Método hipotético-deductivo

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El método hipotético-deductivo es un procedimiento cuya técnica o método es seguido por los investigadores para hacer de su actividad una práctica científica. En concreto, este método está compuesto por los siguientes pasos esenciales:

  • Observación del fenómeno a estudiar.
  • Creación de una hipótesis para explicar dicho fenómeno.
  • Deducción de consecuencias o proposiciones más elementales de la propia hipótesis.
  • Verificación o comprobación de la verdad de los enunciados deducidos comparándolos con la experiencia.

Este método obliga al científico a combinar la reflexión racional o momento racional (la formación de hipótesis y la deducción) con la observación de la realidad o momento empírico (la observación y la verificación).

Tradicionalmente, a partir de las ideas de Francis Bacon, se consideró que la ciencia partía de la observación de hechos y que de esa observación repetida de fenómenos comparables, se extraían por inducción las leyes generales que gobiernan esos fenómenos. En él se plantea una hipótesis que se puede analizar deductiva o inductivamente.

Posteriormente, Karl Popper (1902-1994) rechazó la posibilidad de elaborar leyes generales a partir de la inducción, y sostuvo que en realidad esas leyes generales son hipótesis formuladas por el científico, que utiliza el método inductivo de interpolación para, a partir de esas hipótesis de carácter general, elaborar predicciones de fenómenos individuales.

En esta concepción del método científico es central la falsabilidad de las teorías científicas (esto es, la posibilidad de ser refutadas por la experimentación). En el método hipotético deductivo, las teorías científicas nunca pueden considerarse verdaderas, sino a lo sumo «no refutadas».

Sin embargo, Mario Bunge ha señalado que la falsabilidad, o más bien, la refutabilidad, no puede ser el único sello de la cientificidad porque entonces: a) todas las teorías falsas deberían considerarse científicas, lo que es absurdo, b) no se podría exigir refutabilidad directa a las teorías de elevado nivel y c) la cientificidad supondría mucho más que la comprobabilidad. Pone como ejemplos para a) la astrología, refutada hace siglos sin que nunca fuera científica. Y para b) el que teorías tales como la teoría general de campos, la de los sistemas lineales, la teoría general del control y la teoría general de la información, son tan generales que por sí solas son incomprobables, aunque pueden hacerse indirectamente comprobables mediante su especificación.[1]

En vez del criterio de Popper, Bunge propone 12 condiciones que debe cumplir cualquier campo de investigación científica fáctica para ser reconocida como tal. Todo campo de investigación que no cumpla las 12 condiciones es acientífico. Por otra parte, una protociencia es aquel campo que las satisface de manera aproximada, mientras que todo campo no científico, pero que se publicita como tal, es pseudocientífico.[2]

Note que en lo siguiente se invierte el orden lógico del experimento y la teoría. En las ciencias actuales es requisito indispensable contrastar la hipótesis con la realidad (experimento, ensayo) antes de llegar a alguna conclusión finalizada.

Fases del método hipotético-deductivo

  1. Detección o planteamiento del problema.
  2. Creación de hipótesis.
  3. Deducciones de consecuencias de la hipótesis.
  4. Contrastación: Refutada o aceptada.

Los pasos 1 y 4 requieren de la experiencia, es decir, es un proceso empírico; mientras que los pasos 2 y 3 son racionales. Por esto se puede afirmar que el método sigue un proceso inductivo (en la observación), deductivo (en el planteamiento de hipótesis y en sus deducciones), y vuelve a la inducción para su verificación. En el caso de que todas las variables puedan ser objeto de estudio, el último paso sería una inducción completa que daría paso a una ley universal. En caso contrario la inducción es incompleta, y por lo tanto, la ley obtenida sería una ley probabilística.

Ejemplos[editar]

A continuación, se describen las fases del método hipotético-deductivo para el problema de la órbita de Urano:

  1. Detectar un problema: en el siglo XIX, los astrónomos Adams y Le Verrier descubrieron que el planeta Urano no seguía la órbita prevista por las leyes de Newton.
  2. Formulación de una hipótesis: supusieron que tales irregularidades serían producidas por la atracción de otro planeta en una órbita exterior.
  3. Deducción de consecuencias observables: si existiera X planeta debía tener Y masa y debía encontrarse en Z punto en el cielo y por tanto con un telescopio se debería observar.
  4. Experimento el astrónomo Galle, que disponía de un potente telescopio, halló efectivamente el planeta supuesto al que llamaron Neptuno, por lo que la hipótesis resultó corroborada por la experiencia.

Tradicionalmente se ha sostenido que el argumento deductivo es una inferencia mediata, que de premisas universales se obtiene una conclusión particular. Según esta definición, los siguientes ejemplos son argumentos deductivos:

  • Todos los bachilleres son futuros universitarios: Roberto es un bachiller; por tanto, Roberto es un futuro universitario.
  • Ningún estudiante es conformista: Héctor es estudiante; por tanto, Héctor no es conformista.

En los argumentos se observa que la conclusión es de menor extensión que las premisas. En los dos casos, la conclusión es un enunciado singular mientras ambos tienen al menos una premisa universal, pero existen otro tipo de argumentos que también son estudiados en lógica, y sin embargo no cumplen estrictamente con la definición de la inferencia deductiva anterior, como los siguientes ejemplos:

  • Todos los mexicanos son festivos: todos los veracruzanos son mexicanos, por tanto, todos los veracruzanos son festivos.
  • Si Roberto termina el bachillerato, entonces ingresará en la universidad: Roberto terminó el bachillerato; por tanto, Roberto ingresará en la universidad.

En el primer argumento, tanto las premisas como la conclusión son enunciados universales, y de acuerdo con las reglas de distribución, sus términos tienen la misma universalidad en la conclusión que las demás premisas. Por tanto, ese ejemplo no encaja completamente en la definición de argumento deductivo.

La primera premisa del enunciado del siguiente ejemplo es el enunciado condicional y la segunda es singular, que es justamente el antecedente del condicional. Aquí tampoco se ve que se pase de lo universal a lo particular, por lo menos en el sentido que se está manejando.

Debido a esta situación, diremos que un argumento es deductivo si la conclusión está contenida en las premisas ya sea por su generalidad o su estructura. A la generalidad corresponden los dos primeros ejemplos y a la estructura los dos siguientes.

La primera conclusión a la que se llega cuando se adopta el método hipotético-deductivo es paradójica. Las hipótesis se pueden refutar, pero no verificar; a su vez, lo que caracteriza a la ciencia es que sus afirmaciones son refutables en principio. No es que sean refutadas, porque entonces estaría conformada por falsedades, sino que al contrario, puedan ser refutadas, por la experiencia cuando se las pone a prueba.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

  • Bunge, Mario (2010). Las pseudociencias. Pamplona, España: Editorial Laetoli. p. 184. 
  • Ibidem. p. 130-132.