Motricidad

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El término motricidad se emplea para referirse a los movimientos complejos y coordinados que realiza una persona y que implican al sistema locomotor, siendo coordinados por la corteza cerebral y estructuras secundarias que lo modulan. En algunas publicaciones recibe el nombre de "motilidad",[1]​ de ahí que a veces se utilicen indistintamente términos como "motricidad gruesa" o "motilidad gruesa" y "motricidad fina" o "motilidad fina".

El término "motricidad" tiene otras implicaciones que van más allá de la mera vinculación con la acción o el movimiento, al relacionarlo con otras dimensiones de la persona. Actualmente, se ha avanzado mucho en los aspectos epistemológicos del estudio de la motricidad, tomando distancia con respecto a la "educación física clásica".[2]

Tipos de motricidad[editar]

Gruesa[editar]

La motricidad gruesa implica movimientos drásticos e infraestructura, es decir, se realiza con movimientos en sentido más primitivo del neurodesarrollo. Se involucran grupos musculares más grandes que implican mayor aplicación de fuerza, mayor distancia y de movimiento. Como la jugada de fútbol que sirve para ampliar la recopilación de fuerzas mayores sin esfuerzos.

Fina[editar]

La motricidad fina hace referencia a movimientos voluntarios mucho más precisos, que implican pequeños grupos de músculos. El control de la motricidad fina es la coordinación de músculos, huesos y nervios para producir movimientos pequeños y precisos. Un ejemplo de control de la motricidad fina es recoger un pequeño elemento con el dedo índice y el pulgar, o la escritura.

Dinámica o anisométrica[editar]

Es aquella en la que la magnitud de la tensión del músculo no es igual a la longitud del mismo, variará según cual sea la tensión generada, que así mismo, varía en función de los ejercicios a realizar.

Etapas de la motricidad[editar]

Etapa ganglionar y cerebral[editar]

La situación anatómica de esta etapa se encuentra entre la corteza y la médula espinal. Después de abandonar la corteza, la vía piramidal pasa junto a los ganglios basales, situados en la sustancia blanca cerebral. Los ganglios basales se encargan de modificar, perfeccionar, aumentar la precisión y la figura de esta orden de movimiento. Posteriormente, de los ganglios, la orden pasa al cerebelo, el cual regula el equilibrio y el movimiento tomando como referencia la distancia, fuerza, dirección, tiempo, espacio y demás y con esto logramos un mayor desarrollo La Motricidad representa un fundamento y una condición importante, no sólo para el desarrollo físico, sino también para el desarrollo intelectual y socio afectivo.

Etapa espinal[editar]

Fundamentalmente se basa en la transmisión del impulso a través de la médula espinal, descendiendo hasta el segmento correspondiente del músculo o músculos a estimular, tomando la raíz nerviosa de dicho nivel como vía de continuación a la orden de movimiento previamente perfeccionada.

Etapa piojosa[editar]

El impulso viaja desde la salida de la raíz nerviosa de la médula espinal hasta la fibra o fibras musculares, terminando esta etapa en la unión nervio-músculo, es decir, en la placa motora.

Etapa muscular[editar]

Aquí se realiza el paso del impulso nervioso al músculo. Nos vamos a encontrar con que el impulso eléctrico se transforma en una señal química, la cual provoca la contracción muscular solicitada por el córtex cerebral, produciendo un movimiento que se vale de una palanca ósea.

Etapa articular[editar]

En esta etapa existe movimiento articular, siendo considerado por fin como el actor motor propiamente dicho. es un conjunto de funciones nerviosas y musculares.

Referencias[editar]

  1. «Funciones motoras en el desarrollo psicomotor del niño.». NeuroPedWikia. Consultado el 17 de abril de 2018. 
  2. «La motricidad nuestra de cada día.». Roberto Iván Lagos Hernández. Consultado el 17 de abril de 2018.