Lenguaje llano

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El lenguaje llano, también denominado lenguaje claro, lenguaje sencillo o lenguaje ciudadano, es un estilo de escribir simple y eficiente que permite a los lectores entender fácilmente lo comunicado verbalmente, ya sea de forma escrita u oral. Tradicionalmente, se ha considerado, sobre todo, la comunicación escrita, pero en las situaciones concretas de intercambio lingüístico que realmente afectan la vida de las personas (por ejemplo, en los procesos judiciales), también la comunicación a través de la lengua oral tiene una injerencia notable.

El primer contexto sensibilizado y enfocado en este problema de la comunicación verbal entre instituciones y ciudadanos fue el ámbito anglófono y francófono. Las iniciativas enfocadas en hacer más claro, legible o "comunicable" información relevante a destinatarios afectados por decisiones de los organismos públicos y privados (empresas, municipios, universidades, juzgados, medios de comunicación masiva, etc.), dieron lugar a un movimiento internacional que sigue esta orientación desde los años setenta: "plain language movement".

Usualmente, se cree que el movimiento internacional en búsqueda de un lenguaje claro, llano o sencillo, se caracteriza por ser un estilo breve que combina:

  • el uso de expresiones concisas y claras
  • una estructura lingüística efectiva.
  • un buen diseño del documento.

Estas características enunciadas, sin embargo, son objeto de discusión:

  • ¿qué fundamentos indican que "un estilo breve" favorece la comunicación y la claridad?
  • ¿cómo se define "un estilo breve"?
  • ¿es lo mismo hablar de "estilo breve" que referir "expresiones concisas"?
  • si ambas nociones son equivalente, ¿puede definirse "estilo breve" mencionando "expresiones concisas" sin incurrir un una tautología?
  • ¿qué es "una estructura lingüística efectiva?
  • ¿existen estructuras lingüísticas inefectivas?, ¿cuáles serían y cómo podrían ser definidas?, ¿han evolucionado las lenguas naturales conservando estructuras lingüísticas que no sean "efectivas"?
  • ¿qué significa "diseño del documento? ¿hay asuntos implicados en los puntos anteriores que no estén involucrados en "el diseño" de los documentos donde se aplican?
  • ¿por qué "el uso de expresiones concisas y claras" se presenta como un ítem ajeno (diferente o externo) al "diseño del documento"?

Historia[editar]

Antes del siglo XX, era usual para los escritores y legisladores de diferentes idiomas europeos como el idioma inglés, español, y alemán, entre otros, utilizar un estilo rimbombante, complicado, muy difícil de leer. Una oración podía abarcar media página, llena de frases subordinadas y complejas. El gran filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel era famoso por escribir oraciones que fácilmente abarcaban hasta tres páginas.

No es claro el origen de esta tradición, pero parece haberse originado con el latín clásico, en el cual este tipo de prosa era perfectamente aceptable.

El lenguaje llano en español[editar]

Argentina[editar]

En Argentina fue previsto y planificado, a mediados de la década de 2000, un Proyecto denominado Comunicación en Lenguaje Claro, incluido dentro del Programa de asistencia técnica para el fortalecimiento del sistema nacional de inversión pública (FOSIP). El programa suponía la aplicación, en el ámbito del Ministerio de Economía, las pautas y criterios correspondientes a la búsqueda de un lenguaje claro, y fue financiamiento por el Banco Mundial. Sin embargo, no se registra en la red (en línea) información que permita cotejar la efectiva aplicación de los criterios rubricados por las instancias intervinientes en el programa en el período indicado.

Si bien el contexto académico y los gobiernos de las más diversas latitudes proponen mejorar la comunicación de la administraciónpública, observando los lineamientos enunciados en el marco del Plain Language Movement, no abundan las iniciativas en este sentido dentro del marco latinoamericano. En una primera etapa, el proyecto ha buscado centrarse en las comunicaciones intragubernamentales; luego, se propuso tener en cuenta la comunicación entre la administración y la ciudadanía. No obstante ello, ningún indicador abierto al acceso público permite confirmar que alguna de estas etapas fuera llevada efectivamente a cabo.

En Buenos Aires, jurisdicción que representa la mayor extensión territorial y la mayor población de ciudadanos, la principal política de gobierno orientada a la promoción del lenguaje claro en la administración del servicio de justicia fue coordinada por la Dra. Mariana Cucatto (docente titular de las asignaturas "Introducción a la Lengua y la Comunicación" y "Lengua II" en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata) mediante la implementación de cursos en capacitación online destinado a los operadores jurídicos de la jurisdicción provincial. Inicialmente, estos trayectos formativos fueron habilitados para quienes cumplen funciones en el Poder Judicial (fiscales, defensores, jueces y camaristas) y, posteriormente, el acceso a sus contenidos fue ampliado hacia todos los abogados de la matrícula, incluyendo aquellos que desempeñan libremente su profesión.

Desde el año 2012, ambos cursos ("Lenguaje jurídico y comunicación" y "Lenguaje jurídico: cuestiones gramaticales") forman parte de la plantilla y oferta formativa de la Escuela Judicial dependiente del Consejo de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires, cuya aprobación representa un antecedente a considerar para el acceso a la carrera judicial en la Provincia de Buenos Aires. Respaldados por una sólida y extensa experiencia en el estudio del lenguaje jurídico, los miembros del equipo profesional que dirige la Dra. Mariana Cucatto conforman una referencia obligada en el tratamiento del tema, y desarrollan hasta la actualidad proyectos de investigación específicamente centrado en este campo de estudios. Son sus integrantes: Prof. Lucía Bernardi, Prof. Cintia Cristini, Prof. Laura Pérez De Stefano, Prof. Gregorio Piechocki, Prof. Gustavo Rojas.

Chile[editar]

En agosto de 2004 el Presidente del Senado de Chile inauguró el seminario Transparencia, derecho y lenguaje ciudadano, en el que participaron destacados académicos. El seminario se concentró en el análisis del desafío de conectar el trabajo legislativo con la ciudadanía a través de un lenguaje claro. Ahora los parlamentarios se enfrentan al desafío de traspasar su trabajo al ciudadano común a través de un lenguaje comprensible.

España[editar]

Daniel Cassany[1] y Cristina Gelpí[2] ofrecen en respectivos artículos publicados en la revista Clarity una panorámica de la situación del lenguaje llano en España y en las comunidades autónomas con otras lenguas oficiales.

La Associació Lectura Fàcil, entidad comprometida en hacer accesible la información, la literatura y la cultura a todas las personas, revisa y adapta documentos y otros materiales informativos a lenguaje llano para mejorar su legibilidad.

Óscar García Muñoz realizó un trabajo teórico y sistemático sobre el método de lectura fácil, también citado en otros ámbitos como lenguaje llano, publicado por el Real Patronato sobre Discapacidad. A través del proyecto dilofácil desarrolla numerosos proyectos de adaptación de textos normativos, literarios e informativos. También ha desarrollado publicaciones técnicas relativas a la aplicación de esta técnica en el ámbito de la educación y promovido con otras organizaciones un encuentro de intercambio de buenas prácticas.

México[editar]

El presidente Vicente Fox, lanzó iniciativa de Lenguaje Ciudadano, el 5 de octubre de 2004, para comenzar a simplificar el lenguaje del gobierno. Su propósito es transmitir los mensajes gubernamentales de forma sencilla, clara y precisa, para su total comprensión, evitando la comunicación compleja y obscura.

Entre las acciones para fomentar esta iniciativa se entregaron los [Reconocimientos de Lenguaje Ciudadano[2] para reconocer el esfuerzo de las instituciones gubernamentales para fomentar la claridad de sus documentos.

Dentro del Servicio Profesional de Carrera, el Lenguaje Ciudadano es una capacidad técnica transversal, es decir, algunos servidores públicos reciben capacitación y son evaluados en esta materia.

En julio de 2007, se incorporó el uso del Lenguaje Ciudadano dentro del Manifiesto Nuevo León sobre Usabilidad y Accesibilidad para los Portales Gubernamentales Mexicanos, esto con la idea de que los sitios de gobierno también incorporen esta iniciativa en el diseño de sus contenidos web.

En otros países e idiomas[editar]

Estados Unidos de América[editar]

A finales del siglo XIX, algunos prosistas notables (como Abraham Lincoln) demostraron que el lenguaje llano podía ser elegante cuando era utilizado correctamente (por ejemplo, el Discurso de Gettysburg), pero dichos prosistas estaban muy adelantados a su época.

Durante los años 1920, manuales de estilo como el de William Strunk Jr. Los Elementos del Estilo promovieron activamente la idea de escribir en un lenguaje llano. Sin embargo, en los Estados Unidos de América, tomó unos 50 años para que las ideas de Strunk fueran universalmente aceptadas.

Posteriormente, durante los años 1970, la revolución del lenguaje llano se implementó en los campos del derecho y el gobierno, como lo comprueba la popularidad de libros como Plain English for Lawyers (Lenguaje Llano para Abogados) y la aprobación de una ley especial, en el 1976, promoviendo el uso del lenguaje llano en las normas jurídicas de los Estados Unidos de América (Ver: Paperwork Reduction Act).

A finales de la década de 1990, el presidente Bill Clinton hizo del lenguaje llano una iniciativa importante de su administración. En un memorándum presidencial [3], formalizó el requerimiento de que todas las nuevas normas y regulaciones de su gobierno fueran escritas en este estilo.

Canadá[editar]

En 1971 el gobierno de Canadá instituyó la Comisión para la Reforma de la Ley. Dicha Comisión tenía la responsabilidad de revisar todas las leyes federales existentes y publicar recomendaciones para su mejora. En 1976, la Conferencia de Lenguaje Uniforme, elaboró las Convenciones para Escritura Legislativa que incorporaba principios de lenguaje sencillo y claro. Estas Convenciones tenían como objetivo modernizar y estandarizar los estilos de escritura en todo documento normativo.

El caso del gobierno canadiense resulta ser un caso exitoso ya que ese país cuenta con gran experiencia para reescribir legislación con alto contenido técnico. De hecho el Ministerio de Justicia, no sólo utilizó un lenguaje sencillo y claro, se preocupó por realizar consultas a los usuarios y en muchos casos realizó pruebas piloto sobre el uso de la nueva legislación.

Existe un esfuerzo gubernamental permanente a través del Comité Intersecretarial de Plain Language y la Secretaría Nacional de Alfabetización para adoptar el uso de las técnicas del lenguaje sencillo y claro.

Suecia[editar]

La primera iniciativa para utilizar un lenguaje sencillo y claro se originó en Suecia en 1976 cuando el Gobierno Sueco contrató a un experto en lingüística para organizar una modernización sistemática del lenguaje en documentos gubernamentales como leyes, decretos y documentos normativos. Más tarde, la práctica de simplificar el lenguaje se extendió a otros niveles de gobierno, a la academia e incluso a la iniciativa privada.

El proceso para simplificar los documentos gubernamentales y escribirlos en un lenguaje adecuado consistía en enviar cada documento para su revisión al grupo de expertos de Plain Language que dependía del Departamento de Justicia. Actualmente, el grupo denominado Plain Swedish Group promueve e implanta proyectos para el uso del lenguaje sencillo y claro en los que ha involucrado a más de la mitad de las instituciones gubernamentales suecas.

En Suecia ningún documento gubernamental puede imprimirse si no cuenta con la aprobación de este grupo. Entre sus actividades también se encuentra la entrega de los reconocimientos Plain Swedish Cristal a instituciones cuyo trabajo en la implantación del lenguaje sencillo y claro sea relevante.

Reino Unido[editar]

En 1979, el Reino Unido inició una campaña de Plain English para combatir el gobbledygook, argot burocrático percibido como confuso y tedioso. Como parte de esta campaña, se inició un concurso público para otorgar el premio Clarity a aquellas instituciones gubernamentales cuya comunicación escrita fuera eficaz para reconocer la excelencia en su comunicación con la ciudadanía.

A la par se estableció una política para reescribir formatos gubernamentales. Debido a su éxito, este esfuerzo se amplió y se estableció de manera permanente, a través de cursos sobre diseño de información en la Unidad de Servicio Civil, dirigidos a abogados y otros al desarrollo de documentos legales. Igualmente, existen compañías consultoras dedicadas a ofrecer entrenamiento, escribir y editar documentos, tanto gubernamentales como del sector privado, como la UK Plain Language Commission y la Organización Clarity. Esta última comenzó como un esfuerzo de un grupo de abogados para promover el lenguaje legal sencillo y se ha convertido en un movimiento internacional con presencia en 34 países.

El proyecto para volver a escribir la legislación de impuestos fue uno de los desarrollos más significativos de la iniciativa de Plain English. Este comenzó en 1995, con el propósito de reescribir toda la legislación de impuestos existente y continuó con trabajos sobre la ley de ingreso y su código correspondiente.

El proyecto continua ya que su alcance se ha extendido a otras leyes. Tal vez la enseñanza más importante de esta experiencia sea que el proyecto reconoce que la claridad y legibilidad de los documentos depende no sólo de su texto sino también de la manera en que son presentados.

Australia[editar]

En Australia este movimiento comenzó en 1987 cuando el gobierno estatal de Victoria realizó un reporte resultando en el manual de Plain English y el establecimiento de una unidad encargada de reescribir formas y documentos ya existentes. Los primeros resultados positivos de esta iniciativa representaron importantes ahorros. Por su parte, el gobierno federal lanzó un programa llamado Plain English and Simpler Forms para estandarizar y eficientar la comunicación gubernamental escrita, contando con el apoyo de diversos gobiernos estatales y del Procurador General de Justicia para la simplificación de leyes, actas constitucionales y formas administrativas.

Posteriormente el Plain English se extendió al sector académico a través de la Universidad de Sydney con la creación del Centre for Plain Legal Language. Dicha organización se enfocaba a entrenar a abogados sobre el uso del lenguaje sencillo y claro, así como a la investigación de las implicaciones de incorporar este tipo de lenguaje en documentos jurídicos.

Sin embargo, uno de los mayores éxitos del uso de Plain English en Australia se dio en las compañías consultoras legales, ya que muchas de ellas establecieron unidades de Plain English, que incorporan conceptos de lenguaje sencillo en su trabajo con lo que los clientes de estas compañías están dejando atrás la terminología complicada y se están acostumbrando a la comunicación clara y eficaz.

Francia[editar]

En el año 2002, Francia lanzó una encuesta que reveló información sobre la falta de entendimiento de los ciudadanos de las cartas y los formatos que el gobierno producía. Para atender esta situación el Gobierno francés creó el Comité para simplificar el lenguaje oficial (Comité d'orientation pour la simplification du langage administratif) o COSLA por sus siglas en francés. Dicho Comité fue creado por el Ministerio del Servicio Civil y el Ministerio de Cultura, con la misión de mejorar la calidad del lenguaje oficial y de verificar que las propuestas hechas por el Comité se pongan en práctica. La principal arma para fomentar que la interacción del gobierno con la ciudadanía sea más sencilla e igualitaria según el COSLA es simplemente el uso de un lenguaje más claro.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. CASSANY, D. "Plain Language in Spain", Clarity, 35, 41-44. 2005
  2. GELPÍ, C. "Plain Language in Spain", Clarity, 55, 23-26. 2006 [1]