Módulo Iónico

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Un dispositivo de módulo iónico

Módulo Iónico[1]​ es un invento de la empresa española Central Eléctrica Iónica[2]​, radicada en Valencia y que aporta soluciones de estabilidad[3]​ en la red en plantas de generación de energía eólica o fotovoltaica. También genera energía en situaciones críticas avanzadas de forma limpia y segura entre particulares y empresas.

Tecnología[editar]

La patente de Módulo Iónico ha alcanzado en 2017 la máxima calificación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual en ahorro energético y está considerada como fuente de energía renovable. Su valoración se estima en torno a los 1.300 millones de euros en la Unión Europea y unos 24.000 millones de euros si se extrapola también a los mercados de América Latina, la Commonwealth y Asia[4]​. Tras haber sido presentado[5]​ en la Feria Genera 2018 de Ifema Madrid, ha logrado demostrar la corrección de la Curva de Tafel empleando sales y una serie de reacciones subatómicas[6]​ apoyadas con grafeno. Al corregir la polarización de manera estable permite una generación eléctrica permanente.

Usos[editar]

La energía generada permite tanto el uso doméstico como el industrial modulable y adaptable a cada necesidad. Su aplicación incluye el sector industrial, hotelero, viviendas, recarga de vehículos eléctricos, transporte marítimo y terrestre por vía férrea,[7]​ así como la simple generación en una central eléctrica. Módulo Iónico genera energía, no la acumula, y tiene capacidad de producir de acuerdo a las leyes de Faraday en cuanto a la disolución de un metal en agua salada. Además, las emisiones al medio ambiente de CO2 son nulas, con una capacidad de generación de hasta 2,2 Ghw por unidad. Se calcula que 200 Módulos Iónicos tienen una vida útil de 440 GWh.

Costes[editar]

Los electrodos de aluminio se van disolviendo en su interior hasta la total corrosión de sus electrodos que se convierten en óxido de aluminio reciclable. Una vez se agotan, la red de concesionarios reponen los módulos agotados. La comercialización del producto se ha empezado a emplear en centrales eléctricas , lavanderías industriales, ferrocarriles, buques y plantas fotovoltaicas y eólicas. El coste es sensiblemente inferior al resto de las energías renovables.

Fórmula[editar]

La idea de Módulo Iónico surgió cuando Alberto Santana, su inventor, trataba de encontrar una solución para refinar grafeno. A partir de ahí comenzó a trabajar en la reducción del número medio de horas de interrupción, que en España es de 3,5 horas al año y en las zonas rurales dispersas de 15 horas al año, de acuerdo con los datos de Ainhoa Burgos Mariño, en su estudio "Análisis de la evolución temporal de la eficiencia en la distribución eléctrica en España (2011-2015)", de la Universidad de Sevilla, y publicado en 2017. El nuevo sistema ayuda a mejorar la seguridad de los datos y reducir la interrupción de los procesos energéticos gubernamentales y empresariales de misión crítica. Esto es aplicable a los campos eólicos y fotovoltaicos para una generación renovable permanente. Según sus impulsores[8]​, la energía iónica permite "cerrar de forma permanente el anillo de las renovables", al alcanzar muy holgadamente potencias ilimitadas al ser un sistema modular. Con 20 módulos iónicos sería posible generar una potencia mantenida de 1.000 kilovatios y 10 gigavatios de vida útil positivo. Consumidos los 10 gigavatios, el concesionario sustituye los módulos iónicos y los renueva por otros 10 gigavatios. Y esto es escalable, sin limitación. Así, en vez de una central nuclear, se dispondría de una central iónica y unas magnitudes de potencia ilimitadas.

Referencias[editar]