Las cuatro esquinas

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Las cuatro esquinas es un juego recreativo que se desarrolla preferentemente al aire libre.

En este juego toman parte cinco jugadores: cuatro esquineros y un plantón . Para saber a quién le corresponde ser primero el plantón, se echa a suertes

Se juega tocando 4 sitios las personas que tú quieras y una persona liga y tiene que intentar ocupar la columna del otro cuando cambia con su compañero.

Para jugar es necesario contar con cuatro esquinas o cuatro objetos que hagan este papel. Si es un jardín, serán cuatro árboles o piedras; si es un patio cada uno de sus ángulos; en un salón, se pueden disponer cuatro sillas.

Desarrollo del juego[editar]

A una señal del plantón, los esquineros empiezan a cambiar entre sí de puesto con el compañero de cualquiera de los lados adyacentes, con el del extremo de la diagonal. El plantón debe procurar alcanzar una de las esquinas cuando la han abandonado. Si lo consigue, el esquinero que queda sin puesto pasa a ser plantón.

El truco del juego consiste en hacer movimientos simulados para engañar al plantón volviendo rápidamente al puesto que se había abandondado hasta encontrar una ocasión propicia.

El juego de las cuatro esquinas puede efectuarse también a la gallinita ciega. En esta modalidad el plantón va con los ojos cerrados y gana esquina siempre que:

  • al cruzarse los esquineros toca a uno de ellos.
  • alcanza una esquina desocupada.
  • encontrando una esquina ocupada acierta el nombre del esquinero.

Análisis del Juego[editar]

Analizando el juego de las cuatro esquinas se puede evidenciar que es un juego que permite ejercitar la capacidad de adaptación es decir, permite ejercer diferentes roles o papeles que se presenten en un momento determinado de la vida, por lo que se puede inferir que existe además de un trabajo en equipo también es colaborativo, donde lo primordial no es competir para ganar sino participar para aprender de los demás. En este juego se promueve la participación, la socialización, el respeto por los demás, aceptación de los diferentes puntos de vista e impresiones de los participantes, permite el desarrollo de la inteligencia una vez que contribuye a la percepción de los límites de cada uno así como para aprender a reaccionar ante los peligros.

Por otra parte, aunque en dicho juego existe una fuerte presencia de la individualidad se hace necesario la formación de grupo para participar en el mismo y seguir las reglas establecidas. Es importante destacar que los juegos contribuyen a estrechar las relaciones y establecer vínculos entre los participantes.

La diferencia que hay entre ello es que el trabajo en equipo es necesario el esfuerzo colectivo con la intención de resolver algún problema. Por ejemplo, las hormigas se juntan para recoger los alimentos en grupo con la finalidad de alimentar a todo el hormiguero, o en un equipo de fútbol en que los goles son el resultado de la participación de todos los jugadores. El trabajo en equipo requiere de un líder, la responsabilidad del trabajo o el aprendizaje individual, teniendo como objetivo completar la tarea. Mientras que en un trabajo colaborativo evidenciamos la comprensión de otras personas, asumir diferentes papeles, se pueden identificar con determinadas actitudes, se aprende intercambiando y experimentando. Además el liderazgo, la responsabilidad es compartida, el objetivo es aprender y relacionarse.