Miguel Ydígoras Fuentes

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Miguel Ydígoras Fuentes
YdigorasFuentes.jpg
General Miguel Ydígoras Fuentes durante su mandato presidencial.

Coat of arms of Guatemala.svg
32° Presidente de la República de Guatemala
2 de marzo de 1958-31 de marzo de 1963
Predecesor Guillermo Flores Avendaño
Sucesor Enrique Peralta Azurdia

Datos personales
Nacimiento 17 de octubre de 1895
Flag of Guatemala.svg Retalhuleu, Guatemala
Fallecimiento 27 de octubre de 1982 (87 años)
Ciudad de Guatemala
Partido Partido Redención
Profesión Militar
Ocupación político
Religión católico
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José Miguel Ramón Ydígoras Fuentes (Retalhuleu, 17 de octubre de 1895 - Ciudad de Guatemala, octubre de 1982) fue un político y militar guatemalteco. Ydígoras Fuentes estuvo en el exilio tras el derrocamiento de Federico Ponce Vaides y luego intentó afanosamente conseguir patrocinio para derrocar el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán[1] Tras el triunfo del Movimiento de Liberación Nacional en 1954, fundó el Partido Redención y fue presidente de Guatemala del 2 de marzo de 1958 al 31 de marzo de 1963, cuando fue derrocado por un golpe de estado. Se decía de Ydígoras Fuentes que era un «loco» o un «payaso», pero lo que sucedía era que tenía un gran sentido del humor y se reía de muchas cosas que otros tomaban muy en serio. Fue un hombre de gran ilustración, que leía con afán.[Nota 1] Muchas personas de los sectores económicos poderosos de Guatemala le criticaban porque durante su campaña electoral había prometidos dos cosas: que todos los guatemaltecos «iban a poder tener un pollo en sus ollas» y que iba a gobernar con «mano de acero inoxidable», pero únicamente pudo cumplir lo primero porque se abarató la carne de pollo gracias al incremento en las industrias para la crianza de pollos,[Nota 2] pero no así lo segundo porque no tenía vocación dictatorial.[2]

Elecciones presidenciales de 1950[editar]

«Los campesinos no apoyan a la oposición. Ellos apoyan al gobierno, ya que han sido seducidos por la reforma agraria y por otras promesas. Cierto, hay campesinos inteligentes que comprenden que las promesas del gobierno son sólo ofrecimientos vanos. Pero son sólo unos cuantos. En las presentes circunstancias, son los ricos -los terratenientes- quienes deben pelear en las calles, y ellos nunca lo harán. Los miembros del AGA son buenos tiradores, pero solamente saben dispararle a patos y a otras aves indefensas; jamás le dispararían a un hombre armado. Somoza les ha dicho: "Le voy a dar las armas, las municiones y el dinero; ustedes encuentren a los hombres dipuestos." Pero ni Ydígoras, ni Castillo Armas, Córdova Cerna o Coronado Lira han sido capaces de encontrar hombres dispuestos a luchar.»

Ydígoras Fuentes participó como candidato opositor en contra del coronel Jacobo Árbenz Guzmán en las elecciones de noviembre 1950, pero fue derrotado.[4] [1] La oposición alegó que hubo considerables manipulaciones de los electores por parte del gobierno de Juan José Arévalo, que puso a disposición del candidato oficial considerables recursos, pero no pudo revertir el resultado.[5] Ydígoras, insatisfecho con la derrota, partió hacia la embajada de los Estados Unidos en El Salvador el 10 de enero de 1951 y se presentó ante el secretario de asuntos de dicha embajada, William Wieland.[1] Ydígoras le preguntó a Wieland si tenía tiempo para escuchar una historia sobre Arévalo y sin esperar respuesta le empezó a relatar un supuesto incidente en el que durante una reunión en Londres, Inglaterra, se había encontrado con profesor chileno, cuyo nombre no recordaba; supuestamente, el profesor confundió a Ydígoras por un comunista y le contó que tanto él como Arévalo eran agentes soviéticos y que Arévalo había sido enviado a Guatemala para tomar el gobierno «en nombre del Kremlin». Ydígoras entonces pasó a relatar que estaba dispuesto y ansioso por defender a su patria, pero que necesitaba ayuda económica para hacerlo. Wieland lo interrumpió en ese momento y dio por concluida la reunión diciéndole: «Gracias general por esta amena e informativa visita». No sería la última vez que Ydígoras daría una pésima impresión a los oficiales estadounidenses.[1]

Unas cuantas semanas después, algunos colaboradores de Ydígoras visitaron a Anastasio Somoza, presidente de Nicaragua,[1] a quien le dijeron que ya tenían a los militares y a las armas necesarias para derrocar a Arévalo el 28 de febrero de 1951, pero que necesitaban dinero. Somoza les dijo que saludaran a Ydígoras de su parte, pero no les dio nada, pues no creía que en esos momentos el ejército guatemalteco estuviera dispuesto a apoyar un golpe de estado.[1]

Ydígoras no fue el único que solicitó ayuda a los estadounidenses: el coronel retirado Roberto Barrios Peña y Guillermo Putzeiys lo hicieron también, pero recibieron la misma respuesta ante sus débiles propuestas: los Estados Unidos miraban con preocupación la proliferación del comunismo en Guatemala, pero no estaban en posición de apoyar un golpe de estado en ese momento.[6]

Gobierno[editar]

Gabinete[editar]

Su vicepresidente fue el poderoso ganadero Manuel Ralda Ochoa[7] , mientras que su ministro de Relaciones Exteriores fue el licenciado Jesús Unda Murillo.

Relaciones exteriores[editar]

Durante su gobierno fueron suspendidas las relaciones de Guatemala con Cuba, debido en parte a la llegada de Fidel Castro al poder.

Conflicto diplomático con México[editar]

Un Mustang de la FAG sobrevuela la embarcación mientras otro Mustang efectúa descargas de advertencia.

Empezando en noviembre de 1956, Guatemala notificó varias veces al gobierno mexicano de tala ilegal de árboles en Petén y de pesca ilegal de camarón en aguas guatemaltecas del Océano Pacífico desde 1954.[8] El Gobierno guatemalteco indicó también que dichas embarcaciones no exponían matrícula de identificación ni bandera nacional y que Guatemala se reservaba el derecho de atacar a dichos "piratas". El 8 de noviembre de 1957, el Ministro guatemalteco de Relaciones Exteriores, Adolfo Molina Orantes, envió una carta diplomática, la primera de varias quejas formales al gobierno mexicano, explicando que la tala ilegal de árboles y la pesca furtiva en aguas territoriales de Guatemala se habían convertido en una práctica sistemática y solicitó al gobierno mexicano que, para evitar hechos que pudieran perjudicar las excelentes relaciones diplomáticas, México tomara las medidas necesarias.[Nota 4]

El 12 de noviembre de 1958, la Dirección General de la Marina Mercante en México dictó la última de las exhortaciones al Gerente de Puertos Libres Mexicanos, la cual fue ignorada una vez más por las embarcaciones mexicanas. Esto generó tensiones adicionales entre las dos naciones, al punto que el presidente Ydígoras Fuentes advirtió a México el uso de la fuerza para preservar la integridad de la frontera y las riquezas naturales de Guatemala.[8]

El 28 de diciembre, una aeronave C-47 de la Fuerza Aérea Guatemalteca llevó a cabo una misión de reconocimiento con el fin de corroborar reportes de pequeñas embarcaciones mexicanas en aguas de Guatemala. En la mañana del 29 de diciembre, Jesús Unda Murillo, Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, contactó al gobierno mexicano una vez más para se que tomaran medidas oportunas para evitar que embarcaciones mexicanas ejercitaran la pesca en aguas territoriales guatemaltecas o repitieran un desembarco en las costas guatemaltecas como el de la semana anterior. El 30 de diciembre, la prensa mexicana publicó una carta abierta escrita por el presidente Ydígoras Fuentes, en la que amenazó de "bombardear y ametrallar hasta hundir todo barco pirata de día y de noche, hasta acabar con esos bandidos, piratas y filibusteros."[9] [10]

La Fuerza Aérea Mexicana no respondió la agresión, y se ha sugerido que el presidente de México licenciado Adolfo López Mateos, quien tenía menos de un mes en el cargo, no agredió a Guatemala por ser México el país líder de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y por posibles repercusiones políticas; al conflicto entonces, se le dio una salida diplomática.

En marzo de 1959, la situación diplomática empeoró cuando Ydígoras Fuentes acusó al gobierno mexicano de albergar a José Gregorio Díaz y Rogelio Cruz Wer, exfuncionarios guatemaltecos, y de planear una invasión a Guatemala desde México; aunque este cargo fue rechazado y desmentido, otros cargos fueron expuestos por Ydígoras Fuentes, incluyendo una alianza militar secreta entre Belice y México para invadir a Guatemala.

Finalmente, en agosto de 1959 funcionarios de ambos países indicaron a embajadores de los países mediadores que estaban dispuestos a reanudar las relaciones diplomáticas. Como resolución del conflicto, Guatemala lamentó haber tenido que usar violencia contra los barcos pesqueros y México lamentó que los pescadores mexicanos entraron a territorio guatemalteco sin el conocimiento del gobierno mexicano y aseguró que dichas actividades no continuarían y que iba a restringir esa conducta por medio de su sus guardacostas de la Armada de México. Guatemala aceptó indemnizar a los pescadores heridos y a las familias de aquellos muertos, así mismo aceptó negociar las reparaciones de los barcos y se reservó el derecho de prevenir la pesca ilícita en sus litorales. Ambos gobiernos aceptaron desarrollar un convenio para prevenir dificultades similares y de aceptar la mediación por medio de la Corte Internacional de Justicia si fuera necesario en el futuro.

Entrenamiento de tropas anticastristas en Retalhuleu[editar]

Ydígoras Fuentes autorizó el entrenamiento en Guatemala de 5000 tropas cubanas anticastristas en la Finca La Helvetia en Retalhuleu; cedió estos campos de entrenamiento a los expedicionarios a cambio de las promesas que el gobierno del presidente norteameriano John F. Kennedy le formuló, según él mismo confesó más tarde: dinero contante y sonante,[Nota 5] y un aumento de la cuota guatemalteca de azúcar en el mercado de los Estados Unidos.[11] También hizo disponibles pistas aéreas en el área de Petén para facilitar la invasión norteamericana de 1961 a la Bahía de Cochinos en Cuba.

Inicio de la guerra civil[editar]

Film Reel.svg
Documental fílmico
Guatemala en 1958

Secciones Descripción
Ciudad de Guatemala durante el gobierno de Ydígoras fuentes
Marcas norteamericanas en Guatemala Anuncios publicitarios de compañías norteamericanas

Rebelión del 13 de noviembre de 1960[editar]

Entre el 11 y 12 de noviembre de 1960, un grupo de jóvenes oficiales, suboficiales y soldados del Ejército Nacional de Guatemala se concentraron en la Ciudad de Guatemala con el fin de derrocar al gobierno de Ydígoras Fuentes, fundamentandose por la difícil situación de las unidades militares en cuanto a mal trato y soporte logístico deficiente[12] y por la corrupción y los malos manejos del gobierno;[13] inspirados y alentados por el triunfo de la Revolución Cubana[12] , señalaron en un comunicado que había llegado el momento de actuar para «derrocar al gobierno (…) y formar un gobierno que sea respetuoso de los derechos humanos, que busque los remedios para los males de nuestro país y que tenga una política exterior seria y digna».

Se rebelaron el 13 de noviembre pero por falta de coordinación entre los que dirigen la asonada y por la defección de varios de los conjurados que los traicionaronn, tuvieron huir hacia las bases militares de Zacapa y Puerto Barrios, donde creyeron que sus compañeros los ayudarían, pero fueron derrotados. Los principales líderes, teniente y especialista de inteligencia y el subteniente y ranger Marco Antonio Yon Sosa y Luis Augusto Turcios Lima se tuvieron que esconder y exilar de Guatemala.[13]

Dos días después del levantamiento militar del 13 de noviembre contra su gobierno, el mandatario decidió ir a Puerto Barrios a perseguir a los rebeldes personalmente, y varios miembros de su Estado Mayor Presidencial lo siguieron en un avión AT-11 de la Fuerza Aérea. El avión iba piloteado por el teniente Carlos Morales Villatoro y cuando llevaban una hora se quedó sin luces y sin instrumentos, y sólo lograron aterrizar cuando vieron las luces de otro avión que ya había aterrizado y lograron ejecutar una maniobra de aterrizaje de emergencia.[2]

Formación de las Fuerzas Armadas Rebeldes[editar]

El 7 de febrero de 1962 se integró un pequeño grupo de jóvenes rebeldes dirigidos por los Yon Sosa y Turcios Lima, junto con César Montes,[Nota 6] creando el Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre (MR-13); entre sus miembros aparece también Pablo Monsanto,[Nota 7] quien también era conocido por el sobrenombre de «Manzana». El grupo abrió así un nuevo tipo de lucha política en el país al formar el Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre (MR-13) con el fin de derrocar al gobierno por medio de las armas; para ello contactaron con los grupos políticos, en especial con el PGT, para establecer alianzas. La crisis política continuó y el gobierno abrió muchos flancos, iniciándose así la lucha guerrillera en Guatemala.[14]

Después de la fundación del MR-13 en febrero de 1962, pasa un año y se crean las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) en un pequeño restaurante chino de tradición en la Ciudad de Guatemala: el 7 de febrero de 1963, año que comenzó en caos con movimientos reivindicativos y con huelgas de trabajadores de correos y de la salud, se reunieron en el restaurante Fu Shu Lo en la 6a. avenida y 12 calle de la zona 1, a escasas seis cuadras del Palacio Nacional, Yon Sosa, Turcios Lima, y los civiles Bernardo Alvarado Monzón, Mario Silva Jonama, Joaquín Noval y Bernardo Lemus. Acordaron dar a conocer públicamente la creación de las FAR, integrando la representación del Movimiento 13 de Noviembre, el Partido Guatemalteco del Trabajo y el Movimiento 12 de abril, nombrando como jefe militar de la organización al Comandante Yon Sosa. [15] [16]

Jornadas Estudiantiles de marzo y abril de 1962[editar]

Las manifestaciones estudiantiles de Guatemala de 1962 fueron las más importantes solo después de las de 1944

En diciembre de 1961 Ydígoras Fuentes organizó un fraude electoral en los comicios para elegir a los diputados al Congreso de la República. Se determinó que el 1 de marzo de 1962 tomarían esos diputados sus respectivos cargos. Los estudiantes universitarios, organizados en la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), y los estudiantes de educación secundaria reunidos en el Frente Unido del Estudiantado Guatemalteco Organizado (FUEGO) realizaron una protesta el 1 de marzo de ese año y ese mismo día, los estudiantes realizaron un paro de labores en las diferentes facultades y escuelas de la Universidad, dispersas por el centro de la Ciudad. Colocaron banderas negras en las partes frontales de los edificios denunciando “la muerte de la democracia”. La protesta tuvo efecto. En los siguientes días crecieron las acciones en contra del régimen, inclusive grandes manifestaciones en las calles de la capital.

El 9 de marzo, la AEU llamó a un segundo paro de labores. El 13 se realizó un paro más. Los estudiantes paralizaron buena parte de la actividad económica de la capital. Controlaron los accesos de la ciudad, tirando tachuelas para detener el tránsito de vehículos. Fueron las primeras jornadas de lucha masiva, desde el golpe contrarrevolucionario de 1954. Los estudiantes, utilizando únicamente palos, piedras y algunas bombas Molotov, detuvieron los avances de las fuerzas públicas. Cuando el gobierno cortó la red telefónica, los estudiantes reaccionaron, ocupando radioemisoras para transmitir sus mensajes y coordinar así sus acciones. Las protestas se extendieron al interior del país, Chiquimula, Jutiapa, Retalhuleu, San Marcos, Huehuetenango y principalmente a Quetzaltenango, el segundo centro de protesta estudiantil.

El gobierno de Ydigoras Fuentes reprimió violentamente las protestas que exigian su renuncia

Los estudiantes organizados contaron con el apoyo de grupos de obreros, sindicalistas, campesinos, pequeños empresarios, mujeres y trabajadores del arte, inconformes con Ydígoras. También llegaron a participar varios partidos políticos de la oposición, quienes maniobraron para tomar el control del movimiento. Con el crecimiento de las protestas, la AEU no sólo planteó la anulación de las elecciones del Legislativo; emulando los eventos de junio de 1944, también pidió la renuncia de Ydígoras Fuentes por su corrupción y despotismo, la disolución del Congreso, la derogación de la Constitución de 1956 y la reimplantación de la de 1945, así como la instalación de una reforma agraria, entre otras demandas.

Los estudiantes de los institutos públicos de nivel medio acuerparon las protestas y sufrieron la mayoría de las bajas. En las jornadas de 1962, la organización de estudiantes de secundaria FUEGO, era líder de los principales grupos de protesta. Varios institutos del Estado fueron violentamente atacados por la policía. En ese momento, el movimiento de masas en la capital ya se había convertido en un reto para el gobierno. Ydigoras lanzó un comunicado en el cual atribuía los disturbios a los comunistas y llamaba a la población a no permitir que el «comunismo» volviera a «ensangrentar» a Guatemala.

No obstante la persistencia de las protestas, la clave para la permanencia de Ydígoras Fuentes en el poder fue el papel desempeñado por las fuerzas armadas. Al inicio de las manifestaciones, los militares que estaban descontentos con el presidente no actuaron. De tal cuenta, al crecer las protestas, altos oficiales buscaron contacto directo con los estudiantes para planificar la transición pos Ydígoras. El gobierno estaba a punto de caer, y los estudiantes y sus aliados, de tomar el poder, como lo habían hecho en la Revolución de Octubre de 1944. Pero Ydígoras aceptó un acuerdo con los militares, y en pocas semanas sustituyó todo su gabinete de ministros únicamente por militares. A partir de ese momento los militares reforzaron su posición en el poder.

Ydigoras Fuentes ordenó reprimir las protestas; se declaró Estado de Sitio, se impuso toque de queda y se inició la persecución y matanza. La falta de un líder y de dirección del movimiento popular, hizo que los acontecimientos se salieran de los marcos legales. Esto dio ventaja a las fuerzas de seguridad y terminó por romper la resistencia de la población. Muchos estudiantes fueron ametrallados y muchos más fueron capturados.

La rebelión popular fue sofocada y al final de la revuelta el saldo era de decenas de muertos y heridos, centenares de capturados y muchos otros expulsados del país. Lo más destacado de este hecho fue que hizo estallar la preinsurrección en la Ciudad de Guatemala, y como consecuencia de la represión, los estudiantes abandonaron la protesta social y la movilización de las masas como vía para cambiar el sistema corrupto y antidemocrático y en adelante, se unirian a la lucha armada guerrillera, principalmente los estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Golpe de Estado (1963)[editar]

Estando el gobierno de Ydígoras en la cuerda floja, éste para calmar los ánimos, autorizó que el expresidente, el socialista Juan José Arévalo, líder alrededor de quien se unificaba toda la izquierda, regresara al país y fuera candidato para las elecciones de 1963, y así pudiera ser electo presidente para el periodo 1964-1970. La cúpula del Ejército de Guatemala y las clases altas más conservadoras de la sociedad se opusieron rotúndamente, temiendo la posibilidad de que se repitiera la experiencia de 1944-1954. A finales de marzo, los rumores de que Arévalo ingresaria al país arreciaron. El 29 de marzo todos los periódicos del país dieron la noticia en sus portadas de que Juan José Arévalo estaba en Guatemala. Al día siguiente, la madrugada del 30 de marzo de 1963 Ydígoras Fuentes fue derrocado por su Ministro de Defensa, el Coronel Enrique Peralta Azurdia, quien inmediatamente declaró Estado de Sitio y, pensando en que el triunfo electoral de Juan José Arévalo era seguro e inevitable, anuló las elecciones de 1963 acusando a Ydigoras de estár a punto de entregar el poder en las manos del enemigo. Ydigoras Fuentes fue entonces expulsado del país a Panamá, con lo que se truncó la primera oportunidad de reencausar a Guatemala en la vía democrática interrumpida hacía una década.[17]

Información adicional[editar]

Dentro de las políticas que desarrolló cabe destacar el bautizo de varias poblaciones con insignes nombres tales como Pedro de Alvarado, Tecun Uman, Melchor de Mencos y Matías de Gálvez, entre otros.

Infraestructura[editar]

También durante su gobierno se inició la construcción del Treatro Nacional que se detuvo por motivos de la muerte del supervisor de obra Marco Vinicio Asturias.

Muerte[editar]

Vivió en la Ciudad de Guatemala hasta el día de su muerte, a los 87 años de edad, siendo uno de los presidentes de Guatemala más longevos, detrás de Guillermo Flores Avendaño, Enrique Peralta Azurdia y Efraín Ríos Montt.

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g Gleijeses, 1992, p. 217.
  2. a b Palmieri, 2007.
  3. Marroquín Rojas, 1954, p. 3.
  4. Sabino, 2007, p. 46.
  5. Sabino, 2007, p. 46-47.
  6. Gleijeses, 1992, p. 219.
  7. Solano, 2012, p. 10.
  8. a b The New York Times, diciembre 30 1958
  9. Últimas Noticias (Ciudad de México), enero 1, 1959
  10. The New York Times, diciembre 30, 1958
  11. Galeano, 1999, p. 65.
  12. a b Siglo21, 2010, p. 1.
  13. a b Batres Villagrán, 2013.
  14. Rinze de León, 2013.
  15. Monsanto, 2013, p. 32.
  16. Batres Villagrán, 2013, p. 1.
  17. Melville, 1971, p. 48.

Bibliografía[editar]

Notas[editar]

  1. El célebre periodista guatemalteco Clemente Marroquín Rojas solía decir que hasta entonces era el presidente más ilustrado que había tenido Guatemala en toda su Historia.
  2. Establecidas por el exiliado cubano Domingo Moreira
  3. Aprovechando la libertad de prensa del gobierno, el periodista Clemente Marroquín Rojas lo atacaba desde su periódico La Hora.
  4. Las tensiones se generaban mientras varios países alrededor del mundo reclamaban un mar territorial de 12 millas (22.2 km), en lugar del límite de 3 millas (4.8 km) reconocido desde el siglo XVIII.
  5. Dinero que al parecer nunca le pagaron
  6. Cuyo nombre real era Julio César Macías.
  7. Cuyo nombre real era Jorge Ismael Soto


Predecesor:
Guillermo Flores Avendaño
Coat of arms of Guatemala.svg
Presidente de Guatemala
1958 - 1963
Sucesor:
Enrique Peralta Azurdia