Marco Claudio Marcelo (cónsul 166 a. C.)

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Marco Claudio Marcelo
Corduba, Hispania Baetica, Córdoba, Spain (25725494905).jpg
Estatua de Claudio Marcelo en el templo romano de Córdoba, ciudad que fundó.

Cónsul de la República de Roma
15 de marzo de 166 a. C.-15 de marzo de 165 a. C.
Junto a Cayo Sulpicio Galo
Predecesor Quinto Elio Peto
Marco Junio Penno
Sucesor Tito Manlio Torcuato
Gneo Octavio

15 de marzo de 155 a. C.-15 de marzo de 154 a. C.
Junto a Publio Cornelio Escipión Nasica Corculum
Predecesor Lucio Cornelio Léntulo Lupo
Cayo Marcio Fígulo
Sucesor Quinto Opimio
Lucio Postumo Albino

1 de enero de 152 a. C.-1 de enero de 151 a. C.
Junto a Lucio Valerio Flaco
Predecesor Quinto Fulvio Nobilior
Tito Annio Lusco
Sucesor Lucio Licinio Lúculo
Aulo Postumio Albino

Información personal
Nombre en latín Marcus Claudius Marcellus Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento Desconocido
Fallecimiento 143 a. C.
Mar Mediterráneo, naufragio.
Causa de la muerte Ahogamiento Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Antigua Roma Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padre Marco Claudio Marcelo Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación General - Político - Pontífice

Marco Claudio Marcelo (en latín Marcus Claudius M. F. M. N. Marcellus) fue un militar de la República romana, fundador de la ciudad de Corduba, la actual Córdoba. Hijo del cónsul homónimo de 196 a. C., al cual sucedió en el cargo de pontifex a su muerte ocurrida en el año 177 a. C.[1]​ Fue elegido cónsul en tres ocasiones, en 166 a. C., junto con Cayo Sulpicio Galo; en 155 a. C., con Publio Cornelio Escipión Nasica Corculum y en 152 a. C., con Lucio Valerio Flaco.

Primer y segundo consulado[editar]

En 169 a. C. fue pretor y se le dio Hispania como provincia (169-168 a. C.)[2]​ y habría desarrollado un buen gobierno desde el punto de vista de Roma.

Tres años más tarde obtuvo su primer consulado, en el año 166 a. C. y venció a los galos de los Alpes, victoria por la que obtuvo los honores del triunfo.[3]

Su segundo consulado, en el año 155 a. C., se distingue, de igual manera, por un triunfo sobre los ligures.[4]​ Aunque no se ha conservado ninguna documentación de estas dos hazañas.

Tercer consulado y las guerras celtíberas[editar]

En 152 a. C. fue nombrado cónsul por tercera vez, junto con Lucio Valerio Flaco, y fue enviado a Hispania para sustituir a Quinto Fulvio Nobilior, que había dado muestras de incapacidad para hacer frente a la rebelión de los celtíberos.

Marcelo tomó varias medidas militares prudentes y adecuadas y supo ganarse a los celtíberos con actos de clemencia y de visión política. Logró controlar el valle del Jalón y atraerse a los nativos con un tratado similar al logrado años antes por el procónsul Tiberio Sempronio Graco, padre de los Graco. Oscilis se le rindió y los arevacos concertaron una tregua.

Al sur los vetones y lusitanos se habían sometido y Marco Atilio había controlado su obediencia, pero cuando éste abandonó la zona se rebelaron de nuevo Marcelo acudió y consiguió que volvieran a la obediencia ocupando la ciudad de Nertobriga.

El invierno del año 152 a. C. a 151 a. C. lo pasó en Córdoba (latín Corduba, donde antes había fundado una colonia). La embajada enviada por los arevacos a Roma no pudo concertar la paz, puesto que el Senado acusó a Marcelo de indolencia y no ratificó el acuerdo, y nombró a Lucio Licinio Lúculo, el nuevo cónsul, para continuar la guerra.

Cuando Marcelo conoció la resolución del senado salió de sus cuarteles de invierno y fingió un ataque a los celtíberos, los cuales se sometieron incondicionalmente (parece que fue un pacto preestablecido) que el cónsul aceptó, firmó la paz en Numancia y se restablecieron los antiguos tratados, y así entregó la provincia a su sucesor en estado de completa paz.[5]

Su administración se destacó por la fundación de la colonia de Corduba, ya mencionada.[6]

En 148 a. C. fue enviado como embajador ante el rey Masinisa de Numidia, pero su barco naufragó y murió.[7]

Reconocimiento[editar]

La ciudad española de Córdoba, que él mismo fundó, tiene una calle con su nombre, que une la plaza de las Tendillas, donde estaba el antiguo foro romano, y el templo romano. Además, se creó una estatua de su persona en 2015 realizada por el escultor Marcos Augusto Dueñas.[8]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Liv. xli. 13
  2. Liv. xliii. 11, 15
  3. Liv. xlv. 44, Epit. xlvi.; Fast. Capit.
  4. Fast. Capit.
  5. Apia. Hisp. 48-50; Polyb. xxxv. 2, 3, Liv. Epit. xlviii.; Eutrop. iv. 9
  6. Strab. iii. p. 141
  7. Liv. Epit. L.; Cic. in Pison. 19, de Divin. ii. 5
  8. «Claudio Marcelo ya tiene su estatua en Córdoba». sevilla. Consultado el 16 de octubre de 2018. 


Predecesor:
Quinto Elio Peto y Marco Junio Penno
Cónsul de la República Romana
junto con Cayo Sulpicio Galo

166 a. C.
Sucesor:
Tito Manlio Torcuato y Gneo Octavio
Predecesor:
Lucio Cornelio Léntulo Lupo y Cayo Marcio Fígulo
Cónsul de la República Romana
junto con Publio Cornelio Escipión Nasica Corculum

155 a. C.
Sucesor:
Quinto Opimio y Lucio Postumio Albino
Predecesor:
Quinto Fulvio Nobilior y Tito Annio Lusco
Cónsul de la República Romana
junto con Lucio Valerio Flaco

152 a. C.
Sucesor:
Lucio Licinio Lúculo y Aulo Postumio Albino