílica.

En 1214, se le ocurrió a un sacerdote de Marsella, el Maestro Pedro, la idea de construir en la «colina de la Guarda» una capilla dedicada a Virgen María. Este cerro pertenecía a la abadía de San Víctor por lo que el «Maestro Abbé Pierre» tuvo que pedir permiso para comenzar los trabajos.[9] El abad le concedió la autorización para plantar vides, cultivar un jardín y construir una capilla. Cuatro años más tarde se terminó la capilla, dato que se conoce por el hecho de que en su bula del 18 de junio ​​de 1218 en la que enumeraban las posesiones de la abadía, el papa Honorio III cita el de «Nuestra Señora de la Guarda» como una de esas posesiones.[10]

Después de la muerte del «Abbé Pierre» en 1256, la entonces capilla de Nuestra Señora de la Guarda se constituyó en priorato. El prior del Santuario de la Guarda era uno de los cuatro priores monásticos de Saint-Victor.[11] Desde la fundación de la capilla las donaciones, que se conocían «por voluntades», se hacían a favor de «Notre-Dame de la Garde». Demuestraban una gran devoción popular que se desarrolló durante los siguientes siglos. De hecho, los marineros que habían escapado de algún naufragio iban a hacer su acción de gracias y dejar alguna prenda votiva en el altar de Nuestra Señora del Mar que se encontraba en la Basílica de Nuestra Señora de la Guarda; esta práctica se siguió haciendo hasta finales del siglo xvi.[12]

Esta primera capilla fue sustituido a principios del siglo xv por un edificio más grande, que incluía una capilla ricamente dotada, dedicada a arcángel San Gabriel. [13]

Plaza fuerte y lugar de culto durante los siglos XVI al XVIII[editar]

Visita de Francisco I[editar]

Murallas de la antigua fortaleza

El 3 de enero de 1516, la madre de Francisco I Luisa de Saboya y su esposa, la reina Claudia, hija de Luis XII, fueron hasta el sur de Francia para encontrarse allí con el joven rey, aureolado por su victoria en Marignan. El 7 de enero 1516 subieron hasta la ermita de Nuestra Señora de la Guardia y unos días más tarde, el 22 enero de 1516, Francisco I se unió a ellas y también visitó la capilla.[14] Durante la visita, el rey se dio cuenta de que la ciudad de Marsella no estaba bien defendida. La necesidad de fortalecer el sistema de defensa fue aún más evidente en 1524 después del asedio a la ciudad por el condestable Carlos III de Borbón que tenía acuerdos con Carlos I de España y casi tomaron la ciudad. Francisco I decidió construir dos fuertes: uno en la «isla de If», que se convirtió en el famoso Castillo de If y otro en la parte superior de la colina de la Guardia donde estaba situada la capilla.[15] Fue un ejemplo de convivencia entre un fuerte militar y un santuario abierto al público.[16]

Escudo de Francisco I

La construcción del «castillo de If» fue muy rápida pues se finalizó en 1531 mientras que el fuerte de Nuestra Señora de la Guardia no se terminó hasta 1536, justo a tiempo para resistir la llegada de las tropas de Carlos V. Para la construcción de la fortaleza se utilizaron piedras del cabo Corona, en las Bocas del Ródano, y materiales recuperados de la demolición de edificios situados fuera de las murallas de la ciudad que podrían proporcionar refugio a las tropas enemigas.[17] Entre los monumentos destruidos y cuyos materiales han servido para la construcción de la fortaleza hay que incluir, en particular, el convento de los «Frailes Menores», donde enterraron a San Luis de Anjou, que posteriormente fue trasladado a un lugar cercano a las avenidas de Saint-Louis y Belsunce.[18] Esta fortaleza tiene la forma de un triángulo isósceles con dos lados que miden 75 metros y el tercero de 35 metros. En esta fortaleza de importancia bastante modesta permanece el espolón real todavía visible al oeste de la basílica. La parte superior de esta zona fue restaurada en 1993 para dejarla en su estado primitivo mediante la eliminación de una torre de vigilancia instalada en la década de 1930. En la parte superior de este edificio se instaló un mapa orientativo.

Por encima de una puerta todavía se puede ver, aunque muy dañado, el escudo de Francisco I, es decir, las armas de Francia con tres flores de lis y una salamandra debajo. Cerca de esta puerta, al lado derecho, hay una piedra redonda desgastada por el tiempo donde se pueden ver algunos vestigios de una escultura que representa el cordero, símbolo de San Juan, con una banderola.[19]

Guerras de religión[editar]

Charles de Casaulx
Vista superior de Marsella en 1572. En primer plano la fortaleza de Nuestra Señora de la Guarda.

En 1585, el jefe de la Liga en la Provenza, Hubert de Garde de Vins, quiso tomar Marsella y se alió con Louis de La Motte Dariès, segundo cónsul en Marsella. En la noche del 9 de abril de 1585 Dariés ocupó la cima del montículo de la Guarda desde donde se podía tomar la ciudad bajo el acosa del fuego de cañón. Pero como falló esta toma, ejecutaron a Dariés y a su cómplice Bonifacio.[20]

En 1591, Carlos Manuel, duque de Saboya, quiso apoderarse de la abadía de San Víctor, edificio fortificado cerca del puerto. Para ello realizó la carga Pierre Bon, Barón de Méolhon, gobernador de Nuestra Señora de la Guardia. En la noche del 16 de noviembre de 1591 Méolhon se apoderó de la abadía que fue retomada rápidamente por los partidarios de Charles de Casaulx, primer cónsul de la ciudad de Marsella.[21] ,[22]

En 1594, Charles de Casaulx quiso convertirse en maestre de la fortaleza de la Guarda. Para ello envió a dos sacerdotes, Trabuc y Cabot, para que celebrasen la misa en la capilla. Después de la celebración Trabuc, que llevaba una coraza bajo la sotana, mató al capitán de la fortaleza, Charles Casaulx pudo tomar posesión de la fortaleza y nombró gobernador a su hijo Fabio.[23] En 1595 se construyó un muro defensivo en forma de «W» en la parte baja de la fortaleza. Es todavía visible y se allí se construyó recientemente un aparcamiento en la ángulo entrante del muro.[24] Después del asesinato de Charles de Casaulx el 17 de febrero de 1596 por Pierre de Libertat, Fabio fue expulsado de la fortaleza por sus propios soldados.[25]

Última visita real[editar]

Procesión después del Corpus Christi, siglo XVIII.

Durante su estancia en Marsella, el rey Luis XIII fue a caballo, a pesar de la lluvia, a Nuestra Señora de la Guardia el 9 de noviembre de 1622. Fue recibido por el gobernador de la fortaleza, Antoine Boyer, Señor de Bandol.[26] A la muerte de este último, el 29 de junio de 1642, Georges de Scudéry, más conocido como novelista, fue nombrado gobernador. Tomó posesión de su cargo en diciembre de 1644, acompañado por su hermana Madeleine de Scudéry, mujer de letras, que dejó en sus escritos muchas descripciones de la ubicación, el entorno y de las diferentes celebraciones o ceremonias:

«Vendredi passé, qui était le lendemain de la fête Dieu, vous eussiez vu la citadelle banderolée des pieds à la tête d’une dizaine de drapeaux et, en branle, les cloches de notre clocheton, et une admirable procession rentrant au château. La statue de Notre-Dame de la Garde tenant, de son bras gauche, l’enfant nu et, de sa main droite, un bouquet de fleurs, était portée par huit pénitents déchaussés et voilés comme des fantômes.»

«El viernes, al día siguiente de la fiesta del Corpus, hubierais visto la ciudadela adornada de los pies a la cabeza, con una decena de banderas y, en movimiento, las campanas de nuestro pequeño campanario y una admirable procesión entrando en el castillo. La imagen de Nuestra Señora de la Gard sujetando con el brazo izquierdo al Niño desnudo, y en su mano derecha, un ramo de flores, era llevada por ocho penitentes descalzos y con el rostro cubierto como fantasmas.[27] »

Georges de Scudéry desdeñó residir en el fuerte y prefirió hacerlo en «Place de Lenche», barrio aristocrático de la época. La guardia de la fortaleza se confió a un modesto sargento llamado Nicolás.[28] El único evento significativo que sucedió bajo el gobierno de «de Scuderi» fue el «suceso de Caze» en 1650. Durante la Sublevación de la Fronda, el gobernador de Provenza, conde de Alais, se opuso al Parlamento de Provenza y quiso reprimir la revuelta marsellesa. Teniendo en cuenta que el «alto de la Guarda» era una posición deseable, sobornó al sargento Nicolás el 1 de agosto de 1650 e instaló en el fuerte a uno de sus partidarios, David Caze. Quería proporcionar apoyo a un ataque que debía haberse hecho con galeras procedentes de Toulon, ciudad que le fue fiel.[29] Los cónsules de Marsella reaccionaron ante la amenaza y David Caze se vio obligado a abandonar el fuerte.[30]

En el siglo XVIII[editar]

En 1701 los duque de Borgoña y de Berry, este último nieto de Luis XIV, subieron a la basílica.

Vauban, que sucedió a Clerville, el constructor del «Fuerte de San Nicolás» en Marsella, estudió la posibilidad de reforzar aún más la defensa de esta ciudad . El 11 de abril de 1701 presentó un grandioso proyecto que contemplaba la construcción de un gran recinto que uniera el «Fuerte de San Nicolás» al de la de Nuestra Señora de la Guarda y continuaría hasta la llanura de Saint-Michel, en la actualidad «Place Jean Jaurès», para llegar al muelle de «Arenc». Este proyecto nunca se llevó a cabo.[31]

Durante la epidemia de peste que afectó a Marsella en 1720, el obispo Enrique de Belsunce subió tres veces andando a Nuestra Señora de la Guarda: el 28 de septiembre de 1720, el 8 de diciembre de 1720 y el 13 de agosto de 1721 y bendecir a la gente de la ciudad.[32]

Período Revolucionario[editar]

El cierre de la capilla[editar]

El 30 de abril de 1790 los patriotas invadieron el fuerte y bajo el pretexto de asistir a una misa en la capilla, cruzaron el puente levadizo, utilizando una estrategia similar a la adoptada por los partidarios de la «Liga» en 1594.[33] El 7 de junio ​​de 1792, domingo, la gran procesión tradicional que se organizaba ese día fue boicoteada por los manifestantes. Durante el viaje de regreso al santuario, a la estatua de la Virgen le pusieron una bufanda tricolor y el Niño Jesús venía tocado con el gorro frigio.[33]

El 23 de noviembre de 1793 se tuvieron que abandonar los edificios religiosos y cesó el culto. El 13 de marzo de 1794 se llevó la estatua en plata de la Virgen, realizada en 1661, para fundirla en la «Casa de la Moneda de Marsella»[33] que estaba en el número 22 de la «rue Tapis Vert», en el antiguo convento de los Padres de la Misericordia.[34]

Una prisión para príncipes[editar]

En abril de 1793, el duque de Orleans Philippe Égalité, sus dos hijos el Duque de Montpensier y Duque de Beaujolais, su hermana Louise, duquesa de Borbón, y el Príncipe de Conti fueron ​​encarcelados unas semanas en «Nuestra Señora de la Guardia» antes de su traslado a Fort Saint-Jean. A pesar de la falta de confort que disponían los antiguos apartamentos del gobernador, los presos tenían la ventaja de disfrutar del panorama. Cada día la duquesa de Borbón, después de asistir a misa, hacía una parada en la terraza de la fortaleza y a menudo permanecía un par de horas de contemplación. La princesa, que pintaba muy bien, dejó un dibujo a lápiz que muestra una vista de Marsella desde la basílica de «Nuestra Señora de la Guarda».[35]

Un hombre providencial: Escaramagne[editar]

Virgen del ramo.

La última subasta de objetos pertenecientes al santuario tuvo lugar el 10 de abril de 1795. La capilla se había convertido en patrimonio nacional y José Escaramagne la tomó en alquiler. El veterano capitán de navío, que vivía cerca de la «place Colonel-Edon», tenían una profunda devoción a la Virgen. Tras la reanudación del culto en algunas parroquias, escribió en septiembre de 1800 al Ministro de la Guerra, Lazare Carnot, para que permitiese la reapertura del santuario, pero el Prefecto Charles Delacroix, consultado por el Ministro de la Guerra, dio una opinión desfavorable.[36] No fue hasta el 4 de abril de 1807 cuando se concedió el permiso de abrir la capilla al culto y celebrar actos religiosos.[37]

Escaramagne compró en una subasta del siglo XVIII una estatua de la Virgen y el niño que provenía de un convento religioso de Picpus que estaba cerca del Palacio de Justicia, que fue demolido durante la Revolución. Ofreció esta estatua a Nuestra Señora de la Guarda. El cetro que sostenía fue reemplazado por un ramo de flores; de ahí el nombre de la estatua de la «Virgen del ramo». Para dar cabida a la nueva estatua de plata realizada en 1837, se la confió mientras duraban las obras necesarias, a la Cartuja de Montrieux, para volver al santuario en 1979. Esta estatua de la «Virgen del ramo» se encuentra actualmente expuesta en el altar de la cripta.[38]

Resurgimiento del santuario[editar]

El 4 de abril de 1807, la capilla de Nuestra Señora de la Guarda se reabrió al culto. Ese día se llevó en procesión la estatua que compró Escaramagne al santuario desde la catedral de Marsella.[39] La tradicional procesión del Corpus se reanudó en 1814. Julie Pellizzone mencionó este evento en su diario:

«Le dimanche 12 de juin de 1814, jour de la fête Dieu, les canonniers de la garde urbaine sont allés de grand matin, ainsi que les pénitents blancs, chercher Notre-Dame de la Garde pour l'amener en ville, suivant l'antique usage. Elle a été saluée par plusieurs coups de canon. On a dit la messe, ensuite elle s'est mise en route pour venir chez nous, portée par les pénitents qui avaient leur capuchon couvrant la figure, chose qui n'avait pas eu lieu depuis la Révolution

«El domingo 12 de abril ​​de 1814, «día de la fiesta de Dios», —domingo — los artilleros de la guardia urbana salieron muy de mañana junto a los penitentes para buscar a Nuestra Señora de la Guarda y llevarla a la ciudad, de acuerdo con la antigua costumbre. La Virgen fue muy bien recibida con una gran salva de cañonazos. Oímos la misa y después se puso en camino para volver a casa, llevada por los penitentes con capuchón que les cubría la cara, algo que no había ocurrido desde la Revolución».[40]

Ampliación de la capilla[editar]

Durante este período de ampliación, el fuerte no experimentó modificaciones y la capilla fue cada vez más frecuentada. Este aumento era tal que la capilla, de 150 metros cuadrados, hubo que ampliarse en 1833 con una segunda nave, con lo que el área total ascendió a unos 250 metros cuadrados. El obispo de Marsella, Fortuné de Mazenod, bendijo la capilla en 1834.[41]

Visitantes Distinguidos[editar]

La duquesa de Berry, que escapó de un naufragio cuando regresaba de Nápoles, subió a la basílica el 14 de junio ​​de 1816 y depositó una estatuilla de plata como ofrenda votiva. Esta estatua fue fundida algunos años más tarde.[42] La duquesa de Angulema, hija de Luis XVI, también subió a Nuestra Señora de la Guarda el 15 de mayo de 1823, día de un viento mistral muy fuerte. A pesar de ello, la duquesa quiso permanecer en la terraza para disfrutar de la belleza del paisaje.[43]

En 1838 la Virgen de la Guarda tuvo otro visitante distinguido: Chateaubriand.[44]

Una nueva estatua de plata[editar]

Vierge de plata en el piso superior.

Gracias a una donación de 3000  francos hecha por la duquesa de Orleans durante su visita en Marsella en 1823 y varias ofrendas más, se pudo realizar una nueva imagen de la Virgen que sustituyó a la que había sido fundida durante la Revolución francesa. En 1829 se consultó al orfebre Jean-Baptiste Chanuel, artista marsellés instalado en la «rue des Dominicaines», para ver si podría hacer esta estatua a partir de un modelo creado por el escultor Jean-Pierre Cortot. Después de cinco años de trabajo (1829-1834) el orfebre marsellés lo terminó; lo realizó mediante un proceso muy delicado de repujado a martillo. El 2 de julio de 1837 se bendijo la estatua por el obispo Fortuné de Mazenod en la «Plaza Belsunce» para luego llevarla a la cima de la colina de la Guarda. Sustituyó a la estatua de la «Virgen del ramo» que se donó a la Cartuja de Montrieux. Esta estatua volvió a la cripta en 1979.[45]

Las dos estatuas de la Virgen, la del ramo y la de plata, son pues, anteriores a la basílica en la que están expuestas ya que la primera piedra de esta se puso en el año 1850.[46]

Nueva campana[editar]

Campana de Nuestra Señora de la Guarda.
Campana litografiada en 1845.

La terminación de la reconstrucción de la torre del campanario en 1843 permitió instalar la campana, encargada al fundidor lionés Gédéon Morel y pagársela mediante una suscripción popular. La campana fundida el 11 de febrero de 1845 llegó a Marsella el 19 de septiembre de 1845[47] . Se llevó hasta la explanada de San Miguel, que está en la plaza Jean-Jaurès, donde se la bendijo el domingo 5 de octubre de 1845 por Mons. Eugenio de Mazenod y se le impuso el nombre de «Marie Josephine».[48] El padrino fue André Reynard Eliseo como alcalde de Marsella, miembro de la Cámara de los Diputados que ostentaba la condecoración de la Legión de Honor. La madrina fue la esposa del armador, M. Puget Wulfran, de soltera Canaple. Sus nombres se grabaron en la campana.[49]

El 7 de octubre la campana, que pesa 8234 kg, se colocó en un carro tirado por dieciséis caballos y el trayecto de subida a la basílica recorrió la «explanada de San Miguel», «la calle Thiers», «calzada Léon Gambetta», la «rue Tapis Vert», la «Avenida Belsunce», «rue Canebière», la «rue Paradis» y la «rue de Pierre Puget». El convoy se reforzó más adelante con diez caballos por lo que el número de ellos ascendió a dieciséis. El 8 de octubre de 1845 empezó a subirse la colina y tuvo que contarse con la ayuda de tornos y cabrestantes. La ascensión se prolongó hasta el viernes 10 de octubre, día de llegada a la fortaleza. La campana se colocó en su sitio el miércoles, 15 de octubre.[50] Sin embargo, los primeros tañidos no se oyeron hasta el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción. Al igual que las estatuas de las Vírgenes existentes dentro de la basílica, la campana es anterior a la construcción del edificio actual cuya primera piedra se colocó en 1850 tal y como se señaló mas arriba.[51]


Las dimensiones y características más importantes de la campana, a la que le impusieron el nombre de «María Josefina» en honor a la madrina, son las siguientes: diámetro: 2,40 m; altura: 3,50 m; badajo: 300 kg; peso: 8234 kg.[52]

En esta ocasión el poeta Joseph Autran compuso un poema que termina de la siguiente forma:

«Chante, vaste bourdon ! chante, cloche bénie
Répands, répands à flots ta puissante harmonie ;
Verse sur la mer, sur les champs, sur les monts ;
Et surtout dès cette heure où ton hymne commence
Entonne dans les cieux un chant de joie immense
Pour la cité que nous aimons !»

«Canta, gran campana! canta bendita campana,
esparce tu poderosa armonía
hacia el mar, los campos, los montes;
y desde este momento, en que tu himno comienza
entona en los cielos un canto de inmensa alegría
para la ciudad que amamos!». Joseph Autran
[53]

La construcción de la actual basílica[editar]

Las negociaciones con el ejército[editar]

El responsable de la capilla, el padre Jean-Antoine Bernard, pidió el 22 de junio ​​de 1850 al Departamento de Guerra un permiso para reconstruir una capilla mayor. El 22 de octubre de 1850, el mismo día que abandonó sus funciones ministeriales, el General de Hautpoul, Ministro de la Guerra, estimó que la solicitud era demasiado vaga e imprecisa y otorgó un acuerdo de principio pero invitó a la «Comisión» a que presente un proyecto más preciso.[54] El 8 de abril de 1851 se presentó un nuevo proyecto para la construcción de una iglesia más grande, de las dimensiones que tenía sustancialmente la zona de los edificios actuales existentes y que evitaba tener en el futuro un uso militar.[55] Con el apoyo del general Adolphe Niel, el «Comité de las fortificaciones» emitió un dictamen favorable en la reunión del 7 de enero de 1852. El Ministro de la Guerra concedió el permiso para construir una nueva capilla el 5 de febrero de 1852. Los estudios técnicos y la búsqueda de la financiación del proyecto se podían empezar de inmediato.[56]

El proyecto[editar]

Espérandieu-Allar, arquitecto de las obras.

El 1 de noviembre de 1852 el obispo Eugenio Mazenod invitó a los fieles a realizar ofrendas para hacer frente a los gastos del ambicioso proyecto. Se pidieron estudios y ofertas a diferentes arquitectos. El directorio de la capilla se reunió el 30 de diciembre de 1852 en presencia del Obispo Mazenod. El proyecto presentado por Leon Vaudoyer, que trabajó en la Cathédrale Sainte-Marie-Majeure, era el único que presentaba un edificio de estilo románico bizantino, mientras que los demás eran de estilo gótico. Cada proyecto obtuvo cinco votos, pero el voto del vicario era predominante por lo que se adjudicó el proyecto a Vaudoyer. Los planos fueron realmente hechos por Henri-Jacques Espérandieu, alumno suyo, de solo veintitrés años.[57]

El 23 de junio de 1853 Espérandieu fue designado como arquitecto puso en marcha el proyecto. Aunque era protestante, no parecía que su religión fuese una de las principales causas de las dificultades encontradas por la comisión del santuario responsable de la ejecución de la obra. Aquella decidió, sin consultar con el arquitecto y sin previo concurso de licitación, no empezar los trabajos, no para garantizar la competencia, confiárselas directamente el 9 de agosto de 1853 a Pierre Berenger, contratista y arquitecto de la Iglesia de San Miguel, que había propuesto él mismo un proyecto neogótico y que era una persona muy cercana al Obispo Mazenod.[58] El Comité también decidió imponer la selección de artistas tales como el escultor Joseph Marius Ramus o el pintor Karl Müller de Düsseldorf sin preocuparse si sus obras se adaptarían a la arquitectura elegida. La elección de Karl Müller no fue aceptada, lo que permitió al arquitecto decidirse por una decoración de mosaicos.[59]

Una edificación complicada[editar]

La colocación de la primera piedra por el obispo de Marsella Obispo Eugenio de Mazenod tuvo lugar el 11 de septiembre de 1853. Los trabajos se iniciaron pero con lentitud y gran dificultad debido a que los cimientos debían hacerse sobre una roca muy dura, razón por la cual las dificultades financieras surgieron rápidamente. En 1855 se decidió llevar a cabo una lotería, cuestación autorizada por el gobierno, que recaudó menos de lo esperado. Los recursos financieros eran insuficientes ya que la «comisión del santuario» había decidido aumentar la extensión de la cripta bajo el santuario de forma que, en lugar de ocupar solo la superficie bajo el coro, se extendiera bajo toda la capilla superior. A pesar de un préstamo concedido mediante un aval sobre las propiedades privadas del obispo, los trabajos tuvieron que pararse durante dos años, desde 1859 a 1861, año de la muerte del obispo Mazenod.[60]

El nuevo obispo monseñor Patrice Cruice, que llegó al final de agosto 1861, relanzó los trabajos. La generosidad de los ciudadanos de todas las religiones y condiciones sociales — desde el emperador Napoleón III y la emperatriz Eugenia de Montijo, que visitan a la Virgen de la Guardia en 9 de septiembre de 1860, hasta los más modestos marselleses — permitió la terminación de las obras.[51]

La consagración del santuario tuvo lugar el sábado 4 de junio de 1864 por el cardenal Villecourt, miembro de la Curia Romana, con asistencia de cuarenta y tres obispos. En 1866 se colocó el mosaico del pavimento en la iglesia superior y quedó terminado el campanario cuadrado; el badajo se instaló en octubre del mismo año.[61]

Basílica de Nuestra Señora de la Guarda

En 1867 se construyó en el campanario o «Campanile», de planta cuadrada, un pedestal cilíndrico para servir de base a la monumental estatua de la Virgen. La financiación de la estatua se llevó a cabo con el apoyo de la ciudad de Marsella. Los bocetos de la estatua, hechos por tres artistas parisinos Eugène-Louis Lequesne, Aimé Millet y Charles Gumery fueron revisados ​ un jurado compuesto por el arquitecto Espérandieu, Antoine Theodore Bernex, alcalde de Marsella, Jeanron, director de la Escuela de Bellas Artes, Bontoux, profesor de la Escuela de Escultura, Luce, presidente de la Corte Civil y Administrador del Santuario de Nuestra Señora de la Guarda. El proyecto se le adjudicó a Lequesne.[62]

Virgen de la Guarda;cúpula.

Por razones de coste y peso, se eligió el cobre como el material más adecuado para hacer la estatua. Se empleó para su realización un método novedoso para aquellos tiempos: la galvanoplastia, «el arte de moldear sin la ayuda de fuego», preferido al cobre moldeado con martillo.[63] , De acuerdo con un informe científico del 19 de noviembre de 1866, el uso del cobre galvánico ofrecía una reproducción perfecta y una solidez que no deja nada que desear sobre otros sistemas. Solo Eugène Viollet-le-Duc piensa que los productos de galvanoplastia no resistirán mucho tiempo la atmósfera tan agresiva de Marsella.[64] Espérandieu mandó ejecutar la estatua en cuatro partes debido a las dificultades de ascenso a la colina y a la parte superior de la torre del campanario. Insertó en el centro de la escultura una gran barra de hierro, núcleo de una escalera de caracol cuyo eje era dicha barra, para acceder a la cabeza de la Virgen con vistas al mantenimiento y la contemplación de un gran paisaje. La estatua la soporta una estructura metálica que, además, consolida todos las partes de ella, incluso permite arriostrarla a la estructura principal de la torre. La ejecución de la estatua se hizo en los talleres Christofle y se terminó en agosto de 1869. Para que todo funcionase bien tuvo que hacer uso de cuatro cubas electrolíticas que contenían 90 000  L de una solución de sulfato de cobre; los moldes redondos estaban reforzados con gutapercha armada y su peso era de 1500 kg.[64]

Los primeros elementos estuvieron montados hacia el 17 de mayo de 1870 y la consagración se hizo el 24 de septiembre de 1870 pero sin brillantez ya que la derrota ante los ejércitos prusianos estaba en las mentes de los asistentes.[65] La estatua está recubierta de pan de oro y se necesitaron 500 g de oro que fueron renovados, por fases, en 1897, 1936, 1963 y 1989.[66]

En marzo de 1871 se formó en Marsella, a instigación de Gaston Crémieux, la «Comuna revolucionaria de Marsella». Ayudados por Garibaldi los revolucionarios se apoderaron de la «Prefectura des Bouches-du-Rhône» e hicieron prisionero al prefecto. El 26 de marzo de 1871 el General Henri Espivent de Villesboisnet se replegó a Aubagne pero no comenzó la reconquista de la ciudad hasta el tres de abril.[67] Los insurgentes, refugiados en la prefectura, estaban bajo el fuego de las baterías instaladas en el Fuerte de San Nicolás y en los altos de la Basílica de Nuestra Señora de la Guarda. Los insurgentes se rindieron el 4 de abril y decían que la Virgen había cambiado de nombre y que desde ahora se llamaría «Nuestra Señora de las bombas».[68]

Después de la muerte de Espérandieu el 11 de septiembre de 1874 encargaron a Antoine Henri Révoil la decoración interior de la basílica, en particular de la realización de los mosaicos. La construcción de los mosaicos del altar principal y del presbiterio se llevaron a cabo en 1882. El 5 de junio de​ 1884 se produjo un incendio que destruyó el altar y el mosaico del coro; además resultó afectada la estatua de plata de la Virgen. La estatua y los mosaicos se restauraron así como el altar principal, que se reconstuyó según los planos de Révoil. El 26 de abril de 1886 el cardenal Lavigerie consagró el nuevo altar.[69]

En 1886 se instalaron en el coro unas mamparas hechas de madera de nogal; los últimos mosaicos de las capillas laterales se colocaron en sus sitios correspondientes durante el periodo que va desde 1887 hasta 1892. En 1897 se instalaron las dos puertas de bronce de la iglesia superior y el mosaico que la rodea por encima; la estatua de la virgen se redoró por primera vez. La finalización de la basílica duró por tanto más de cuarenta años desde de la colocación de la primera piedra.[70]

El funicular[editar]

El ascensor.
Mécanismo del ascensor.
Ascensor visto desde la calle del Dragón.

En 1892 se construyó un funicular, conocido como «el ascensor», para subir hasta la basílica sin esfuerzo. La estación inferior estaba al final de la calle Dragón y la superior tenía acceso directo a una pasarela suavemente ascendente que llegaba a una terraza que estaba debajo de la basílica. Desde allí solo había unos pocos escalones para llegar al nivel de la cripta, a 162 metros de altura. El trabajo duró dos años.[71]

El sistema del funicular consistía en dos cabinas cuyo peso muerto era trece toneladas vacíos que circulaban por dos vías paralelas equipadas con cremalleras. El movimiento se producía por un sistema llamado de «balancín de agua». Cada cabina, de dos plantas, podía llevar 50 pasajeros en total y se dotó a cada una de ellas de tanques de agua de 12 m³.[72] Las cabinas estaban conectadas entre sí mediante un cable de sustentación; el tanque de la cabina descendente estaba lleno de agua y el de la cabina ascendente estaba vacío. Este lastre aseguraba buen funcionamiento del sistema. La diferencia de nivel entre las dos estaciones era de 84 m.[73] El agua del tanque descendente, al llegar a la parte inferior después de cada viaje, se bombeaba al tanque de la cabina situada en la parte superior mediante un sencillo sistema consistente en una bomba accionada por vapor con una potencia de 25 hp. La duración del trayecto era de dos minutos pero el tiempo necesario para trasvasar el agua de un depósito a otro era de casi diez minutos lo que obligó a espaciar las salidas a pesar de las largas colas que se formaban con frecuencia. En un solo día, el 15 de agosto de 1892, el número de pasajeros superó los 15 000.[74] La llegada de la era del automóvil acabó con el funicular. El 11 de septiembre de 1967 a las 18:30, el funicular cesó todas las actividades a causa de su falta de rentabilidad. Fue demolido después de transportar 20 millones de pasajeros en 75 años.[75]

La Liberación[editar]

Placa conmemorativa en el número 26 A de la calle Jules Moulet.

El 24 de agosto de 1944, el general Monsabert ordenó al general Sudre que tomara la colina de «Notre-Dame de la Garde» cuya rocas estaban llenas de fortines alemanes. Las órdenes son categóricas: «Ningún bombardeo aéreo, sino el empleo masivo de artillería. Esta roca legendaria tiene que ser asaltado por la infantería apoyada por tanques».[76] Sudre mandaba el primer batallón del «Séptimo Regimiento de Infantería» argelina, el segundo batallón del «Tercer Regimiento de Infantería» argelina de fusileros y una parte de la «Primera División Blindada» —DB— que estaba al cargo de Valentín. El ataque principal se confió a Pichavant, teniente al mando de la primera compañía del «Séptimo Regimiento RTA».[77]

El 25 de agosto de 1944 a las 6:00 a.m. empezó el ataque pero las tropas avanzaban muy lentamente debido a que el fuego de los alemanes que estaban atrincherados en la colina obstaculizaban el avance de los soldados. Un agente de las Fuerzas Francesas del Interior, Pierre Chaix-Bryan, conocía el barrio perfectamente y sabía que en el n.º 26 de la calle Cherchel, actualmente calle Jules Moulet, había un corredor que permitía cruzar el edificio y llegar a una escalera desconocida para los alemanes. Actualmente hay una placa que recuerda este hecho. Los fusileros argelinos recorrieron las escaleras y llegaron, a las órdenes del aspirante Roger Audibert, a la explanada de Cherchell. Otros soldados subieron las escaleras de acceso a «Notre Dame» que partían del bulevar mismo nombre. Los atacantes de la cara norte estaban bajo el fuego que provenía de las casamatas y también por la batería de cañones del Fuerte de San Nicolás. El apoyo de los carros blindados de combate resultaba indispensable.[77]

Carro de combate Juana de Arco.

A primeras horas de la tarde del 25 agosto de 1944, los carros de combate del «Segundo Regimiento de Coraceros» de la Primera División Blindada —DB—asaltaban a la vez la colina desde el «Boulevard Gazzino», actualmente «calle André Aune» y por la subida de los Oblatos. El carro de combate Juana de Arco fue alcanzado de pleno y se detuvo en la plaza del Coronel Eddon; sus tres tripulantes murieron. El tanque sigue expuesto al público en la actualidad. Un segundo carro de combate, el «Jourdan», pasó sobre una mina pero, protegido por un afloramiento rocoso, puede continuar disparando lo cual tuvo un efecto decisivo que solo se conocerá más tarde. El hecho fue que un suboficial alemán especialista en lanzallamas resultó abatido por estos disparos y un joven soldado alemán inexperto activó el lanzallamas prematuramente y su fuego fue ineficaz, pero, involuntariamente identificó la ubicación de las baterías alemanas. Alrededor de las 15:30 una sección de la primera compañía del 7.º RTA mandado por el alférez Roger Audibert, al que se había unido otro alférez, Ripoll, tomaron al asalto la colina. Fueron recibidos por el obispo Borel, rector de la Basílica, refugiado en la cripta. La bandera francesa se izó en lo alto de la torre. Todos los marselleses, tras las batallas de la liberación de su Buena Madre, se unieron en una enorme manifestación de alegría por la hazaña que anunciaba la venida de la liberación a la ciudad. Pero todavía, la basílica estuvo sometida a los bombardeos de las tropas alemanas desde el «Fuerte del Angelus» y el «Fuerte de San Nicolás». La Basílica lleva todavía las cicatrices de los combates. Es notable que en una ciudad cosmopolita como Marsella, la Basílica, católica, fue liberado por los soldados musulmanes del Ejército de África, al cuidado del obispo de Marsella Monseñor Jean Delay.[78]

Arquitectura[editar]

El aspecto general del edificio se caracteriza por sus elementos decorativos, acreditados por el uso de materiales de colores con altos constrastes: piedra caliza Calissane cuya blancura contrasta con el verde de la piedra arenisca «Gonfolina», piedra de Florencia. Dentro de la iglesia superior nada se ahorró para celebrar el culto a la Virgen con el empleo los diferentes mármoles de colores y mosaicos policromados.

El acceso al edificio es a través de un puente de 35 m de ancho que conduce a un puente levadizo. A partir de este se puede ir directamente a la cripta o, mediante escaleras que parten del puente levadizo hacia ambos lados, ir directamente al porche de entrada de la iglesia superior.

El edificio se puede ver como una sucesión de volúmenes: átrio y campanario, nave con capillas laterales, transepto, cúpula, presbiterio, coro y ábside[79]

Exterior[editar]

El campanario[editar]

La torre, con una altura de 41 m, de poderosa planta cuadrada situada sobre el pórtico de entrada, tiene dos pisos idénticos con cinco arcos que sirven de ventanas a unos pequeños balcones. El conjunto está rematado por una espadaña; cada cara tiene tres grandes conjuntos de ventanas con columnas de granito rojo situadas detrás de los amortiguadores de sonidos. El campanario alberga la campana y termina con una plataforma rodeada por una balaustrada de piedra con las armas de la ciudad en el centro de cada lado y la estatua de un ángel tocando una trompeta en cada esquina. Estos cuatro estatuas fueron esculpidas por Lequesne. Sobre la terraza de la torre se eleva un campanario cilíndrico con una altura de 12,5 m con dieciséis columnas de granito rojo sobre los que está apoyada la monumental estatua de la Virgen de 11,2 m.[77]

Adosada a la fachada sur de la torre hay una escalera octogonal que conduce a la terraza y al interior de la torre del campanario y la estatua. Este acceso está prohibido al público. El porche de entrada da acceso a la iglesia superior pasando por unas puertas dobles de bronce diseñadas por Henri Révoil. Cada una está decorada con tres paneles superpuestos y el central lleva el monograma de la Virgen enmarcado por un círculo que representa las cuentas del rosario. El tímpano de la puerta principal está decorado con un mosaico que representa la Asunción de la Virgen inspirado en una pintura de Faivre-Duffer.[77]

Fachadas laterales[editar]

El pasillo de la nave central se divide en tres partes iguales y en su centro hay ventanas para iluminar cada capilla lateral. Los pilares y los arcos son de piedra y están doveladas con colores verde y blanco alternados. Hay una especie de respiraderos que están colocados a ras de suelo para dar una cierta luminosidad a las capillas subterráneas de la cripta. La nave central está más elevada respecto a las capillas laterales, con óculos gemelos para iluminar los tres casquetes esféricos de la nave. Estos óculos no son visibles desde la terraza.[77]

Transepto, cúpula y ábside[editar]

El transepto está iluminado por dos ventanas gemelas orientadas al este y al oeste coronadas por un rosetón. Sobre su eje se eleva una cúpula de 9 metros de diámetro. Esta cúpula de planta octogonal se compone de treinta y dos triángulos cuyo vértice superior es muy agudo; en la intersección de todos ellos se erigió una cruz. Cada cara del octógono tiene una ventana y cada una de ellas está flanqueada por dos columnas de granito rojo y su parte superior es un arco de medio punto que está rematada por un frontón triangular. El ábside es semicircular y está decorado con cinco arquerías ciegas, flanqueadas cada una por dos columnas de granito rojo. La construcción posterior de las dependencias de la sacristía oculta parte del ábside.[77]

Interior[editar]

Resulta muy notable el contraste entre la sobriedad de la cripta y la suntuosidad de la iglesia superior. La cripta, de poca altura, tiene una luz escasa, tenue y carece de decoración mientras que la parte superior está iluminada por óculos y la iglesia está ricamente decorado con mármoles polícromados y lujosos mosaicos.[77]

Cripta[editar]

La cripta

En el átrio de entrada, situado debajo de la torre, hay dos estatuas de mármol del Obispo Mazenod y del Papa Pío IX, esculpidas por Ramus. En esta sala hay dos escaleras a ambos lados de la entrada que conducen a la iglesia superior. La cripta, completamente románica, consiste en una nave abovedada abierta rodeada con seis capillas laterales que coinciden exactamente con los de la iglesia superior. El altar es de «piedra de Golfalina». Detrás del altar se encuentra la estatua de la Virgen con el ramo. En un lado de cada capilla se colocaron placas con los nombres de los donantes individuales que respondieron a la llamada del obispo monseñor Cruice. Dichos altares laterales están dedicados a Santa Filomena, San Andrés, Santa Rosa, Enrique II el santo, San Luís y San Benito Labre, que inspiró la conversión de Paul Verlaine. En las dos capillas del fondo, a derecha e izquierda, hay dos escaleras que conducen a la sacristía, a las galerías del coro y al altar mayor de la iglesia superior; estas escaleras no son accesibles al público.[80]

Iglesia superior[editar]

Las dimensiones internas de la iglesia superior son más bien modestas. La nave tiene una longitud de 32,7 m y una anchura de 14 m. Cada capilla lateral mide 3,8 m por 5,4 m. En la iglesia superior es donde triunfa la policromía con mosaicos suntuosos, columnas de mármol y pilares alternando los colores rojo y blanco. Si para el blanco se imponía el mármol de Carrara, el contraste con el rojo requerido suponía una elección muy delicada. El arquitecto Espérandieu quería un rojo matizado para que armonizara con los mosaicos y no se conformaba con el mármol blanco de Carrara. El marmolista Jules Cantini descubrió en un lugar llamado «las piedras bellas», en el municipio de La Celle cerca de Brignoles, un yacimiento de mármol rojo moteado de amarillo y blanco que, cuidadosamente pulimentado, satisfizo a la perfección las condiciones requeridas. La parte superior es de estuco a modo de mármol reconstituido, que fue la solución adaptada.[81]

El área cubierta por los mosaicos de techos y paredes y del área estructural es de aproximadamente 1200 m². Se realizaron entre 1886 y 1892 por la empresa «Mora» con sede en Nimes. Los azulejos, venidos de Venecia, fueron fabricados por artesanos excepcionalmente esperimentados. Cada panel contiene casi 10 000 unidades/m², lo que representó para la basílica cerca de 12 millones de pequeños azulejos de uno por dos centímetros cuadrados. Estos mosaicos son un conjunto excepcional por la complejidad de sus decoraciones hechas por arquitectos y pintores de renombre y la calidad de las teselas. El área cubierta por los pavimentos son de aproximadamente 380  m 2 con mosaicos romanos de diseño geométrico.[81]

La nave[editar]

Tapizada de mosaicos, la nave irradia un ambiente sobrenatural teñido del orientalismo. Se cubre con tres cúpulas decoradas con mosaicos hechos de la misma manera: sobre un tapiz de flores con figuras en forma de palomas situadas en círculo alrededor de un gran florero central. Los colores de las flores son diferentes para cada bóveda: la primera de blanco y azul, y rojo para la segunda y la tercera. En las cuatro esquinas, en las uniones de la bóveda con los pilares hay unos medallones con figuras que representan pasajes del Antiguo Testamento, prefiguraciones de María. Se observan en los medallones cuatro citas, dos en griego y dos en latín. La traducción de las inscripciones es:[82]

«Arca que guarda el germen de la segunda creación», «Arco iris cuyo fruto es la memoria del pacto del Señor», «La escalera de Jacob, porque es símbolo de nuestra ascensión», «Zarza ardiendo por un fuego espiritual».

«Ley de la gracia, nuevamente inscrita, en la que se nos revela lo que agrada a Dios», «Vara florida de Aarón, María, que dio a luz a Cristo, el verdadero sacerdote», «Cristo, verdadero candelabro con siete luces, iluminados por un fuego inalcanzable», «Madre del incensario humeante, Soberana de los Ángeles.»

  • Tercera cúpula: Uva de vid, lirio entre espinas, rama de olivo con hojas de plata y palmera. La traducción de las inscripciones es:

«Vino místico que recibió el racimo de la uva de la inmortalidad», «Nacido de la semilla espinosa de los judíos, resplandeciente con pureza virginal», «En el olivar, el Espíritu trajo una señal desde arriba, anunciando la paz», «Madre nodriza como una palmera floreciente y portadora de sus frutos.»[83]


El transepto[editar]

La gran cúpula en medio del transepto está decorada con un mosaico que representa a cuatro ángeles sobre un fondo dorado que se elevan desde la tierra hasta el cielo sosteniendo, con los brazos levantados, una corona de rosas que ofrecen a la Virgen María situada representada en el centro de la composición.

En la zona de asiento de la cúpula en los pilares están representados los cuatro evangelistas: San Marcos simbolizado por el león, San Lucas por el toro, San Juan por el águila y San Mateo por el hombre.

Las cabeceras de las arcadas, sobre el ábside, tiene un mosaico que representa la Anunciación que el ángel hizo a María; a la derecha el arcángel Gabriel que, enviado por Dios, le dijo a María: «He aquí, que concebirás en tu seno y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús». A la izquierda la Virgen María da su asentimiento.[84]

El coro[editar]

El altar diseñado por Révoil y realizado por Jules Cantini entre 1882 y 1886 es de mármol blanco con una base de cinco arcos en bronce dorado descansando sobre pequeñas columnas de lapislázuli con una decoración de mosaico. El tabernáculo está dorado, enmarcado por dos columnas y dos paneles de mosaicos que representan a dos palomas bebiendo de un cáliz.

Detrás del altar se encuentra una columna de mármol roja soportando un capitel de orfebrería sobre el cual está apoyada la estatua de la Virgen ejecutada en plata repujada a cincél por el orfebre marsellés Chanuel.

El mosaico de la base inferior del ábside representa en un medallón central una nave en mares agitados. En la vela del navío está representada la imagen de la Virgen y, en el cielo, una estrella con una A y una M entrelazadas (Ave María: Dios te salve María). Este medallón está colocado en el centro de una decoración suntuosa que representa un gran follaje y treinta dos pájaros. Se puede identificar el pavo real, el loro, la abubilla, el pinzón azul, garza, jilguero etc. Este mosaico tien nueve medallones unidos por ramas de follaje que contienen las letanías de la Virgen.[85]


Capillas laterales[editar]

Cada capilla lateral está dedicada a un santo. Se ven según se va al coro:

Los altares de las seis capillas son similares. Sobre el pie de cada altar figura la insignia del santo titular de la capilla. Jules Cantini realizó estos altares diseñados por Henri Révoil; también hizo la estatua de San Pedro y la donó al santuario.

El techo de cada una de estas capillas está decorado con un mosaico. En un lado está el nombre y el blasón de la persona que proporcionó la financiación para su construcción y en el otro un símbolo del santo a quien está dedicada la capilla. Así pues se encuentran los siguientes motivos:

  • Escudo cardenalicio de San Carlos Borromeo; donantes: Sr. y Sra J. Gondran (1892);
  • Tumba de Lázaro abierta; donante: Sra Edmond Luce de soltera Lavre Luce (1891);
  • Flor de Lis de san José; donante: el Conde Pierre Pastre (1890);
  • Concha de Santiago y zurrón recordando que, San Roque, también era un peregrino; Sr. y Sra Aimé Pastré y sus hijos José y Emmanuel (1887);
  • Frasco de perfume de Santa María Magdalena; donante: Sra Augustin Fabre e hijo (1891);
  • Llaves del paraíso de San Pedro; donantes: Conde y condesa Pastré (1889).[86]


Una larga y cuidadosa restauración: 2001-2008[editar]

Las fachadas han envejecido considerablemente y los mosaicos interiores fueron mal restaurados después de la guerra por lo que hubo que hacer importantes obras de restauración que se llevaron a cabo entre los años 2001 y 2008 bajo la dirección del arquitecto Xavier David. Hubo cuatro años en estudios previos al inicio el trabajo, que fue financiado por de las autoridades locales y las donativos privados de personas e instituciones de la región.[87]

Renovación exterior[editar]

Mientras que la mayoría de las piedras usadas han demostrado ser muy resistente con el tiempo, no fue sido así con la piedra verde llamada «Golfalina». Esta piedra dura y hermosa se deterioró rápidamente como resultado de la contaminación industrial y doméstica, en particular por las calefacciones de carbón. Se erosionaron hasta una profundidad de 3-5 cm.[88] La cantera de donde se extrajo la piedra, cerca de Florencia, se cerró hace mucho tiempo pero se encontró otro lugar en un viñedo cerca de Chianti donde se extrajeron 150 m³ de Golfalina. Las piedras defectuosas se reemplazaron por piedras idénticas pero tratadas superficialmente para resistir a la contaminación.[89]

También habían causado destrozos en las piedras algunos refuerzos metálicos oxidados. Dos armaduras planteaban un particular problema: la que rodea la parte superior de la cámara de la campana para fortalecer esta zona durante su balanceo y la que rodea la parte superior de la torre del campanario sobre la que descansa la estatua monumental. Algunas armaduras se protegieron mediante un tratamiento catódico y en otras se reemplazó el materia metálico en mal estado por acero inoxidable.[89]

Restauración Interior[editar]

Los trabajos que se llevaron a cabo en el interior fueron aún más grandes que los del exterior. En primer lugar, algunos de los estucos de las partes superiores, que se habían dañado por las filtraciónes, tuvieron que ser rehechos; los paneles de mosaicos se degradaron por los impactos de las balas o esquirlas de bombas a causa durante la Liberación, se repararon con las técnicas de la época y de urgencia: los azulejos que faltaban se repararon con yeso cubierto de pintura. Además, todos estos mosaicos estaban ennegrecidos por el humo de las velas.[90]

La restauración de los mosaicos fue confiada al artista marsellés Michel Patrizio cuyos trabajadores se formaron en la escuela de mosaico de Spilimbergo al norte de Venecia, en la difícil técnica de mosaico que perpetuó en Friuli. Las teselas, que son los pequeños elementos que forman el mosaico, fueron proporcionados por el taller Orsoni de Venecia tal y como originalmente eran. La parte más dañada fue la cúpula más cercana al coro ya que se requirió cambiar todos los mosaicos dorados. Algunas partes de los mosaicos, que amenazaban despegarse, se consolidaron mediante inyecciones de resina.[81]

El sistema de iluminación se mejoró sustancialmente lo que da más esplendor a estos bellos mosaicos. La iluminación interior se llevó a cabo en 2007 por Gerald Periole, diseñador de iluminación, y la obra fue dirigida por Xavier David. El sistema de iluminación está en proceso de modernización, con una instalación con luminarias tipo Led´s, de muy bajo consumo.[91]

Nuestra Señora de la Guardia en las artes[editar]

Los escritores[editar]

Muchos escritores han descrito la famosa basílica. Se pueden recordar las siguientes citas:

«Celle qui préside aux routes de la mer
celle qui brille au-dessus des flots et du soleil
la géante debout au fond des heures bleues
la haute habitante d’or d’un long pays blanc
Pallas chrétienne des gaules.
»

«La que preside las rutas de los mares
la que brilla por encima de las olas y del sol
la Inmensa de pie sobre el fondo de horas azules
la máxima habitante de oro de un gran país blanco
Pallas cristiana de las Galias
» Valery Larbaud[92]

«Voici que la vraie bonne mère, la seule, celle qui trône en manteau d’or raide de perles et de rubis, sous le dôme de Notre-Dame de la Garde, coupe de dur lapis incrustée de diamants au lieu d’étoiles, daigna se fâcher contre moi».

«He aquí que es la verdadera Madre, la única, la que reina con manto de oro liso engarzado de perlas y rubís, bajo la cúpula de Nuestra Señora de la Garde, corte de duro lapislázuli incrustrado de diamantes en lugar de estrellas, se ha dignado enojarse conmigo.»Paul Arène[93]

«Je me hâtai de monter à Notre-Dame de la Garde, pour admirer la mer que bordent avec leurs ruines les côtes riantes de tous les pays fameux de l’Antiquité.»

«Me apresuré a subir a Nuestra Señora de la Garde para admirar el mar que bordea, con sus ruinas, las costas risueñas de todos los países famosos de la antigüedad.»Chateaubriand[94]

C’est elle qu’on voit de la mer, première et dernière sur son sommet tout de lumière ourlé de bleu, dominant sa Provence grecque qui sait ou ne sait plus qu’elle l’est, mais le reste. Qui manquera, croyant ou non, de monter à la Bonne Mère.

«Ella es la que se ve desde el mar, la primera y la última sobre su cima luminosa bordeada de azul, dominando la región de su Provenza griega que sabe o que ya no sabe lo que ella es, pero lo sigue siendo. Quien no dejará de subir hasta la Buena Madre, sea o no creyente?».Marie Mauron[95]

«Et la haut sur la montagne, la bonne Vierge, la Bonne Mère regardait cette foule, présidait aux trafics des fausses cartes d’identité, au marché noir à ciel ouvert derrière la Bourse, à tous les attentats, à toutes les dénonciations, à tous les viols, la Bonne Mère de la Garde qui veille sur les marins qui sont à terre, - quant à ceux qui sont en mer, qu’ils se démerdent!.»

«Y allá arriba sobre la montaña, la Virgen, la Buena Madre miraba esta multitud, presidía el tráfico ilegal de falsos carnets de identidad, el mercado negro a cielo abierto detrás de la Bolsa, todos los atentados, todas las denuncias, todas las violaciones, la buena Madre de la Garde que cuida a todos los marinos que están en tierra; los que están en el mar, que se las apañen!». Michel Mohrt[96]

«Notre Dame de la Garde est un mât: elle oscille sur sa quille. Elle va prendre son vol, la basilique, avec la vierge qui lui sert de huppe».

«Nuestra Señora de la Garde es un mástil que oscila sobre su quilla. Ella va a iniciar su vuelo, la basílica, con la Virgen en lo más alto». André Suarès[97]

«...ainsi la basilique juchée sur la colline de la garde, et la statue de cuivre dorée qu’ils ont hissé sur la basilique. Là, une fois de plus, ce style qui veut être à la vérité roman et byzantin, sans jamais réussir à être un style : ni la force du roman, ni la science byzantine».

«...de este modo, la basílica encaramada sobre la colina de la Garde y la estatua de cobre dorado que han levantado sobre la basílica. Allí, una vez más, este estilo que pretende ser verdadero románico y bizantino, no consigue ser un estilo: no posee ni la fuerza del románico, ni la ciencia bizantina». André Suarès[98]

NOTA: Las citas han permanecido en francés ya que, con frecuencia, las traducciones desvirtúan sus contenidos poéticos.

Los pintores de la Basílica[editar]

Puntillismo de Paul Signac: Port de Marseille et Basilique

Numerosos pintores representaron el puerto de Marsella y, al fondo, la Basílica de Nuestra Señora de la Guarda. Paul Signac, que dio origen al puntillismo, realizó en 1905 con esta nueva técnica una hermosa pintura expuesta en Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.[99]

Albert Marquet produjo tres obras. La primera es un dibujo a tinta hecho en 1916 y expuesto en el Museo Nacional de Arte Moderno de París. La segunda es un óleo sobre lienzo pintado en 1916 titulado «El caballo en Marsella». Esta pintura, expuesta en el Museo de Bellas Artes de Burdeos, muestra un caballo en el muelle del puerto sobre un fondo donde figura la colina de Notre-Dame de la Garde. La tercera, expuesta «Museo de la Anunciada» de Saint-Tropez, se llama «El puerto de Marsella en la niebla» en la que Basílica emerge de un hermoso paisaje brumoso. Esta última obra muestra que el pintor no siempre ha representado frontalmente el puerto de Marsella. De acuerdo con su inspiración, trasladó su caballete varias veces de sitio, tanto del lado del nuevo muelle, como del lado del Ayuntamiento de Marsella, para representar la colina de Notre-Dame de la Garde.[100]

Charles Camoin realizado en 1904 dos cuadros en los que se muestra a Notre-Dame de la Garde: «Le vieux port aux tonneaux», que se encuentra en el museo Gelsenkirchen y «Le vieux port et Notre-Dame de la Garde» exhibido en el Museo de Bellas Artes de Havre.[101] El museo también tiene una serie de obras de Raoul Dufy realizadas en 1908 tituladas «Le port de Marseille». En 1920, Marcel Leprin dibujó en colores pastel «Notre-Dame de la Garde vue du quai de la mairie». Esta obra está en el museo de un palacete en Ginebra. Louis-Mathieu Verdilhan realizó alrededor de 1920 «Le canal du Fort Saint-Jean»; la figura de Nuestra Señora de la Guarda está al fondo del cuadro y tiene un barco en primer plano. Esta obra se encuentra en París, en el Museo Nacional de Arte Moderno.[102]

La Buena Madre[editar]

«Notre-Dame de la Garde» es considerada por los ciudadanos como la guardiana y protectora de la ciudad, de ahí su nombre común de «Madre Buena», y también por su nombre popular de María (madre de Jesús).[103]

Los ex-voto[editar]

Capilla de ex-votos de San Pedro.

Toda la religiosidad mediterránea se manifiesta por la presencia de numerosas velas y ofrendas votivas ofrecidas a la Virgen en agradecimiento por una gracia espiritual o temporal concedida, y también para proclamar públicamente y recordar que se ha recibido esta gracia. Uno de los documentos más antiguos relativos a esta práctica es un acta notarial de 11 de agosto de 1425 en el que un tal Jean Aymar pagó cinco florines por la compra de imágenes de cera ofrecidas a la Virgen en reconocimiento de un favor.[104] Durante su viaje al sur de Francia que hizo Aubin Louis Millin de Grandmaison a principios del siglo xix le llamaron la atención los numerosos exvotos ofrecidos a Nuestra Señora de la Guarda: «El camino hacia el oratorio es duro y difícil. La capilla es pequeña y estrecha y en todas partes hay tributos de la piedad de los navegantes: En el techo cuelgan veleros pequeños con su aparejo y tienen su nombre en la popa; son los que la madre de Cristo rescató de un cruel naufragio o salvados de la furia de los piratas y corsarios».[105]

Las paredes de las capillas laterales de los dos santuarios superpuestos, la cripta y la iglesia superior, se cubren en un primer nivel de losas de mármol. Las partes superiores de las capillas laterales están ocupadas por exvotos pintados colocados en varias estanterías superpuestas. La mayoría de estos exvotos datan solamente de la segunda mitad del siglo xix porque los anteriores a la Revolución desaparecieron ​​durante este período. Las representaciones más numerosas son relativas a naufragios y tormentas. También se pueden ver otras escenas muy diferentes: fuego, accidente automovilístico o ferroviario, enfermo en cama, etc. También se representan los acontecimientos políticos y sociales. Los acontecimientos de mayo del 68 figuran en un dibujo, también hay un banderín del Olympique de Marsella como recuerdo de los jugadores del club que subieron en peregrinación a la Basílica después de una victoria. El lugar es a todas luces insuficiente y las últimas placas votivas se fijan en las paredes de las terrazas de la basílica. Finalmente, la iglesia superior conserva muchas maquetas de barcos o aeronaves recientemente restauradas y tradicionalmente colgados de las bóvedas del edificio.[106]

El símbolo de Marsella[editar]

Visible desde las autopistas, desde la «estación ferroviaria de Saint-Charles» o desde el «puerto de Marsella», Notre Dame de la Garde es el edificio que más llama la atención. Es el lugar más visitado en Marsella. Símbolo permanente de la ciudad, acoge cada día a cientos de personas: hombres, mujeres y niños de todas las nacionalidades, de todas las religiones, creyentes y no creyentes. La notoriedad y el prestigio de este lugar de peregrinación es tanto más notable que llama tanto mas la atención en cuanto que la construcción de esta iglesia no es consecuencia de una aparición, milagro, la intervención de un santo o de un gran personaje.[107]

Para el cardenal Etchegaray antiguo obispo de Marsella, la Virgen de la Guarda no es solo una parte del paisaje como si fuera un castillo o el Puerto Viejo de Marsella; es el corazón vivo de Marsella, arteria central incluso más que la «Canebière de Marsella». No es propiedad exclusiva de los católicos, pertenece a toda la familia humana que pulula por Marsella. En ella todo el mundo se siente como en casa. A través de ella todo el mundo se reconoce plenamente integrado en Marsella.[108]

Nuestra Señora de la Guarda sigue siendo la meca de la diócesis de Marsella, incluso más que la propia Catedral de Marsella. Allí fue donde el obispo Jean Delay el 30 de agosto de 1944 deseó iniciar las profundas reformas para las personas de condición más humilde tuvieran las condiciones de vida y de trabajo más justos y más humanos. También fue allí donde monseñor Etchegaray comparó en mayo de 1978 los estragos del desempleo a los del brote de peste bubónica en 1720. «Notre-Dame de la Garde» es un escaparate de la diócesis y el mejor púlpito de sus obispos.[109]

El museo del lugar muestra los 800 años de historia de la Basílica vinculados que se abrió el 18 de junio de 2013. Fue inaugurado oficialmente 11 de julio 2013 con la presencia de las autoridades civiles y militares. Al igual que en ocasiones anteriores, se lanzó una campaña de cuestación pública que tuvo un amplio eco, así como las aportaciones institucionales.[110]

Un gran lugar para el turismo marsellés[editar]

En 2013, el año de «Marsella Capital Europea de la Cultura», la Basílica de Nuestra Señora de la Guarda recibió 2 006 000 visitas incluidos los turistas que vinieron simplemente para disfrutar de la vista.[111] Las motivaciones y deseos de los peregrinos eran muy diversos. Algunos de ellos se inscribieron en un libro de registro que estaba a su disposición. Uno de los textos las resume perfectamente: «Vengo, sobre todo, por la dulzura reconfortante que se encuentra a los pies de la Santísima Virgen, y por el regalo que ofrece a los ojos el panorama desde la basílica, por el aire limpio, el espacio y por la sensación de libertad». Desde el patio y los alrededores de la Basílica hay una magnífica vista sobre el puerto y la ciudad de Marsella.[112]

Panorama de Marsella desde la Basílica.

Con el aumento del tráfico de cruceros que hacen escala o parten del puerto de Marsella, la visita a «Notre Dame» está incluida en el circuito turístico de Marsella, contribuyendo de esta manera al aumento de visitantes a la basílica.

La subida a la basílica está atendida por la línea de autobuses número 60 que sale desde el Puerto Viejo (Cours Jean Ballard). También se puede llegar en coche desde el Puerto Viejo pasando por las calles Jean Ballard, rue Breteuil, Boulevard Vauban y rue Fort du Sanctuaire. Por último, hay dos accesos a pie: desde el norte por la avenida André Aune y calle Cherchel o desde el sur mediante el uso de un camino que serpentea por la ladera después de pasar la calle del «Bois sacré».[113]

Museo de Nuestra Señora de la Guarda[editar]

El museo, que abrió sus puertas 18 de junio 2013, muestra los 800 años de historia de la basílica.[114]

La basílica en cifras[editar]

Basílica longitud exterior m anchura exterior m longitud interior de nave central m anchura interior de nave central m
52,20 16,80 19,60 6,30
Campanario altura total m altura sobre la terraza de los Ángeles m peso de la campana kg peso del badajo kg nombre de la campana madrina nombre del badajo
60,00 41,00 8234 387 Marie-Joséphine Madame Wulfram-Puget Bertrand
Puertas de bronce altura m anchura m peso kg número de hojas
2,89 1,98 1900 2
Estatua de la Virgen altura m altura con pedestal m peso kg peso con la estructura kg diámetro más ancho m altura total msnm
11,20 23,70 9796 16 000 3,60 227,50
Varios diámetro de la cúpula m longitud de la cripta m ancho de la cripta m altura explanada principal msnm visitantes anuales
6,80 30,15 13,60 161 2 000 000

La basílica no es un edificio de enormes dimensiones; pueden encontrarse basílicas o santuarios más grandes en todo el mundo. Solamente la altura de la imagen de la Virgen y las dimensiones de la cripta entran en el campo de lo poco frecuente. El encanto y la singularidad de la basílica son las características más destacadas, no sus dimensiones.[115]

Galería de imágenes[editar]

Notas[editar]

Referencias[editar]

  1. culturecommunication.fr (2015). «Unité départementale de l’architecture et du patrimoine des Bouches-du-Rhône». Drac Paca (en francés). Ministerio de Cultura de Francia. Consultado el 5 de agosto de 2016. 
  2. Las cifras son las oficiales dadas en un folleto del santuario.
  3. VV.AA (2012). «Un haut lieu pour les marins». Basilique Notre-Dame de la Garde (en francés). Consultado el 20 de enero de 2013. 
  4. Gouvernet; Guieu; Rousset (1972). Masson et Cie, ed. Guides géologiques régionaux. Marsella (en francés). Marsella: Masson. Consultado el 24 de mayo de 2016. 
  5. Revista Marsella, 2014, p. 65.
  6. Trigos, 1989, p. 57.
  7. Arnaud d’Agnel, 1923, p. 29.
  8. Oficce de Tourisme et des congrès de Marseille (2013). «Notre-Dame de la Garde». Consultado el 16 de septiembre de 2015. 
  9. Levet, 1994, p. 14-15.
  10. Arnaud, 1923, p. 13.
  11. Chaillan, 1931, p. 23-24.
  12. Colombiere, 1885, p. 3.
  13. Hildesheimer, 1985, p. 17.
  14. Levet, 1994, p. 14.
  15. Levet, 1994, p. 18-19.
  16. Levet, 1994, p. 20.
  17. Levet, 1994, p. 21.
  18. Guidon, Mary y F. (1845-1873). Histoire analytique et chronologique des actes et des délibérations du corps et du conseil de la municipalité de Marseille (en francés). Marsella: Barlatier Feissat. p. Vol 3; nota 1; pag. 335. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  19. Colombiere,, p. 12.
  20. Kaiser, 1991, p. 266.
  21. Kaiser, 1991, p. 302.
  22. Levet, 1994, p. 39.
  23. Arnaud, 1923, p. 45.
  24. Levet, 1994, p. 43.
  25. Levet, 1994, p. 46.
  26. Levet, 1994, p. 49.
  27. Bouyala, 1961, p. 365.
  28. Cremieux, 1917, p. 319.
  29. Cremieux, 1917, p. 321.
  30. Levet, 1994, p. 54.
  31. Levet, 1994, p. 68-69.
  32. Levet, 1994, p. 72.
  33. a b c Bouyala, 1961, p. 367.
  34. Trigos, 1989, p. 360.
  35. Samat, Jean-Baptiste (1993). «La detención de Orleans Príncipes en Marsella (1793-1796)». Comité de la antigua Marsella. 59, tercer trimestre: 174. 
  36. Levet, 1994, p. 85-88.
  37. Levet, 1994, p. 91.
  38. Levet, 1994, p. 204.
  39. Levet, 1994, p. 93.
  40. Pellizzone, Jujie (1995). Souvenirs. París: Indigo & Côté-femmes éditions, Publications de l’Université de Provence. p. tomo 1, 398 (1787-1815). ISBN 2-907883-93-3. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  41. Levet, 1994, p. 102.
  42. Arnaud, 1923, p. 225.
  43. Arnaud, 1923, p. 368.
  44. Levet, 1994, p. 106.
  45. Levet, 1994, p. 104.
  46. Levet, 1994, p. 152.
  47. Arnaud, 1923, p. 120.
  48. Levet, 1994, p. 109.
  49. Colombier, 1885, p. 36.
  50. Arnaud, 1923, p. 121.
  51. a b Bouyala, 1961, p. 369.
  52. Bouyala, 1961, p. 370.
  53. Autran, Joseph (1950). Notre-Dame de la Garde (en francés). Lyon: Ediciones huecograbado Lescuyer M. & Son. p. 69. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  54. Levet, 1994, p. 113.
  55. Levet, 1994, p. 114.
  56. Levet, 1994, p. 116-119.
  57. Levet, 1994, p. 120.
  58. Jasmin, Denise (2003). Henri Espérandieu, la truelle et la lyre (en francés). Arles, Marsella: Actes-Sud-Maupetit. p. 154. ISBN 2-7427-4411-8. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  59. Revue Marsella (enero de 1997). Revue Marsella 179. p. 84. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  60. Levet, 1994, p. 123.
  61. Levet, 1994, p. 123-124.
  62. Archives de Marseille (1997). «Henry Espérandieu, architecte de Notre-Dame de la Garde». Edisud, Aix-en-Provence: 32. ISBN 2-85744-926-7. 
  63. Aillaud, Georgeli, Georges, Yvon (2002). Marseille, 2600 ans de découvertes scientifiques, III – Découvreurs et découvertes. Aix-en-Provence: Publicaciones de la Universidad de Provence. p. 13-14. ISBN 2-85399-504-6. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  64. a b Aillaud, 2002, p. 13-14.
  65. Arnaud, 1923, p. 146-148.
  66. Bertrand, Tirone, Régis, Lucien (1991). Le guide de Marseille. Besançon: Ed. Fabricación. p. 242. ISBN 2-7377-0276-3. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  67. Amargier, Guiral, Paul, Pierre (1983). Histoire de Marseille. Marsella: Mazarine. p. 276. ISBN 978-2-86374-078-1. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  68. Levet, 1994, p. 144.
  69. Levet, 1994, p. 154.
  70. Notre-Dame de la Garde (2015). «La construction d’un nouveau sanctuaire (1853-1897)». Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  71. Levet, 1994, p. 38.
  72. Gallocher, 1989, p. 12-13.
  73. Levet, 1992, p. 35.
  74. Levet, 1992, p. 38.
  75. Levet, 1992, p. 89.
  76. Contrucci, Jean (1994). Et Marseille fut libérée 23 août-28 août 1944. Marsella: Autres Temps. p. 65. ISBN 2-908805-42-1. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  77. a b c d e f g Duchêne, 1998, p. 671.
  78. Duchêne, 1998, p. 672-674.
  79. Basilique Notre-Dame de la Garde (2015). «Une architecture de style Romano-Byzantin». Diócesis de Marsella. Consultado el 10 de agosto de 2016. 
  80. Lenzini,Garot, 2003, p. 109.
  81. a b c Levet, 1994, p. 88.
  82. Basílica de Notre-Dame de la Garde (2015). «Haut lieu artistique». Les mosaïques. Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  83. Basílica de Notre-Dame de la Garde (2015). «Haut lieu artistique». Les mosaïques. Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  84. Lucas evangelista (1990). Evangelio según san Lucas (tercera edición). Pamplona: EUNSA. p. capítulo I, vesrículo 31, 83. ISBN 84-313-0491-X. Consultado el 12 de agosto de 2016. 
  85. Basilique de Notre Dame de la Garde (2015). «Les mosaïques». Les litanies de la Vierge. Consultado el 10 de agosto de 2016. 
  86. Basilique de Notre Dame de la Garde (2015). «Les mosaïques». Les mosaïques des chapelles latérales. Consultado el 10 de agosto de 2016. 
  87. Notre-Dame de la Garde (2015). «1941: l’évêché de Marseille devient propriétaire du haut de la colline». Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  88. Levet, 1994, p. 86.
  89. a b Revista Marsella, 2014, p. 94,nº 219.
  90. Notre-Dame de la Garde (2015). «1941: l’évêché de Marseille devient propriétaire du haut de la colline». Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  91. Notre-Dame de la Garde (2015). «1941: l’évêché de Marseille devient propriétaire du haut de la colline». Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  92. Larbaud, Valery (25 de octubre de 1957). Œuvres (G. Jean-Aubry et Robert Mallet edición). Peau: Bibliothèque de la Pléiade, n° 126. p. 1111. ISBN 9782070103003. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  93. Aréne, Paul (1979). Contes et nouvelles de Provence. París: Presses de la Renaissance. p. 325. ISBN 978-2930335957. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  94. Chateaubriand, François-René Vicomte (1849). Mémoires d’outre-tombe livre quatorzième, chapitre 2. Gallimard. p. 482. ISBN 9788437626659. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  95. Mauron, Marie (1954). En parcourant la Provence. Mónaco: Les flots bleu. p. 161. 
  96. Mohrt, Michel (1949). Mon royaume pour un cheval. París: Albim Michel. p. 39. ISBN 2070379272. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  97. Suarès, André (1976). Marsiho. Marsella: Jeanne Laffitte. p. 83. ISBN 2070379272. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  98. Suarès, André (1976). Marsiho. Marsella: Jeanne Laffitte. p. 129. ISBN 2070379272. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  99. Signac, Paul (2016). «Marsella. MRE La Bonne. Brume du matin.». The complete works. 215 de 467; pag. 17. Consultado el 14 de agosto de 2016. 
  100. Marquet, Albert (2015). «Fauvismo». Pinturas de Marquet. Consultado el 15 de agosto de 2016. 
  101. Camoin, Charles (2016). «Pinterest, El catálogo de ideas global». Le vieux port. Consultado el 14 de agosto de 2016. 
  102. Basilique de Notre-Dame de la Garde (2015). «Pintores de la Basílica». Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  103. Diario del viajero (17 de agosto de 2011). «Notre-Dame de la Garde, la "Bonne Mère" de Marsella». Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  104. Arnaud, 1923, p. 193.
  105. Millin de Grandmaison, Aubin-Louis (1807-1811). Voyage dans les départements du midi de la France. París: Imprimerie impériale. p. tomo 3, 261. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  106. Basilique Notre-Dame de la Garde (2015). «Les ex-voto : une dévotion intemporelle» (en francés). Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  107. Bertrand, Régis (2008). Le Christ des Marseillais histoire et patrimoine des chrétiens de Marseille. Marsella. p. 204. ISBN 978-2-913847-43-9. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  108. Diócesis de Marsella. «Marsella.catholique». Sitio oficial de la Diócesis de Marsella (en francés). Consultado el 8 de agosto de 2016. 
  109. Hildesheimer, 1985, p. 52-53.
  110. Basilique Notre Dame de la Garde. «Le Museé de cite» (en francés). Consultado el 10 de agosto de 2016. 
  111. Levet, 1994, p. 196.
  112. Chelini, 2009, p. 17.
  113. Basilique Notre-Dame de la Garde (2015). «Horaires, accès.» (en francés). Consultado el 11 de agosto de 2016. 
  114. Diócesis de Marbella (2013). «Museo Notre-Dame de la Garde» (en francés). Consultado el 8 de agosto de 2016. 
  115. Basilique de Notre-Dame de la Garde (2015). «L’édifice en chiffres» (en francés). Consultado el 12 de agosto de 2016. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]