Megatherium americanum

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Megatherium americanum
Megatherum DB.jpg
Estado de conservación
Extinto (fósil)
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Pilosa
Familia: Megatheriidae
Género: Megatherium
Especie: M. americanum
Cuvier, 1796
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Megatherium americanum (en latín: mega, grande y therium, bestia) es una especie extinta de mamífero placentario desdentado del orden Pilosa que vivió durante el Pleistoceno (desde hace 15 millones de años) en América, siendo de las pampas argentinas de donde proceden los principales esqueletos conocidos. Extinto hace 9.000 años, se cree que su pariente más cercano vivo es el perezoso. Un especimen bastante completo de Megatherium fue descubierto en 1785 y el esqueleto, una vez enviado a Madrid, fue montado en 1795. Este especimen, todavía conservado hoy en día en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, fue el primer esqueleto de un animal prehistórico en ser montado y expuesto al público. Fue descrito al año siguiente, en 1796, por Georges Cuvier.[1]

Características[editar]

Un ejemplar adulto superaba los 6 metros desde la cabeza hasta la cola y medía casi 2 m desde el suelo hasta el lomo. Presentaba huesos más robustos que los del elefante, un cuerpo muy voluminoso y una cabeza relativamente pequeña, carente de dientes y colmillos, salvo por 4 molares a cada lado de ambos maxilares que eran de crecimiento continuo, carecían de esmalte y tenían una forma prismática. Con ellos trituraba ramas, hojas, frutos y flores, pero también utilizaba las uñas para escarbar la tierra en busca de raíces y tubérculos. Su enorme cuerpo estaba cubierto de un espeso pelaje cuyo color variaba según la edad y el sexo. Estaba provisto de patas cortas, pies muy grandes, robustas garras encorvadas y una cola de 50 cm de diámetro en su nacimiento. Por lo que se deduce de su tamaño y hábitos solitarios, no era arborícola y se alimentaba manteniéndose sobre sus patas traseras. Aunque solía llevar un andar cuadrúpedo apoyándose en los nudillos.[1]

Descubrimiento y primeras investigaciones[editar]

En 1785, se realizaban obras a orillas del Río Luján, en lo que hoy es la Provincia de Buenos Aires, Argentina, cuando Fray Manuel de Torres descubrió entre los sedimentos los primeros huesos del esqueleto de un animal desconocido. Éste se encontraba casi completo y en buen estado de conservación. Para apreciar mejor su tamaño, se lo montó en su posición original sobre una estructura de madera, siendo el primer fósil exhibido de esta forma.[2]​Este lugar es llamado actualmente "Barrancas de Monte Hermoso", "Farola Monte Hermoso" o simplemente "Las Rocas".

Habiendo tenido contacto con los restos de un gliptodonte enviado a Europa en 1788, Charles Darwin decidió visitar el yacimiento de Punta Alta en septiembre de 1832, pasando también por Monte Hermoso. En una de sus obras (Geological Observations on South America de 1846), Darwin realizó una detallada descripción del perfil de la barranca que encontró en Punta Alta, que en aquel entonces tenía unos 6 metros de altura y se extendía algo más de un kilómetro a lo largo de la costa del Mar Argentino. De ella extrajo un gran número de huesos fosilizados de mamíferos gigantes y muchas conchillas. Entre los restos de mamíferos se incluían algunos fósiles de ejemplares ya conocidos por los investigadores de la época, como los del "megaterio", el gliptodonte y el mastondonte, junto con otros desconocidos hasta ese momento, como el toxodón y el milodonte. En su honor, desde 1990 funciona en Punta Alta el Museo de Ciencias Naturales "Charles Darwin".[3]

Inspirado por Darwin, el paleontólogo argentino Florentino Ameghino y su hermano Carlos visitaron la zona en 1887, publicando luego (en 1890), sus descubrimientos bajo el nombre de "Exploración geológica en la Patagonia". De sus viajes surgiría la teoría de que el hombre moderno surgió en Sudamérica (actualmente rechazada) y que fueron los indígenas quienes extinguieron, con una caza excesiva, la antigua megafauna.

Distribución y Ecología[editar]

El primer esqueleto de M. americanum, descubierto en 1785 y montado en Madrid en 1795.

Los perezosos terrestres sólo se conocen desde Norte y Sudamérica y todos habían extinguido finales de la última glaciación, 10.000 a 12.000 años. Este corresponde al período en el que los humanos modernos colonizaron las Américas.

La desaparición final del perezosos terrestres y la aparición de humanos está muy probablemente vinculado, aunque esto es todavía un tema controvertido entre paleontólogos y arqueólogos.

Megatherium americanum se conoce por depósitos del Pleistoceno superior en la región de las Pampas de Argentina y países vecinos. Parece haber sido una de las últimas especie de perezosos terrestres en extinguirse.

En términos ecológicos los perezosos terrestres realizaban muchas de las mismas funciones como los elefantes, rinocerontes o caballos. Estaban especializados en alimentarse de materia vegetal de bajo grado, derivando a que para poder sobrevivir deberían de consumir enormes cantidades de alimentos lugar de comer nada particularmente nutritivo.

Se es capaz de descubrir mucho acerca su alimento gracias a grandes depósitos de estiércol depositados en ambas Norte y Sudamérica.

Hábitat[editar]

Megatherium vivía en los bosques y pastizales del centro y sur de América

Referencias[editar]

  1. a b Enciclopedia Ilustrada de la Lengua Castellana. tomo II (quinta edición). Buenos Aires, Argentina: Editorial Sopena Argentina. 1953. 
  2. «La gran bestia americana que habitaba la tierra de Pehuen-Có». Consultado el 9 de enero de 2010. 
  3. «Yacimientos paleontológicos de Pehuen-Có». Consultado el 9 de enero de 2010. 

Enlaces externos[editar]