Lotófagos

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Grabado del s. XVIII: Odiseo recupera a sus compañeros.

En la mitología griega, los lotófagos (en griego antiguo, λωτοφάγοι «los que comen loto») eran un pueblo nombrado por primera vez en la Odisea. Durante el regreso de la guerra de Troya, las naves de Odiseo y sus hombres fueron desviadas por el viento del norte y las corrientes, que las llevaron más allá del cabo Malea y de Citera. Desde allí, tras navegar durante nueve días, llegaron el décimo hasta la tierra de los lotófagos.

Estos ofrecieron loto a algunos de los recién llegados, que se aficionaron a él y olvidaron su patria. Finalmente, Odiseo consiguió por la fuerza que la tripulación regresara a las naves para seguir rumbo a Ítaca.

Localización[editar]

Aunque algunos autores consideran que la tierra de los lotófagos era un lugar puramente imaginario, desde la Antigüedad se trató de ubicar el país de los lotófagos en la costa de Libia, en una isla que tal vez fuera la llamada Yerba o en la zona continental, en torno al golfo de Gabés.[1]

El primer autor conocido que sitúa a los lotófagos en Libia ( es Heródoto, que los ubica entre otros dos pueblos: los gindanes y los maclies, en una zona continental no lejos del lago Tritónide.[2]Teofrasto los sitúa en una isla próxima a la costa,[3]​ mientras que Polibio precisa el nombre de la isla, que en su tiempo se conocía como Meninge.[4]​ Otros autores, como Plinio el Viejo y Estrabón, ubicaban a los lotófagos tanto en la isla como en la zona continental.[5]​ Otras propuestas, minoritarias, han sido las de ubicarlos en la isla de Sicilia, o incluso fuera del Mediterráneo.[6]

La planta del loto[editar]

Trigo de Zeus.
Frutos del trigo de Zeus.

Puesto que la palabra griega «λωτός» podía referirse a varias plantas, se han propuesto diversas especies para identificar el consumido por los lotófagos, basándose en parte en lo que cuenta Heródoto sobre ellos. Dice Heródoto en el cuarto libro de sus Historias:

ΗAttic 00050.svgΔΔΠΙΙ


Ἀκτὴν δὲ προέχουσαν ἐς τὸν πόντον τούτων τῶν Γινδάνων νέμονται Λωτοφάγοι, οἳ τὸν καρπὸν μοῦνον τοῦ λωτοῦ τρώγοντες ζώουσι. ὁ δὲ τοῦ λωτοῦ καρπὸς ἐστὶ μέγαθος ὅσον τε τῆς σχίνου, γλυκύτητα δὲ τοῦ φοίνικος τῷ καρπῷ προσείκελος. ποιεῦνται δὲ ἐκ τοῦ καρποῦ τούτου οἱ Λωτοφάγοι καὶ οἶνον.


ΗAttic 00050.svgΔΔΠΙΙΙ


Λωτοφάγων δὲ τὸ παρὰ θάλασσαν ἔχονται Μάχλυες, τῷ λωτῷ μὲν καὶ οὗτοι χρεώμενοι, ἀτὰρ ἧσσον γε τῶν πρότερον λεχθέντων, κατήκουσι δὲ ἐπὶ ποταμὸν μέγαν τῷ οὔνομα Τρίτων ἐστί· ἐκδιδοῖ δὲ οὗτος ἐς λίμνην μεγάλην Τριτωνίδα. ἐν δὲ αὐτῇ, νῆσος ἔνι τῇ, οὔνομα Φλά. ταύτην δὲ τὴν νῆσον Λακεδαιμονίοισι φασὶ λόγιον εἶναι κτίσαι.

177


La parte marítima de dichos Gindanes es habitada por los lotófagos, hombres que se alimentan sólo con el fruto del loto, fruto que es del tamaño de los granos del lentisco, pero en lo dulce del gusto parecido al dátil de la palma: de él sacan su vino los lotófagos.


178


Por las orillas del mar siguen a los lotófagos los Maclíes, que comen también el loto, si bien no hacen tanto uso de él como los primeros. Extiéndense hasta el Tritón, que es un gran río que desagua en la gran laguna Tritónida, donde hay una isla llamada Fla, la cual dicen que los lacedemonios, según un oráculo, deben ir a poblar.[7]

Las plantas con las que se ha relacionado al loto de los lotófagos son las siguientes:

Azufaifo y azufaifas.
  • El loto sagrado o rosa del Nilo (Nelumbo nucifera), planta originaria de Oceanía, Asia y el sur de Rusia que, como el loto estrellado, ha sido introducida en muchos lugares desde tiempos antiguos.
Semillas de rosa del Nilo.
Semillas de alholva (Trigonella foenum-graecum).

Sin embargo, ninguna de estas plantas producen el olvido ni pérdida de la identidad como los descritos por Homero en la Odisea.[8]

También se creía que ese loto podía ser el fruto que se llamaba «trigo de Zeus» (Diospyros lotus). Según la tradición, este alimento provocaba la pérdida de memoria.[cita requerida]

Notas y referencias[editar]

  1. José Antonio García González, Los lotófagos y el loto homérico, pp.171-172, en revista Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 30, Málaga, 2008, 171-188. ISSN: 0212-5099
  2. Heródoto IV,177-178.
  3. Teofrasto, Historia de las plantas IV,3,1.
  4. Polibio I,39,2.
  5. Estrabón III,4,3; Plinio el Viejo V,28; V,41.
  6. José Antonio García González, Los lotófagos y el loto homérico, p.179.
  7. Sobre el loto en el diccionario de griego antiguo del sitio Proyecto Perseus; en inglés.
  8. a b c José Antonio García González, Los lotófagos y el loto homérico, pp.179-188.
  9. a b Robert Graves, Los mitos griegos 170.2.

Enlaces externos[editar]