Magnetófono de bobina abierta

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Grabador Astrovox Polaris III de 1960 en el museo Universum en la Ciudad de México
Grabador de bobina abierta de Sony.

El magnetófono de bobina abierta o simplemente magnetofón[1] es un tipo de magnetófono que por medio del procesamiento de señales eléctricas que pueden obtenerse mediante micrófonos que registran la voz humana o instrumentos acústicos, o bien provenientes de instrumentos eléctricos como guitarras y bajos (o una combinación de todos ellos). Permite registrar sonido en un soporte magnético pegado a una cinta plástica. Utilizado para el registro del sonido, el magnetófono de bobina abierta corresponde es un sistema de grabación magnética, bien sea analógica o bien digital.

Fue una máquina vital e indispensable durante décadas, desde sus primitivos y rudimentarios modelos de los años 30, los magnetófonos como las cintas avanzaron para lograr una buena calidad de sonido para los años 50, justo cuando comenzaba la fiebre juvenil por el rock and roll, aún hoy en día, pasado medio siglo muchas de estas grabaciones conservan gran nitidez y fidelidad. Hasta la llegada de los ordenadores digitales en la década de 1990, los magnetófonos de cinta fueron el medio indispensable para guardar datos, registrar música, discursos, información como programas de radio, entre otras aplicaciones. Durante los años 1960 a 1980 los músicos de rock progresivo explotaron al máximo las cualidades de estas máquinas, cortando pedazos de cinta y empalmandolas para crear complejas suites con complejos intrincados efectos musicales, además de reproducir voces o instrumentos al revés (revirtiendo la cinta), o cambiando la velocidad.

Si bien hoy en día es una tecnología obsoleta, algunos músicos y en particular audiofilos siguen grabando con magnetófonos por su fidelidad de sonido. La empresa estadounidense RMG International sigue fabricando cintas magnéticas profesionales,[2] mientras que Otari aún sigue vendiendo grabadoras.[3]

Historia[editar]

El predecesor, el magnetófono de alambre[editar]

Grabador de cinta alemán.

Para contar a la historia del magnetófono de bobina abierta hay que remontarse a los comienzos del registro magnético, que comenzó a desarrollarse justo en la época en que Thomas Edison patentó el fonógrafo, en el año 1878, ya el sistema de grabación magnético se estaba gestando, gracias a que Oberlin Smith comenzó a grabar conversaciones de teléfono en una cuerda de piano. Este proyecto quedó estancado, ya que la tecnología electrónica no estaba desarrollada aún para amplificar las débiles corrientes que producía el campo magnético grabado.[4] [5]

El telegráfono[editar]

El telegráfono, fue inventado por Oberlin Smith y perfeccionado por Valdemar Poulsen.

Sin embargo Smith siguió experimentando con un artefacto parecido al fonógrafo, llamado telegráfono, Smith publicó en 1888 un artículo relacionado con esto en la revista “El mundo electrónico”, titulado: - Algunas posibles aplicaciones del fonógrafo. Proyecto para utilizar bandas de tela que contengan limaduras de hierro- (con esto se estaba refiriendo a la investigación del magnetofón de alambre), en la revista publicó una idea similar a la de grabar sonido en alambre, era la de grabar el sonido por un alambre enrollado en un cilindro con un electroimán, el cual estaba conectado a un micrófono de carbón con una batería, todo este conjunto estaba en un circuito en serie.[6]

Los comienzos con cinta[editar]

A principios de la década de 1930, AEG (Allgemeine Elektrizitäts-Gesellschaft), multinacional eléctrica alemana, compró los derechos de patente de Fritz Pfleumer. Sin embargo, en 1936 la corte nacional alemana los declaró nulos pues la idea de Pfleumer de cubrir la cinta de papel con polvo de hierro estaba ya cubierta en las patentes originales de Valdemar Poulsen (1898 y 1899).[6]

En 1932, AEG realizó los primeros ensayos para la construcción de grabadoras de cinta magnética. AEG comercializó los primeros magnetófonos de alambre de acero en 1933. AEG quería desechar las cintas de papel recubiertas de óxido de metal porque se deterioraban con gran rapidez, por ello, se asoció con la firma química alemana IG Fabenindustrie (I.G.Farben) filial de la multinacional química alemana BASF (Badische Anilin Und Soda Fabrik, por su nombre en alemán) para desarrollar una cinta conveniente. Se trataba de una cinta flexible de acetato de celulosa (material portador) cubierta con una pintura (laca) de óxido férrico (Fe3O4). Estas cintas plásticas eran mucho más ligeras que las anteriores de metal sólido, lo que permitió que se fabricaran magnetófonos más pequeños y menos costosos. BASF, en 1934, ya había producido 50.000 metros de la nueva cinta magnética.

En 1935 Telefunken AEG exhibió el modelo de magnetófono K1, y BASF las cintas magnéticas para éste, en la Exposición Radiotécnica de Berlín.[7] El magnetófono K1 era el primer modelo en sustituir el alambre de acero por la cinta de acetato de celulosa. Al año siguiente los ingenieros de BASF registraron la Sinfonía N.° 39 de Wolfgang Amadeus Mozart, durante una visita a Alemania de la Orquesta Filarmónica de Londres, con buenos resultados en la grabación.[8]

A finales de 1930, los magnetófonos fueron empleados por emisoras alemanas de radio para grabar con antelación sus programas y evitar los errores de la transmisión en directo, anticipándose a la tendencia actual de la transmisión diferida de programas. La aparición del magnetófono supuso una auténtica revolución técnica en el ámbito de la radiodifusión, pues permitía, además de la captación de los sonidos, su inmediata reproducción.

El partido Nazi utilizó el magnetófono y la red de emisoras radiofónicas alemanas como medio técnico para difundir sus mensajes propagandísticos y los discursos de Hitler.

En 1940 H. J. von Braunmuhl y W. Weber introdujeron la pre-magnetización de alta frecuencia, que permitió una notable mejoría en el sonido de las grabaciones magnéticas, logrando que el sonido grabado en las cintas magnetofónicas diera mucha mayor calidad que las grabaciones fonográficas.

En 1942 Helmut Kruger realizó las primeras grabaciones de cinta magnéticas estereofónicas (de dos canales), para la radio alemana en Berlín.

Con el tiempo los ingenieros de los estudios de audio habían descubierto la forma de cortar y empalmar la cinta (es decir, de editarla). De forma práctica, esto significaba que si, por ejemplo, durante una grabación un músico se equivocaba, había la posibilidad de eliminar ese error e introducir la corrección adecuada, sin tener que repetir la totalidad de la grabación.

Entre 1939 y 1943, las ventas de Magnetófonos llegaron a las 379 unidades, cifra que casi se triplicó en el período 1943-1944, cuando se alcanzaron las 937 unidades vendidas.

Tras la segunda guerra mundial, en 1945, cuando los aliados ocuparon Alemania, sorprendidos por la gran calidad técnica de los magnetófonos, enviaron varias unidades a Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia; para que fueran estudiados y copiados. Entre estos ingenieros aliados estaba el mayor John T. Mullin (conocido como Jack Mullin) de la Army Signal Corps, quien tomó dos Magnetófonos y varias cintas realizadas por la división de BASF de Farben y las envió a su San Francisco natal.

De regreso a casa tras la guerra, en mayo de 1946, Mullin presentó su versión de magnetófono, el primer magnetófono estéreo en el mundo libre.

En 1954 Grundig lanzó al mercado uno de los primeros magnetófonos para uso hogareño, la empresa lo promocionó con la novedad de que se podían hacer grabaciones de música sintonizada desde la radio. Por primera vez en la historia hubo controversias por los derechos de autor. La entidad alemana GEMA protestó por que esta práctica podía afectar en los intereses de los titulares de los derechos de autor.[9] También harían su aparición, los magnetófonos para estudios discográficos, mediante los cuales se eliminaba el proceso de grabación directa de audio sobre discos maestros hechos de cera rígida o de aluminio con cobertura de laca negra. Este proceso, aseguró una mejor calidad sonora, como lo demuestran el rendimiento de materiales de audio de esa época en soportes digitales.

Durante el periodo de 1957 a 1967 se mejoraron notablemente los magnetófonos, ampliándose la cantidad de pistas que se podían grabar simultáneamente, pasando de una sola -sonido monoaural- al famoso grabador de cuatro pistas. Diez años después en 1977, algunos estudios contaban con capacidad para registrar cuarenta y ocho pistas.[8]

El magnetófono multipista[editar]

El registro magnético en cinta transformó la industria de la grabación, y para finales de la década de 1950 la gran mayoría de las grabaciones comerciales estaban siendo masterizadas en cinta. Una de las primeras grabaciones multipista de las que se conoce hoy en día fue la canción "How High the Moon" de Les Paul, en la que Paul tocaba ocho pistas de guitarra sobregrabadas. Algunos de los artistas que comenzaron a usar el magnetófono multipista fueron Brian Wilson de The Beach Boys, Frank Zappa y The Beatles (con el productor George Martin), llegaron a explorar las posibilidades de las técnicas multipista y efectos musicales en sus álbumes emblemáticos Pet Sounds, Freak Out! y Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band respectivamente.[10]

Hasta la introducción de la tecnología digital, los magnetófonos se usaban como medio de editar el sonido y no verse abocados a la grabación directa. Los estudios de sonido, emisoras de radio y toda la industria relacionada con el sonido tenían entre su equipamiento uno o más magnetófonos.

Este sistema de grabación multipista se sigue utilizando, pero no como lo hemos descrito, sino con intervención ineludible de la informática. Se eliminan los pasos intermedios, pues todos los niveles de mezcla son gestionados a través de software MIDI y el sonido se toma directamente de las fuentes, a través de las conexiones MIDI.

Motores[editar]

Todos los magnetófonos arrastran su cinta a una velocidad constante para poder grabarla o reproducirla; para tal fin cuentan con un conjunto de motores.

Los primeros magnetófonos y también los primeros videocasetes domésticos contaban con un único motor de corriente alterna síncrono, tipo jaula de ardilla, que se sincronizaba con la frecuencia de la red eléctrica de corriente alterna, que es generalmente muy estable, el acople con el eje del cabrestante, que es el encargado de arrastrar la cinta a una velocidad constante, se hacía mediante una correa "belt drive".

Pero este arreglo complicaba el diseño del mecanismo de arrastre, de modo que fue substituido por un motor de corriente continua comandado desde un servo control para el cabrestante y otro motor de corriente continua que se usaba para enrollar la cinta en el carrete de toma o para adelanta y rebobinar rápidamente.

Finalmente se incluyeron tres motores: uno para el cabrestante, uno para el carrete de toma y otro para el carrete de suministro.

Los magnetófonos profesionales cuentan con tres motores:

  • Avance rápido.
  • Rebobinado rápido.
  • Capstan o motor de velocidad.

La velocidad de la cinta en los magnetófon normales es única, pero en los modelos más sofisticados se puede seleccionar entre 3 o 4.

Velocidades de grabación/reproducción[editar]

Las velocidades de arrastre usadas por los magnetófonos profesionales son de 3¾, 7½, 15 y 30 pulgadas por segundo. La velocidad más habitual, la estándar, es la de 7½ pulgadas / segundo.

A mayor velocidad de arrastre, más calidad.

La velocidad de arrastre es clave porque tiene una respuesta en frecuencia equivalente. Por tanto a mayor velocidad, rango más amplio de respuesta en frecuencia.

  • 15/16 in/s 2.38 cm/s: ultra larga duración, poco frecuente, usado para registrar quejas en una estación de radio.
  • 1⅞ in/s 4.76 cm/s: larga duración, formato más ampliamente usado para grabaciones familiares, dictado o registro de charlas.
  • 3¾ in/s 9.53 cm/s: estándar, se utiliza en la mayoría de los grabadores que tienen presentes una sola velocidad. Se han editado álbumes de estudio de artistas musicales en este formato.
  • 7½ in/s 19.05 cm/s: es la más rápida para uso doméstico, pero es la más lenta en el ambiente profesional, utilizado por la mayoría de las estaciones de radio para dubs, copia de los anuncios comerciales.
  • 15 in/s (38.1 cm/s): para grabaciones profesionales musicales y programas de radio.
  • 30 in/s (76.2 cm/s): es poco vista, se ha usado para registrar conciertos de música clásica en alta fidelidad, tiene una buena respuesta en agudos, aunque puede sufrir algún cambio en la respuesta de los graves.

Hay un potenciómetro llamado variador que permite modificar la velocidad –33% y +55% que cualquiera de las cuatro velocidades. Son pequeñas variaciones no perceptibles al oído, que se utilizan, principalmente, para adaptar las velocidades de grabación entre dos emisoras. Los retardos de línea y otros factores quedan así corregidos.

Funcionamiento[editar]

Un magnetófono analógico graba y reproduce sonido estereofónico, es decir dos o cuatro canales pueden ser procesados simultáneamente, cada canal se somete al mismo proceso que como sigue.

Grabación[editar]

La señal de entrada de línea puede tener entre 150 y 775 milivoltios, mientras la señal de un micrófono dinámico tiene entre 1 y 10 milivoltios, por lo que las señales a grabar tienen grandes diferencias de nivel, sea cual fuese la señal seleccionada, y su nivel debe ser regulado a un nivel particular, pues si es más pequeña, se desperdician las características del equipo, y si es más grande se produce distorsión por saturación; para evitarlo se ajusta manualmente el nivel con la ayuda de los "panel maters" alrededor de los 0 (cero) decibelios (dB) con eventuales picos de 3 dB; los picos, al aparecer, pueden saturar la cinta; normalmente se indican con el destello de una luz indicadora y son, en algunos modelos, limitados o recortados suavemente para no distorsionar abruptamente.

A esta señal de audio regulada y limitada se la codifica con algún medio de reducción de ruido como el énfasis dinámico (variable y dependiente) tipo Dolby (R) NR (noise reduction).

El proceso de grabación no tiene una respuesta en frecuencia plana, así que debe ser ecualizada; en este caso se aplica refuerzo a los graves más profundos y un fuerte énfasis a los agudos cerca del final de la banda útil, esta señal se mezcla con un tono de 80 a 160 KHz (portadora polarizadora) con una magnitud que depende de las propiedades magnéticas de la cinta.

Esta señal se envía al cabezal grabador para que registre el sonido en la parte magnética de la cinta.

Reproducción[editar]

La señal eléctrica que sale del cabezal lector es muy pequeña, entre 330 microvoltios y 2 milivoltios, de modo que se emplea un pre-amplificador de muy bajo ruido, el proceso de reproducción no tiene una respuesta en frecuencia plana, así que es reecualizado; en este caso se aplica un fuerte refuerzo de los bajos; esta señal está contaminada de ruido subsónico y ruido ultrasónico, razón por la que se filtra con una pasa banda.

Luego se descodifica el método de reducción de ruido, como por ejemplo la atenuación dinámica de los agudos (con el sistema Dolby S, se atenúan dinámicamente los bajos también) y finalmente se envía los terminales de salida para ser conectado a un amplificador.

Es importante, en ambos casos, grabación y reproducción, hacer pasar la cinta frente al cabezal a una distancia mínima, pues en caso contrario se pierde la señal, además de arrastrar la cinta a una velocidad constante.

Tipos de magnétofonos de bobina abierta[editar]

Diferentes tipos de grabación. En el primer caso se trata de un grabador de cuatro pistas, pero que registra dos pistas en dos pasadas (lo usan los grabadores profesionales hogareños). En el segundo caso es grabación monoaural en dos pasadas. En el tercer caso el registro es monoaural en una sola pasada. En el cuarto caso es un grabador que registra en cuatro pistas, en una sola pasada.
Cabezales de un grabador de cinta abierta de dos pistas (estéreo).
Grabador Hitachi, puede registrar a 7 1/2 pulgadas, este tipo de máquinas son las más profesionales para uso hogareño.

Existen 4 tipos de magnetófonos de bobina abierta (o carrete abierto) atendiendo a la configuración de sus pistas:

Magnetófono Mono
1 sola pista en el estándar de ancho de cinta de ¼ pulgada. Graban la señal sobre todo el ancho de la cinta.
Magnetófono estéreo profesional
2 pistas en el estándar de ancho de cinta de ¼ pulgada.
Cada una de las pistas ocupa aproximadamente la mitad de la cinta. Por este motivo, también es conocido como formato media pista.
Magnetófono de 2 pistas
La cinta se divide en 4 pistas, por lo que también se conoce como formato cuatro pistas. Al reducir el ancho de la cinta (han de caber 4 pistas donde antes sólo había dos) aumenta la distorsión y empeora la relación señal/ruido.
Este formato dos pistas lo que intenta es reproducir las dos caras de una cinta de cassette. Por ello, la primera vez que la cinta se graba, el sonido queda registrado en la pista 1 y 3. Cuando volvemos a grabar la cinta (para grabar lo que seria la cara B, que aquí no es tal cara B sino las dos pistas restantes); el sonido queda registrado en las pistas 2 y 4. Entre los técnicos se conocía también esta segunda grabación como “la otra cara”. Además, como hay menos superficie de contacto entre el cabezal y la cinta pueden darse pérdidas momentáneas de señal (drop out). Todos estos inconveniente condenaron al magnetófono dos pistas al ámbito doméstico.
Por ello, fue necesario desarrollar formatos de dos pistas mejorados que atendieran estas necesidades específicas y, ofrecieran la calidad necesaria para estar destinados al campo profesional.
En ciertas ocasiones, se necesita oír una determinada grabación al mismo tiempo que se realiza otra. Pongamos el caso de la música (se ha grabado la música y se quiere empacar la voz) o del doblaje (por ejemplo, se oye la versión original o el Sound track internacional –pista sin los diálogos, pero con los ruidos, efectos sonoros, músicas etc. ). En estos casos es fundamental sincronizar la reproducción del sonido con la grabación de la nueva pista.
Para que pueda realizarse esta sincronización una o las dos cabezas grabadoras han de poder ser conmutadas al modo reproducción.
Magnetófono multipista
4, 8, 16 o 24 pistas. Las pistas se numeran en orden ascendente desde el borde superior de la cinta (pista 1) hasta el borde inferior.

El magnetófono multipista[editar]

Grabador multipista de cinta de dos pulgadas.

Los grabadores multipista permite 4, 8, 16 o 24 pistas.

Las pistas se numeran en orden ascendente desde el borde superior de la cinta (pista 1) hasta el borde inferior.

Dependiendo de las pistas a grabar se necesitara un determinado tipo de cintas.

  • El estándar de ancho para un multipista de 4 pistas es de ½ pulgada.
  • El estándar de ancho para un multipista de 8 pistas es de 1 pulgada.
  • El estándar de ancho para un multipista de 16 pistas es de 2 pulgadas.
  • El estándar de ancho para un multipista de 24 pistas es de 2 pulgadas.

En las grabaciones actuales gracias a los mezcladores se utilizan todo tipo de fuentes, que son grabadas en pistas independientes.

Estas pistas serán mezcladas al final del proceso para lograr la copia final. Las fuentes pueden ser instrumentos musicales, micrófonos o también otro tipo de aparatos e instrumento musical electrónico: como los samplers, los sintetizadores, guitarra eléctrica etc.

Los diferentes niveles de mezcla y la introducción de determinados efectos de sonido permiten infinitas posibilidades.

El magnetófono multipista facilitaba en gran medida el montaje sonoro'. Las diferentes fuentes sonoras que han de intervenir en una grabación se envían a un mezclador donde se realiza una pre-ecualización, para ajustar todos los niveles.

Es necesario realizar esta pre-ecualización porque los cabezales pueden sufrir desgastes por el uso y otro tipo de problemas...

Los ajustes se realizan en función de una curva estándar que muestra la respuesta en frecuencia de un cabezal ideal (no tiene en cuenta ni el estado del cabezal ni el de la cinta). Hemos de ajustar la respuesta en frecuencia real, con la que muestra esa respuesta en frecuencia ideal.

Existen varias curvas normalizadas. De hecho, muchos equipos disponen de un selector que permite elegir el estándar según los estándares de la normas IEC/CCIR (estándar europeo), NAB (estándar americano) o DIN (estándar alemán).

Muchos magnetófonos además también poseen de ajustes de ecualización diferenciada en alta y baja frecuencia, para ajustarse más fielmente a las distintas condiciones del cabezal, de la cinta, etc.

Una vez que en el mezclador se han ajustados los parámetros y demás (efectos, balance de canales, etc.), la señal se graba en el multipista en grupos de pistas simultáneas (dependiendo de las pistas que permita el magnetófono multipista y de las fuentes que intervengan). P

Para asignar que fuente o fuentes van a cada pista se establece un criterio de racionalidad, en función de lo que se pretenda. Por ejemplo, en una grabación de un pequeño grupo pop podemos enviar la guitarra y el bajo a una cuerda, el vocalista solista a otra, un sampler a otra, los coros a otra y el grupo de percusión teclado a otra... etc. Todo dependerá del técnico que realice la grabación y los criterios que el estime oportunos.

Además, el multipista permitía realizar pequeños insertos de audio (edición por inserto) en cualquiera de las pistas. Estos insertos se utilizaban para cambiar el sonido grabado originalmente por otro, sin que se produjeran clics o distorsiones. En definitiva, sin que se notara.

Una vez completado el proceso de grabación pista a pista (laying down), se procede a hacer la mezcla final. Entonces, la salida de cada pista es reconducida hasta la entrada del mezclador, con lo que cada pista se convierte en una fuente de sonido independiente susceptible de ser modificada (de igual modo que lo habían sido las fuentes originales).

Como en la mayoría de ocasiones, la mezcla directa no obtiene el resultado idóneo o que se buscaba, las consolas de mezcla incorporan sistemas automatizados que memorizan los procesos y permiten introducir modificaciones antes de realizar la copia final, sin tener que repetir todo el proceso. Estos sistemas automatizados reciben el nombre de función automática de repetición o posicionador automático (en inglés autolocate).

En ciertas ocasiones, se necesita oír una determinada grabación realizada en una de las pistas del máster, al tiempo, que se va a grabar en otra pista del mismo.

Pongamos el caso de la música (se ha grabado la música y se quiere empacar la voz) o del doblaje (por ejemplo, se oye la versión original o el Sound track internacional –pista sin los diálogos, pero con los ruidos, efectos sonoros, músicas etc).

En estos casos es fundamental sincronizar la reproducción del sonido con la grabación de la nueva pista. Para que pueda realizarse esta sincronización, una o varias cabezas grabadoras han de poder ser conmutadas al modo reproducción. De otro modo, si utilizáramos un cabezal reproductor, siempre habría un pequeño desfase y, por ínfimo que sea, rompería la sincronía.

Los sistema SEL SYNC son unos circuitos electrónicos de grabación y reproducción que permiten que, mientras se está grabando una pista, se reproduzcan otras. Ambas funciones (grabación/reproducción) están sincronizadas, lo que significa que la cabeza reproductora y grabadora funcionan simultáneamente.

La grabación multipista se sigue utilizando, pero no como lo hemos descrito, sino que se utiliza la informática. Esto permite eliminar los pasos intermedios, pues todos los niveles de mezcla son gestionados a través de software MIDI y el sonido se toma directamente de las fuentes, a través de los puertos MIDI.

Multipista digital[editar]

La era digital también ha llegado a los magnetófonos multipista.

El primer magnetofóno multipista digital comercializado fue el Nagra-D. El Nagra-D fue diseñado para ser la contraparte digital de los magnetófonos de bobina abierta tradicionales. Era un equipo profesional destinado al mercado profesional, que utilizaba cabezas rotatorias como el R-DAT. El Nagra-D permitía grabar hasta 6 horas (360 minutos) de audio digital en un carrete de 18 cm.

Otros ejemplos de formatos multipista digital son el DASH y el ProDigi.

Los magnetófonos multipista digitales utilizan cintas más pequeñas que sus hermnos analógicos de ¼ de pulgada o de ½. Como la información, mediante la conversión A/D, es traducida al código binario, las cintas requieren un ancho de pista inferior para contener la misma cantidad de información.

El magnetófono como instrumento musical[editar]

Con un grabador monoaural se podía amplificar una guitarra y distorsionar.

Los primeros usuarios de magnetófonos se percataron de que al cortar segmentos de cinta y empalmarlos se podían introducir efectos de sonido especiales, que no era posible hacer con grabaciones 'en vivo', a su vez se podía manipular la velocidad de reproducción o la dirección de una grabación dada, para lograr un determinado efecto. De la misma manera como los teclados modernos permiten muestreo y la reproducción a diferentes velocidades, un carrete magnetófono podría lograr hazañas similares en las manos de un usuario con talento:

  • La canción "Caroline, No" de The Beach Boys hace uso de un truco de velocidad: la parte vocal se registro en un tono más bajo, al subir un poco la velocidad el tono sonaría más alto, esta misma técnica fue utilizada por Paul McCartney en "When I'm Sixty Four".[11]
  • El mellotron es un teclado de reproducción de cinta electro-mecánico que utiliza un banco de tiras de cinta magnética de audio, cada tecla esta dotada de una cinta con un sonido grabado, y un cabezal para su reproducción. Al tocar una tecla la cinta es reproducida por su cabezal correspondiente, siendo un antecedente del sampler. Cada una de las tiras de cinta tiene un tiempo de reproducción de aproximadamente ocho segundos, tras los cuales la cinta llega a un punto muerto y se rebobina hasta la posición de inicio.
  • La canción de Jimi Hendrix del mismo nombre que su álbum Are You Experienced, se registró el solo de guitarra y gran parte de la pista de batería, y luego se reprodujo la cinta al revés.
  • The Beatles han grabado muchas canciones usando magnetófonos de cinta como una parte del proceso creativo. Los ejemplos incluyen "Being for the Benefit of Mr. Kite" y "Yellow Submarine".[12]
  • La BBC Radiophonic Workshop, en particular Delia Derbyshire ha realizado el tema musical de introducción para la serie Doctor Who, grabado diferentes sonidos con la ayuda de (entre otras cosas) osciladores, luego cortando y pegando manualmente cada nota individual.
  • El magnetófono también fue usado en varias ocasiones como amplificador para guitarra eléctrica o bien como distorsionador. El guitarrista de The Rolling Stones, Keith Richards usó una grabadora para registrar la guitarra acústica, al subir al tope el volumen el sonido se distorsionaba al punto de sonar parecida a una guitarra eléctrica distorsionada.[13] El guitarrista de blues Claudio Gabis ante la necesidad de amplificar su guitarra eléctrica, usó un grabador Geloso monoaural de uso hogareño, que a su vez empleo como distorsionador para su álbum debut Manal de 1970. Esto se lograba inyectando una señal y dejándolo "grabar al vacío" (sin cinta, registrando infinitamente), se podía obtener una señal amplificada, y aumentando considerablemente el volumen se podía distorsionar.[14]
  • La introducción de "Money" de Pink Floyd fue elaborada usando un bucle de "empalmes", el mismo Roger Waters registró los sonidos de cajas registradoras y monedas.[15]
  • Álbumes de Frank Zappa como Freak Out!, Lumpy Gravy y We're Only in It for the Money, contaban con trucos de velocidad y pistas con intrincados efectos de sonido.
  • Jerome Noetinger improvisaba con un ReVox A77 para crear y manipular bucles de cinta en vivo.[16]
  • Además, empleando varias máquinas en tándem pueden utilizarse para crear efectos de eco y delay. Con un grabador de tres cabezales (reproducción, grabación y borrado) se pueden lograr interesantes efectos de sonido. Las grabaciones con la configuración de Frippertronics utilizado por Brian Eno y Robert Fripp durante las décadas de 1970 y 1980, ilustra estas posibilidades.[17]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. El término varia en diferentes países, en varias regiones de Sudamérica se le dice "grabador de cinta abierta", o simplemente "grabador".
  2. RMG Sitio oficial.
  3. Otari inc.
  4. Goñi J., 1987a, p. 3–11.
  5. Goñi J., 1987b, p. 12.
  6. a b Goñi J., 1987c, p. 4.
  7. (2011). Molinari, Carlos. El arte en la era de la máquina. Editorial Teseo. Enlace a Google Books. ISBN 978-987-1354-95-5.
  8. a b (2003). Montserrat S., Vida y Corral J., Gil. Música Volumen III. Editorial MAD. Enlace en Google Books. ISBN 84-665-0944-5.
  9. Canon una tradición obsoleta del viejo mundo Derecho a Leer. Consultado el 10 de marzo de 2014.
  10. «1950s and beyond» (en inglés). Audiophile Componentes. Consultado el 3 de enero de 2014.
  11. Caroline No Songfacts.com
  12. Emrick, Geoff. Here, There and Everywhere, p.168
  13. Las biografías más salvajes del rock Rolling Stone. Consultado el 9 de abril de 2014.
  14. Claudio Gabis de memoria Mágicas Ruinas.
  15. «Pink Floyd, Money in Studio MUY RARO!». YouTube (2010-08-03).
  16. . Lionelpalun.com.
  17. En particular, la contraportada del álbum de Eno Discreet Music (1975) proporciona un esquema técnico de la doble configuración de grabadoras y otros componentes utilizados en la grabación de las secciones en ese álbum.

Bibliografía consultada[editar]

Enlaces externos[editar]