La otra sentimentalidad

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La otra sentimentalidad o La nueva sentimentalidad o incluso La poesía de la experiencia,[1] es el concepto poético nacido en Granada en el año 1983 de la mano de tres poetas: Luis García Montero, Javier Egea y Álvaro Salvador.

Historia[editar]

En 1983 aparece en el diario El País un manifiesto poético[2] firmado por tres poetas granadinos. Estos poetas se basaban en las teorías del personaje filósofo de Antonio Machado, Juan de Mairena, que defendía que para llegar a una nueva poesía acorde con los tiempos era necesaria una nueva sentimentalidad. Bajo este presupuesto y siguiendo las indicaciones teóricas del profesor universitario Juan Carlos Rodríguez Gómez, las indicaciones poéticas de Jaime Gil de Biedma y el magisterio poético de Rafael Alberti, no dudaron en lanzar un manifiesto, algo poco usual en la época, donde se defendía la necesidad de crear una nueva sentimentalidad, de buscar una nueva forma de sentir; una sentimentalidad otra. El grupo granadino no sólo estaba formado por estos tres poetas, pero fueron éstos los que firmaron el manifiesto y lo acompañaron de poemas. Las mismas ideas defendían poetas como Inmaculada Mengíbar, Aurora Luque, Ángeles Mora, y un largo etcétera. Según el teórico Juan Carlos Rodríguez, este movimiento murió el mismo año en que nació. No obstante, las concepciones poéticas del grupo han ido calando de tal forma que han acabado englobando una de las corrientes de mayor éxito poético: la poesía de la experiencia.

Concepción poética[editar]

El grueso de la concepción poética de este grupo viene marcado por los conceptos de historia y reflexión moral. Y es que la poesía es el resultado de un proceso de reflexión moral, de búsqueda, pero también es producto de un sujeto, un sujeto que escribe en un momento determinado de la historia. El término que mejor explica esta concepción es el de radical historicidad, concepto acuñado por Juan Carlos Rodríguez y que viene a decir que la literatura es un producto del sujeto, y éste no es otra cosa que producto de la historia. Aquí se plasman las ideas marxistas de Louis Althusser y las psicoanalistas de Sigmund Freud.

Y es que la poesía, como decía Pessoa está escrita por un poeta, es decir, por el fingidor. La poesía es ficción, mentira. Se aleja de la concepción romántica de la poesía como expresión fiel de los sentimientos y estados de ánimo del poeta. Esta concepción se ve ayudada por el magisterio de los poetas Gil de Biedma y Alberti. Fue el primero el que, sin quererlo, expandió un término fundamental en la poesía española: La poesía de la experiencia; Gil de Biedma promocionó un libro de Langbaum con ese mismo título y que hacía referencia al monólogo interior en la poesía anglosajona. Ese término se ha ido expandiendo y variando de significado. La nueva sentimentalidad ha acabado integrando esta poesía de la experiencia, una poesía trabajada por poetas de todas las regiones españolas; pero es Gabriel Ferrater el poeta que más significación le dará al término.

Expansión y actualidad[editar]

El concepto de otra sentimentalidad se queda en un nivel local y al ampliar los poetas que adoptan los presupuestos, el término también se amplía y acaba integrándose en la poesía de la experiencia. Y es que no solo hubo poetas granadinos, sino que también los hubo gallegos: Ramiro Fonte; catalanes: Joan Margarit; valencianos: Vicente Gallego o Carlos Marzal; gaditanos: Felipe Benítez Reyes; madrileños: Benjamín Prado; ...

En la actualidad, este concepto de otra sentimentalidad ha ido desapareciendo, pero los dos poetas que aún siguen vivos continúan, de una forma u otra, fieles a los presupuestos teóricos iniciales. Y es que la poesía no es cosa de héroes, sino de gente de la calle. La poesía es para todos, no solamente para un grupo reducido. A un nuevo momento histórico, un nuevo concepto. Y la otra sentimentalidad lo deja claro: la experiencia de una persona se integra en la experiencia colectiva.

Poetas firmantes[editar]

Los poetas que firmaron el manifiesto fueron Luis García Montero, uno de los poetas de mayor reconocimiento y que aún hoy día sigue publicando poemas y estudios literarios. Álvaro Salvador es otro de los firmantes; este profesor de literatura hispanoamericana en la Universidad de Granada sigue publicando, aunque muy poco. Javier Egea acabó con una de las trayectorias poéticas menos conocidas pero de una cualidad aún no reconocida, aunque no por ello menor.

Referencias[editar]

  1. ORO 18 / En la radio dijeron que saliste temprano / Javier Egea, sitio digital 'Dos patrias tengo yo, Cuba y la noche...', 3 de agosto de 2013.
  2. [1]

Véase también[editar]