Minoría étnica

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Concepto de Minoría Étnica en las convenciones internacionales de derechos humanos[editar]

La minoría étnica es un grupo humano que es reconocido como sujeto colectivo de derechos humanos. Es un grupo humano con características étnicas comunes, un grupo étnico minoritario en el territorio de un Estado. La minoría étnica es un sector de la sociedad que se distingue por su lengua, dialecto, raza, religión, cultura u origen histórico. Estas diferencias a menudo, constituyen el motivo para que sean, o se sientan discriminados por la sociedad mayoritaria. Los grupos étnicos minoritarios pueden identificarse con ciertos territorios, pueden tener o no una estructura organizada, o su cohesión puede estar basada solo en las relaciones propias de su calidad como grupo étnico.

Existen grupos étnicos minoritarios reconocidos oficialmente por el gobierno de un país, como los va, de la República Popular China. Minorías históricas repartidas por todo el mundo, como los menonitas, o los gitanos, una de las más antiguas de Europa.[1]

Concepto de grupo étnico[editar]

La etnia o pueblo es una comunidad humana que comparte normalmente una lengua —pueden haber varias, alguna no común al grupo— fruto de una convivencia prolongada en un territorio a lo largo de la historia, lo que conlleva una cultura común y cierta conciencia de «origen común».

Los miembros de una etnia suelen compartir características raciales e incluso pueden tener una misma religión. Pero ello no es lo esencial.

Convención internacional. Tratados y convenios internacionales[editar]

  • Los tratados internacionales y los convenios internacionales deben ser ratificados por los Estados. Así pasan a formar parte de su ordenamiento jurídico y se pueden invocar ante los tribunales.
  • La convenciones internacionales de derechos humanos son textos declarativos de derechos universales que tienen vocación de ser vinculantes para los Estados, aunque no los ratifiquen.
  • Cuando la declaración permite la posibilidad de ratificación por los Estados deja de ser una simple declaración y se convierte en una convención. Participa así de una doble naturaleza.

Tras la Segunda Guerra Mundial se vio la necesidad de que ciertos derechos no queden supeditados al reconocimiento estatal para se puedan ejercer ante los tribunales de los Estados.

Los derechos humanos universales reconocidos en las convenciones internacionales son de dos categorías. Los individuales y los colectivos. Los colectivos son aquellos que pueden ser ejercidos por un colectivo, sea o no una minoría dentro del Estado. Así el colectivo de mujeres puede ser mayoritario dentro de un Estado. Los derechos humanos de la infancia se atribuyen al colectivo infantil.

A veces, sucede que un grupo étnico minoritario, por el simple hecho de ser minoritario dentro de un Estado corre el riesgo de ver sus derechos humanos desconocidos por la legislación de un Estado.

Artículo 1º-1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos[editar]

  • «Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico social, social y cultural».

Firmantes: Miembros de la ONU.

Tipo: Tratado internacional multilateral.

Fecha: 16 de diciembre de 1966.

Sujeto del derecho colectivo: todo pueblo. Pueblos minoritarios. Pueblos mayoritarios. Pueblos migrantes. Pueblos de acogida.

Sujeto pasivo: los Estados y la comunidad internacional.

Derecho: Invocable ante los tribunales de los Estados y ante tribunales internacionales.

Contenido del derecho: a no ser discriminado arbitrariamente. La discriminación puede ser positiva o negativa. Positiva: cuando se reconoce un derecho a unos y no a otros. Negativa: cuando se priva de un derecho a unos y no a otros. Arbitraria: cuando se hace vulnerando el derecho a la igualdad.

Por ejemplo, cuando las constituciones reconocen el derecho a la vivienda, no quieren decir que todos los individuos tengan derecho a obtener una vivienda del Estado en la mejor calle de cada ciudad sino que el acceso a la vivienda debe ser reconocido y facilitado sin discriminaciones arbitrarias. Los populismos a veces hacen demagogia con estas cosas. El acceso a la vivienda debe hacerse teniendo en cuenta la situación social y económica de cada Estado.

El fenómeno migratorio actual hace que muchos pueblos se vean obligados a emigrar en masa a otros Estados. Los pueblos de acogida tienen también el derecho a que se respeten sus medios de vida tradicionales y su cultura, de modo que los migrantes tienen derechos, pero deben respetar los derechos de los pueblos de acogida. Entre ellos, deben respetar su cultura.

Cultura[editar]

La lengua es la principal manifestación cultural de un pueblo. El derecho a la cultura incluye el derecho a aprender en la propia lengua, a hablarla y a trasmitirla. El derecho a la educación, el derecho a que la sociedad habilite instituciones sociales donde el individuo pueda desenvolverse en su propia lengua. Por ejemplo, ante una enfermedad, el poder expresarse en la propia lengua en un hospital.

Cuando un pueblo se ve privado de sus medios de vida tradicional y de los recursos económicos tradicionales se ve obligado a migrar en masa, con lo que su cultura se resiente. Los fenómenos migratorios en masa pueden llegar a destruir la identidad cultural de cada pueblo, que ve como los hablantes disminuyen. Por eso cada Estado tiene que crear condiciones económicas y sociales que faciliten la cohesión del grupo.

Lo económico, lo social y lo cultural van unidos.

Clases de minorías[editar]

Las minorías son grupos humanos minoritarios en un Estado. Pueden ser de muchos tipos.

  • Raciales. Cuando el elemento común es la raza. Por ejemplo en los Estados Unidos de Norteamérica —EUA, en castellano de México, USA en inglés— puede haber grupos humanos que comparten como elemento distintivo la pertenencia a una raza minoritaria. No suelen compartir otro vínculo. Normalmente su protección se consigue mediante artículos que prohiben las discriminaciones arbitrarias, sean positivas o negativas.
  • Religiosas. Cuando el elemento identificativo es la religión. Normalmente su protección se consigue mediante artículos que prohiben las discriminaciones arbitrarias, sean positivas o negativas. Por ejemplo los cristianos coptos en Egipto. Su origen étnico puede ser diverso. Su protección se consigue mediante artículos que prohiben las discriminaciones arbitrarias, sean positivas o negativas.
  • Lingüísticas. Cuando el elemento distintivo es la lengua. Normalmente su protección se consigue mediante artículos que prohiben las discriminaciones arbitrarias, sean positivas o negativas. Se trata de comunidades vecinales, barrios, clanes familiares que hablan dialectos. No se trata de etnias propiamente dichas.
  • Minorías étnicas. Cuando el elemento distintivo es la etnia. Merecen un especial tratamiento y reconocimiento en los textos internacionales. Son sujetos de derechos humanos colectivos previstos por el derecho internacional público. De alguna manera son sujetos de derecho internacional «de tú a tú» como los Estados.
  • Minorías por razón de género. Tratan de proteger de toda discriminación arbitraria, sea positiva o negativa, por razón de sexo.

Grupo étnico y nación[editar]

Hay grupos étnicos nacionales y no nacionales. Los primeros son aquellos a los que los ordenamientos jurídicos de los Estados reconocen como naciones, dotándolos de soberanía —plena o parcial, en determinados sectores como por ejemplo en materia educativa—. En tanto ejercen su soberanía adquieren conciencia de grupo.

Soberanía[editar]

La soberanía es la facultad de autodeterminación de un grupo étnico minoritario de acuerdo con las leyes del Estado al que pertenecen. Puede ejercerse de modo pleno o parcial. Son las leyes del Estado las que le atribuyen soberanía al grupo étnico y las que determinan en qué grado puede ejercitarla, convirtiéndolo en nación. Y si no ocurre, son una simple minoría étnica y no una nación minoritaria.

  • Sujeto de la soberanía. El soberano es el pueblo. Es quien tiene derecho a ejercitar la autoderminación, pero únicamente de acuerdo con el ordenamiento jurídico del Estado.

La Constitución española establece que la soberanía de la nación reside en el pueblo español.

  • Depositario de la soberanía. El Estado, que es quien la ejerce, sea uninacional o plurinacional.
  • Fuente de la soberanía. Las constituciones son las normas superiores del ordenamiento jurídico y el Estado emana de ellas. Los poderes del Estado se contemplan y legitiman en la constitución.

La Constitución española establece que España «se constituye en un Estado» social y democrático de derecho.

Distinción entre minorías lingüísticas y minorías étnicas. Alusión especial a las minorías de habla náhuatl[editar]

Hay tres categorías previas que conviene conocer.

a)

  • Pilli → Noble, aristócrata.
  • Pillotl → Nobleza, aristocracia, élite; nobiliario, aristocrático.
  • Pillahtolli → Idioma propio de la aristocracia, de la élite.

Un ejemplo histórico de un «pillahtolli» es el idioma gótico, propio de las élites visigodas. Es una lengua muerta. Quiso ser lengua vehicular pero no lo consiguió. Algo parecido ocurrió con el latín respecto de las lenguas romances. El vulgo, el pueblo, se decantó por las lenguas romances y el latín pasó a ser la lengua de una élite culta.

b)

  • Mahcehualli → Pueblo, plebe, etnia.
  • Mahcehuallotl → Étnico; vulgar, plebeyo; civilización, cultura.
  • Mahcehuallahtolli → Idioma étnico.

El «mahcehualli» es el sujeto de derechos lingüísticos. Puede ser minoría dentro de un Estado, pero sigue teniendo derechos lingüísticos reconocidos por los textos internacionales. Un ejemplo es la lengua náhuatl.

c)

  • Calpolli → Barrio, comunidad, clan, tribu, raza, vecindad, grupo, gremio.
  • Calpollotl → Comunitario, tribal, racial, grupal, vecinal, primitivo, salvaje, familiar.
  • Calpollahtolli → Lengua de la comunidad, del barrio, del clan, del gremio; dialecto.

La etnia española o la etnia alemana no son tribus. Y en cuanto ejercen soberanía, son naciones y sus idiomas nacionales de un Estado y no dialectos.

El «calpolli», el barrio, la tribu, la raza, no es sujeto de derechos lingüísticos reconocidos por los textos internacionales. No es una minoría étnica sino una minoría lingüística. Por ejemplo, la lengua náhuatl de Santa Ana Tlacotenco. La comunidad de dicha población no tiene derechos lingüísticos como tal aunque su lengua sea distinta de la de una comunidad que se halla en Puebla.

Y esto es importante porque cuando un Estado no tiene claro —o no está interesado en saber— qué grupos lingüísticos son simples «calpolli» y cuáles son «mahcehualli» puede infringir los tratados internacionales. Un Estado puede estar concediendo derechos lingüísticos a un «calpolli», a una comunidad y al mismo tiempo con ello infringiendo los derechos lingüísticos de una minoría étnica a la que dicha comunidad pertenece. Así dicho Estado parece ser defensor de las minorías étnicas pero en realidad las persigue, favoreciendo la dialectalización, la escisión en dialectos. Porque favorecer los dialectos puede ser un ataque a una minoría lingüística. Toda minoría lingüística está expuesta a la dialectalización, a la escisión en dialectos.

La familia como tal no es sujeto de derechos lingüísticos colectivos sino que sus derechos derivan de los derechos humanos individuales. La familia ejerce derechos lingüísticos individuales de forma colectiva. En cambio la minoría étnica ejerce derechos humanos colectivos. Lo es la minoría lingüística en tanto es un pueblo (un colectivo, una etnia) dentro de un Estado con otra lengua, la mayoritaria. Las lenguas maternas son protegidas en tanto son lenguas de un pueblo, de una minoría étnica reconocidas como tal por una convención internacional.

Las comunidades vecinales, los gremios, los clanes, las tribus... tienen peculiaridades lingüísticas excluyentes, que les diferencian de otros. En cambio las minorías étnicas son inclusivas e integradoras de los miembros de su comunidad.

El problema es que cuando un Estado convierte al «calpolli» en «mahcehualli», automáticamente convierte al «mahcehuallahtolli» en «pillahtolli». Es decir, la lengua náhuatl pasaría a ser «pillahtolli» en vez de ser reconocida como «mahcehuallahtolli». Y así la perciben los hablantes de los «calpolli», los «calpollahtollehqueh». No la ven como una lengua del pueblo, porque pretenden que la comunidad vecinal, el barrio, la tribu, es el sujeto de derechos lingüísticos.

D. Miguel León-Portilla decía que toda lengua es una ventana para asomarse al mundo. Las categorías lingüísticas nos dicen mucho de lo que pensaban los hablantes, de su modo de entender la vida, de sus conceptos. Así el mexicano decía de sí mismo «nimahcehualli» (soy pueblo, soy plebeyo). El verbo «mahcehua, nitla-» significa «merecer algo», «tener derecho a algo». El «mahcehualli» es el sujeto de derecho, el pueblo. Tenía idea de pertenencia a una etnia. Porque no decía «nicalpolli» (soy tribu).

El término «mahcehualli» significa tanto pueblo, plebe, como plebeyo. No es una sinécdoque, figura que consiste en designar al todo por la parte o viceversa. Sino una metonimia. Figura que consiste en designar con la misma palabra el continente y el contenido. Porque el plebeyo es parte de la plebe.

En cambio, los gentilicios tienen mucho que ver con los gremios. Los «toltecah» (habitantes de Tollan o «toltecas») son los constructores. Los «michhuahqueh» (michoacanos) son los del gremio de los pescados, la gente de los pescados. Los tlaxcaltecas son la gente de las «tlaxcalli» (o tortillas de maíz»). Los «xochimilcah» («xochimilcas») son la «gente de las milpas de flores».

La ciudad «Tenochtitlan» (en castellano, «Tenochtitlán») estaba dividida en «capoltin» (barrios) donde la identidad gremial era importante. Había un gremio de artesanos («amantecah»), por ejemplo. Los nombres de los gremios en náhuatl recibe los mismos sufijos que los gentilicios. Así el sufijo «-tecatl» que encontramos en «amantecatl» (artesano), «toltecatl» (constructor).

Los «mexihcah» (o mexicanos) tenían bastante clara la distinción entre «etnia» y «comunidad». Tenían conciencia étnica. Pero el Estado moderno trata de reducirlos a una tribu hegemónica. Por ejemplo cuando se aborda la poesía, se afronta como una actividad de la élite. Gran parte de los poemas se atribuyen a «Nezahualcoyotl», soberano de los «acolhuah». De alguna manera se trata de dar la imagen de que el náhuatl era el patrimonio cultural de la élite y no de los «mahcehualtin» (plebeyos). Incluso se llega a cuestionar por algunos que el náhuatl fuera la lengua de los «mexicah». Por ejemplo Kaufman y Davies afirman que aunque se ha creído que los mexicas siempre hablaron el náhuatl, es posible que también lo hayan adoptado[2]​.

Si «aculturar» es «dotar de cultura a un grupo humano o miembro con elementos culturales de otro» y «culturizar» es «civilizar, incluir en una cultura», el ántonimo es «desculturizar». Los Estados tienden a desculturizar al pueblo nahua (o mexicano) y para ello lo aculturan de diferentes maneras.

Porque el pueblo tiene cultura; la tribu es lo contrario, lo salvaje, lo incivilizado. Los Estados tienden a considerar sinónimos tribu y etnia. Pero son antónimos. Designar a una minoría lingüística con el apelativo «tribu» es ejercer discriminación. Y dar la consideración de minoría lingüística a lo que solo es clan, una comunidad, también es discriminar.

Cuando el Estado identifica el término «mahcehuallotl» que significa «cultura», «civilización»... con lo vulgar, lo grosero, se falta a la verdad y se discrimina al pueblo, a la minoría lingüística. Sabemos que «nomahcehual» es «mi mérito», «mi virtud»... y no «mi demérito». Es un ejemplo de cómo la lengua nos da pistas de lo que realmente significa un concepto. La lengua habla por sí misma. Lo vulgar, lo propio de la etnia, es la cultura, la civilización. No hay por qué darle connotaciones negativas.

Derechos de las minorías étnicas[editar]

Entre otros, los siguientes.

  • El primer derecho de una minoría étnica, el derecho a hablar en la propia lengua, implica el derecho a conocer la propia lengua. Para conocer la lengua se necesita una gramática. Los españoles hicieron gramáticas sobre las lenguas de los pueblos amerindios, pero no las hicieron accesibles para las minorías étnicas. Y además son gramáticas mayoritariamente descriptivas más que prescriptivas. La gramática descriptiva se oponen a las gramática prescriptiva. La gramática prescriptiva es aquella que trata de establecer normas en beneficio de la lengua, para que no degenere. La descriptiva no se preocupa del futuro de la lengua.

En los territorios pertenecientes a la corona española muchas lenguas cuentan hoy con numerosos hablantes. El quechua por ejemplo lo hablan más de 12 millones de personas. El tagalo lo hablan 22 millones —y eso que el español fue la lengua oficial durante más de tres siglos—. El cebuano lo hablan 20 millones. Los Austria hicieron al náhuatl lengua oficial de la Nueva España.

La etnia es un grupo humano con una lengua común. La etnia alemana, la etnia española o la nahua, integran en su seno comunidades religiosas diversas, razas diversas, comunidades lingüísticas diferenciadas, pero es la pertenencia a una misma etnia lo que les da cohesión. Las comunidades religiosas pueden formar minorías religiosas, pero no son minorías étnicas sino religiosas. La raza pueden formar minorías raciales, pero no son minorías étnicas. La etnia alemana puede contener múltiples comunidades con peculiaridades lingüísticas, con dialectos, pero todas ellas se consideran parte de una única etnia alemana. En España, vascos y catalanes se sienten parte de la etnia española, de la nación española, sin que la raza o poseer una segunda lengua propia suponga exclusión de la etnia. Hoy ser español o alemán no es algo racial, ni religioso sino algo étnico.´

  • El derecho a desplazarse o a permanecer en un territorio conforme a las leyes, sin discriminaciones arbitrarias.
  • El derecho a que no haya discriminaciones arbitrarias en materia de cultura. A que se creen condiciones sociales y económicas que permitan que la cultura de un pueblo perviva, atendiendo a los medios y posibilidades de cada Estado.
  • El derecho a la educación en la lengua propia de la etnia. De este derecho dimana la facultad de autodeterminarse en materia educativa.
  • El derecho a la autodeterminación en materia de medios de comunicación.
  • El derecho a tener instituciones políticas que aseguren la pervivencia de la cultura propia de la etnia. A tener mecanismos de defensa ante posibles abusos por el grupo mayoritario.

La cultura como patrimonio de la etnia, sea o no minoritaria en el Estado[editar]

La cultura es el patrimonio cultural de una etnia y se refiere a aquellas manifestaciones culturales que son fruto de la especificidad étnica. El elemento esencial es la lengua, en todas sus manifestaciones —poesía, teatro, folklore...— sean escritas u orales.

El soberanismo como doctrina o ideología[editar]

El soberanismo no se encuentra reconocido en ninguna convención internacional sobre derechos humanos de las minorías étnicas.

Postulados de la doctrina soberanista:

  • Toda nación debe tener su propio Estado soberano.
  • Las minorías que son mayoría en parte del territorio de un Estado plurinacional se denominan «minorías territoriales» y deben ver al Estado plurinacional como un hecho adverso. El Estado plurinacional no es un hecho natural sino artificial y adverso.
  • Resiliencia → Capacidad de un grupo humano para sobreponerse a la adversidad.
  • Empoderamiento → Adquisición de poder e independencia por un grupo humano como mecanismo de resiliencia.
  • Las minorías del Estado plurinacional que viven en el territorio de una minoría territorial deben ser asimiladas por la minoría territorial para defenderse del hecho adverso que supone la existencia del propio Estado plurinacional.

Bibliografía[editar]

  • José Antonio Obieta Chalbaud, El derecho humano a la autodeterminación de los pueblos. Ediciones Deusto.
  • José Antonio Obieta Cahlbaud, El derecho de autodeterminación de los pueblos. Madrid. Tecnos. 1985.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Minorías étnicas en España - Universidad de Alicante». Archivado desde el original el 15 de diciembre de 2014. Consultado el 15 de diciembre de 2014. 
  2. Kaufman, 2001: 5; Davies, 1992: 34-35, consideran que eran de habla otomiana.