Nacimiento de la República italiana

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Resultados por regiones del referéndum.

La República Italiana nació el 2 de junio de 1946 a raíz de los resultados del referéndum solicitado para determinar la forma institucional del Estado después de la final de la Segunda Guerra Mundial. La proclamación oficial tuvo lugar el 18 de junio.

Historia[editar]

Este fue un cambio de evidente importancia en la historia contemporánea, después del período fascista y la participación en la guerra, que tuvo lugar en un clima de extrema tensión. Es un polémico momento de la historia italiana, muy rico en acontecimientos, efectos y consecuencias y que ha sido considerado como una revolución pacífica, que produjo una forma de estado poco diferente a la actual.

Italia era una monarquía adscrita a la Casa de Saboya, cuyo jefe ostentaba el título de Rey de Italia. Luego de la segunda guerra mundial, se convirtió en república, como resultado de un referéndum institucional. El 2 de junio de 1946, junto con decidir entre mantener la Monarquía o establecer una República, los ciudadanos italianos (incluidas las mujeres, que votaban por primera vez) también eligieron a los miembros de una Asamblea Constituyente, que fue la encargada de redactar una nueva Constitución.

La Asamblea Constituyente tenía la finalidad de redactar una Constitución para el nuevo estado republicano. Hasta entonces, el Reino se regía por el llamado Estatuto Albertino, que era una constitución otorgada por el Rey de Cerdeña Carlos Alberto I, en 1848. El Estatuto estableció una monarquía constitucional limitada, que logró el único funcionamiento efectivo del parlamentarismo en la Italia de la época (1849-1860). Al producirse la unificación italiana en torno a la Casa de Saboya, su Estatuto se aplicó al conjunto del nuevo estado unificado. Sin embargo, éste no fue obstáculo para el establecimiento de la dictadura fascista de Mussolini, en la década de 1920.

El nacimiento de la República fue acompañado por la controversia sobre la regularidad del referéndum que ratificó la República. Las sospechas de fraude electoral y otras acciones de "perturbación" del referéndum aún no han sido completamente disipadas por los historiadores y son objeto de recriminaciones por parte de los partidarios de la causa monárquica.