La tía fingida

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

"La tía fingida", es un relato corto conocido[1] a través de dos versiones distintas: un códice de la Biblioteca Colombina de Sevilla y diversas copias impresas de un manuscrito del siglo XVII hoy perdido, denominado "Porras de la Cámara", en el que aparecían entre otras, versiones levemente diferenciadas de dos Novelas Ejemplares de Miguel de Cervantes, "Rinconete y Cortadillo" y "El celoso extremeño".[2]

Sinopsis argumental[editar]

En Salamanca, dos estudiantes manchegos más aficionados a la diversión que al estudio descubren en una de sus correrías una casa donde residen una mujer anciana y una joven de gran belleza, llamada Esperanza.

Tras darla serenata una noche, y ser despedidos por una dueña con cajas destempladas, van a visitar a un principal caballero, llamado Don Félix, informándole de la hermosura de la joven. Don Félix, tras intercambiar recados con la dueña, acuerda ir esa noche a la casa de Esperanza.

Una vez llegado, la espera oculto. Desde allí, oye una conversación entre la anciana (Doña Claudia) y la joven, en donde se descubren las trazas y engaños de la vida de prostitución y tercería celestinesca de que viven ambas. Tras ser descubierto accidentalmente, Don Félix intenta concluir el negocio, aunque Doña Claudia muestra escandalizarse. Al ruido, entra la justicia en la casa, encabezada por el corregidor, que ordena detenerlas y llevarlas a la cárcel, pese a la mediación de Don Félix. En el camino de la prisión, los dos estudiantes logran raptar a Esperanza. Uno de ellos, intenta "gozarla aquella noche", aunque su compañero le amenaza para que no lo haga, por lo que aquél decide marcharse con la moza a su pueblo y con la bendición de su anciano padre casarse con ella, mientras Doña Claudia es castigada públicamente en Salamanca por sus hechicerías.

La cuestión de la autoría[editar]

Fue en 1787, cuando Bosarte, descubridor del manuscrito Porras, lo dio a la luz, que se planteó la cuestión de la autoría de semejante novela corta. Para él, era de Cervantes, apoyándose en la similitud estilística y temática con otras cervantinas, su formato igual al de las Novelas Ejemplares, el haber aparecido junto a dos de ellas, etcétera. Tales argumentos han servido para que eruditos y cervantistas como Agustín García Arrieta, Navarrete o Bartolomé José Gallardo la hayan considerado de Cervantes. No obstante, tal hipótesis no ha alcanzado apoyo generalizado. Otros estudiosos, como Andrés Bello, Manuel Criado de Val,[3] Foulché-Delbosc,[4] Juan Bautista Avalle-Arce,[5] han rechazado la paternidad de Cervantes sobre esta obra.[6] Utilizando medidas propias del análisis textual, otros estudios no han podido arrojar conclusiones concretas.[7]

La obra aparece, generalmente al final, de la mayor parte de las principales ediciones de las Novelas Ejemplares.

Referencias[editar]

  1. Significant Disparities in the text of La Tía fingida vis-à-vis Cervantes's El casamiento engañoso, por E. T. Aylward, The Cervantes Society of America, 1999.
  2. Apráiz, Julián, Juicio de "La tia fingida". Copia de tres ediciones raras y edición crítica de esta novela. Bibliografía razonada de la misma. Madrid, 1906
  3. Criado de Val, Manuel, Análisis verbal del estilo. Índices verbales de Cervantes, de Avellaneda y del autor de "La tía fingida", Madrid, 1953.
  4. Foulché-Delbosc, Raymond, Etude sur "La tía fingida", Revue Hispanique, VI (1899), pp. 256-306.
  5. Introducción a la edición de las Novelas ejemplares, III, página 33. Madrid, Castalia, 1990. ISBN 84-7039-404-5.
  6. De cómo y por qué La tía fingida es de Cervantes, por José Luis Madrigal, Artifara, nº2, junio 2003.
  7. Donde se muestran algunos resultados de atribución de autor en torno a la obra cervantina, por Freddy López, RCE, nº34, vol 1, 2011.