Mercurio rojo

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El mercurio rojo, sustancia o compuesto del mercurio que teóricamente, puede producir bombas sucias. Se obtiene a partir de una mezcla de mercurio puro y óxido de antimonio de mercurio. Al ser comprimido este compuesto por una explosión convencional se liberaría la suficiente energía como para que los átomos de tritio y deuterio de un recipiente interior de la bomba se fusionen, sin la necesidad de contar con una bomba de fisión como “iniciadora”, que es necesaria en las bombas H “normales” con lo que comenzaría así una reacción en cadena. Resumiendo, el material es capaz de producir estas altísimas temperaturas para producir una explosión de fusión pura. Este material no explotaba, se calentaba y se quedaba intacto lo que definitivamente se denomina mercurio rojo.

Para crear un arma de fusión, a diferencia de las armas nucleares tradicionales, no se necesita un material fisionable para producir la cadena que conlleva a la explosión, esto trae una ventaja táctica ya que el volumen que ocupa un arma de estas características se reduce al mínimo. Aparte de todo esto, la onda expansiva de la explosión, compuesta de neutrones de alta energía, es muchísimo más potente que un arma nuclear convencional. Otra de las grandes ventajas de un arma de fusión pura es el coste, ya que no necesita material como el plutonio - que, por otra parte, está mucho más controlado y es más difícil de conseguir-. Tampoco existe la "explosión" -no se vería el hongo para entenderlo-, por lo que no puede estar prohibida actualmente por ningún tratado de proliferación de armas.

Se piensa que existen tramas secretas que comercializan el producto en el mercado negro, procediendo en una importante cantidad de Rusia debido a la búsqueda de una salida del stock almacenado en la antigua URSS, donde se fabricarían unos sesenta kilos anualmente. Este material, según algunos, se llegaba a cotizar por unos 300.000 dólares el gramo.

Controversia[editar]

Aparte de una leyenda surgida de la antigua URSS, casi nadie parece haber visto nunca esta misteriosa sustancia, que ha sido objeto de estafas históricas. Son muchos los informes de oscuras tramas y tratos sobre la compraventa de este preciado compuesto. Algunas de estas historias son especialmente violentas, relacionadas con grupos terroristas y asesinatos nunca resueltos, como el del empresario sudafricano Alan Kidger, con el mercado secreto de mercurio rojo. A principios de los 90 supuestos informes secretos de la antigua Unión Soviética, filtrados convenientemente hablaban de esta sustancia capaz de «alear materias primas con estroncio, cesio y otros isótopos».

Esta sustancia ha entrado de lleno en el terreno de la leyenda y no es para menos pues, según algunas fuentes, su precio en el mercado ilegal se encontraría en varios miles de euros por gramo. En este caso, como en muchos otros, separar el mito de la realidad se ha vuelto muy complicado.