Baterías antiaéreas del Carmelo

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Vistas a Barcelona desde las baterías antiaéreas

Las baterías antiaéreas se encuentran situadas en Barcelona, en el barrio de Can Baró, en lo alto del Turó de la Rovira. Está protegido por la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Historia[editar]

Los cañones antiaéreos de Can Baró fueron construidos en mayo del año 1937, durante la Guerra Civil Española. Eran, junto con el antiaéreo de San Pedro Mártir, los ejes de la defensa antiaérea de Barcelona de los que aún hoy día quedan restos. El Turó de la Rovira ha estado habitado a lo largo de los siglos por hombres que han intentado adaptarse al medio para sobrevivir a partir de ésta montaña.

Durante la guerra civil Barcelona era continuamente bombardeada, y se decidió instalar en lo alto del Turó de la Rovira cuatro baterías de 105, modificando el proyecto inicial que constaba únicamente de dos cañones. Por primera vez en la historia, y de una manera sistemática, una ciudad es bombardeada no únicamente con objetivos militares sino para atemorizar a la población. En un periodo de casi dos años la ciudad de Barcelona sufrirá casi 200 bombardeos. Los cañones de Can Baró estuvieron en España hasta los años 50, cuando se retiraron para ser expuestos.

A partir del período de 1940 a 1950, bajo el régimen franquista instalado en el país, empujados por la situación voluble de las clases sociales de bajo poder adquisitivo provenientes del resto de España, se produce la precaria urbanización de esta zona, eminente antecesor de la comuna que hoy la ocupa. La gente que vivía en las barracas, gracias a su lucha (creando la asociación de vecinos del Carmelo, cortando el tráfico...) consiguieron que se les proporcionara agua y cubos de basura, tras varios años de lucha. En lo alto del Turó de la Rovira había 480 barracas.

Más adelante, debido a la organización en Barcelona de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 el Ayuntamiento de Barcelona optó por otorgarles a estos habitantes pisos donde vivir en unas mejores condiciones ("pisos verdes" en la curva de la pera en Can Baró) y derribó todas las barracas, quedando este lugar prácticamente abandonado.

Actualmente, con la masiva llegada de turistas a Barcelona, se comienza a revitalizar esta área, ya que se ha convertido en un mirador que ofrece una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.

Referencias[editar]