Naturopatía

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Naturopatia»)
Saltar a: navegación, búsqueda

La naturopatía forma parte de la gran variedad de técnicas que se engloban bajo la denominación de medicina alternativa. Su objetivo es estimular la capacidad curativa innata del organismo y facilitar sus mecanismos de equilibrio para alcanzar un buen estado de salud, y promueve el principio de no hacer daño.[1]

Se fundamenta en cambios en el estilo de vida y la nutrición. Se emplea una amplia variedad de productos naturales, técnicas y procedimientos, principalmente suplementos nutricionales, terapia herbal, manipulación, ejercicios físicos y masaje de las articulaciones.[1]

Es una de las terapias naturales más comúnmente usadas en Europa.[1]

Clasificación dentro de las terapias naturales[editar]

Dentro de los cinco grupos en los que se clasifican las terapias naturales, la naturopatía pertenece a los denominados sistemas integrales o completos. Estos son los que se construyen en torno a sistemas completos de teoría y práctica.[1]

Además de la naturopatía, en esta clasificación se incluyen la homeopatía, la medicina naturista, la medicina tradicional china, la acupuntura y el ayurveda.[1]

Profesionales que la practican[editar]

No existe una regulación global en ningún país occidental. En algunos países de la Unión Europea, estas técnicas son aplicadas principalmente por médicos, mientras que en otros, fundamentalmente los nórdicos, se permite hacerlo a no médicos. En Estados Unidos, sólo se permite a médicos con autorización; no cumplir este requisito constituye un delito.[1]

En general, se proporciona formación sobre terapias naturales en todos los países, pero su grado de oficialidad varía mucho: unos tienen especialidades para médicos o programas postgrado en la Universidad (Alemania, Italia) y en otros la formación se realiza en institutos privados o escuelas (Suecia, Canadá). En otros, como es el caso de España, no se ha desarrollado ninguna titulación de formación profesional ni cualificación profesional en la familia profesional de Sanidad, pese a lo cual universidades, centros privados, sociedades, etc. facilitan formación para profesionales sanitarios y no sanitarios.[1]

Evidencia científica[editar]

La evidencia científica disponible sobre su eficacia es muy escasa. Muchos pacientes refieren cierta percepción de mejoría de los síntomas, de su bienestar o de su calidad de vida, si bien en la mayoría de los casos no existen estudios que permitan determinar si esta mejoría se debe al efecto del tratamiento o a un efecto placebo.[1]

Riesgos para la salud[editar]

Aunque las técnicas utilizadas en la las terapias naturales, como la naturopatía, se suelen considerar más inocuas que las de la medicina convencional, pueden presentar riesgos cuando se practican por personas no cualificadas, cuando no se informa al médico de la toma de productos herbales y cuando se utilizan de manera inadvertida productos falsificados o terapias inadecuadas. Los productos elaborados con plantas medicinales pueden originar interacciones e incluso toxicidad. Las manipulaciones sobre el cuerpo, inadecuadamente realizadas, pueden provocar lesiones.[1]

Muchos preparados naturales utilizados en la medicina natural contienen el mismo principio activo o fármaco que los usados en la medicina convencional.[2] No obstante, el contenido en principio activo de los productos a base de plantas medicinales es necesariamente variable, debido a la variabilidad inherente en el crecimiento de las plantas, su recolección, procesamiento y demás manipulaciones. Pese a ello, con la dificultad e incertidumbre que este hecho implica en su correcta dosificación, muchas personas prefieren el uso de estos productos "naturales" en lugar de la especialidad farmacéutica con el principio activo.[3]

Está extendida la falsa creencia de que los productos a base de plantas son inocuos e incluso ventajosos por su supuesto carácter "natural", un razonamiento poco compatible con el hecho de que su efecto terapéutico se atribuya a su contenido en principios activos con actividad farmacológica.[3] Tóxicos y venenos, como pueden ser la cicuta, el cianuro, las toxinas de las setas venenosas y el veneno de escorpión, son productos tan naturales como la miel de abeja.[2]

Asimismo, se han notificado en los productos a base de plantas medicinales problemas de confusión entre unas plantas y otras, además de contaminación con pesticidas, metales pesados y medicamentos. Es necesario el mismo control médico estricto con las plantas medicinales que con los medicamentos de síntesis.[3] [4] [5]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. «Análisis de situación de las terapias naturales». Consultado el 23 de julio de 2015. 
  2. a b Dr. Ricardo Cubedo. Especialista en Oncología de la Clínica Universitaria Puerta de Hierro de Madrid (9 de marzo de 2010). «La industria farmacéutica y la medicina natural». Consultado el 7 de julio de 2015. 
  3. a b c Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (2003). «Riesgos de las plantas medicinales en uso concomitante con medicamentos». Sistema Nacional de Salud. Vol 27–Nº 6-2003. Consultado el 24 de julio de 2015. 
  4. «Ministerio de Sanidad y Consumo: lista de plantas tóxicas. 2225 ORDEN SCO/190/2004, de 28 de enero, por la que se establece la lista de plantas cuya venta al público queda prohibida o restringida por razón de su toxicidad Publicado en el BOE núm. 32, Viernes 5 de febrero de 2004, págs. 5051-5055.». Consultado el 24 de julio de 2015. 
  5. Bayón, A. (2008) "Las virtudes de las plantas". A Mayor Ciencia 3:12-13. Museo de la Ciencia de Valladolid.

Véase también[editar]