Munigua

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Vista del Santuario de Munigua.
Vista general en que se observan los diferentes niveles de terrazas.

Munigua es un conjunto arqueológico enclavado en la Sierra Morena, a 8 kilómetros del municipio sevillano de Villanueva del Río y Minas. Fue descubierto en 1765 cuando dos investigadores de la Academia de Buenas Letras de Sevilla visitaron las ruinas, entre los que se encontraba Tomás Andrés de Gússeme. Ya estos eruditos las identificaron correctamente como un santuario, aunque la tradición popular le sigue llamando "Castillo de Mulva". Con posterioridad cayeron en el olvido hasta que en 1957 volvieron a ser estudiadas y excavadas por el Instituto Arqueológico Alemán de Madrid, que continúa hoy en día su estudio.

Tiene la categoría de BIC (Bien de Interés Cultural). Fue declarado, con la denominación de Castillo de Mulva, Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 1931.[1]

Historia[editar]

A diferencia de otros núcleos de poblamiento de la Baetica, Munigua solo cuenta con dos periodos de ocupación; uno prerromano desde el siglo IV a.C. que dura hasta la época de Augusto y otro ya plenamente romano que se extiende hasta el siglo V y VI d.C. Se conservan de este primer asentamiento restos de los trabajos de sus habitantes con el principal material de la explotación, la fundición de hierro.

El urbanismo que se diseña y se conserva para esta ciudad comienza a realizarse en época de Augusto (27 a. C. 14 d.C), prolongándose hasta finales del siglo I y principios del siglo II. La mayoría de los edificios civiles y religiosos, entre los que destacan el Santuario, corresponden al último tercio del siglo I. Este auge constructivo se atribuye principalmente al cambio de estatus jurídico que el Municipio sufre.

El emperador Vespasiano (69-79 d.C) les concede el derecho latino y eleva la ciudad a la condición de Municipio con todo lo que ello representa desde el punto de vista administrativo. Esta relación con el Imperio romano queda reflejada en la placa de bronce, tessera de hospitalidad, que los muniguenses realizan con Augusto a través del cuestor Sexto Curvio Silvino. Gracias a este documento y por medio del toponímico que en él se menciona, conocemos el nombre de la ciudad Municipio Flavio Muniguense.

La ciudad tuvo su máximo apogeo en el siglo II, después comenzó a declinar a partir del siglo IV, donde se observa cómo las casas se reparan y reducen de tamaño con su considerable descenso de población, siendo este proceso más evidente entre los siglos V y VI. Se ha constatado ocupación hasta el siglo VIII por ciertas construcciones. En estos años el núcleo de población va desapareciendo de la zona, abandonándose la ciudad.

Conjunto arqueológico[editar]

Entre los restos de lo que fue Munigua, destacan el Santuario que corona esta colina sagrada, el Foro y la Basílica, casas, termas y la necrópolis. El conjunto monumental está formado por:

  • 1. La muralla circunda la ciudad por tres partes, quedando la zona oeste abierta. Por esta razón no se trata de una muralla defensiva. Se descubrió una puerta al Sur y cuatro torres interiores.
  • 2. El Santuario de Terrazas domina la ciudad desde la cima con una ubicación central. La planta sigue un modelo de construcción helenístico y tardo republicano de época romana. El edificio es simétrico, compuesto por una zona absidiada con la cella del templo a su espalda y dependencias laterales. Se accede al templo por dos rampas.
  • 3. Templo de podio, situado en la segunda terraza. Contaba con cuatro columnas en su fachada y el tejado de doble vertiente. Se accede a el mediante una escalera. Estaba recubierto con placas de mármol.
  • 4. Pórtico. Era de dos plantas y se abría a un cruce (posible plaza) así como a la calle del Foro. En una esquina, el edículo, con un altar dedicado a Mercurio.
  • 5. El Foro y la Basílica (centro administrativo) se halla en la terraza inferior. Se trata de una plaza porticada en cuyo centro se levanta un templo sobre podio. En el lado Norte cuatro estancias de las que se identifican tres. La mayor es la Curia, sala de reuniones de los magistrados. En la siguiente un monumento al Dis Pater (dios del mundo infernal) en forma de caballo de bronce. Después el Tabularium, el archivo de la ciudad. En el lado Sur la Basílica, centro jurídico y comercial.
  • 6. Las Termas, se hallan cubiertas para proteger las pinturas que en ellas se pueden ver. Las paredes presentan una decoración pintada por paneles con grandes rectángulos rojos y líneas amarillas. En la sala con el ábside estas pinturas tapan una primera decoración a base de motivos vegetales. En el ábside una estatua de Ninfa (diosa del agua) presidía la sala con una fuente a sus pies. Las otras habita­ciones servían para el baño caliente y sauna (calda­rium, tepidarium) y el baño frío (frigidarium).
  • 7. Casas. Se han puesto a la luz hasta seis edificios residenciales. Estos siguen el modelo de las casas romanas, un patio en torno al cual se disponen las habitaciones.
  • 8. Necrópolis. Se han excavado dos zonas de enterramientos. La mejor conservada se halla en torno al Mausoleo, en la parte Este de la ciudad. Los enterramientos, principalmente, son de incineración sin contener apenas ajuar.

Está situado en las coordenadas 37°42'47.76"N 5°44'25.86"W

Galería de imágenes[editar]

Notas[editar]

  1. Decreto del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes publicado en la Gaceta de Madrid n.º 155 de 4 de junio de 1931, disponible en línea en: [1] (donde por un lapsus está relacionado entre los de la provincia de Córdoba).

Enlaces externos[editar]