Movimiento de la Palabra de Dios

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Movimiento de la Palabra de Dios
LOGO MOVIMENTO DE LA PALABRA DE DIOS.png
Siglas M.P.D.
Nombre común Obra de Dios Padre
Fundador Padre Ricardo Martensen
Fundación Setiembre a diciembre de 1973
Lugar de fundación Colegio Janer - Barrio de Flores (Buenos Aires, Argentina)
Lema Evangelizar, buscando desarrollar la Civilización del Amor desde las comunidades de salvación bajo el Señorío de Jesús sobre el mundo.
Sitio web https://www.mopal.org/es/ident/index.htm

Un Pueblo surgido de la Pascua de Jesús[editar]

El Movimiento de la Palabra de Dios es una comunidad pastoral y discipular nacida en el seno de la Iglesia católica en 1974. Actualmente estamos presentes en la Argentina, Paraguay, Ecuador, Perú, Uruguay y España. Nos sentimos llamados a anunciar integralmente el Evangelio desde la Alianza del amor fraterno, construyendo comunidades pastorales y discipulares de salvación y una civilización nueva y digna del hombre, bajo el Señorío de Jesús y con el poder del Espíritu Santo

¿Quiénes somos?[editar]

El Movimiento de la Palabra de Dios, un nombre con sentido teológico más que sociológico, es llamado también Obra de Dios Padre, y se representa a sí mismo por el bautismo de Jesús: el llamado a anunciar el Evangelio con la unción del Espíritu Santo.

Es una comunidad católica organizada desde el carisma pastoral del Evangelio y consagrada a evangelizar el desierto del mundo y a desarrollar la Civilización del Amor sobre la Tierra. Es un movimiento eclesial de renovación evangélica y de evangelización, con diversos tipos de miembros, compromisos y servicios. Busca participar, desde la Iglesia Católica, del ecumenismo del amor con todos los hombres de buena voluntad, colaborando con todo lo verdadero, noble y justo; procurando así la unión de los hombres, pueblos y naciones por encima de sus diferencias para que todos, sin distinción, por medio de Cristo tengamos acceso al Padre en el Espíritu de su Amor.

Nuestra misión fundamental es evangelizar, buscando desarrollar la Civilización del Amor desde las comunidades de salvación bajo el Señorío de Jesús sobre el mundo. Unidos a la Palabra de Dios recorremos el desierto de los hombres anunciando el Agua Viva que no se acaba.

Nuestra identidad[editar]

Los primeros grupos juveniles de oración reconocieron en 1976 que su identidad surgía de la Palabra de Dios buscada como estilo de vida con la unción del Espíritu Santo. El Movimiento de la Palabra de Dios.

En el año 1980, el Padre Obispo Jorge Novak acogió al Movimiento en la diócesis de Quilmes y en 1982 hizo la primera aprobación canónica del Movimiento con sus estatutos (ad experimentum). La inspiración de un Cursillo de Evangelización, recibida por el P. Ricardo Martensen, fundador del Movimiento, fue una gracia decisiva para los grupos. El Cursillo I, realizado en enero de 1976, selló la identidad y fundó la espiritualidad de la Palabra de Dios como estilo de vida. Esto llevó a la conciencia de su identidad como El Movimiento de la Palabra de Dios. El Cursillo hizo de puente entre el carisma originario recibido en aquellos grupos y la novedad de El Movimiento de la Palabra de Dios, como movimiento de renovación evangélica en la Iglesia. Nuestra identidad posteriormente fue confirmada eclesialmente con la aprobación canónica definitiva de los Estatutos realizada el 11 de agosto de 1988. “Por su naturaleza, los carismas son comunicativos, y hacen nacer aquella 'afinidad espiritual entre las personas' (cf. Christifideles Laici, 24) y aquella amistad en Cristo que da origen a los 'movimientos'. El paso del carisma originario al movimiento ocurre por el misterioso atractivo que el fundador ejerce sobre cuantos se dejan involucrar en su experiencia espiritual” (Juan Pablo II, Vigilia de Pentecostés, 30/5/98).

El Carisma[editar]

El Bautismo de Jesús es el símbolo de El Movimiento de la Palabra de Dios.

Anunciar el Evangelio desde la Alianza del amor fraterno, construyendo comunidades discipulares de salvación bajo el Señorío de Jesús. Lo peculiar de El Movimiento de la Palabra de Dios es un carisma para leer y anunciar la Palabra de Dios traduciéndola en un estilo de vida significativo y testimonial. Tal anuncio lleva al encuentro y a la experiencia del Dios vivo y verdadero de la Revelación, que llama a la conversión para una vida entregada y reconciliada con Dios y de fraternidad y alianza comunitaria entre los creyentes. Desde el comienzo, lo que luego llamaríamos el carisma de la Obra surge de la gracia como un deseo de vivir el Evangelio de Jesús en nuestro tiempo, con la fidelidad de los Hechos de los Apóstoles y de las primeras comunidades cristianas.

Es un carisma:[editar]

Evangelizador: Anunciar kerigmática y carismáticamente a Jesús como Salvador y Señor, y a la Vida eterna de su Evangelio.

Comunitario: Desarrollar la alianza del amor fraterno en la comunidad y del amor universal de Dios a todos los hombres y mujeres. Desde los comienzos, el carisma se vivió como una espiritualidad dinámica y de comunicación, propia de la ciudad. Dios se hace presente en la comunicación de la gracia oracional y en la caridad de las relaciones interpersonales, así como en el testimonio del ambiente de amor comunitario en los encuentros.

Pastoral: Sacerdotes, laicos y laicas, desde la comunión con la Iglesia jerárquica, trabajan en organizar comunidades a imagen de Hechos 2,42-47 y 4,32-37, desarrollando el pastoreo integral de la vida personal y comunitaria a la luz del discernimiento.

Civilizador: Por ser un carisma integralmente evangelizador es también un carisma civilizador, que busca formar comunidades de Salvación para gestar brotes civilizadores de un Mundo Nuevo y así servir a la sociedad en sus necesidades.

Historia y orígenes[editar]

El Movimiento de la Palabra de Dios reconoce en su historia tres momentos iniciales: la gestación (setiembre a diciembre de 1973), el nacimiento en el retiro de Pascua (abril de 1974), y la conciencia de su identidad actual (enero a abril de 1976).

A principios de setiembre de 1973, en un retiro de alumnas de quinto año de un colegio del barrio de Flores (Buenos Aires, Argentina), el P. Ricardo, fundador del Movimiento, anunció la realidad del Dios vivo del Evangelio y propuso una muy sencilla experiencia de oración grupal espontánea. Una semana más tarde, cinco chicas de ese curso se reunieron en su colegio para repetir aquel hecho y cuidar así los frutos del retiro.

P. RICARDO MARTENSEN

La experiencia del grupo se desarrolló hasta fin de año en un proceso creciente en número y ahondamiento de esa oración y en la coherencia de su vida cristiana. Simultáneamente se dio una experiencia similar a partir de un retiro de cuarto año de un colegio del barrio de Belgrano (Buenos Aires, Argentina).

A partir de esa experiencia se toma conciencia de la reunión grupal como un proceso de gracia y oración, de comunidad y servicio. Providencialmente se había originado un grupo de oración cuya experiencia serviría de raíz para otra serie de grupos surgidos al año siguiente.

La realización de un retiro espiritual para la celebración de la Fiesta de la Pascua de 1974, al cual concurrieron casi 80 jóvenes, dio nacimiento a cuatro centros de grupos juveniles de oración, radicados en la Capital Federal y Gran Buenos Aires.

Ese retiro fundacional (Pascua I), les descubrió la experiencia de la oración grupal espontánea y el gusto por la alabanza a Dios, dejando su sello de libertad interior, conversión y gozo evangélico. La inquietud de continuar esa experiencia dio lugar a la formación de los "grupos juveniles de oración". El encuentro con el Dios vivo y verdadero hecho camino de oración grupal abrió a los jóvenes a la novedad de la fraternidad comunitaria y a la misión evangelizadora.

Así, sin que fuera la intención inicial, los "grupos juveniles de oración" eran preparados para recibir la gracia de un Movimiento evangelizador en la Iglesia, en momentos ambientalmente difíciles para la Iglesia y oscuros para la Argentina.

Ese año 1974 los grupos profundizan su proceso oracional, de fraternidad y de evangelización testimonial. Se establecen tres jornadas de formación anual: Pentecostés, Asunción de María, y Navidad, que se conservan hasta el día de hoy. En el transcurso del año, algunos jóvenes orantes reciben espontáneamente la experiencia carismática. Y por la observación y el discernimiento del entonces equipo asesor, se determinan las principales etapas en el proceso de la oración comunitaria de un grupo.

En 1975 se comenzó a gestar el Centro Pastoral de Córdoba. Los grupos fueron creciendo en número, asentando su propio proceso y se gestó lo que hoy es la Escuela Pastoral para los coordinadores de los grupos.

La Pascua, fiesta fundacional[editar]

Desde aquel retiro fundacional de Pascua I, El Movimiento de la Palabra de Dios celebra la Pascua con distintos retiros y jornadas durante el Jueves, Viernes y Sábado Santo, a los que invita a todos. Como regalo de Dios, en la última Pascua 2010 se organizaron 67 retiros en 6 países a los que asistieron 7386 personas sin contar 1368 niños. El lema del Retiro es el mismo en todos los sitios y marca el enfoque particular del año. En 2010, Pascua XXXVII, el lema fue: “¡Miren cómo nos amó el Padre!” (1 Jn 3,1a).

El dinamismo estructural[editar]

Los adolescentes del año 1974 hoy son los adultos sobre los que el Señor descansa el desarrollo evangelizador y civilizador de la Obra de Dios Padre, nombre secundario de El Movimiento de la Palabra de Dios. Hoy el Movimiento tiene en la Argentina unos 5.000 miembros, y 35 comunidades definitivas. En el desarrollo del Movimiento actualmente se configuran las siguientes Ramas: la Rama Pastoral – las Ramas Consagradas – la Rama Mariana.

La Rama Pastoral[editar]

Como carisma pastoral, El Movimiento de la Palabra de Dios desarrolla la formación de comunidades que procuran vivir la dimensión discipular del Evangelio. Las comunidades se organizan en Centros Pastorales y reciben a jóvenes y adultos. Las familias se integran a las comunidades. Actualmente la Rama Pastoral se distribuye en más de 30 diócesis de la Argentina, Paraguay, Ecuador, Perú y Uruguay. En la vida comunitaria de la Iglesia, estos grupos desarrollan una actividad civilizadora y evangelizadora de los distintos ambientes, mediante cursos, retiros, servicios a parroquias, etc. En estas comunidades se desarrolla la religiosidad y el compromiso civilizador del laicado, y se procura la santidad mediante la evangelización y civilización de la sociedad, por ejemplo mediante las misiones de verano y otros servicios externos.

Pertenecen también a esta Rama la Rama Parroquial con las Parroquias Santa Lucía y Santísima Trinidad, el Proceso Comunitario para la Confirmación, los matrimonios dedicados a Dios, y la consagración particular.

Matrimonios dedicados a Dios. Son matrimonios pertenecientes a comunidades definitivas, que viven el compromiso de buscar, desde la pareja, la santidad como estado de perfección. Betania:

Consagración particular. Está constituida por hermanas que viven el llamado a la consagración sin vida comunitaria convivencial.

La Rama Parroquial[editar]

Las comunidades consagradas de Nazaret Masculino de las parroquias Santa Lucía y Santísima Trinidad, en la Argentina, están gestando una Rama Parroquial tendiente a colaborar con la Iglesia desde la atención de parroquias. Se procura desarrollar un modelo de “parroquia comunitaria y evangelizadora” con diversidad de carismas, a través de un proyecto de animación propio del Movimiento llamado NEPE (Nueva Evangelización Parroquialmente Encauzada).

Algunos de sus rasgos fundamentales son:

Desarrollar una estructura pastoral comunitaria, de formación y servicio, favoreciendo el desarrollo de los dones pastorales en los laicos. Suscitar la experiencia del Dios vivo bajo el impulso del Espíritu Santo y la Palabra de Dios como estilo de vida, expresados en la vida de pequeñas comunidades reunidas en torno a la Palabra de Dios, el compartir de la Vida y la oración espontánea comunitaria que evangeliza a la persona. Generar una actitud y tarea misional permanente en todos los miembros de la comunidad.

Los jóvenes[editar]

Desde los comienzos, la evangelización de los jóvenes por los jóvenes, marca la opción preferencial del Espíritu por ellos, en la Obra. Somos protagonistas de una cultura nueva, y testigos de la vida del Evangelio.

El Movimiento de la Palabra de Dios es un ambiente donde los jóvenes van fraguando, junto con nuestro estudio o trabajo, un estilo de vida discipular, laboral, profesional, familiar o consagrado, digno del Evangelio de Cristo.

Nos sentimos respondiendo a la llamada del Vaticano II:

“Este santo Concilio ruega encarecidamente en el Señor a todos los laicos a que respondan con generosidad y corazón dispuesto a la voz de Cristo, que en esta hora los invita con mayor insistencia, y a los impulsos del Espíritu Santo. Sientan los jóvenes que esta llamada va dirigida a ellos de manera especialísima; recíbanla con entusiasmo y magnanimidad. Es el propio Señor el que invita de nuevo a todos los laicos a que se le unan cada día más íntimamente y a que, sintiendo como propias sus cosas, se asocien a su misión salvadora” (Apostolicam Actuositatem, 33).

En el Movimiento desde el comienzo procuramos “presentar a los jóvenes el Cristo vivo, como único Salvador, para que, evangelizados, evangelicen y contribuyan, con una respuesta de amor a Cristo, a la liberación integral del hombre y de la sociedad, llevando una vida de comunión y participación” (Puebla 1166).

Ramas consagradas[editar]

En 1975 surgieron desde los “grupos juveniles de oración” los primeros llamados a una consagración laical con una modalidad adaptada a la experiencia vivida. Se comenzó a reunir un grupo vocacional prevalentemente femenino, que sentía un llamado de consagración laical y comunitaria. Así surgieron dos ramas consagradas: una masculina, de sacerdotes y laicos, y otra femenina.

Nazaret Masculino. Constituido por sacerdotes y laicos consagrados que viven en comunidad al servicio de la Obra y de la Iglesia en general. Actualmente hay 37 nazarenos de los cuales 22 integran las comunidades.


Nazaret Femenino. Constituido por laicas consagradas que viven en comunidad y están al servicio de la Obra y de la Iglesia en general. Actualmente hay 85 nazarenas de las cuales 51 integran las comunidades.

Nazaret es el amor alimentado por la Palabra de Dios, celebrado en la Eucaristía y hecho misión en el testimonio desde la fuerza de la fe.


La Rama Mariana[editar]

Es una rama de espiritualidad mariana orientada a evangelizar a través de María.

“En la mañana de Pentecostés, María presidió con su oración el comienzo de la evangelización bajo el influjo del Espíritu Santo. Sea Ella la estrella de la evangelización siempre renovada que la Iglesia, dócil al mandato del Señor, debe promover y realizar, sobre todo en estos tiempos difíciles y llenos de esperanza” (Evangelii Nuntiandi 82).

Desde 1974 los entonces llamados "grupos juveniles de oración" celebraron una jornada para la fiesta de la Asunción de María. Jornada que perdura hasta hoy. En la Jornada de María de 1988 recibimos la aprobación eclesial definitiva a través de Mons. Novak, y el P. Ricardo hizo una oración de consagración del Movimiento a María.

A partir del año 1995 se comenzaron a realizar anualmente retiros sobre el misterio de María. Desde allí se constituyó un Centro Mariano y grupos de oración mariana en El Movimiento de la Palabra de Dios. Éste fue el origen de la actual Rama Mariana. En ella la oración comunitaria está asociada al rezo del Rosario de los Siete Días. Tanto la vida comunitaria como el servicio de la evangelización se viven a través de María.

El Centro Mariano “Arca de la Nueva Alianza” presenta la imagen de María, Madre de la Palabra de Dios y Guardiana de nuestra fe. Tiene los colores de la Guardiana de la fe y la cinta de la Inmaculada Concepción. Se presenta llena del Espíritu Santo y con el rosario que muchas veces ha pedido se lo lleve al cuello como signo de protección. Aparece exhibiendo su misión: “Hagan todo lo que Jesús les diga” (Jn 2,5).

OTROS SERVICIOS Y ACTIVIDADES[editar]

Música[editar]

El canto a Dios surge de una actitud de fe y de amor. Esta actitud reside en nuestro corazón y se torna cada vez más firme cuando responde en su totalidad a un compromiso de vida, al llamado personal de Dios. El canto, expresión de nuestra fe, se enlaza con esta Vida de Jesús en nuestras comunidades y grupos de El Movimiento de la Palabra de Dios. Es una hermosa manera de comunicarnos con Dios, y es agradable a Dios cuando el amor es el que impulsa nuestra voz

¡Cantamos al Dios que experimentamos, conocemos y amamos! El canto tiene vida, porque el Espíritu nos dio Vida. Las mismas canciones sin esta Vida, sin expresar la realidad interior que las sustenta, no tendrían fuerza ni contenido. “¿Quieren rendir alabanzas a Dios? Sean ustedes mismos el canto que van a cantar. Ustedes mismos serán su alabanza, si viven en santidad” (San Agustín)

Formación[editar]

El Movimiento de la Palabra de Dios tiene una Escuela Pastoral para formar a los coordinadores de los grupos de oración y servicio, con una duración de 5 años de asistencia mensual.

Cada rama y servicio interno tienen su propia Escuela de Formación. Se favorece que todos los miembros del Movimiento reciban formación en las facultades e institutos de formación de la Iglesia.

Obras actuales[editar]

Colaboramos en la construcción de una Civilización del Amor mediante dos colegios, dos parroquias, dos casas de encuentro y oración, y una editorial.

Hoy la Obra administra 2 colegios católicos: San José de la Palabra de Dios (en Buenos Aires) y San José (en Córdoba). Buscan educar desde la síntesis entre la fe y la cultura, desde una cosmovisión cristiana de las ciencias, con una pedagogía del Encuentro y la Libertad Responsable. Cultivamos en niños y jóvenes tres actitudes fundamentales: discernimiento, servicio y comunión.

Las Casas de Encuentro y Oración son lugares donde compartir la fe, la fraternidad, la oración y la celebración de la Eucaristía: San José (en Cuesta Blanca) y San Juan Evangelista (en Tristán Suárez, ).

Son espacios disponibles para realizar retiros catequísticos de colegios, grupos juveniles, movimientos, congregaciones, parroquias, grupos reducidos y familias.

La Editorial de la Palabra de Dios[editar]

Busca anunciar el Evangelio con el poder del Espíritu santo hasta los confines de la Tierra. Publica libros y la revista Cristo Vive Aleluia! Ver www.cristovive.org.ar

El Proceso Comunitario para la Confirmación[editar]

El Proceso Comunitario para la Confirmación (PCC) es una propuesta pastoral, evangelizadora y catequística de interioridad e inserción en la Iglesia, para jóvenes y adultos (15 años en adelante), en la preparación al sacramento de la Confirmación. Es un servicio eclesial de El Movimiento de la Palabra de Dios. Nació en 1982 como fruto del trabajo pastoral del Movimiento en la parroquia Nuestra Señora de Loreto (diócesis de Avellaneda, Gran Buenos Aires, Argentina).

Busca anunciar a los hombres que Jesús está vivo y que es posible tener un encuentro personal con Él. Ese encuentro invita a la conversión, lleva a un cambio de vida según el Evangelio e impulsa a la misión, construyendo la Iglesia y evangelizando el mundo.

Esta propuesta evangelizadora hace de la catequesis un proceso o itinerario, y tiene un estilo catecumenal de iniciación en la fe. Es un camino en etapas y gradual en el que se anuncia el kerigma del Evangelio en orden a la conversión, se busca catequizar integralmente desde la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia preparando para recibir los sacramentos de iniciación, y se acompaña en la incorporación a la comunidad eclesial.

Este proceso es comunitario ya que la experiencia de fe y la formación cristiana se hacen en la comunidad eclesial, en un ambiente fraterno que acoge a los catequizandos para que puedan vivir, lo más plenamente posible, lo recibido. Así la vida de fe de la comunidad constituye el testimonio del mensaje anunciado.

Y es catequesis para la confirmación en la fe. Esto significa perfeccionar la gracia bautismal recibiendo el Espíritu Santo que enraíza más profundamente en la filiación divina, incorpora firmemente a Cristo y hace más sólida la vinculación con la Iglesia.

Actualmente la Obra presta este servicio eclesial del PCC con una metodología evangelizadora y comunitaria en 53 parroquias pertenecientes a distintas diócesis: en la Argentina, Paraguay, Ecuador, Perú y Uruguay.

Misiones de verano[editar]

La misión no es una actividad, es un estilo de vida: el del Evangelio. Desde el año 1986, durante la primera quincena de enero, grupos misioneros de El Movimiento de la Palabra de Dios se insertan en varias misiones rurales de diócesis de la Argentina.

“El compromiso misionero de la Iglesia constituye, también en este comienzo del tercer milenio, una urgencia que en varias ocasiones he querido recordar. La misión está aún lejos de cumplirse y por eso debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio. Todo el Pueblo de Dios, en cada momento de su peregrinar en la historia, está llamado a compartir la 'sed' del Redentor (cf. Jn 19,28)” (cf. Juan Pablo II, Jornada Misionera Mundial 2004).

Enlaces externos[editar]

  • www.mopal.org Página oficial de El Movimiento de la Palabra de Dios (en español, inglés, francés, alemán, italiano y portugués)
  • www.cristovive.org.ar Editorial del Movimiento de la Palabra de Dios
  • www.aica.org Reconocimiento canónico al Movimiento de la Palabra de Dios por la Santa Sede