Neuralink

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Neuralink
Neuralink Logo.png
Tipo Private
Industria Brain-computer interface
Neuroprosthetics
Forma legal compañía
Fundación julio de 2016
Fundador Elon Musk
Sede San Francisco, California (United States)
Personas clave Jared Birchall (CEO)[1]
Sitio web neuralink.com

Neuralink es una empresa norteamericana de neurotecnología especializada en el desarrollo de interfaces cerebro-computadora, implantables, también conocidos como Brain-Machine Interfaces o BMI, fundada por Elon Musk. Actualmente se encuentran desarrollando un dispositivo capaz de tratar pacientes que sufran de discapacidades causadas por desórdenes neurológicos mediante estimulación cerebral directa. Y, según declaraciones de Musk, la tecnología desarrollada por Neuralink busca, eventualmente, lograr una simbiosis total con la inteligencia artificial[2][3][4]​.

Actualmente se encuentra desarrollando experimentaciones en animales en conjunto con la Universidad de California, Davis,[5]​ y se espera que realicen su primer estudio clínico en humanos en 2020.[2]

Compañía[editar]

Neuralink fue fundada, en 2016, por Elon Musk y ocho socios; Ben Rapoport, Dongjin Seo, Max Hodak, Paul Merolla, Philip Sabes, Tim Gardner, Tim Hanson y Vanessa Tolosa. La sede principal de la compañía se encuentra en San Francisco.[3][4]

Desde su fundación, el equipo de Neuralink se ha caracterizado por su alto grado de discreción a la hora de revelar información, ya que la existencia de la compañía no sería anunciada al público hasta 2017, e información sobre la tecnología que se encontraban desarrollando no sería revelada hasta 2019.[3][6]

La compañía ha recibido 158 millones de dólares de patrocinio, de los cuales 100 millones han sido invertidos por el propio Musk, y cuenta con 90 empleados.[7]

La marca "Neuralink" fue adquirida de sus dueños anteriores en enero 2017.[8]

Miembros[editar]

La compañía está conformada por un grupo de expertos en distintas áreas tales como la neurociencia, bioquímica, robótica, matemáticas aplicadas, maquinaria, entre otras.[2]​ Actualmente está buscando expertos en distintas áreas científicas para conformar su equipo.[2][9]

Sus miembros fundadores son:

  • Elon Musk.
  • Max Hodak, presidente de la compañía.[2]​ Previamente trabajó en el desarrollo de interfaces cerebro-computadora en la Universidad de Duke.[3]
  • Matthew McDougall, jefe de Neurocirugía en Neuralink y neurocirujano en el California Pacific Medical Center. Previamente estaba empleado en Stanford donde trabajaba en laboratorios que implantaban y diseñaban interfaces cerebro-computadora.[2]
  • Vanessa Tolosa, directora de Interfaces Neurales. Previamente dirigía un equipo de neurotecnología en el Lawrence Livermore National Laboratory que trabajaba con una gran variedad de tecnología sobre prótesis tecnológicas que utilizaban tanto en un ámbito clínico como académico.[2]
  • DJ Seo, director del Sistema de Implantaciones. Fue el co-inventor del “neural dust” una tecnología que desarrolló mientras estudiaba en UC Berkeley.[2]
  • Philip Sabes, científico senior. Previamente era profesor de Fisiología en UC San Francisco y lideraba un laboratorio que estudiaba cómo el cerebro procesaba señales sensoriales y motoras.[2]
  • Tim Gardner, profesor de biología en la Universidad de Boston que han trabajado en la implantación de interfaces cerebro-computadora en aves.[3]
  • Ben Rapoport, neurocirujano con un PhD en ingeniería eléctrica y ciencias computacionales de MIT.[3]
  • Tim Hanson, investigador en el Berkeley Sensor and Acuator Center.[3]​  

Objetivos[editar]

Corto Plazo[editar]

Neuralink tiene como objetivo a corto plazo crear interfaces cerebro-computadora que puedan tratar distintas enfermedades causadas por desórdenes neurológicos. Dichas interfaces tienen el potencial de ayudar a personas con una amplitud de desórdenes clínicos. Investigadores han demostrado que, con el uso de estas, pacientes han sido capaces de controlar cursores de computadoras[10]​, prótesis robóticas[11]​ y sintetizadores del habla. Lo que demuestra su potencial uso en el área médica para tratar con pacientes que presenten discapacidades debido a desórdenes neurológicos. Todos aquellos estudios experimentando con interfaces cerebro-computadora han sido realizados utilizando sistemas que no cuentan con más de 256 electrodos.[12]

Si bien dichos estudios han demostrado que es posible la transferencia de información entre máquinas y el cerebro, el desarrollo de interfaces cerebro-computadora se ha visto limitado debido a la incapacidad que tienen estas de recopilar información de un mayor número de neuronas.[13]​ Por esa razón, el equipo de Neuralink busca desarrollar un dispositivo capaz de aumentar el orden de magnitud de neuronas de las que se pueda extraer información y estimularlas de forma segura y duradera mediante un procedimiento simple y automatizado. Es decir, recopilar información y estimular selectivamente la mayor cantidad de neuronas posibles a lo largo de varias áreas del cerebro.[2]

Largo Plazo[editar]

Como objetivo a largo plazo se espera que las interfaces cerebro-computadora estén disponibles para el público general y se integren como tecnología imprescindible en la vida diaria, similar a la forma en la que, actualmente, tecnologías como los teléfonos móviles u ordenadores portátiles son de uso esencial en el día a día.[2]

Musk ha declarado en múltiples ocasiones su creencia de que la inteligencia artificial representa un riesgo para los seres humanos, debido a la posibilidad de que esta supere en habilidades a la raza humana. Para él, la mejor solución al problema sería, en vez de seguir desarrollando sistemas de AI externos a los seres humanos, lograr una simbiosis total con la inteligencia artificial de modo que pueda ser controlada. Lo que se lograría creando una capa de inteligencia artificial sobre la corteza cerebral, sistema que se está desarrollando con Neuralink.[14][15]

El interés de Musk por las interfaces cerebro-computadora comenzaría, en parte, debido a la influencia de un concepto de ciencia ficción llamado "Neural Lace" que es parte del universo ficticio descrito en La Cultura, una serie de novelas escritas por Iain Banks.[16]

Tecnología[editar]

En 2019, durante una presentación en vivo realizada en la Academia de Ciencias de California, el equipo de Neuralink reveló al público la tecnología del primer prototipo en el que habían estado trabajando. Se trata de un sistema que involucra sondas ultra delgadas que serán insertadas en el cerebro, un robot neuroquirúrgico que realizará las operaciones y un sistema electrónico de alta densidad capaz de procesar la información proveniente de las neuronas.[2]

Sondas[editar]

Según el equipo de Neuralink, el sistema que están desarrollando utilizará sondas biocompatibles que serán insertadas en el cerebro mediante un proceso automatizado realizado por un robot quirúrgico. El objetivo de dichas sondas es localizar señales eléctricas en el cerebro mediante una serie de electrodos conectados a estas.

Las sondas están compuestas mayoritariamente de poliamida y recubiertas en un fino filme de oro, ambos materiales biocompatibles, de modo que las probabilidades de que el cerebro las considere como un cuerpo extraño, y por ende las rechace, disminuyan.

Cada sonda está compuesta por un área de hilos que contiene electrodos capaces de localizar señales eléctricas en el cerebro, y un área sensorial donde el hilo interactúa con un sistema electrónico que permite la amplificación y adquisición de la señal cerebral. Cada sonda contiene 48 o 96 hilos, cada uno con 32 electrodos independientes; logrando así un sistema de hasta 3072 electrodos por formación.

La gran cantidad de electrodos que contienen dichas sondas permite la adquisición de señales cerebrales más precisas y en áreas más extensas del cerebro. [13]

Robot[editar]

Estudios involucrando la inserción de sondas en el cerebro han demostrado que, debido a la rigidez de estas, el cuerpo las reconoce como material desconocido y, en consecuencia, genera tejido para deshacerse de estas, lo que, a largo plazo, las vuelve inservibles.[17]​ Por esa razón, Neuralink anunció que habían desarrollado un robot capaz de insertar, de forma rápida, múltiples sondas flexibles para así minimizar traumatismos que puedan desencadenar una reacción de rechazo.[13][18]

Dicho robot dispone de una cabeza de inserción con una aguja de 40 μm de diámetro hecha de tungsteno-renio diseñada para engancharse a los lazos de inserción, hechos para transportar e insertar sondas individuales, y para penetrar las meninges y el tejido cerebral.[13]

El robot es capaz de insertar hasta 6 sondas (192 electrodos) por minuto.[13]

Electrónica[editar]

Para lograr mayor entendimiento sobre el funcionamiento cerebral, el equipo de Neuralink anunció que había desarrollado un sistema capaz de convertir las señales eléctricas captadas por los electrodos en información representada en código binario.[2]

Dicho sistema, denominado Circuito Integrado de Aplicación Específica (ASIC, por sus siglas en inglés) cuenta con una interfaz de grabación de 1.536 canales, 256 amplificadores capaces de ser programados individualmente ("píxeles análogos"), convertidores analógico-digitales dentro del chip ("ADCs") y un control de circuito periférico capaz de serializar la información digitalizada obtenida.[13]

Recepción[editar]

Varios científicos expertos en neurología se han pronunciado sobre la intención de Musk y los miembros de Neuralink de construir una interfaz cerebro-computadora.[19]​ La respuesta de la comunidad científica ha sido mixta.

Mary Lou Jepsen, fundadora de Openwater, una compañía que también trabaja en el área de las interfaces cerebro-computadora con el objetivo de crear un sistema de telepatía, ha expresado preocupación por las reacciones de rechazo que puedan ocasionar las sondas.

Thomas Oaxley, CEO de Synchron, compañía australiana que también se encuentra desarrollando un sistema para insertar sondas cerebrales que eviten cualquier penetración directa con el tejido cerebral, y por ende, no causen traumatismos, dice que no se deberían esperar resultados efectivos próximamente, ya que la tecnología no es lo suficientemente avanzada como para lograrlo. Sin embargo, considera que debido a que Musk está dispuesto a invertir grandes cantidades de dinero en su compañía, será "emocionante ver lo que vaya a desarrollar."

Referencias[editar]

  1. Elon Musk Breaks Twitter Silence on Secretive A.I.-Brain Firm Neuralink. Mike Brown, Inverse. 27 November 2018.
  2. a b c d e f g h i j k l m Neuralink Launch Event, consultado el 26 de octubre de 2019 
  3. a b c d e f g Masunaga, Samantha (21 de abril de 2017). «A quick guide to Elon Muskas new brain-implant company, Neuralink». Los Angeles Times. 
  4. a b Rolfe Wrinkler (27 de marzo de 2017). «Elon Musk Launches Neuralink to Connect Brains With Computers». Wall Street Journal. Consultado el 2 de diciembre de 2019. 
  5. «Elon Musk's Neuralink Sought to Open an Animal Testing Facility in San Francisco». Gizmodo. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  6. Nick Statt (27 de marzo de 2017). «Elon Musk launches Neuralink, a venture to merge the human brain with AI». The Verge. Consultado el 2 de diciembre de 2019. 
  7. Markoff, John (16 de julio de 2019). «Elon Musk’s Neuralink Wants ‘Sewing Machine-Like’ Robots to Wire Brains to the Internet». The New York Times (en inglés estadounidense). ISSN 0362-4331. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  8. Meet the Guys Who Sold "Neuralink" to Elon Musk without Even Realizing It, April 4, 2017, MIT Technology Review
  9. «Neuralink jobs». jobs.lever.co. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  10. Hochberg, Leigh R.; Serruya, Mijail D.; Friehs, Gerhard M.; Mukand, Jon A.; Saleh, Maryam; Caplan, Abraham H.; Branner, Almut; Chen, David et al. (2006-07). «Neuronal ensemble control of prosthetic devices by a human with tetraplegia». Nature (en inglés) 442 (7099): 164-171. ISSN 1476-4687. doi:10.1038/nature04970. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  11. Hochberg, Leigh R.; Bacher, Daniel; Jarosiewicz, Beata; Masse, Nicolas Y.; Simeral, John D.; Vogel, Joern; Haddadin, Sami; Liu, Jie et al. (2012-05). «Reach and grasp by people with tetraplegia using a neurally controlled robotic arm». Nature (en inglés) 485 (7398): 372-375. ISSN 1476-4687. doi:10.1038/nature11076. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  12. Anumanchipalli, Gopala K.; Chartier, Josh; Chang, Edward F. (2019-04). «Speech synthesis from neural decoding of spoken sentences». Nature (en inglés) 568 (7753): 493-498. ISSN 1476-4687. doi:10.1038/s41586-019-1119-1. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  13. a b c d e f Musk, Elon; Neuralink (18 de julio de 2019). «An integrated brain-machine interface platform with thousands of channels». bioRxiv (en inglés): 703801. doi:10.1101/703801. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  14. «Elon Musk: We Don’t Want to Turn Into House Cats». Seven Figure Publishing (en inglés). 3 de junio de 2016. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  15. Elon Musk | Full interview | Code Conference 2016, consultado el 26 de octubre de 2019 
  16. Cross, Tim (31 de marzo de 2017). «The novelist who inspired Elon Musk». 1843 Magazine. 
  17. Biran, Roy; Martin, David C.; Tresco, Patrick A. (1 de septiembre de 2005). «Neuronal cell loss accompanies the brain tissue response to chronically implanted silicon microelectrode arrays». Experimental Neurology 195 (1): 115-126. ISSN 0014-4886. doi:10.1016/j.expneurol.2005.04.020. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  18. Hanson, Timothy L.; Diaz-Botia, Camilo A.; Kharazia, Viktor; Maharbiz, Michel M.; Sabes, Philip N. (14 de marzo de 2019). «The “sewing machine” for minimally invasive neural recording». bioRxiv (en inglés): 578542. doi:10.1101/578542. Consultado el 26 de octubre de 2019. 
  19. «Full Page Reload». IEEE Spectrum: Technology, Engineering, and Science News (en inglés). Consultado el 26 de octubre de 2019.