Museo Frida Kahlo

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El Museo Frida Kahlo es el recinto cultural más representativo de la artista mexicana, así como es contenedor de parte importante de su legado artístico y conceptual. Es una casa museo ubicada en la Colonia Del Carmen de la Alcaldía Coyoacán, que  corresponde a uno de los barrios más tradicionales y bellos de la Ciudad de México. A pocas cuadras del Museo, se encuentra el centro de Coyoacán.


También conocido como la Casa Azul, es de los Museos más concurridos de la zona. El inmueble, que hoy resguarda y exhibe una colección de piezas de diversa índole, perteneció a la familia Kahlo desde 1904. Cuatro años después de la muerte de la pintora, en julio de 1958[1]​, abrió sus puertas al público como casa museo.

Museo Frida Kahlo
Museo Frida Kahlo.JPG
Localización
País MéxicoFlag of Mexico.svg México
División Coat of arms of Mexico City, Mexico.svg Ciudad de México
Localidad ESCUDO DELEGACION COYOACAN.png Alcaldía Coyoacán
Dirección Londres 247 (04000)
Coordenadas 19°21′18″N 99°09′46″O / 19.355031, -99.162844
Información general
Tipo Casa museo
Superficie 2620 m²
Creación 1955
Inauguración Julio de 1958
Presidente Perla Labarthe Álvarez
Información del edificio
Protección

Bien inmueble con valor cultural

INAH México I-0013600068
Edificio La Casa Azul
Estilo Ecléctico
Construcción 1904
Información visitantes
Visitantes 550 000 anuales (2019)[2]
Horarios de apertura Martes a domingo de 10 a 18 horas.
Sitio web oficial

En la Casa Azul vivió Frida Kahlo (1907-1954) la mayor parte de su vida; inicialmente, junto a su familia y años después, con Diego Rivera (1886-1957). Asimismo, personajes del ambiente artístico e intelectual de la primera mitad del siglo XX, tanto mexicanos como extranjeros, se hospedaron en la residencia, atraídos por la cautivadora pareja de artistas.

En la construcción del inmueble participaron distintas figuras, entre ellas el pintor y arquitecto funcionalista Juan O’ Gorman, gran amigo tanto de Diego, como de Kahlo.[3]​ La museografía estuvo a cargo del escritor, poeta, museógrafo y político tabasqueño Carlos Pellicer, igualmente cercano a la pareja. La administración del museo se confió al Fideicomiso de los Museos Diego Rivera y Frida Kahlo, adscrito al Banco de México,  constituido por el mismo Rivera en 1957[3]​. Al respecto, esta entidad afirma que la planeación del funcionamiento del recinto fue desarrollada “con el propósito de exponer obra, ilustrar la personalidad y perpetuar la memoria de Frida Kahlo”.[4]

Frida quiso dejar su casa como museo, para el aprendizaje y disfrute de su amado México. Por eso, Diego organiza, en el que fuera el hogar de la pintora, el Museo Frida Kahlo. Siguiendo la voluntad de su esposa, el muralista comienza esta tarea hace esto a los pocos meses de haber fallecido Frida Kahlo, es decir, en los últimos meses del año 1954.

Desde la inauguración del Museo en julio de 1958, en la Casa Azul se expone el ambiente en el que Frida se inspiró para su creación artística, así como sus objetos personales. Estos últimos, tardaron en develarse en totalidad. Antes de morir, Diego ordenó que los baños de la Casa Azul no se abrieran sino hasta quince años después de su partida. En estos espacios, Rivera había resguardado parte de los documentos de la pareja, así como ciertas pertenencias de Frida. Obedeciendo la indicación de Rivera y extendiéndola en el tiempo, Dolores Olmedo, mecenas del muralista, declaró que mientras ella viviera, no abriría estos lugares[4]​.Por esto, solo cien años después del nacimiento de Frida y a cincuenta del fallecimiento de Diego, se expusieron a público, por fin, los objetos que Rivera había encerrado tan manifiestamente, mismos que son conocidos hasta la actualidad como los Tesoros de la Casa Azul.[5]

Hoy en día, junto a ciertas pinturas de la autoría de ambos artistas, se muestran en la Casa Azul notables obras de arte popular, esculturas precolombinas, elementos de la vida cotidiana de Frida, parte de su magnífica colección de exvotos,[6]​ fotografías, documentos, libros y mobiliario. Asimismo, dos exposiciones itinerantes comisionadas por el Museo, llamadas “Frida Kahlo, sus fotos” y “Las apariencias engañan”, son muestras de excelsa calidad, que difunden a nivel nacional e internacional, el legado de Frida y Diego salvaguardado en la Casa Azul.

El poeta e historiador Luis Roberto Vera, admite que visitar la casa donde la artista se desarrolló tanto profesional como personalmente, es de sumo interés porque “existe una concordancia entre su mundo pictórico y su mundo vivido".[7]

El hermoso jardín de la residencia, tiene asimismo una peculiar historia y es parte esencial de la Casa Azul. Actualmente, al cruzarlo, se accede a la exposición de los Vestidos de Frida.

El Coyoacán de la Casa Azul[editar]

La Casa Azul se ubica en una esquina de la colonia Del Carmen; un barrio de 170 hectáreas que otrora fue parte de la Hacienda San Pedro Mártir. Hacia 1890, este lugar recibió su nombre en honor a Doña Carmen Ortiz Rubio de Díaz[8]​, la esposa del presidente Porfirio Díaz. Se encuentra dentro de la Alcaldía Coyoacán, cuya historia se remonta al México prehispánico.

Su nombre viene del náhuatl Coyohuacan, “lugar de los dueños de coyotes”. De acuerdo con el filósofo e historiado mexicano Miguel León-Portilla, la región estaba antiguamente consagrada a Tezcatlipoca, una deidad con el poder de transformarse en coyote por las noches[9]​. La erupción del volcán Xitle, ocurrida entre el 245 y el 315 d.C.[10]​, cubrió a esta región, así como a otras tantas de la cuenca del Anáhuac, de ceniza y piedras basálticas, las cuales fueron utilizadas en muchas edificaciones posteriores de la zona.

A pesar de haber tenido una constante actividad desde tiempos precolombinos y durante todo el periodo virreynal, para el momento en que la Guerra de Independencia de México llegó a su fin, el territorio de Coyoacán había quedado bastante deshabitado. Fue a partir del gobierno de Díaz, que Coyoacán volvió a desarrollarse, hasta convertirse en lo que es hoy[11]​.

Entre 1917 y 1923, se crearon el parque de Los Viveros y la Escuela de Pintura al Aire Libre. En 1926, la apertura de la Avenida México Coyoacán propició la conexión entre la Colonia Del Carmen y la Colonia Del Valle, así como otras colonias colindantes. Poco más de una década después, comenzó la pavimentación de avenidas importantes, tales como Miguel Ángel de Quevedo. Para 1929, Coyoacán ya era considerada una de las delegaciones (hoy alcaldías) más importantes del Distrito Federal (hoy Ciudad de México).

En 1972, el Centro de Coyoacán fue declarado zona histórica y en 1990, Zona Monumental Protegida. Hoy, en Coyoacán se encuentran barrios intelectuales y culturales de la Ciudad de México. Sus calles han sido escenario de la vida y tránsito de figuras destacadas del ambiente cultural mexicano tales como Rina Lazo, Emilio “Indio” Fernández, José Clemente Orozco, Aurora Reyes, Luis Buñuel, David Alfaro Siqueiros y Jorge Ibargüengoitia, entre otros[12]​.

Carl Wilhelm Kahlo, mejor conocido como Guillermo Kahlo, se embarcó rumbo a México en calidad de inmigrante a la edad de 19 años. El joven germano, se sintió motivado por la creciente y económicamente existosa colonia alemana ya existente en México, que proliferaba para la 2ª mitad del siglo XIX, así como por la lectura de las crónicas del explorador, investigador y científico alemán Alexander von Humboldt (1769-1869). Igualmente, es posible que informes sobre la expansión de la industria joyera en México hayan impulsado a Guillermo a probar suerte en el país azteca. Esto, aunado a que –según relató la misma Frida- había fallecido su madre, y nunca tuvo una buena relación con su madrastra en Alemania[13]​.

En 1891, Wilhelm arribó al puerto de Veracruz, dotado del conocimiento heredado de una vasta genealogía de joyeros. En concordancia, comenzó a trabajar en la joyería La Perla, ubicada en el centro de la capital del país. En 1893, se casó con María Cardeña, quien murió al dar a luz a su tercer bebé, en octubre de 1897[13]​. En febrero de 1898, Wilhelm contrajo matrimonio con Matilde Calderón, con quien tuvo cuatro hijas; Frida fue la tercera de ellas. Lo más probable es que haya sido su nuevo suegro quien lo introdujo en el mundo de la fotografía. Así, el joven Kahlo pronto estaba laborando como reportero de varias revistas nacionales[14]​.

Su carrera como fotógrafo se desarrolló satisfactoriamente y le permitió adquirir en 1904 un terreno de 800 metros cuadrados en la esquina de las calles Londres y Allende, que otrora fue propiedad de la orden religiosa de los carmelitas[13]​. En este predio, Guillermo; nombre con el cual se hizo llamar Wilhem al poco tiempo de haber llegado a México[13]​, construyó su casa en el número 75 de la manzana 36, ubicado en la esquina noreste del cruce de las calles de Londres y Allende. De acuerdo al cronista mexicano de origen belga, Luis Everaert Dubernard, en la zona aún no abundaban las casas habitación.

Antes de la llegada de Guillermo a México, un emprendedor y visionario hombre de negocios alemán, Segismundo Wolff, adquirió los terrenos de la entonces Hacienda de San Pedro. Así, pudo comenzar la transformación del predio, en la colonia Del Carmen, alrededor de 1886[15]​. Posiblemente, Wolff consiguió esta concesión territorial, justamente para promover el poblamiento de la colonia Del Carmen, urbanizándola al modo moderno. Facilitó la comercialización de los lotes mediante agentes, oficinas de información y ventas, con planos de toda la colonia o de fracciones de la misma. Ofreció facilidades de pago y planes de financiamiento basados en hipotecas. Sus proyectos resultaron ser una excelente inversión, tanto para él como para los nuevos propietarios. Uno de aquellos planos, ejemplo de urbanismo profesional para la época, se conserva en el Archivo Histórico de la Ciudad de México[15]​.

Una vez en la capital mexicana, probablemente fue el conocimiento de la generosa aportación de Wolff y su importancia para el establecimiento de la colonia Del Carmen, lo que impulsó a Kahlo a construir su hogar ahí, como una forma de mantenerse cerca de sus raíces alemanas. Cuando Guillermo se estableció en Coyoacán, se encontró con una zona que obedecía los cánones urbanísticos presentes en ciudades europeas. De acuerdo con Everaert.

Historia[editar]

El padre de Frida, Wilhelm o Guillermo Kahlo —húngaro-alemán de nacimiento—, construyó en 1904 la casa, según la historiadora Beatriz Scharrer, "a usanza de la época: un patio central con los cuartos rodeándolo, el exterior era totalmente afrancesado". "Fueron Diego y Frida quienes, más tarde, le dieron un estilo muy particular y, al mismo tiempo, le imprimieron —con colores y decoración popular— su admiración por los pueblos de México".[16]

Este lugar también fue donde se dieron cita grandes personalidades que convivieron con Diego y Frida, como León Trotsky, Henry Moore, Remedios Varo y André Bretón.[17]

Durante los años posteriores, la propiedad sufrió una serie de modificaciones acordes a los gustos de la pareja. En 1937 se realizó la adquisición de lo que hoy es el jardín. En 1946 Diego Rivera decidió construir un estudio para Frida, que le encargó a Juan O’Gorman,[16]​ y en 1958, de acuerdo con la voluntad del pintor fallecido el año anterior, se abre la propiedad al pueblo mexicano, convirtiéndola en museo.

Las casas gemelas para Diego y Frida, actual sede del Museo Casa Estudio, declaradas Monumento Artístico en 1998, fue construido por encargo de Diego Rivera, en 1931, para el joven arquitecto y amigo de la pareja, Juan O’Gorman. Esta importante obra fue una de las primeras construcciones funcionalistas de Latinoamérica, incorporando de manera muy natural el estilo orgánico mexicano. Este conjunto, se trataba de una casa para Frida y otra para Diego, las cuales debían tener cada una su propio estudio.

El arquitecto, a través del uso de elementos propios, como el color, una escalera de caracol, un techo-terraza, otro aserrado, un puente y un cerco perimetral de cactus, como se mencionó anteriormente, resolvió las viviendas con lo mínimo posible, tomando en cuenta la nueva forma de vivir que se estaba dando en México e incorporando la tradicional arquitectura mexicana.

Casa convertida en museo[editar]

La Casa Museo permite a sus visitantes descubrir la profunda relación que existe entre Frida Kahlo y Diego Rivera, sus pinturas y su hogar. Las habitaciones muestran parte de la obra de Frida y Diego Rivera, quien también vivió ahí.

Entre lo más destacado de la casa se encuentran las camas (cama de día y cama de noche) que utilizó Frida para pintar mientras se encontraba inmovilizada de la columna debido al terrible accidente que tuvo. Muchos de sus cuadros fueron inspirados por este y por el sufrimiento que vivió después de varias cirugías reconstructivas.

Otro de los atractivos del museo es el estudio de Frida, donde también se puede apreciar su biblioteca. La cocina de la casa ha sido preservada en el mismo estado que cuando la utilizaba la pintora. Ésta es un elemento muy importante dentro del recinto, ya que, todos los objetos dentro de ella, tal como vasijas y platos, claramente reflejan el impacto que tuvo la cultura mexicana en el estilo de vida gastronómico de la artista. A pesar de que en la época en que vivieron Frida y Diego ya se usaba el gas en las cocinas, a Frida le gustaba preparar las comidas de una forma más tradicional, con cocina a base de leña. Igualmente, el jardín a la mexicana que diseñó Diego Rivera, alberga una pirámide en la que se exponen su colección de piezas prehispánicas. [17]

Entre las obras más famosas que se encuentran en el museo están Viva la vida y Frida y la cesárea. Sin embargo la más grande e importante colección pública de obras originales de Kahlo se encuentra en el Museo Dolores Olmedo Patiño (28 elementos; el Museo de Arte Gehrke-Remund, en Alemania, posee 123, pero se trata de réplicas).[18][19][20]

Para poder descubrir la historia de Frida, el museo pone a disposición unas video-guías donde se explica la historia de cada parte de la casa y la importancia que tiene en la vida de la pintora.

Contenidos en la casa museo[editar]

Pertenencias de Frida Kahlo.

En la antigua casa de Frida Kahlo —quien decía haber nacido en 1910 y al mismo tiempo que el nuevo México—, podemos encontrar no solo obras de arte suyas, sino que también podemos ser partícipes del dolor que abrazó a Frida desde su niñez con la poliomielitis que contrajo a los seis años, con el trágico accidente de tranvía que la imposibilitó para tener hijos, hecho que tardó mucho en aceptar y con el que le provocó la infidelidad de Diego Rivera, todo lo cual lo reflejó en sus pinturas. Esto nos hace recordar lo que pensaba Frida cuando comparaban su obra con el surrealismo: "Piensan que soy surrealista, pero no es cierto, no lo soy. Yo nunca he pintado lo que sueño. Yo pinto mi propia realidad".

En vida, Rivera le pidió a Dolores Olmedo que cuando él y Frida murieran convirtiera la casa en museo, dejando todo abierto al público con excepción de un baño, el cual podrían abrir quince años después de su deceso. Esos años se convirtieron en cincuenta y al abrir el espacio descubrieron miles de documentos, fotos, vestidos, libros y juguetes. Fue necesario acondicionar el inmueble de al lado para poder exhibir todos esos nuevos objetos.

En cada cuarto se revelan las obsesiones y costumbres que la pareja tenía en torno a la estética mexicana. Una colección de piezas prehispánicas se encuentra distribuida por toda la casa, hay cuadros y representaciones de San Judas que cuelgan de las paredes, plantas como cactus y telares. Los cuartos y estudios de los artistas reconstruidos en su totalidad:las pinturas, pinceles, libros y cuadernos tal y como alguna vez estuvieron. Las personalidades de Frida y Diego esparcidas por todos los rincones de su hogar dejando sus esencias en cada lugar.

La colección permanente está formada por los Espacios de la Casa Azul, los Objetos de la Casa Azul y las Obras Destacadas de la Colección. Entre las de esta última sección figuran El retrato de mi padre Guillermo Kahlo de (1952), Mi familia de (1949), Frida y la cesárea (1931), Viva la vida de (1954) y Naturaleza muerta (1942).

Galería de imágenes[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Descubren más de un centenar de dibujos de Frida y Diego - La Jornada». www.jornada.com.mx. Consultado el 29 de julio de 2022. 
  2. Visitantes
  3. a b «Museo Frida Kahlo». Museo Frida Kahlo. Consultado el 29 de julio de 2022. 
  4. a b Pazmiño Vernaza, Tanya Pamela (7 de septiembre de 2017). «Una visita a la “Casa Azul”. El museo de Frida Kahlo». Revista Científica UISRAEL 4 (3): 77-81. ISSN 2631-2786. doi:10.35290/rcui.v4n3.2017.85. Consultado el 29 de julio de 2022. 
  5. González Calleja, Eduardo (15 de noviembre de 2005). «Carlos Dardé (coord.), Liberalismo y romanticismo en tiempos de Isabel II. Catálogo de la Exposición en el Museo Arqueológico Nacional (Madrid, 21». Mélanges de la Casa de Velázquez (35-2): 323-329. ISSN 0076-230X. doi:10.4000/mcv.2448. Consultado el 29 de julio de 2022. 
  6. «“Con veras de mi corazón” Exvotos de la colección Frida Kahlo en el Museo Frida Kahlo». PortalPolitico.tv. 25 de mayo de 2011. Consultado el 29 de julio de 2022. 
  7. Gardner, Nathanial (2014). «Querido Diego, te abraza Quiela y las cartas de Angelina Beloff en el archivo Museo Frida Kahlo». Diálogo 17 (1): 75-81. ISSN 2471-1039. doi:10.1353/dlg.2014.0013. Consultado el 29 de julio de 2022. 
  8. Consideraciones filológicas sobre los verbos parasintéticos con prefijo es- en la historia del español. Vervuert Verlagsgesellschaft. 31 de diciembre de 2015. pp. 1019-1034. Consultado el 2 de agosto de 2022. 
  9. «Esta es la historia del mágico Centro de Coyoacán». Matador Español. Consultado el 2 de agosto de 2022. 
  10. Enrique Torres-Méndez, C. (27 de septiembre de 2020). «Estimación de la composición química de las cenizas producidas en la erupción del Volcán De Fuego del 3 de junio de 2018 mediante fluorescencia de rayos X». dx.doi.org. Consultado el 2 de agosto de 2022. 
  11. «CDMX: Historia y nombres de las calles de la colonia Del Carmen». N+. 17 de marzo de 2022. Consultado el 2 de agosto de 2022. 
  12. Akamatsu, N.; Nakajima, H.; Ono, M.; Miura, Y. (15 de septiembre de 1975). «Increase in acetyl CoA synthetase activity after phenobarbital treatment». Biochemical Pharmacology 24 (18): 1725-1727. ISSN 0006-2952. PMID 15. doi:10.1016/0006-2952(75)90013-1. Consultado el 2 de agosto de 2022. 
  13. a b c d Vercher García, Enrique (10 de enero de 2022). «El análisis culturotraductológico en traducción (sobre el material de culturemas en Rudin de Iván Turguénev y su traducción al español)». Hermēneus. Revista de traducción e interpretación (23): 497-538. ISSN 2530-609X. doi:10.24197/her.23.2021.497-538. Consultado el 2 de agosto de 2022. 
  14. Mares, Por Christian (21 de julio de 2021). «Guillermo Kahlo, más allá de Frida». Hola BLOG. Consultado el 2 de agosto de 2022. 
  15. a b Pazmiño Vernaza, Tanya Pamela (7 de septiembre de 2017). «Una visita a la “Casa Azul”. El museo de Frida Kahlo». Revista Científica UISRAEL 4 (3): 77-81. ISSN 2631-2786. doi:10.35290/rcui.v4n3.2017.85. Consultado el 2 de agosto de 2022. 
  16. a b Hilda Trujillo Soto. «La Casa Azul de Frida Kahlo», ArquiMéxico, 06.07.2012; acceso 20.12.2016
  17. a b Rico, Araceli (1987). Frida Kahlo: Fantasía de un cuerpo herido. Plaza y Valdés S.A. de C.V. Consultado el 20 de marzo de 2016. 
  18. Jorge Pedro Uribe. «La mayor colección pública de obras de Diego Rivera y Frida Kahlo», 2013; acceso 20.12.2016
  19. La colección de obras de Frida Kahlo en el Museo Dolores Olmedo Patiño, s/f; acceso 20.12.2016
  20. Violeta Campos, «El museo de Frida Kahlo en Alemania», Deutsche Welle, 13.07.2014; acceso 20.12.2016

Enlaces externos[editar]