Metraje encontrado (género)

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El metraje encontrado (o documental falso) es un género cinematográfico donde uno o más personajes involucrados actúan delante de la cámara o a menudo fuera de la pantalla. Es visto en primera persona. El rodaje se hace principalmente por los personajes principales y, para darle más realismo, siempre usa movimientos inestables o vertiginosos. El género tiene orígenes de las películas experimentales y vanguardistas. Su precursor sería Holocausto caníbal (1980), estableciéndose más tarde con películas como El proyecto de la Bruja de Blair (1999) y Cloverfield (2008).

Elementos[editar]

Apertura[editar]

En algunas películas de este género, la presentación de su título queda obviada y va directamente a una advertencia indicando que la película fue "encontrada" por cierta entidad gubernamental o es usada como material artístico e histórico. De allí proviene el término "metraje encontrado".

Argumento[editar]

El efecto «cámara no estabilizada» es un elemento predominante en las películas de metraje encontrado, utilizado para dar realismo.

Las películas de metraje encontrado usan un argumento que va desde lo manido a lo complejo. Los metrajes encontrados que usan archivos reales, adquieren un ambiente más valorado por su mensaje complejo, centrado en un trama construido, que conectados entre sí forman una historia. Las imágenes en estos archivos son tomados en diferentes situaciones, y no son tan cerrados en toma como Holocausto caníbal, Cloverfield y [•REC]. Un ejemplo clave, utilizado en las películas de terror y suspense con un predominante valor al metraje encontrado, aprovechan el único medio visual (una cámara casera) para causar intriga y angustia en el espectador.

Cámara no estabilizada[editar]

En la mayoría de las películas de metraje encontrado existe un elemento visual llamado «cámara no estabilizada», donde la imagen no encaja adecuadamente y capta giros vertiginosos, dificultando la visión de una escena o panorama. La película Cloverfield de Matt Reeves es un claro ejemplo del excesivo uso de este efecto, visto en ocasiones donde el camarógrafo (uno de los protagonistas) se encuentra en situaciones peligrosas y letales. Para lograr más realismo, el monstruo mostrado en la película, creado digitalmente, debe moverse al ritmo del enfoque torpe de la cámara.

Otras películas tratan de no abusar de este efecto, guardando cierto cuidado en la filmación.

Películas[editar]

Televisión[editar]

Videojuegos[editar]

Webseries[editar]

Referencias[editar]