Literatura de Eslovenia

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Una página del segundo manuscrito de Freising

La literatura eslovena es la escrita en esloveno y sus dialectos o en Eslovenia a lo largo de toda su historia.

Orígenes e historia[editar]

Antes de la aparición de la literatura escrita, Eslovenia ya era rica en literatura oral. En los siglos X y XI aparecieron los primeros documentos literarios escritos, de carácter religioso: los Manuscritos de Freising (Brižinski spomeniki), que fueron compuestos entre 972 y 1039 para las necesidades de evangelización. El primer libro en esloveno fue impreso por el reformador protestante Primož Trubar (1508-1586)[1]​ y en realidad estaba formado por dos obras, un Catechismus (catecismo) y un Abecedarium publicados juntos en 1550 en Tübingen, Alemania. En 1555 apareció el Evangelio según San Mateo y en 1582 el Nuevo Testamento. La Biblia fue traducida íntegramente a la lengua eslovena por Jurij Dalmatin (1547-1589). Esta traducción fue considerada durante largo tiempo como modelo del esloveno literario, y la utilizaron los sacerdotes católicos con autorización papal. Adam Bohorič (1520-1600) compuso la primera gramática del esloveno. La literatura profana surgió en el siglo XVIII; destacaron el monje Markho Pohlin (1735-1801) y Valentin Vodnik (1758-1819), autor de otra gramática.

Escritores representativos[editar]

El poeta France Prešeren pintado por Ivan Grohar

Lo esencial de la obra del científico Janez Vajkard Valvasor (1641-1693), que escribió a fines del siglo XVII, son los quince volúmenes que dedicó al estudio de todos los aspectos de la región eslovena de Carniola. Durante el siglo XVIII, fuera de libros meramente utilitarios, aparecen los primeros libros impresos de poesía lírica con "Janez Damascen", pseudónimo de Felix Dev (1732-1786). Se formó un círculo académico en torno al barón Žiga Zois (1747-1819), de padre italiano y madre eslovena y gran mecenas de artistas, a los que incluso albergó en su mansión. Protegido por el barón Zois, este siglo vio el nacimiento del teatro en lengua eslovena por parte de Anton Tomaž Linhart (1756-1835), aunque también se considera a este autor el padre de la historiografía eslovena.

Ya a comienzos del siglo XIX aparecen muchas gramáticas y publicaciones diversas de fin pragmático (libros de cocina, manuales de obstetricia , etc.). Cabe mencionar la Gramática de Jernej Kopitar (1780-1844), un gran filólogo, como la primera realmente moderna del esloveno. Kopitar creó una cátedra de lenguas eslavas en la Universidad de Viena (1849) y se ocupó de que se enseñara el esloveno en las escuelas secundarias. También hay que mencionar en la apertura del siglo XIX al gran erudito Matija Cop (1797-1835). Sin embargo el escritor más importante de las letras eslovenas ha sido el poeta France Prešeren (1800-1849), al que está dedicada una gran escultura de Jože Plečnik que preside el centro de Liubliana[2]​ frente al Tromostovje (en esloveno, "Puente triple"). Tomó los géneros y formas poéticas de todos los tiempos y todos los países y las eslovenizó. Compuso elegías, epopeyas, canciones populares y desesperados cantos de amor, y adaptó otras obras; en suma, ayudó a forjar una verdadera lengua literaria eslovena. Entre otros románticos cabe destacar también al cuentista Fran Levstik (1831-1937) y los poetas Simon Gregorčic y Simon Jenko (1835-1869).[3]

En la segunda mitad del siglo XIX el Romanticismo es desplazado por una orientación realista de temática fundamentalmente social; aparecen las primeras obras destacadas en prosa. Pueden citarse como autores representativos a Janko Kersnik (1852-1897), Ivan Tavčar (1851-1923), Janez Cigler (1792-1869), autor de una novela picaresca, La fortuna en la desgracia (Sreča v nesreči, 1836); Janez Trdina (1830-1905); Matija Valjavec (1831-1897) y Luka Svetec (1826-1921). Numerosas revistas aparecen en esta época y contribuyen al desarrollo de la lengua y de la literatura eslovenas. La novela campesina alemana se implanta en Eslovenia con un autor señalado y no poco singular, Fran Levstik (1831-1887). Autor de Martin Krpan (1858), es también un gran defensor de la lengua eslovena. Las revistas Slavija (Klagenfurt) y Vaje (Ljubljana) constituyeron entonces un vivero de escritores y poetas, de entre los cuales puede citarse a Simon Jenko (1835-1869), autor no ya de poemas sobre los temas de la naturaleza, el amor y la melancolía, sino también muy políticos, hasta el punto de haber sido llamado el «Heine esloveno»; Fran Erjavec (1834-1887), autor de novelas populares; Janez Menciger (1838-1912); Josip Jurčič (1844-1881), que cultivó la novela histórica y la campesina, que obtuvo un gran éxito con El jenízaro esloveno (Jurij Kozjak); Ivan Tavčar (1851-1923), autor de numerosas novelas y relatos cortos y también diputado en Ljubljana; Janko Kersnik (1852-1897), autor de novelas burguesas y campesinas; el gran hombre de letras Josip Stritar (1836-1923), conocido sobre todo como crítico literario; Simon Gregorčič (1844-1906), excelente poeta, y Anton Aškerc (1856-1912), poeta campesino y folclorista.

Al principio del siglo XX, la literatura eslovena revela una fuerte influencia alemana en las obras de Ivan Cankar (1876-1918) y Oton Župančič (1878-1949). Este influjo es claro en la adopción de las literaturas de vanguardia de la época y culmina en el periodo de entreguerras, cuando el expresionismo se vuelve la estética predominante. En 1890 se traduce por vez primera de forma directa el Quijote al esloveno, aunque Miguel de Cervantes ya había influido poderosamente en autores como Janez Trdina, Valentin Zarnik o Janez Mencinger.[4]

Literatura eslovena contemporánea[editar]

Tras la II Guerra Mundial, autores como Vladimir Pavčič (1913-1993), que escribió bajo el pseudónimo de Matej Bor, y Tone Seliškar (1900-1969) reflejan la experiencia bélica en una gran diversidad de estilos, lo que contrasta con el uniforme "realismo socialista" establecido en otros países del Este. Entre los poetas surgidos del expresionismo e impregnados de visiones revolucionarias destacan sobre todo, además del citado Pavčič, Ivan Pregelj (1883-1960) y Edvard Kocbek (1904-1981). Todos ellos conocieron una, cuando no las dos guerras mundiales, y desempeñaron un papel importante en la literatura partisana, insuflando en un periodo oscuro el coraje necesario para proseguir la lucha. En esta línea se sitúan además Zdravko Slamnik (1932-1992); Lojze Kovačič (1928-); Andrej Hieng (1925-); Alojz Rebula (1924-), también poeta; el triestino Boris Pahor (1913-), resistente internado por los nazis (experiencia que narró en su novela autobiográfica Necrópolis) y traductor de numerosas lenguas, que alcanzó renombre internacional con su obra Cuando Ulises volvió a Trieste (1955). Entre los expatriados pueden citarse a Karel Mauser (1918-1977), que vivió en Argentina y, entre los eslovenos de Austria, el principal autor es Florjan Lipuš (1937-). Lovro Kuhar (1893-1950), más conocido por su seudónimo Prežihov Voranc, es un narrador importante que se formó imitando a Gorki y cuya obra maestra entre muchas es tal vez Požganica [1939].

A lo largo de los años cincuenta y posteriormente, las nuevas generaciones de escritores, entre los cuales se destacan Ciril Zlobec (1925-), Gregor Strniša (1930-1987) y el poeta Dane Zajc (1929-2005), se han caracterizado por rehusar fórmulas rígidas y por adoptar nuevas corrientes literarias, que coexisten con una fidelidad considerable a la literatura popular. La poesía y el cuento corto son trabajados, entre otros, por los escritores Marko Jensterle, Svetlana Makarovic (1939-), Andrej Blatnik (1963-), Brane Mozetic (1958-) y el poeta Drago Jančar (1948-).[5]​ Hay que mencionar además a Ciril Kosmač, Mira Mihelič (1912-1985], Beno Zupančič (1925-1980), Andrej Hieng (1925-2000) y Smiljan Rozman (1927-2007). Rudi Šeligo (1935-2004) experimenta el influjo del nouveau roman con El tríptico de Agata Schwarzkobler (1968).

En el mundo teatral destaca el Teatro Nacional Esloveno de Liubliana, bajo la dirección de Janez Šenk, secundado por Janez Negro. Entre los autores dramáticos de posguerra más prometedores estuvieron Dominik Smole (1929-1992) y Gregor Strniša (1930-1987), aunque no alcanzaron tanto éxito como las piezas del ya mencionado Andrej Hieng y de Primož Kozak (1929–1981). Aunque “comprometidas”, sus obras no han perdido actualidad, en particular las de Kozak, de poderoso temperamento dramático. Más próximo a las tendencias teatrales actuales se presenta Jože Javoršek, seudónimo de Jože Brejc (1920-1990), aunque sin el éxito que merecía y que obtuvieron sin embargo Peter Božič (1932-2009) y Dušan Jovanović (1939-). Los necios (1963) y Emilija (1969) de este último se han representado durante más de dos temporadas en el escenario del Mala drama (teatro experimental) del Teatro Nacional Esloveno de Liubliana. Entre los “francotiradores” del mundo del teatro está Ivan Mrak (1906-1986), autor de considerable número de piezas escénicas pero que no fue reconocido hasta que representó su drama histórico Robespierre (1972). Sin duda más original, y perteneciente a la generación intermedia, es Vitomil Zupan (1914-1987), con su obra Alejandro con las manos vacías, con la que intentó aunar en el escenario la lengua literaria eslovena y la lengua hablada, muy alejadas entre sí.

En la lírica hay que mencionar a Cene Vipotnik (1914-1973), Ivan Minatti (1924), Peter Levec (1923-1999), Jože Šmit [1922-2004] y Lojze Krakar (1926-1995). Un grupo particular posterior lo forman los llamados “poetas perdidos” al publicar conjuntamente en 1953 la antología Pesmi štirih o "Poemas de los cuatro" (Kajetan Kovič (1931-); Janez Menart (1929-2004); Tone Pavček (1928-) y Ciril Zlobec, 1925-). A través de esta obra, toda una nueva generación de poetas se proponía situar al individuo en el lugar preeminente que le corresponde sin caer en un lirismo gratuito; muchos de ellos demostraron además ser excelentes traductores. La generación siguiente aportó el influjo de vanguardias como el surrealismo utilizando imágenes más audaces y ha reflejado con plena consciencia la alienación del hombre de hoy, enfrentado a un mundo que lo supera y lo precipita hacia un absurdo donde parece carecer de significado cualquier valor moral: Dane Zajc (1929-2005), Gregor Strniša (1930-1987), Veno Taufer (1933-) y Saša Vegri (1934-2010) son sus representantes más destacados. La generación más reciente es la de Svetlana Makarovič (1939), Ervin Fritz (1940), Niko Grafenauer (1940), Tomaž Šalamun (1941), Erich Prunč (1941) y Vladimir Gajšek (1946). Entre los recién llegados a la poesía mencionaremos también a Tone Kuntner (1943) y Marko Kravos (1943), este último residente en Trieste y que pertenece al pequeño grupo de escritores eslovenos establecidos en Italia cuyos representantes más destacados son Alojz Rebula (1924) y Boris Pahor (1913) que ya se han mencionado.

Otros escritores que cabe destacar son los sacerdotes Anton Aškerc (1856-1912) y Fran Saleški Finžgar (1871-1962), el modernista Oton Župančič (1878-1949), el poeta y novelista France Bevk (1890-1970), autor de El vicario Martin Čedermac (1938); el pensador Vladimir Bartol (1903-1967), los poetas Edvard Kocbek (1904-1981) y Srečko Kosovel (1904-1926), el novelista Boris Pahor (1913-), el poeta Alojz Rebula (1924-), Vlado Žabot (1958-) y el ensayista y crítico cultural Aleš Debeljak (1961-2016) y, más recientemente, Jani Virk, Aleš Čar, Alojz Ihan, Andrej Morovič, Maja Novak, Miha Mazzini, Andrej Skubic, Suzana Tratnik, Mojca Kumerdej, Eva Petric, el poeta Aleš Šteger (1973-) y el filósofo Slavoj Žižek (1949-).[6][7][8][9]

Traducciones de la literatura eslovena al español[editar]

El ensayista Slavoj Žižek

Solo a partir de fines del siglo XIX empiezan a verterse obras eslovenas al español, sobre todo en Argentina. Abundan las traducciones indirectas a partir de lenguas puente (por ejemplo, la novela Alamut de Vladimir Bartol). En España, fue la poeta y traductora María Francisca de Castro Gil (conocida también como Marisol de Castro) la primera que abordó las traducciones del esloveno. Junto con el esloveno France Koren –residente en España– prepararon una importante antología de poesía eslovena que debía aparecer en 1954 en Madrid, pero no llegó a imprimirse, aun cuando fue muy divulgada en forma manuscrita. La revista cultural Entresiglo de Buenos Aires, editada por inmigrantes eslovenos de posguerra, publicó parte de ese material y en efecto casi siempre fue a través de revistas como la literatura eslovena se dio a conocer en España y América. La primera traducción de una obra eslovena publicada en español es el cuento Martin Kerpan de la Cima (Martin Krpan z Vrha) de Fran Levstik. Su autora es Vida Amelia Kjuder y se publicó en 1939 en la revista mensual religiosa La Vida Espiritual, que edita la Misión Católica Eslovena de Buenos Aires; en esta revista aparecieron otras obras imporntantes. También en Buenos Aires y en 1948 se editó Recuerdos de Eslovenia, el primer libro con traducciones de literatura eslovena en español, que incluye cuentos y poemas populares eslovenos, poemas de Anton Aškerc, Simon Gregorčič y France Prešeren, además de algunos poemas y una "Carta" que escribió la autora de la selección y traductora Vanda Čehovin. El poema Soči de Gregorčič fue traducido al español por no menos de cuatro traductores y es por lo tanto, la obra literaria eslovena más traducida al español. La primera novela eslovena publicada en español en forma de libro es El capellán (Kaplan Klemen) del exiliado esloveno en Argentina Karel Mauser. Entre las décadas de 1950 y 1970 se publicaron sólo unas pocas traducciones del esloveno al español, y a principios de la década de 1980, la Asociación de Escritores Eslovenos editó la primera antología de poesía y prosa eslovena en español. La selección, a cargo de Ciril Zlobec, incluye 32 autores; las traducciones de poesía son de Juan Octavio Prenz y las de prosa de Juan Carlos Oven. Algunos años más tarde se publicó en España y en Chile la antología Poesía eslovena contemporánea, preparada también por Ciril Zlobec y traducida por Prenz. En la década de 1980 se publicaron también poemas de autores eslovenos en español en la revista Entresiglo, en dos oportunidades, en 1987 y en 1989, ambas en traducción de Gregor Papež. En las décadas de 1970 y 1980 aparecieron también traducciones de autores eslovenos en antologías de la literatura yugoslava, más precisamente en Poetas contemporáneos de Yugoslavia, publicada en 1977 en Lima, y en Poesía yugoslava contemporánea, editada en 1988 en Buenos Aires. El autor de todas las traducciones es el ya mencionado escritor, poeta y profesor de literatura argentino Juan Octavio Prenz. A fines de la década de 1980 se publicó en España la novela Alamut de Vladimir Bartol, sin duda, la obra literaria eslovena con más reimpresiones en su versión española, pero desde una versión intermedia en francés. La Asociación de Escritores Eslovenos editó en 1993 el segundo volumen de la colección Litterae Slovenicae dedicado a las traducciones de literatura eslovena en español. Se trata de una antología de prosa breve de nueve autores. Dos años más tarde, se publicó en la misma colección una antología de poesía eslovena contemporánea, que fue presentada en el Círculo de Bellas Artes en Madrid. Los escritores eslovenos (Andrej Blatnik, Alojz Ihan, Drago Jančar, Brane Mozetič y Tomaž Šalamun) volvieron a presentarse en la misma institución en junio de 2002.

Bajo el patrocinio de la Asociación de Escritores Eslovenos, del PEN Club Esloveno y del Centro de promoción de la literatura eslovena, desde 1992, la Fundación Trubar ofrece ayuda financiera para la publicación de traducciones de literatura eslovena. Obtiene sus fondos del Ministerio de Cultura de la República de Eslovenia y de otras fuentes. Hasta 2008, el apoyo a las traducciones, implementado a través de concursos regulares anuales, estaba a cargo del Ministerio de Cultura de la República de Eslovenia; a partir de 2009, esta tarea le corresponde a la Oficina Pública del Libro de la República de Eslovenia.

Bibliografía[editar]

  • Mojca Jesenovec, Simona Škrabec y Mateja Rozman, Bibliografía de traducciones de literatura eslovena a las lenguas de la península Ibérica Ljubljana: Center za slovensko književnost, 2011.

Referencias[editar]

  1. Eslovenia
  2. Eslovenos en Córdoba
  3. Don Quijote y la Literatura eslovena
  4. http://www.barbarapregelj.com/Docu/Ob_obletnici_Don_Quijote.pdf
  5. Puentes y muros:Eslovenia ante la multietnicidad cultural y literaria
  6. Jean-Charles Lombard "La literatura eslovena contemporánea I, II y III", en Impedimenta, 27 de junio y 11 y 23 de julio de 2011: http://impedimentatransit.blogspot.com.es/2011/06/un-panorama-de-la-literatura-eslovena.html
  7. Enciclopedia Catalana
  8. El poder de la palabra
  9. Mojca Jesenovec, Simona Škrabec y Mateja Rozman, Bibliografía de traducciones de literatura eslovena a las lenguas de la península Ibérica Ljubljana: Center za slovensko književnost, 2011 http://www.ljudmila.org/litcenter/novo/iberska_2.pdf