Luciano Coral Morillo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Luciano Coral Morillo

Coat of arms of Ecuador.svg
Jefe de Estado Mayor del Ecuador
1 de febrero de 1896-1 de septiembre de 1901

Datos personales
Nacimiento 15 de abril de 1867
Tulcán
Flag of Ecuador.svg Ecuador
Fallecimiento 28 de enero de 1912 (45 años)
Quito
Flag of Ecuador.svg Ecuador
Partido Partido Liberal del Ecuador
Ocupación Militar
Periodista
Político
Religión Católico
[editar datos en Wikidata]

Luciano Coral Morillo (n. Tulcán, 15 de abril de 1867 - f. Quito, 28 de enero de 1912) periodista, militar y político ecuatoriano. Conocido por ser uno de los personajes primordiales de la revolución liberal ecuatoriana y ser la mano derecha de quien fue su líder supremo, el ex-presidente ecuatoriano Eloy Alfaro.[1]

Biografía[editar]

Primeros años[editar]

Luciano Coral Morillo fue hijo de Carlos Coral y Clara Morillo, ambos originarios de la ciudad colombiana de San Juan de Pasto, comerciantes radicados en la ciudad de Tulcán.[2]

Su educación primaria corrió a cargo del Preceptor Manuel Carpio y en 1880 viajó a Quito a cursar Humanidades y Filosofía en el Colegio "San Gabriel" de los jesuitas; sin embargo, al estallar en noviembre de 1.882 la Revolución nacional contra la dictadura del General Ignacio de Veintemilla, huyó con varios compañeros hacia el campamento del Coronel Manuel Folleco, incorporándose como Subteniente del batallón "Restauradores". Luego fue transferido al Escuadrón Sagrado, donde bajo las órdenes de los generales José María Sarasti y Francisco Javier Salazar Arboleda culminó la campaña restauradora hasta el derrocamiento y huida del General Veintemilla, en Guayaquil, el 9 de julio de 1883, luego de lo cual obtuvo el grado de Capitán.

Inicios como periodista[editar]

En 1884, al iniciarse el progresismo se radicó en Guayaquil donde colaboró con los principales diarios y revistas de la época; publicó en el «Globo» un interesante artículo relacionado con el «Tratado Herrera-García», y se declaró en franca oposición al gobierno de José María Plácido Caamaño.

Sus inquietudes periodísticas encontraron en Guayaquil tierra fértil para su desarrollo, y esto lo animó para fundar, en 1894, la revista «La Aguja»; por esa época publicó además varios folletos como «Ecuador y Perú: Documentos Importantes», «Batalla de Tarqui», y «Conflictos Internacionales entre Ecuador y Perú». Un año más tarde, junto a los señores José de Lapierre y Federico V. Reinel fundó «El Grito del Pueblo», periódico por medio del cual combatió duramente al gobierno del Dr. Luis Cordero Crespo acusándolo en el asunto de la «Venta de la Bandera». Poco tiempo después fue desterrado a Panamá y el periódico fue clausurado por orden del gobierno.

Ascenso militar[editar]

Con el triunfo de la Revolución Liberal del 5 de junio de 1895, volvió a Guayaquil como primer ayudante y secretario jurado de don Eloy Alfaro, e intervino más tarde en la Batalla de Gatazo donde fue ascendido a Teniente Coronel. Al año siguiente el Gral. Alfaro lo nombró Gobernador de la provincia de Carchi con calidad de Jefe de Estado Mayor, cargo que ocupó hasta el año 1900, en que al finalizar el gobierno se retiró dejando numerosas obras, como el parque de la Iglesia Matriz y la Biblioteca Municipal, que fueron levantados con fondos fiscales.

Fundador del diario «El Tiempo»[editar]

Nuevamente en Guayaquil, en 1901 fundó el diario «El Tiempo», en el que logró reunir a los escritores y periodistas más destacados de la época; hombres de la talla de Camilo Destruge, Abelardo Moncayo, Felicísimo López, José Peralta y Juan Benigno Vela, entre otros. Posteriormente pasó a vivir a Quito donde también fundó el diario «El Tiempo» de dicha ciudad.

Por esos años publicó «El Ecuador y el Vaticano, o la Revolución Religiosa en el Ecuador», al que siguieron más tarde «Artículos de Haroldo», en el que recopiló sus publicaciones aparecidas entre 1894 y 1895 en el «Diario de Avisos», «El Tiempo» y «El Grito del Pueblo»; y el folleto doctrinario «Liberalismo Ecuatoriano».

Político y militar[editar]

En 1905 combatió la candidatura oficial de don Lizardo García, impuesta por el Gral. Leonidas Plaza Gutiérrez, y el 1 de enero de 1906 plegó a la revolución alfarista iniciada en Riobamba por el Gral. Emilio María Terán; entonces, y cumpliendo órdenes secretas de Alfaro, encabezó la toma de los cuarteles de Guayaquil, luego de lo cual se incorporó al Estado Mayor Revolucionario y marchó hacia Quito donde entró con los triunfadores.

Cuatro años más tarde el Congreso Nacional del Ecuador lo ascendió al grado de Coronel y en 1910 estuvo junto al Gral. Alfaro en la frontera sur para rechazar un nuevo intento peruano de invasión.

A mediados de 1911 inició una furibunda campaña en contra del presidente electo Sr. Emilio Estrada, lo que ocasionó que, una vez posesionado el nuevo gobierno, las «turbas capitalinas» -seguidoras del Gral. Plaza-, asaltaran y destruyeran las instalaciones de El Tiempo.

Cuatro meses más tarde, al morir el presidente Estrada inició una fuerte pero razonada campaña en contra de la anticonstitucional candidatura presidencial del Gral. Plaza, razón por la cual se ganó el odio del poderoso militar.

De su aprisionamiento y posterior asesinato. La hoguera bárbara[editar]

Al estallar en enero de 1912 la guerra civil, y luego de que las tropas alfaristas fueron derrotadas en los sangrientos combates de Huigra, Naranjito y Yaguachi, el gobierno del Dr. Carlos Freile Zaldumbide ordenó su apresamiento en Guayaquil y la clausura de «El Tiempo» de Quito, sin existir causas que justificaran dichos actos.

Entonces, y a pesar de haberse firmado la capitulación y el «Tratado de Durán» -que garantizaba el respeto a la vida de los generales alfaristas-, fue enviado a Quito junto al Gral. Alfaro y sus principales lugartenientes, y el 28 de enero de 1912 fue una de las víctimas del execrable «Asesinato de los Héroes Liberales», cuando bajo la mirada cómplice de los militares placistas y autoridades del gobierno, fue cruelmente masacrado, mutilado, y vivo aún, cortada su lengua con una bayoneta, para finalmente ser arrastrado por las calles de la ciudad hasta El Ejido, donde su cuerpo sirvió también para alimentar a «La Hoguera Bárbara».[3]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]