Pirineos

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Pirineos
(Pyrénées - Pirineus)
Pyrenees Mountains view from satellite.jpg
Vista satelital de la zona de los Pirineos
Localización geográfico-administrativa
Continente Europa del sur

País(es) EspañaFlag of Spain.svg España
FranciaFlag of France.svg Francia
AndorraFlag of Andorra.svg Andorra
Características geográficas
Orientación De oeste a este
Máx. cota Aneto (3404 msnm)
Cumbres Aneto, Posets, Monte Perdido, Vignemale
Piedemonte De 600 a
1500 m

Longitud 430 km
Anchura 80 km
Otros datos
Descubrimiento Civilizaciones prerromanas
Mapa(s) de localización
Pirineos ubicada en Europa
Pirineos
Pirineos

Mapa topográfico de los Pirineos

Coordenadas 42°40′00″N 1°00′00″E / 42.666666666667, 1Coordenadas: 42°40′00″N 1°00′00″E / 42.666666666667, 1

Los Pirineos, o el Pirineo como prefieren denominar sus habitantes al referirse a una parte o región de éstos (español: Pirineos; francés: Pyrénées; catalán: Pirineus/Pirineu; occitano: Pirenèus; aragonés: Pireneus/Perinés; euskera: Pirinioak o Auñamendiak), son una cordillera montañosa situada al norte de la península ibérica, entre España, Andorra y Francia. Se extiende a lo largo de 430 km desde el mar Mediterráneo (cabo de Creus) al este, hasta su unión con la cordillera Cantábrica al oeste, donde se ha establecido la falla de Pamplona como su límite convencional geológico, no existiendo interrupción geográfica entre ambas formaciones.[1]​ En su parte central tiene una anchura de unos 150 km. En lenguaje corriente la palabra Pirineo se aplica al conjunto de altas sierras fronterizas hispano-francesas. La denominada Pirineos Centrales es el área geográfica de la cordillera de los Pirineos que se extiende aproximadamente, según las diferentes obras, entre las cumbres de Somport, en la parte occidental, y el macizo de la Maladeta, en la oriental.

En la ladera norte, en Francia, transcurre por las regiones de Nueva Aquitania (Pirineos Atlánticos) y Occıtania (Altos Pirineos, Alto Garona, Ariège y Pirineos Orientales). En la ladera sur, en España, transcurre por Guipúzcoa, Navarra, Aragón (Huesca) y Cataluña (Lérida y Gerona). El pequeño país de Andorra está situado en los Pirineos, entre España y Francia.

Estas montañas albergan picos de más de 3000 metros de altitud, como el Aneto (3404 m), el Posets (3375 m), el Monte Perdido (3355 m), el Pico Maldito (3350 m), el Pico Espadas (3332 m), el Vignemale (3298 m) y la Pica d'Estats (3143 m), pequeños glaciares, lagos y circos de origen glaciar, y una enorme cantidad de valles y cañones.

Etimología[editar]

La palabra Pirineos procede de la mitológica hija de Bébrice, Pirene. Según los griegos, los Pirineos recibieron su nombre de Pirene, una joven de la región a la que Hércules se llevó consigo en uno de sus viajes y cuando esta murió, acumuló piedras para sellar su tumba.

Otra versión dice que es un topónimo ancestral, de origen íbero o vasco. Según este idioma, la cordillera se denominó Ilene os, que significa "montes de la Luna", ya que Ilene es la Luna.

Otra de las teorías más aceptadas es la de que el nombre procede de un incendio (fuego en griego es pyros) del que dieron cuenta Estrabón y Diodoro Sículo, causado por unos pastores al roturar sus tierras de cultivos. Se dijo que incluso las vetas de oro y plata se fundieron a nivel del subsuelo.

El Pequeño Diccionario de Mitología Vasca y Pirenaica de Olivier de Marliave (Ed. Alejandría), señala lo siguiente:

Pirene: La hija de Bébrix, rey legendario de la Cerdaña, estaría en el origen de la cordillera de los Pirineos. Pirene fue seducida por Hércules, que atravesaba la Cerdaña para ir a efectuar su décimo trabajo. El semidiós abandonó a la muchacha, quien, a pesar de todo, quiso seguir a su enamorado. Pero fue atacada y devorada por unos animales salvajes. Hércules, alertado por los gritos de Pirene, volvió sobre sus pasos, pero no encontró más que un cuerpo sin vida. Como homenaje a esta prueba de amor, Hércules la devolvió a su casa y construyó un inmenso mausoleo amontonando hasta el infinito rocas que formaron una serie de montañas, a las que denominó Pirineos. La gente de Ariege sitúa la tumba de Pirene en la cueva de Lombrives (Ussat), en la que unas concreciones de estalagmitas forman una especie de sepultura colosal.

Pequeño Diccionario de Mitología Vasca y Pirenaica de Olivier de Marliave

Según otra leyenda, Pirene dio a luz una serpiente antes de morir, y su cuerpo fue colocado sobre una hoguera. El fuego de la incineración se propagó a la montaña, hasta el punto que las poblaciones del Ampurdán en las que residían comerciantes griegos denominaron Pirineos (del griego pyr, pyros, ‘fuego’) a aquellos macizos cubiertos de llamas.

Geografía[editar]

Los Pirineos forman una cadena rectilínea con una longitud total de 430 kilómetros del Mediterráneo (Cabo de Creus) al Cantábrico (Jaizkibel). El límite occidental puede resultar arbitrario ya que los Pirineos se funden gradualmente con los Montes vascos, que a su vez tienen su continuidad en la cordillera Cantábrica (el eje pirenaico-cantábrico llega a 1000 km de continuidad montañosa). La definición geográfica más simple de los Pirineos es su carácter de "istmo" entre el Mediterráneo y el punto del Golfo de Vizcaya más cercano, continuando más allá en la cadena Vasco-Cantábrica.[2]

Las elevaciones principales se encuentran en su parte central, aunque ligeramente desequilibrado hacia el este, lado hacia el que desciende más bruscamente (todavía a 50 km de la costa mediterránea se levanta el Canigó, con 2785 m de altitud). Hacia este mismo lado se presentan cortes en las fosas de los ríos Segre y Tet. Por el oeste el eje de la cordillera desciende suavemente para enlazar con las sierras de altitud moderada del País Vasco, aunque con erosiones más abruptas.[3]​ La anchura máxima de la cordillera es de 150 km en su parte central, de la que una tercera parte corresponde al sector norte, primordialmente francés, donde las cumbres tienen un descenso más brusco, y dos terceras partes pertenecen al ámbito sur. Esta anchura también se reduce en los extremos: alcanza entre 25 y 30 km en el lado navarro y unos 10 en el catalán.

En la estructura de la cordillera se distingue el pirineo axial, que es el núcleo fundamental de la cordillera y supone un eje directriz de la misma. Se extiende longitudinalmente por una banda de materiales paleozoicos, restos de un antiguo macizo herciniano desaparecido. Su mayor cumbre es el pico Aneto (3404 m) y destacan los picos Canigó (2765 m) y Posets (3375 m),[2]​ entre muchos otros.

El segundo elemento constitutivo es el prepirineo, que se halla adosado a los francos del pirineo axial. Está formado por varias líneas de sierras de estructura geológica más moderna. Sus cumbres rebasan con frecuencia los 2000 metros de altitud.

En su parte sur, se descompone a su vez en dos: sierras interiores y exteriores (destacan las cumbres de Leyre (1371 m), Loarre (1864 m), pico de Guara (2077 m) y Montsec (1693 m)), que están separadas por una depresión longitudinal, denominada Depresión Media Prepirenaica (cuenca de Pamplona, la canal de Berdún y la cuenca de Tremp). Las montañas y valles de esta zona se caracterizan por tener unas altitudes menores que las del sector central, pues pocos picos del prepirineo superan los 2000 metros de altitud.

Geología[editar]

Ubicación geológica de los Pirineos.[1]
Esquema simplificado de una sección geológica norte-sur de los Pirineos en su zona central (perpendicular al eje de la cadena).

Las características geológicas más acusadas son la disimetría de las vertientes en el sentido transversal y también en el longitudinal; es decir, su pendiente es mucho más acentuada en la vertiente francesa que en la española, y desciende suavemente hacia el oeste y de forma más abrupta hacia el este.

Formados durante la Era Cenozoica con ocasión del gran plegamiento alpino-himalayo, desde el punto de vista estructural los Pirineos se diferencian netamente de los Alpes, ya que mientras en éstos desempeñan un papel decisivo los mantos de corrimiento, los Pirineos pueden calificarse en conjunto como una cordillera de plegamiento autóctono.

Picos[editar]

Principales picos y montañas de los Pirineos
Panorámica valle Benasque.jpg
Nombre Cordillera Altitud (msnm)
01 Pico Aneto Macizo de la Maladeta 3404
02 Punta de Llardana Macizo de Posets 3375
03 Monte Perdido Macizo del Monte Perdido 3355
04 Pico Maldito Macizo de la Maladeta 3350
05 Pico Espadas Macizo de Posets 3332
06 Cilindro de Marboré Macizo del Monte Perdido 3328
07 Pico de la Maladeta Macizo de la Maladeta 3309
08 Vignemale 3298
09 Pico Tempestades Macizo de la Maladeta 3290
10 Soum de Ramond Macizo del Monte Perdido 3259
11 Marboré Macizo del Monte Perdido 3252
12 Margalida 3241
13 Perdiguero 3222
14 Pico Russell Macizo de la Maladeta 3205
Fuente: Dirección General del Instituto Geográfico Nacional (España)

Los picos de los Pirineos que superan los 3200 metros de altitud, ordenados según la misma, se recogen en el cuadro adjunto a la derecha.

Glaciares[editar]

Debido a que la glaciación de la Era Cuaternaria afectó a los Pirineos de modo más decisivo que a las otras cordilleras españolas, existen huellas de modelado glaciar desde el Canigó hasta el pico de Adi. La mayoría de los actuales ibones son de origen glaciar. Hoy en día los Pirineos solo poseen glaciares de circo o con pequeñas lenguas por encima de los 2700 metros: Aneto, Balaitus, Vignemale, Monte Perdido y Maladeta en el lado español y Ossue o Troumouse en el lado francés.

Ríos[editar]

Esta cordillera es la cuna de importantes ríos:

Pirineistas[editar]

Algunos científicos y montañeros que han destacado en el estudio de estas montañas son:

Ocio[editar]

Pistas de la estación de esquí de Candanchú.
Caballos sueltos en el Valle de Bohí.

Cuenta esta cordillera con grandes espacios acondicionados para el ocio, al ofrecer grandes posibilidades por su belleza y clima. Las instalaciones para la práctica del esquí son las que precisan de un espacio más extenso y han modificado profundamente el uso del suelo en la alta montaña. A continuación se muestran las estaciones de esquí que hay en los Pirineos.

En la parte española

Candanchú, Astún, Formigal, Panticosa-Los Lagos, Cerler, Boí Taüll, Baqueira Beret, Port Ainé, Port del Comte, Espot Esquí, Tavascan, La Molina, Masella, Vall de Núria, Vallter 2000, Rasos de Peguera.

En Andorra

Ordino Arcalis, Pal Arinsal, Pas de la Casa-Grau Roig, Soldeu el Tarter, La Rabassa.

En la parte francesa

La Pierre-st Martín, Artouste, Gourette, Luz Ardiden, Cauterets, Hautacam, Bareges, Gavarnie-Gèdre, La Mongie, Piau Engaly, Saint Lary, Val Louron, Peyragudes, Luchon Superbagneres, Porte Puimorens, Ax-les-Thermes, Font-Romeu, Les Angles, Puyvalador, Formiguères, Puigmal 2600, Cambré d´Aze, Guzet, Les Mont d´Olmes, Ascou-Pailheres, Mijanes-Donezan.

Flora y fauna[editar]

Valle de Ordesa, en el Pirineo aragonés.
Pico de Midi d'Ossau, en los Pirineos franceses.

Flora[editar]

La flora de los Pirineos supone alrededor de 4500 especies, de las que 160 son especies endémicas,[4]​ como la coronilla de rey (Saxifraga longifolia), la aquilegia de los Pirineos (Aquilegia pyrenaica) o el (Eryngium bourgatii), etc. En cuanto a los árboles, destaca el pino negro (Pinus uncinata) y el pino silvestre (Pinus sylvestris) a gran altitud (nivel subalpino), el haya (Fagus sylvatica) y el abeto común (Abies alba) a nivel medio montañoso. A nivel bajo y piedemonte crecen las encinas, los robles y los castaños.

La influencia mediterránea hace que el pirineo oriental y sur, más soleado, tengan una composición florística diferente del resto de la cordillera. La orientación de oeste-este de la cordillera hace que un gran número de especies que estaban presentes en el norte de esta región durante la era terciaria hayan desaparecido debido al frío de la última gran glaciación.

El clima determina la flora de los Pirineos. En el Pirineo atlántico, es decir el norte y el extremo occidental, hay prados verdes alternando con bosques de robles en el valle y en pie de montaña, y hayedos y pinares a mediados montaña. El límite superior del monte se sitúa entre los 2.000 y 2.500 m (pinos), siendo relevados por landas subalpinas (erica, rhododendron) por encima de 2.500 a 3.000 m, tan sólo hay piedras y pequeños glaciares. Convendría destacar la selva de Irati (en el norte de Navarra), considerado el hayedo más grande de Europa y la masa boscosa más grande de los Pirineos.

La media montaña de la vertiente sur, la más seca, presenta una vegetación típicamente mediterránea: garriga, montes de hayas verdes, pinos negros y pinos silvestres. Los valles más altos destacan por sus prados, hayedos, abetos y pinos silvestres. En la parte más alta no habría mucha diferencia con la de la vertiente norte de no ser por la predominancia de tierras calizas que se imponen al clima y bajan el límite vegetal. En el extremo oriental las lluvias torrenciales del mediterráneo, combinado con la sequía estival, dan lugar a grandes hayedos y encinares.

El icono por excelencia de la flora pirenaica ha sido desde siempre el Edelweiss o flor de nieve, que encontramos en el Pirineo calizo aragonés como el cañón de Añisclo y Pineta, o en las zonas altas del valle de Ordesa, y que está protegida en España. Es muy rara en el Pirineo catalán.

Fauna[editar]

El Pirineo supone un lugar único para la contemplación de varias especies animales por lo escarpado del terreno, que ha impedido hasta ahora la masificación humana, factor que supone un peligro para la biodiversidad a pesar de los problemas burocráticos para la su correcta gestión a través de siglos.[5]​ Entre las casi 200 especies animales que sobreviven en la cordillera, destaca sobre todas la presencia del mítico oso pardo (Ursus arctos arctos), el cual, aún perseguido y esquilmado, parece recuperarse muy lentamente de su declive, aunque su población apenas alcanza los 20-25 ejemplares.

Circo de Gavarnie, en el Pirineo francés.
Los Encantados, dos picos emblemáticos del Pirineo catalán, y el estanque San Mauricio.
Macizo del Posets, el segundo más alto de los Pirineos, visto desde Viadós (valle de Chistau).

Entre los mamíferos destaca el rebeco (Rupicapra pyrenaica), que pasó de encontrarse al borde de la extinción a comienzos del siglo XIX, hasta los 45 000 ejemplares actuales, historia igualmente repetida en el caso del ciervo o el corzo, extendidos por todo el monte bajo, así como el omnipresente jabalí. No ocurre igual con el bucardo o cabra montesa de los Pirineos, que se extinguió en el año 2000 entre la desidia y abandono de las autoridades. Abundan las marmotas, a las que se observa con frecuencia entre los pastizales alpinos. Mucho más difícil de ver es el desmán de los Pirineos, un pequeño y extraño insectívoro nocturno, endémico de esta cordillera y algunas áreas del sistema Central. Destaca también la presencia de armiños, ardillas y erizos. En total existen unas 42 especies de mamíferos en el Pirineo.
Desde el año 2014 se esta reintroduciendo la cabra montés en los Pirineos franceses, concretamente en el Ariège y en el Parque nacional de los Pirineos, a partir de individuos procedentes de la Sierra de Guadarrama.[6]

Entre las aves, el quebrantahuesos es muy destacable. Extinto en casi toda Europa, es en el Pirineo donde la especie ha encontrado su último refugio, actualmente en expansión y proveyendo ejemplares para proyectos de cría y recuperación en los Alpes. Se cree que unas 90-95 parejas y 500-600 quebrantahuesos hoyan en los Pirineos. El gran depredador de los aires pirenaicos es el águila real, seguido de una amalgama de especies nocturnas y diurnas como son los abejeros, milanos reales o negros, halcones, cernícalos, búhos reales o el rarísimo mochuelo boreal que pasó de considerarse extinto, a ofrecer una población en torno a las 80 parejas; así como aves necrófagas, como el buitre leonado, el alimoche y el recién llegado en expansión buitre negro.

En el bosque, el urogallo, en claro peligro de extinción y muy afectado por el turismo masivo, parece en retroceso cuando se habla de la vertiente española (cuatro machos en Navarra, 75 en Aragón y unos 450 en Cataluña), y muy bien conservado en el área francesa (en torno a los 3500 machos). Junto a él, unas 120 especies de pequeñas aves, entre las que destacan el pito negro, pito real, pico dorsiblanco, torcecuello y treparriscos. En la alta montaña vive una de las más apreciadas especies pirenaicas, la perdiz blanca o lagópodo alpino. Las 700 parejas de este prodigioso y esquivo animal muestran que todavía es una de las últimas regiones vírgenes de la Europa Occidental.

El Pirineo cuenta con abundantes poblaciones de reptiles y anfibios, entre las que destacan la víbora áspid, el tritón pirenaico, la salamandra y la rana bermeja. Existen varios tipos de culebras, entre ellas la culebra bastarda, la culebra viperina y la culebra lisa europea.

Clima[editar]

El clima de los Pirineos es de montaña, con unas precipitaciones más elevadas y unas temperaturas más bajas que los territorios de alrededor. Asimismo hace de frontera climática entre el clima oceánico predominante en el noroeste y el clima mediterráneo en el sureste (con matices continentales al sur).

Se da una disminución de las precipitaciones de oeste a este y de norte a sur, siendo los valles prepirenaicos del oeste de Cataluña las zonas más secas de la cordillera. En el Pirineo central la pluviometría se modera con unos índices regulares (1.000 a 1.500 mm/año a media montaña, localmente 2.000 mm en las cumbres más elevadas del pirineo occidental) y la amplitud térmica aumenta (a 1.200 m: 0° en enero, +14 ° en julio). Justo en el extremo este la pluviosidad vuelve a aumentar por la proximidad con el Mediterráneo, que si bien de manera poco frecuente, a veces genera levante. La región transfronteriza situada entre el Canigó y Olot es especialmente propensa a recibir precipitaciones intensas (1.000 a 1.500 mm/año), aunque durante el verano la sequía está bien presente.[7]

La influencia oceánica del noroeste, proveniente del Mar Cantábrico, es intensa en el Pirineo navarro, con cúmulos pluviométricos de 1.500 a 2.500 mm/año con inviernos relativamente suaves y veranos frescos (medias de +1° en enero y +13° en julio a 1.200 m de altitud). Esta influencia se extiende a las cuatro quintas partes de la cordillera en la vertiente norte (hasta Aude), y sin embargo penetra poco en la vertiente sur.

En la vertiente sur el régimen de precipitaciones es esencialmente alimentado por las perturbaciones provenientes del suroeste de origen atlántico, que sufren una influencia continental durante su travesía por la península y se reactivan al contacto del relieve pirenaico. Las precipitaciones son más infrecuentes pero a menudo más intensas que en la vertiente septentrional, lo que explica el elevado número de horas de sol a pesar de tener registros pluviométricos similares (1.000 a 1.500 mm/año), salvo el pie de monte árido (en torno a 500 mm/año). El aire oceánico templado es rechazado por la alta montaña, donde los inviernos son relativamente fríos y los veranos suaves (a 1.200 m: 0° en enero, +15° en julio).[8]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Barnolas, A. y Pujalte, V. (2004). «La Cordillera Pirenaica». En Vera Torres, J. A. (ed.). Geología de España. Sociedad Geológica de España e Instituto Geológico y Minero de España. pp. 231-343. ISBN 84-7840-546-1. 
  2. a b De Terán, L.; Solé Sabarís; Vilá Valentí, J. (1989). Geografía General de España. Barcelona: Ariel. ISBN 84-344-3444-X. 
  3. Josep Vigo y Josep Ninot (1987). «Los Pirineos». En Universidad Alcalá de Henares. La vegetación de España. Consultado el 7 de agosto de 2016. 
  4. Marcel Saule. La Grande Flore illustrée des Pyrénées (en francés). Éditions Milan. ISBN 2-74590-637-2. .
  5. 4.500 plantas para unir los Pirineos
  6. «La réintroduction de la cabra montés en los Pirineos» (en francés). Le retour du bouquetin dans le Pyrenées.
  7. "La météo de la France" de Jacques Kessler i R. Chambraud
  8. "Situaciones atmosféricas en España" (centro de publicaciones, Dirección General del Instituto Nacional de Meteorología, Ministerio de Medio Ambiente, Madrid 1993).

Enlaces externos[editar]