Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo

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A la izquierda el teólogo Lucio Gera, autor de la Reflexión teológica del MSTM e inspirador principal de la Teología del pueblo.[1] En el centro Gerardo Ferrari, exsacerdote tercermundista que se integró en las FAP en 1969 y que murió asesinado el 13 de junio de ese año.[2] [3] A la derecha, Carlos Mugica, sacerdote tercermundista, uno de los fundadores de la corriente pastoral de curas villeros, asesinado el 11 de mayo de 1974.

El Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM) fue una corriente fundada en 1967 dentro de la Iglesia Católica argentina, que intentó articular la idea de renovación de la Iglesia subsiguiente al Concilio Vaticano II con una fuerte participación política y social. Estuvo formado principalmente por sacerdotes activos en villas miseria y barrios obreros. Muchos de sus integrantes se identificaron con el peronismo y en algunos casos integraron o se mantuvieron cercanos al llamado peronismo revolucionario, actuando incluso en organizaciones guerrilleras. Fue un antecedente inmediato de la Teología de la liberación y su vertiente argentina, la Teología del pueblo. El movimiento se disolvió de hecho en 1976, debido al terrorismo de Estado instalado por la dictadura cívico-militar que tomó el poder ese año.

Antecedentes[editar]

El movimiento renovador dentro de la Iglesia Católica había dado varios frutos muy visibles en años anteriores, en especial las modificaciones en el culto y en la orientación secular de la iglesia establecidas en el Concilio Vaticano II y las indicaciones sobre la implicación de la Iglesia en la acción social contenidas en la encíclica Populorum Progressio dictada por el papa Pablo VI.

El 15 de agosto de 1967, el obispo brasileño Hélder Câmara lideró un grupo de 18 obispos de Latinoamérica, Asia y África que redactó un manifiesto para apoyar el "llamado angustioso del Papa paulo VI en la encíclica Populorum Progressio", en el que se vinculaba la situación de pobreza y desamparo de los ciudadanos del Tercer Mundo con la explotación a la que el "imperialismo del dinero" de las corporaciones multinacionales los someten, con el aval de los gobiernos, y expresando el compromiso religioso con la superación de la misma.[4]

Conformación[editar]

El obispo de Goya, Alberto Devoto, fue el primero en recibir el documento en Argentina y lo entregó al sacerdote Miguel Ramondetti, quien lo tradujo junto con su colega Rodolfo Ricciardelli, lo imprimieron y junto con Héctor Botán lo distribuyeron. El 31 de diciembre de 1967 270 sacerdotes, entre los cuales estaban los tres citados, dirigieron una carta al obispo Helder Cámara adhiriendo al manifiesto de los 18 obispos, la cual puede considerarse el documento fundador del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM), a la cual se añadieron rápidamente 22 firmas.[5]

La reacción al documento base elaborado por el Consejo Episcopal Latinoamericano para la Conferencia Episcopal de Medellín, encontró a la curia argentina ya en efervescencia. El primer encuentro del MSTM, realizado en mayo de 1968,[5] contó con el aval tácito de los obispos Guillermo Bolatti, Enrique Angelelli, Alberto Devoto, Jerónimo Podestá, Jaime de Nevares, Adolfo Tortolo y Vicente Zaspe, aunque ninguno de ellos llegó a formar parte del movimiento. El MSTM envió una carta a los obispos reunidos en Medellín, que fue firmada por 400 sacerdotes argentinos y 500 más de otros países latinoamericanos.[6]

Entre el 24 de agosto y el 6 de septiembre de 1968, la reunión de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en la ciudad colombiana de Medellín, llegó a conclusiones similares; el documento redactado por la misma declaró el compromiso de la Iglesia en la mejora de la situación de los pobres, actuando sobre las situaciones que originaban la miseria. La adaptación al momento político, de acuerdo a la CELAM, obligaba a los sacerdotes a avalar acciones políticas de diferente cariz —revolucionarias, pacíficas o violentas— en los distintos contextos nacionales.

Junto con numerosos laicos, el MSTM se dedicó al trabajo social en zonas marginales, además de apoyar las reivindicaciones obreras. La cercanía con los sindicatos aproximó a muchos de sus miembros al movimiento peronista. El segundo encuentro se llevó a cabo el 1, 2 y 3 de mayo de 1969 en Colonia Caroya, Córdoba.[5] A partir del tercer encuentro del MSTM se deja ver una clara aproximación al peronismo.[7] El escritor Carlos Sacheri publicó entonces un libro contra el MSTM, en el que se destaca el señalamiento a Miguel Ramondetti como "comunista".[8]

El MSTM confluyó con la corriente continental de la Teología de la liberación, contó con expositores de su perspectiva teológica de opción por los pobres, como Rolando Concatti,[9] [10] [11] y encontró un instrumento teórico para su trabajo pastoral con la publicación del libro Teología de la Liberación: Perspectivas de Gustavo Gutiérrez Merino, en 1971. La deriva teológica no tardó en recibir duras condenas del episcopado. Un comunicado del MSTM que abogaba por la socialización del poder económico, político y cultural y la supresión de la propiedad privada de los medios de producción,[12] fue declarado por la jerarquía como contrario a la doctrina eclesiástica, lo cual no impidió que monseñor Eduardo Pironio dijera el 20 de febrero de 1972 que "el Movimiento de sacerdotes para el Tercer Mundo es sin duda un movimiento religioso, con una admirable disposición de entrega, es también una lección de compromiso, y en muchos casos, de heroísmo".[5]

Divergencias[editar]

La principal controversia versaba sobre la lucha armada y el uso de la violencia. Por un lado la cosmovisión del movimiento se basaba en Pierre Teilhard de Chardin y en la doctrina del compromiso con el mundo de Emmanuel Mounier, Yves Congar, Michel Quoist, así como los escritos de Gustavo Gutiérrez y otros teólogos fundantes de la Teología de la liberación, que rechazaban la lucha armada. Por otro lado la influencia del marxismo en las principales revoluciones del siglo XX, la resistencia peronista contra las dictaduras posteriores a 1955, el auge de los movimientos guerrilleros de liberación en América Latina luego de la Revolución Cubana -entre ellos Montoneros y otras organizaciones armadas en Argentina-, así como los escritos y lucha del sacerdote guerrillero colombiano Camilo Torres Restrepo, influyeron en algunos sectores del movimiento, que desarrollaron una justificación teológica de la violencia revolucionaria, vinculándola al tradicional derecho de resistencia contra la opresión, en un momento en que se generalizaban las dictaduras militares y el terrorismo de Estado en América Latina, apoyadas desde Estados Unidos y fomentadas desde la Escuela de las Américas mediante la Doctrina de la Seguridad Nacional.

Estas diferencias llevaron a una fuerte ruptura en el encuentro de 1973, en que se mostraron irreconciliables; aunque la acción individual de los sacerdotes no disminuyó, dejaron de presentar un frente organizado. Algunos sacerdotes tercermundistas dejaron la sotana por aquellos años para sumarse a la guerrilla, mientras que otros representantes del movimiento como el padre Carlos Mugica y el padre Carbone, asesor nacional de la JEC continuaron con su rechazo a la lucha armada,[13] diferenciando el MSTM de las guerrillas.

Otras diferencias concernían a la posición política, incluso dentro del mismo peronismo. La línea más próxima a la cúpula sindical promovía una concepción relativamente verticalista, mientras que las posiciones del interior abogaban por una estructura más descentralizada. Finalmente, algunos peronistas rechazaban de plano el marxismo, mientras que otros lo consideraban un método adecuado de análisis social. La cuestión del celibato obligatorio y la pertenencia al MSTM de sacerdotes casados, también generó diferencias internas en el MSTM, que debatieron el tema en el encuentro de 1973.

Miembros[editar]

Más de 400 sacerdotes integraron el MSTM, entre ellos los padres Miguel Ramondetti, Rodolfo Ricciardelli, Héctor Botán, Carlos Mugica -asesinado en 1974-, Elías Musse, Rubén Dri, Rolando Concatti, Rafael Yacuzzi, Jorge Adur, Domingo Antonio Bresci, Alberto Carbone, Luis Farinello, Miguel E. Hesayne, Pablo Tissera, Osvaldo Catena, Fernando Boasso, Jorge Vernazza, Carlos Aguirre, Aldo Büntig, José "Pepe" Serra, Osvaldo Musto, Vicente Reale, Oscar Bracelis, Rolando Concatti, Edgar Taricco, Miguel Perez Burgoa, Agustín Totera, Carlos Pujol.[5] [14]

Extinción[editar]

Junto con el recrudecimiento de la represión, tras la muerte de Perón y el ascenso de José López Rega, el movimiento perdió capacidad de acción y acabó por disolverse unos años más tarde. Aunque algunos de sus miembros dejaron el sacerdocio, especialmente para contraer matrimonio, la mayoría permaneció en el mismo; un estudio de 1988 indicaba que un 67% conservaba aún su estado clerical.[15] Veinte sacerdotes integrantes del MSTM fueron asesinados.[5]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Campana, Oscar A. (2013). «Rafael Tello, Lucio Gera y el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo». Curas OPP. Consultado el 23 de julio de 2016. 
  2. Dussel, Enrique D. y col. (Comisión de Estudios de Historia de la Iglesia en Latinoamérica) (1994). Historia general de la Iglesia en América latina. Volumen 9. Cono Sur: Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay. Salamanca: Ediciones Sígueme. ISBN 978-84-301-1227-2. «Dentro del accionar de FAP había perdido la vida en 1969 Gerardo María Ferrari, el primer guerrillero urbano muerto: un excura.» 
  3. «Gerardo M. Ferrari, Clamor de Justicia». Cristianismo y Revolución (18): 10-13. Primera Quincena Julio 1969. 
  4. Mensaje de los 18 Obispos del Tercer Mundo, 15 de agosto de 1967.
  5. a b c d e f Mangione, Mónica (2001) Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. CEME,.
  6. Movimiento de Sacerdotes Para el Tercer Mundo, Equipo de Buenos Aires (1970) Los Sacerdotes para el Tercer Mundo se definen. Consultado el 23 de julio de 2014.
  7. Comunicado del Tercer Encuentro nacional. Santa Fe, 1 y 2 de mayo de 1970.
  8. Sacheri, Carlos (1970) La Iglesia Clandestina. Buenos Aires: Ediciones del Cruzamonte.
  9. Concatti, Rolando (1968) "Valores cristianos y revolución"; Teología para el Tercer Mundo, los cristianos, la violencia y la revolución. coloquio de París del 23 y 24 de marzo de 1968. Cristianismo y Revolución, Buenos Aires: 1969.
  10. Concatti, Rolando (1970) Profetismo y Política; Enlace 10.
  11. Concatti, Rolando (2009) Testimonio cristiano y resistencia en las dictaduras argentinas: el movimiento ecuménico en Mendoza 1963-1983. Centro Nueva Tierra.
  12. Coincidencias Básicas, 2 de mayo de 1969.
  13. De Biase, Martín (1998). Entre dos fuegos. Vida y asesinato del padre Mugica. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. p. 397. ISBN 950-515-236-1. 
  14. Álvarez, Yamille (2009). «Sacerdotes del Tercer Mundo y jóvenes católicos en la Mendoza de los 70´:entre el compromiso social y la militancia política». IX Encuentro Nacional y III Congreso Internacional de Historia Oral de la República Argentina “Los usos de la Memoria y la Historia Oral”. Consultado el 8 de marzo de 2015. 
  15. Ortolani, Luis (2002). «La Iglesia de los oprimidos: Sacerdotes para el Tercer Mundo». Política, cultura y sociedad en los '70 6. Archivado desde el original el 2 de diciembre de 2015. 

Enlaces externos[editar]