Literatura de Honduras

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La literatura de Honduras cuenta con poetas, novelistas y narradores de notable calidad en diferentes períodos de la historia de Honduras.

Historia de la literatura hondureña[editar]

La literatura hondureña tiene sus orígenes en el periodo colonial con los escritores:

  • Francisco Carrasco de Saz,
  • Antonio de Paz y Salgado[1] (nacido en Real de Minas de Tegucigalpa a finales de 1600 y fallecido probablemente en 1748), es autor de dos obras de índole humorística: Instrucción de litigantes o guía para seguir pleitos y El Mosqueador o abanico con visos de espejo para ahuyentar y representar todo género de tontos, moledores y majaderos,

Siglo XIX[editar]

En el siglo XIX destacan los siguientes escritores:

  • José Tomás de Adalid y Gamero (originario de Nicaragua y fallecido en 1811), quien llegó a la villa de la Inmaculada Concepción de Danlí, donde contrajo matrimonio en 1802 y en 1806 dio a conocer su "Cartilla irónica para entrar a la moda", texto que circula secretamente tanto ahí como en Nicaragua pues las autoridades eclesiásticas la consideraron "una obra herética y perniciosa".

Luego de la independencia y la introducción de la imprenta, inicia una nueva era en la literatura de Honduras. En la corriente litúrgica, destaca José Trinidad Reyes y sus Pastorelas.

Durante este siglo confluyen el Romanticismo y el Modernismo. En el primero de estos movimientos destacan autores como:

Carlos F. Gutiérrez (1861-1898), autor de Piedras falsas (1898), uno de los primeros poemarios publicados en el país, y de la novela Angelina (1898), unos de los primeros esbozos en este género en el país cuyos temas predominantes son el amor, la muerte, la locura, la honra, el destino trágico y se caracteriza por su color local, el culto a la naturaleza y el gusto por los contrastes. Escribió, además, sin título, el que es considerado como el primer cuento en la historia literaria de Honduras.

También Marco Aurelio Soto (1846-1908), autor del cuento "Cabañitas", Ramón Rosa (1848-1893), autor del cuento "Mi maestra escolástica", más emparentado con el género de las memorias que con el de cuento.

En este siglo, el movimiento Modernista tiene sus máximos representantes en Froylán Turcios (1874-1943), autor de varios poemarios, libros de cuentos y novelas breves, entre ellos Cuentos del amor y de la muerte, El vampiro y El fantasma blanco;

José Antonio Domínguez (1869-1903), autor de al menos 19 sonetos y de su extenso poema "Himno a la materia", en el que se percibe la hondura del pensamiento filosófico y el estar al día con teorías científicas muy avanzadas; Juan Ramón Molina (1875-1908), con una obra poética que quedó dispersa en periódicos y revistas y que fue recopilada y publicada en 1913 bajo el título Tierras, mares y cielos;y Lucila Gamero de Medina (1873-1964), quien publicó 9 novelas, entre las que destacan Amelia Montiel (1892), Adriana y Margarita (1893) y Blanca Olmedo (1908). 

Lucila Gamero escribe sus primeras novelas; Amelia Montiel (1892), Adriana y Margarita (1893) y Páginas del Corazón (1897).

Siglo XX[editar]

En el siglo XX destacan narradores como los siguientes:

Arturo Martínez Galindo cuya obra Sombra, una recopilación de cuentos publicada originalmente en periódicos y revistas durante la década de los años 20, muestra rasgos románticos y algunas técnicas que permiten ubicarlo como uno de los precursores de la literatura vanguardista hondureña.

Lucila Gamero continua su trayectoria como escritoria, completa su obra Blanca Olmedo en 1903 y es publicada en 1908, es el primer libro publicado por una escritora en Honduras. Es la novelista más relevante del romanticismo en Honduras, la mayoría de sus libros se publicaron en la primera mitad del siglo XX.[2]

Oscar Acosta, con una obra poética de gran valor literario y un único libro de cuentos, El arca, publicado en Perú en 1956, que rompe con los moldes del realismo costumbrista imperante en esa época en Honduras.

El narrador Ramón Amaya Amador es autor de Prisión Verde, novela con la que se inaugura la literatura del realismo social dentro del país, es otro de los autores importantes. Marcos Carías, Eduardo Bähr, Galel Cárdenas, Roberto Castillo, Ernesto Bondy Reyes y Julio Escoto, son algunos de los más importantes narradores de finales del Siglo XX en Honduras.

Siglo XXI[editar]

En el siglo XXI se han producido muchos escritos, tanto novelas como libros y literatura cientifica, además de el surgimiento de nuevas formas de literatura utilizando la red de redes.

Escritores por genero[editar]

Entre tantos nombres de literatos, se pueden destacar:

Poetas de la vanguardia[editar]

Poetas de la posvanguardia[editar]

En narrativa[editar]

Crítica literaria[editar]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Umaña, Helen (2000), Estudios de Literatura Hondureña, Tegucigalpa: Editorial Guaymuras, p. 392, ISBN 9992615559 
  • Umaña, Helen (2003), La Novela Hondureña, Ciudad de Guatemala: Letra Negra, p. 484, ISBN 99926422501 |isbn= incorrecto (ayuda) 
  • Martínez, José Francisco. Literatura hondureña y su proceso generacional. Primera edición de Tegucigalpa, Editorial Universitaria, Honduras, 1987.

Enlaces externos[editar]