Linterna mágica

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Linterna mágica.

La linterna mágica es un aparato óptico, precursor del cinematógrafo. Se basaba en el diseño de la cámara oscura, la cual recibía imágenes del exterior haciéndolas visibles en el interior de la misma, invertiendo este proceso y proyectando las imágenes hacia el exterior. Durante un tiempo se había considerado a Athanasius Kircher como inventor del aparato, quien en 1646 publicó Ars Magna Lucis et Umbrae (‘La gran ciencia de la luz y la oscuridad’), pero parece que hasta la segunda edición de 1671 no hay ninguna descripción del aparato. La primera referencia a un aparato capaz de proyectar imágenes sería un manuscrito de Christiaan Huygens de 1659.[1]

El artefacto consistía en una cámara oscura con un juego de lentes y un soporte corredizo en el que se colocaban transparencias pintadas sobre placas de vidrio. Estas imágenes se iluminaban con una lámpara de aceite —aún faltaba mucho para el invento de la luz eléctrica—, y para que el humo pudiera tener salida se dotaba al conjunto de una vistosa chimenea.

Historia[editar]

Orígenes y antecedentes[editar]

La linterna mágica se descubrió a partir de las sombras chinescas (proyección hacia adentro), proyectadas en los grandes teatros exclusivamente para los hombres, mientras las mujeres manipulaban la maquinaria desde atrás. Finalmente, fueron estas mujeres quienes descubrieron la linterna mágica (proyección hacia fuera).

Estudios recientes muestran que algunas variantes de linternas mágicas podrían haber existido en tiempos del Rey Salomón. De hecho, se pudo desarrollar el invento gracias a la base teórica d'Aristóteles sobre la ciencia y la óptica. Con el fraile Roger Bacon, el arte y la ciencia de la luz y la sombra sirvieron para poder construir objetos de entretenimiento para hacer magia con las sombras. No obstante, puede que fuese más antigua de lo que se cree, ya que se ha afirmado que los sacerdotes de Eleusis y de Menfis poseyeron linternas mágicas. En estas se inspiró Platón cuando se imaginó su famosa caverna, también precursora de los teatros de sombras.

Siglos XVII, XVIII y XIX[editar]

Hacia finales del siglo XVII, las linternas mágicas se fabricaban de manera artesanal y bastante precaria, ya que estaban destinadas a una élite minoritaria con objectivos científicos, didácticos o divulgativos.

Durante el siglo XVIII, se introdujeron mejoras técnicas. Por ejemplo, se potenció la fuente de luz para mejorar la intensidad y calidad de las imágenes. Las mejoras no fueron limitadas a las linternas, también afectaron a las placas de vidrio, con las que se consiguió reproducir el movimiento a partir de la proyección simultánea de placas, utilizando mecanismos como el encadenamiento y la superposición de imágenes. Estos avances coincidieron con la aparición de placas móviles, donde el movimiento se produce en la misma, y el éxito de las placas deslizantes, en que el movimiento se producía haciendo deslizar un cristal móvil delante de otro cristal fijo.También existían las placas con cremallera, donde el movimiento se obtenía a partir de una manija que hacía girar unas dientes metálicas alrededor del cristal.

Después de su invención, el italiano Cagliostro mejora este dispositivo, de modo que con un juego de ruedas se puede aumentar o disminuir el tamaño de la imagen proyectada.

Paulatinamente se populariza la linterna mágica y se le van encontrando aplicaciones prácticas. Nollet y Charles la introducen en la Sorbona para apoyar sus enseñanzas de modo visual, y el famoso mentalista Mesmer la emplea en sus cátedras de «magnetismo animal» y en sesiones de hipnotismo. El profesor Jean-Martin Charcot la usaba como método curativo de ciertos casos de epilepsia e histeria.

La linterna mágica sufrió un cambio fundamental en su diseño con la invención de la lámpara incandescente y del arco voltaico. Su aplicación sustituye con inmensa ventaja la iluminación por lámpara de aceite. Poco después aparece la fotografía, con lo que las transparencias pintadas son sustituidas por diapositivas, y la linterna mágica es virtualmente una ampliadora fotográfica. Quedaban solo unos pasos más para que llegara a ser un proyector cinematográfico.

Aspectos técnicos[editar]

Aparato[editar]

Página del libro Elementa Mathematica (1720) por Willem's Gravesande con la linterna mágica de Jan van Musschenbroek proyectando la imagen de un monstruo. Esta linterna es una de las más antiguas que se conservan y pertenece a la colección del Museo Boerhaave, Leiden.

La linterna mágica funciona a base de un espejo cóncavo colocado en la parte trasera de una fuente de luz con el objetivo de dirigir toda la luz posible hacia una pequeña lámina de vidrio rectangular —la diapositiva— donde estará la imagen a proyectar, que delante, en la parte frontal del aparato, tendrá una lente. Esta se ajusta para enfocar adecuadamente el plano de la diapositiva a la distancia de la pantalla de proyección, que puede ser, simplemente, una pared blanca, y por lo tanto formará una imagen agrandada de la diapositiva en la pantalla.[2]​ Algunas linternas, incluyendo las de Christiaan Huygens y Jan van Musschenbroek, usan tres lentes.

Diapositivas[editar]

Originalmente, las imágenes se pintaban a mano en diapositivas de cristal. Al principio las figuras se dibujaban con pintura negra, pero pronto se comenzaron a usar colores transparentes también. En ocasiones se hacían en papel aceitado. A menudo se usaba la pintura negra como fondo de la imagen para evitar la luz superflua, de manera que las figuras pudieran ser proyectadas sin bordes que distrajesen o marcos. A muchas diapositivas se les hacía un acabado con una capa de laca. Más tarde también se comenzaron a usar cubiertas de vidrio para proteger la capa de pintura.[3]​ Muchas de las diapositivas hechas a mano se montaban en marcos de madera con forma redondeada o cuadrada.[4]

Una diapositiva producida con bordeado en masa de papel.

A partir de 1820 comenzó la manufacturación de diapositivas impresas a color, muchas veces utilizando transferencias de decalcomanía. Muchas de las diapositivas manufacturadas se producían en tiras de vidrio con varias imágenes en ellas que se bordeaban con una tira de papel encolado. Las primeras diapositivas fotográficas, llamadas «hyalotipos», fueron inventadas por los compatriotas alemanes Ernst Wilhelm y Friedrich Langenheim en 1848 en Filadelfia y patentadas en 1850.[5][6][7]

Fuentes de luz[editar]

Aparte de la luz del Sol, las únicas fuentes de luz disponibles en el momento en el que la linterna mágica fue inventada, sigo XVII, eran velas o lámparas de aceite, las cuales eran bastante poco eficientes y producían unas imágenes proyectadas muy oscuras.

La invención de la lámpara de Argand, o quinqué, en la década de 1770 ayudó a hacer las proyecciones más claras. Después, en la década de 1820, gracias a la invención de la luz de calcio, o limelight, se hicieron mucho más claras aún. Por último, la invención de la lámpara de arco en la década de 1860 eliminó la necesidad de gases combustibles o productos químicos peligrosos; y finalmente, lámpara eléctrica incandescente mejoró aún más la seguridad y la comodidad, no siendo así el brillo de las imágenes.[8]

Fantasmagoría[editar]

Fantasmagoría era una forma de teatro de terror que usaba una o más linternas mágicas para proyectar imágenes aterradoras, especialmente de fantasmas. El exhibicionista utilizaba proyecciones de proyección trasera, móviles o portátiles, y todo tipo de efectos para producir experiencias convincentes. Fue muy popular en Europa desde finales del siglo XVIII, hasta bien entrado el siglo XIX.

Se cree que los dispositivos ópticos, como los espejos cóncavos y la cámara oscura, se han usado desde la antigüedad para engañar a los espectadores y hacerlos creer que veían dioses y espíritus reales, [9]​pero fue el "físico" mago Phylidor, quien creó lo que debe haber sido el primer espectáculo de fantasmagoría. Probablemente usó linternas mágicas móviles con la lámpara Argand, recientemente inventada, [10]​para crear su exitoso Schröpferischen, y Cagliostoischen Geister-Erscheinungen (apariciones de fantasmas de Schröpfer-esque y Cagiostro-esque)[11]​ en Viena, desde 1790, hasta 1792. Phylidor declaró que su espectáculo de apariciones perfectas hizo visible cómo, charlatanes como Johann Georg Schröpfer y Cagliostro, habían engañado a su público. Entonces, presentó su Fantasmagoría como "Paul Filidort" en París, desde diciembre de 1792, hasta julio de 1793[12][13]​, probablemente usando el término por primera vez. Como "Paul de Philipsthal", actuó en Fantasmagoría, en Gran Bretaña, desde 1801, con gran éxito.

Uno de los muchos exhibicionistas que se inspiraron en Phylidor fue Etienne-Gaspard Robert, quien se hizo muy famoso con su propio espectáculo Fantasmagorie, en París, desde 1798 hasta 1803 (más tarde actuando en toda Europa y volviendo a París para un triunfante regreso en 1814). Él fue quien patentó la linterna móvil "Fantascope" en 1798. [9]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Notas
  1. «Christiaan Huygens The true inventor of the magic lantern» en Luikerwaal.com. Consultado el 10/11/2014.
  2. Pfragner, Julius. An Optician Looks for Work. The Motion Picture: From Magic Lantern to Sound. Great Britain: Bailey Brothers and Swinfen Ltd. 9-21. Print.
  3. «All about lantern slides (1)». Consultado el 25 de septiembre de 2015. 
  4. «All about magic lantern slides (2)». Consultado el 25 de septiembre de 2015. 
  5. «All about lantern slides (1)». Consultado el 25 de septiembre de 2015. 
  6. «U.S. Patent US7784 A: Improvement in photographic pictures on glass». Consultado el 19 de noviembre de 1850. 
  7. Timby, Kim. «Glass Transparencies: Marketing Photography’s Luminosity and Precision». Consultado el 2016. 
  8. «Historic Camera: William and Frederick Langenheim». Consultado el 29 de marzo de 2012. 
  9. a b Heard, Mervyn. PHANTASMAGORIA: The Secret History of the Magic Lantern. The Projection Box, 2006
  10. Grau, Oliver. Remember the Phantasmagoria! chapter from MediaArtHistories, MIT Press/Leonardo Books, 2007, p. 144
  11. Phylidor Schröpferischen, und Cagliostoischen Geister-Erscheinungen flyer 1790
  12. Affiches, annonces et avis divers. 1793-07-23
  13. «Rossell, Deac». Consultado el 2001. 
Bibliografía
  • Frutos Esteban, Francisco J.: Los ecos de una lámpara maravillosa: la linterna mágica en su contexto mediático. Univ. de Salamanca, 2010. (Google libros).
  • Rodríguez Bermúdez, Manuel: Animación: una perspectiva desde México. UNAM, 2007, pp. 17-21. (Google libros).

Enlaces externos[editar]