Modelo de aceptación de tecnología

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El Modelo de Aceptación de Tecnología, versión 1. (Davis, Bagozzi & Warshaw 1989)

El modelo de aceptación de tecnología, conocido por sus siglas en inglés TAM (technology acceptance model) es una teoría de sistemas de información que modela cómo los usuarios llegan a aceptar y utilizar una tecnología. El modelo sugiere que cuando los usuarios se enfrentan con una tecnología nueva, existen un conjunto de factores que influyen en su decisión sobre cómo y cuándo lo utilizarán, especialmente:

  • Utilidad percibida (PU): fue definido por Fred Davis como "el grado en el cual una persona cree que utilizando un sistema particular lo destacará a él o a su rendimiento en el trabajo".
  • Facilidad percibida de uso (PEOU): Davis lo definió como "el grado en el cual una persona cree que utilizando un sistema particular se liberará del esfuerzo" (Davis 1989).

El modelo TAM ha sido estudiado y expandido continuamente. Las dos mayores actualizaciones han sido TAM 2 (Venkatesh & Davis 2000 & Venkatesh 2000) y la Teoría Unificada de Aceptación y Uso de Tecnología (o UTAUT, Venkatesh et al. 2003). Un nuevo TAM 3 también ha sido propuesto en el contexto de comercio electrónico, con la inclusión de los efectos de la confianza y del riesgo percibido en el uso de un sistema (Venkatesh & Bala 2008).

Historia[editar]

TAM es una de las extensiones más influyentes de la teoría de acción razonada (TRA) de Ajzen y Fishbein. El modelo de aceptación de la tecnología de Davis (Davis, 1989; Davis, Bagozzi, & Warshaw, 1989) es el más modelo aplicado más ampliamente sobre la aceptación y uso de tecnología por los usuarios (Venkatesh, 2000). Ha sido desarrollado por Fred Davis y Richard Bagozzi (Davis 1989, Bagozzi, Davis & Warshaw 1992).[1]​ TAM Reemplaza muchas de las métricas de TRA con dos medidas de aceptación de tecnología, la facilidad de uso y lautilidad. TRA y TAM, como modelos que tienen fuertes componentes conductistas, asumen que cuando alguien tiene una intención de actuar, será libres de actuar sin limitaciones. En el mundo real habrá muchas restricciones, como libertad limitada para actuar (Bagozzi, Davis & Warshaw 1992).

Bagozzi, Davis y Warshaw sostienen que:

A causa de que las tecnologías nuevas, como los ordenadores personales, son complejas y existe un elemento de incertidumbre en las mentes de los responsables de tomar decisiones con respetar a la adopción exitosa de las mismas, la gente toma actitudes e intenciones intentando aprender a utilizar la nueva tecnología antes de iniciar esfuerzos dirigidos a usarla. Las actitudes hacia el uso y las intenciones de uso pueden ser malformadas, o carecer de convicción, o incluso puede ocurrir que la tecnología evolucione justo después de los primeros esfuerzos para aprender para utilizarla. Así, el uso real puede no ser una consecuencia directa o inmediata de tales actitudes e intenciones. (Bagozzi, Davis & Warshaw 1992).

La investigación más temprana en la difusión de las innovaciones también sugirió un papel prominente para la facilidad percibida de uso. Tornatzky Y Klein (Tornatzky & Klein 1982) analizaron la adopción, encontrando que la compatibilidad, la ventaja relativa, y la complejidad muestran las relaciones más significativas con la adopción en una amplia gama de tipos de innovación. Eason estudió la utilidad percibida en términos de encaje entre sistemas, tareas y perfiles de trabajo, utilizando la expresión "ajuste de tarea" para describir el métrico (citado en Stewart 1986) Legris, Ingham & Collerette 2003 sugieren que TAM tiene que ser ampliado para incluir variables que tengan en cuenta procesos de cambio y que esto podría ser conseguido a través de la adopción del modelo de innovación dentro de TAM.

Uso[editar]

Varios investigadores han replicado el estudio original de Davis (Davis 1989) para proporcionar evidencia empírica de las relaciones que existen entre utilidad, facilidad de uso y uso de sistema (Adams, Nelson & Todd 1992; Davis 1989; Hendrickson, Massey & Cronan 1993; Segars & Grover 1993; Subramanian 1994; Szajna 1994). Se ha prestado mucha atención a probar la robustez y validez del instrumento de cuestionario utilizado por Davis. Adams et al. (Adams 1992) replicaron el trabajo de Davis (Davis 1989) para demostrar la validez y fiabilidad de su instrumento y sus escalas de medida. También lo ampliaron a diferentes configuraciones y, utilizando dos muestras diferentes, demostraron la consistencia interna y fiabilidad de replicación de las dos escalas. Hendrickson Et al. (Hendrickson, Massey & Cronan 1993) encontraron una fiabilidad alta y una buena fiabilidad de la prueba y su comprobación. Szajna (Szajna 1994) concluyó que el instrumento tenía validez predictiva para la intención de uso, el uso informado por los propios usuarios, y la actitud sobre el uso. El conjunto de la investigación ha confirmado la validez del instrumento de Davis, y apoya su uso con diferentes poblaciones de usuarios y entornos diferentes de software.

Segars Y Grover (Segars & Grover 1993) reexaminaron el trabajo de Adams et al. (Adams, Nelson & Todd 1992) de replicación del estudio de Davis. Eran críticos con el modelo de medida utilizado, y postularon un modelo diferente basado en tres constructos: utilidad, efectividad, y facilidad de uso. Estos hallazgos no parece que haya sido todavía replicados. Aun así, algunos aspectos de estos hallazgos fueron probados y apoyados por Workman (Workman 2007), separando la variable dependiente en uso de información versus uso de tecnología.

Mark Keil y sus colegas han desarrollado (o quizás han hecho más popular) el modelo de Davis en lo que llaman la la parrilla o cuadrícula Utilidad/EOU, que una cuadrícula de 2×2 donde cada cuadrante representa una combinación diferente de los dos atributos. En el contexto de uso de software, esto proporciona un mecanismo para discutir la actual mezcla de utilidad y EOU para paquetes específicos de software, y para establecer un curso distinto si se deseada una combinación diferente, como la introducción de software más potente (Keil, Beranek & Konsynski 1995).

Venkatesh y Davis extendieron el modelo TAM original para explicar el uso percibido y las intenciones de uso en términos de influencia social (normas subjetivas, voluntariedad, imagen) y procesos instrumentales cognitivos (relevancia del trabajo, calidad de producción, demostrabilidad del resultado, facilidad percibida de uso). El modelo extendido, denominado TAM2, fue probado en configuraciones voluntarias y obligatorias. Los resultados apoyaron con fuerza el modelo TAM2 (Venkatesh & Davis 2000).

En un intento de integrar los principales modelos de aceptación del usuario en competencia, Venkatesh et al. formularon la teoría unificada de aceptación y uso de tecnología (UTAUT). Se encontró que este modelo superaba a cada uno de los modelos individuales (Ajuste R cuadrado del 69 por ciento) (Venkatesh et al. 2003). UTAUT Ha sido adoptado por algunos estudios recientes en salud.[2]

Modelos alternativos[editar]

  1. Modelo MPT: Independientemente de TAM, Scherer (Benbasat y Barki, 2007) desarrolló el modelo de emparejamiento entre persona y tecnología en 1986, como parte de su disertación de investigación financiada por la National Science Foundation. El MPT el modelo se describe al completo en su texto de 1993 (Scherer, 2005, 1.º ed. 1993), "Living in the State of Stuck", ahora en su 4.ª edición. MPT se acompaña de medidas de evaluación utilizadas en la selección de la tecnología y en la toma de decisiones, así como de investigación de resultados en las diferencias entre usuarios de la tecnología, no usuarios, evasores, y usuarios reacios.
  2. HMSAM: TAM ha sido eficaz para explicar muchas tipos de uso de sistemas (ej. e-learning, sistemas de gestión de aprendizaje, portales web, etc.) (Fathema, Sutton, 2013, Fathema, Shannon, Ross, 2015, Fathema, Ross, Witte, 2014). Aun así, TAM no está ajustado idealmente para explicar la adaptación de sistemas puramente intrínsecos o hedonísticos (ej., juegos on-line, música, aprendizaje por placer). Un modelo alternativo a TAM, denominado modelo de adopción de sistema motivación hedonística (HMSAM) fue formulado para estas clases de sistemas por Lowry et al. («Reconsidering Technology Adoption and Resistance: Observations of a Semi-Luddite». Explorations in Media Ecology 8 (1): 29-47. 2009.  al. Roberts). HMSAM Está diseñado para mejorar la comprensión de la adopción de sistemas de motivación hedonística (HMS). HMS son sistemas usados principalmente para satisfacer las motivaciones intrínsecas de los usuarios, como juego en línea, mundos virtuales, compra on-line, aprendizaje/educación, citas on-line, repositorios de música digital, redes sociales, pornografía, sistemas de gamificación, y para gamification en general. En lugar de una extensión menor de TAM, HMSAM es un modelo de aceptación de sistemas específicos HMS basado en una perspectiva teórica alternativa, el cual está fundamentado, en cambio, en la absorción cognitiva basada en flujos (CA). HMSAM puede ser especialmente útil para la comprensión de los elementos de gamificación del uso de sistemas.
  3. TAM Extendido: Varios estudios han propuesto la extensión del TAM original (Davis, 1989), añadiendo variables externas al mismo con el objetivo de explorar los efectos de factores externos en las actitudes de los usuarios, intención conductista y uso real de tecnología. Varios factores han sido examinados de esta forma. Por ejemplo, la auto-eficacia percibida, las condiciones facilitadoras, y la calidad de sistemas (Fathema, Shannon, Ross, 2015, Fathema, Ross, Witte, 2014).

Críticas[editar]

El modelo TAM ha sido ampliamente criticado, a pesar de su uso frecuente, llevando a los autores originales a intentar redefinirlo en varias ocasiones. Las críticas sobre TAM como "teoría" incluyen su cuestionable valor heurístico, su limitado poder explicativo y predictivo, la trivialidad, y la carencia de cualquier valor práctico (Chuttur 2009). Benbasat y Barki sugieren que TAM "desvió la atención de los investigadores de otros importantes temas de investigación y que ha creado una ilusión de progreso en la acumulación de conocimiento. Además, los intentos independientes de diferentes investigadores para ampliar TAM y adaptarlo al constante cambio en los entornos de tecnologías de la información ha llevado a [sic] "un estado de confusión y caos teóricos" (Benbasat & Barki 2007). En general, TAM se enfoca en el usuario individual de un ordenador, con el concepto de 'utilidad percibida', y con la ampliación sobre más y más factores para explicar cómo un usuario 'percibe' 'utilidad', e ignora los procesos esencialmente sociales de desarrollo e implementación de los sistemas de información, sin preguntarse dónde más tecnología es realmente mejor, ni sobre las consecuencias sociales del uso de sistemas de información. Lunceford argumenta que el marco de facilidad de uso y utilidad percibidas pasa por alto otras cuestiones, como los costes y los imperativos estructurales que fuerzan a los usuarios a adoptar la tecnología.[3]​ Para un análisis reciente y crítica de TAM, véase Bagozzi (Bagozzi 2007). Legrise at alii establecen que TAM y TAM2, combinados, sólo valdrían para estudiar un 40% del uso de un sistema tecnológico.[4]​ La facilidad percibida de uso no parece ser un determinante de actitud ni de intención de uso según estudios sectoriales en telemedicina (Hu et al., 1999), comercio móvil (Wu y Wang, 2005, y banca en línea (Pikkarainen, 2004).

Ver también[editar]

Referencias[editar]

  1. Muhammad Sharif Abbasi; Ali Tarhini; Tariq Elyas; Farwa Shah (2015-10-09).
  2. Huser, V.; Narus, S. P.; Rocha, R. A. (2010).
  3. Lunceford, Brett (2009).
  4. Legris et al. 2003, p. 191.
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  • Ajzen, I.; Fishbein, M (1980), Understanding attitudes and predicting social behavior, Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall 
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