María Trúbnikova

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María Trubnikova
Maria Vassilievna Troubnikova.jpg
Información personal
Nacimiento 6 de enero de 1835jul. Ver y modificar los datos en Wikidata
Petrovsk-Zabaikalski (Rusia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 28 de abril de 1897jul. Ver y modificar los datos en Wikidata (62 años)
Tambov (Imperio ruso) Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Cementerio Novodévichi Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Rusa
Familia
Padres Vasily Ivashev Ver y modificar los datos en Wikidata
Camille Ivacheva Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Escritora Ver y modificar los datos en Wikidata

María Trubnikova[1]​ (1835-1897) fue una filántropa y feminista rusa. Se la considera una de las pioneras fundadoras y líderes del primer movimiento organizado de mujeres rusas junto con Anna Filosofova (1837-1912) y Nadezhda Stasova (1835-1895). En 1863, Trubnikova, Stasova y Anna Engelhardt fundaron la primera cooperativa rusa de publicaciones para mujeres. Gracias a su continua labor de reivindicación del papel de la mujer en la sociedad rusa, años más tarde las mujeres también tendrían un papel vital en la Revolución Rusa de 1917 que derrocó a los zares del poder.

Biografía[editar]

Maria Trubnikova[2]​ había nacido el 6 de enero de 1835, en Chita, al este de Siberia. Hija de V.V. Ivashev (un exiliado) y Camille LeDantieux. Fue educada en casa hasta los 16 años. Se casó con K.V. Trubnikov, en 1854. Tuvo 7 hijos pero 3 murieron durante su infancia. Ella moriría el 28 de abril de 1897, en Tambov, Rusia.

Con cinco años, Marija quedó huérfana y creció con la gran familia de su tía. Trubnikova mostró buenas habilidades en el estudio y comunicación. En su juventud estudió historia y ciencias sociales, además de llevar a cabo trabajos prácticos de ayuda entre los campesinos pobres. A los 19 años de edad se casó. Desde 1855 ella y su esposo vivieron en San Petersburgo. Allí su "salón" se convirtió en un lugar de encuentro liberal y radical en los años posteriores a la guerra de Crimea.

La reivindicación social no era fácil. El compromiso por el papel de las mujeres[3]​ de Trubnikova se expresó primero a través de la caridad práctica entre las mujeres trabajadoras de la ciudad. Trubnikova estaba lleno de ideas, y la cooperación con Stasova y Philosophova hizo posible implementar más de ellas. Juntas fundaron una asociación de caridad en 1859, el único tipo de organización permitido. Trabajaron para mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres vivas y las condiciones de vida y se pusieron a trabajar para iniciar los lugares de trabajo de las mujeres.

El proyecto más exitoso y viable fue convertirse en mujer editora de 1863. Trubnikova trabajó en el periódico liberal de su marido. Ella estuvo a la vanguardia de la negociación del acceso de las mujeres a la educación superior.

Durante el invierno de 1868-69, Mariia Trubnikova se desvió del camino para encontrarse con el Conde Dmitry_Tolstoy en las reuniones sociales en San Petersburgo. Formaban una extraña pareja: el reaccionario y chovinista Ministro de Educación hablando íntimamente con la feminista rusa, mucho más joven y progresista. Trubnikova, quien durante la última década estuvo involucrado en varias actividades filantrópicas, quería convencer a Tolstoy de que las mujeres deberían ingresar a las universidades rusas. Esperaba impresionarlo a través de su refinada manera, vestimenta adecuada y antecedentes aristocráticos que las mujeres, especialmente las educadas como ella, no eran una amenaza para el orden social y masculino de las cosas e incluso podían contribuir a la modernización de Rusia. En una visita anterior a su oficina, sin embargo, ella había sentido que él estaba más interesado en ella como mujer que en las ideas que estaba tratando de avanzar. Esto, más su paciencia y tacto, debieron tener el efecto deseado. En 1870, Tolstoy aceptó a regañadientes que los profesores podían ofrecer cursos fuera del campus para preparar a las mujeres para el trabajo a nivel universitario. Ocho años después, las mujeres finalmente tuvieron la oportunidad de adquirir una verdadera educación superior. Esta fue probablemente la ganancia más importante que las mujeres rusas hicieron en el siglo XIX.

Debido a problemas psicológicos y financieros, los esfuerzos activos de Trubnikova en el trabajo de las mujeres rusas fueron cayendo en sacó roto. La revolución femenina iría acompañada de la social en 1917 con la Revolución Bolchevique, pero ella inició el camino. Murió como paciente psiquiátrica en 1897.

Contexto social y político[editar]

Trubnikova había nacido en el este de Siberia, donde su padre fue condenado a un castigo. Fue uno de los hombres más influyentes que habían intentado llevar a cabo una constitución en 1825. Su madre fue una de las mujeres que despertó gran admiración entre sus contemporáneos como voluntaria para seguir a su marido en campos de prisioneros y el exilio.

Así pues, María nace en la época de los Zares[4]​. Nicolás I de Rusia (1796-1855) reina durante su nacimiento. No existía ninguna institución que limitase el poder de los zares. Gobernaban a través de una compleja administración y de la policía, encargada de la persecución de cualquier persona o grupo considerado como subversivo.

El zar Alejandro I (1777-1825) había emprendido algunas reformas liberalizadoras a comienzos del siglo XIX, pero la invasión napoleónica los llevó al traste. En el año 1821, el zar, temeroso de la llegada de las ideas liberales a Rusia, instituyó la Policía Militar Especial, dedicada a la investigación y represión de los focos subversivos que comenzaban a aparecer en todo el país. Dicha policía dedicó muchos esfuerzos para controlar el mundo intelectual, estableciendo una férrea censura en todo lo que se publicaba. Los grandes autores de la literatura rusa sufrieron dicha censura, como Pushkin, Dostoyewski, Tolstoi, o Chéjov. La PME estableció una compleja red de espías, delatores y confidente por todo el Imperio ruso.

Su sucesor, Nicolás II, no sólo olvidó los tímidos intentos de su antecesor, sino que, además, remachó el carácter autocrático del régimen político, reforzando todos los mecanismos de control sobre sus súbditos, la prensa y la universidad, posibles focos de protesta o contestación y de difusión de ideas liberales occidentales. Nicolás fue uno de los monarcas absolutos protagonistas de la Europa de la Santa Alianza.

Durante el reinado de Nicolás se produjo la insurrección de los decembristas. Intentaron derrocar al gobierno del zar Nicolás I, en diciembre de 1825, pero fracasaron y sufrieron una durísima represión; unos fueron ejecutados y otros fueron deportados a Siberia. Algunos consideran esta intentona la primera revolución rusa. Los decembristas pretendían instaurar un sistema liberal constitucional. Es evidente que no tuvo la repercusión de la posterior de 1905 pero, no cabe duda, que fue el primer intento serio de derrocar la autocracia zarista.

Es ahí, en ese contexto donde se desenvuelve Marija, con un padre exiliado y con amplias miras de libertad, especialmente para reivindicar el papel de las mujeres.

Referencias[editar]