La noche del terror ciego

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La noche del terror ciego es una película de terror española dirigida por Amando de Ossorio. Realizada en 1972,[1] es una coproducción hispano-lusa que, inspirada en su contemporánea La noche de los muertos vivientes (1968) y en el cuento de Gustavo Adolfo Bécquer El monte de las ánimas (1862), narra las desventuras de un grupo de hombres y mujeres que topan con una antigua maldición en un pueblo medieval abandonado. La película está inscrita dentro del llamado «fantaterror» español de la década de 1970.[2] Se trata de la primera entrega de la tetralogía de los «Templarios Ciegos»,[3] cuyas siguientes entregas son El ataque de los muertos sin ojos (1973), El buque maldito (1974), y La noche de las gaviotas (1975).

Sinopsis[editar]

La película comienza con dos imágenes aparentemente inconexas: una mano momificada y una mujer gritando de terror. La acción se traslada a la piscina de un hotel de Lisboa, en Portugal. Allí vemos cómo Betty (Lone Fleming) y Virginia (Helen Harp), dos amigas que fueron al mismo internado, se reencuentran tras años sin verse. Tras la cálida acogida inicial, Virginia le presenta a Roger (César Burner), un amigo suyo que muestra una evidente atracción por Betty y al día siguiente la invita a un viaje en tren. Durante el trayecto, consumida por los celos y la vergüenza que le provoca el recuerdo de la relación lésbica que mantuvo con Betty durante su estancia en el internado, Virginia se baja del tren en marcha, abandonando a Betty y a Roger. Tras andar por el descampado, acaba en Berzano, un pueblo abandonado próximo a la frontera con España. Virginia decide hacer noche allí, desconociendo que el pueblo está maldito. Durante la noche, los cadáveres revividos de los Templarios enterrados surgen de sus tumbas en el cementerio y le dan caza.

Al día siguiente, Roger y Betty, inquietos porque Virginia todavía no ha llegado al parador donde se alojaban, deciden buscarla por su cuenta. De esta manera, y con la ayuda de dos agentes de policía, descubren la existencia de Berzano y encuentran el cadáver mutilado de Virginia. La investigación posterior, dirigida por el inspector Oliveira (Rufino Inglés), determina que Virginia murió atacada por un animal salvaje, aunque tanto Betty como Roger no quedan muy convencidos y creen que hay algo más siniestro tras la muerte de su amiga. Esa misma noche, el cadáver de Virginia revive en la morgue y asesina al guardián.

Siguiendo la investigación por su cuenta, Betty y Roger conocen al profesor Candal (Francisco Sanz), quien les informa de la existencia de una maldición que pesa sobre el pueblo. Según el profesor, la maldición se debe a las prácticas heréticas llevadas a cabo siglos atrás por un grupo de Caballeros Templarios que buscaban la inmortalidad y que, tras aterrar a las autoridades eclesiásticas con sus desmanes, fueron ajusticiados por estas. Desde entonces, cuenta la leyenda, los cadáveres de los caballeros se levantan por la noche en busca de nuevas víctimas.

Esta teoría es inmediatamente descartada por el inspector Oliveira, que da a la pareja una explicación mucho más prosaica: los crímenes los comete el hijo del profesor Candal, Pedro (Joseph Telman), quien se sirve de la mala fama del pueblo para camuflar sus actividades ilícitas. Por la noche, el zombi en que se ha convertido Virginia vuelve al taller de maniquíes que poseía e intenta asesinar a su ayudante, aunque ésta consigue acabar con ella antes de que la asesine. Deseando conocer la verdad, Betty y Roger visitan a Pedro, que niega los cargos y les sugiere pasar la noche en el pueblo para conocer la verdad tras la maldición de Berzano. Una vez allí, los muertos vuelven a levantarse de sus tumbas y comienzan rápidamente a acabar con el grupo. La única superviviente es Betty, que, aprovechando la única debilidad de los Templarios (su carencia de ojos que hace que sólo puedan orientarse a través del oído), consigue esquivarlos. No obstante, los Templarios continúan la persecución campo a través. Viendo la desesperada huida de Betty, los maquinistas del tren al que subieron Betty y Roger para ir al parador detienen la locomotora para ayudarla. Desgraciadamente, los caballeros dan alcance al tren y empiezan a asesinar sistemáticamente a sus ocupantes. Betty se esconde en el ténder.

A su llegada a la estación, el revisor la encuentra, traumatizada y encogida entre el carbón guardado en el ténder. Mientras la saca de su escondite y trata de apaciguarla, los pasajeros que esperaban subir al tren empiezan a entrar en los vagones restantes. Los gritos de éstos hacen que Betty salga de su catatonia. Las últimas imágenes muestran a Betty gritando y una mano momificada abalanzándose sobe la cámara, enlazando así la conclusión de la película con el inicio de ésta.

Influencias[editar]

La película recoge una serie de influencias que le otorgan su carácter de producto único, incluso para el cine de terror europeo de la época. Junto a las influencias del cine de terror de la época —desde la mecánica y el concepto original de las exploitation gore de zombis norteamericanas, como La noche de los muertos vivientes,[4] hasta los escarceos erótico-terroríficos de Jess Franco (Las Vampiras, 1970) y el fantastique europeo— se aprecian otras influencias, marcadamente regionales, como pueden ser las Leyendas de Bécquer —en especial en la apariencia cadavérica de los templarios, directamente extraída de El monte de las ánimas y El miserere— o las diversas leyendas que circulan sobre la Orden del Temple histórica, entre ellas sus escarceos con el misticismo oriental. Con influencias de Night of the Living Dead. La película contiene escenas violentas con elementos gore.[5]

Lugares de filmación[editar]

Los exteriores de la película fueron rodados en Portugal y España. En Portugal se filmó en Lisboa y alrededores (Estoril, Setúbal, Sesimbra y Palmela). En España, aunque los créditos de la película sólo mencionan al monasterio de El Cercón, Madrid, para la filmación de las siniestras ruinas del cementerio de los Templarios también se incluyen tomas realizadas en el monasterio de Santa María La Real de Valdeiglesias, en Pelayos de la Presa.

Recepción[editar]

La noche del terror ciego cosechó cierto éxito entre el fandom del cine fantástico europeo e incluso en el norteamericano, considerándose un ejemplo de cinta de culto. Una muestra de este éxito es la edición de la película tanto en los Estados Unidos, editada por la distribuidora Blue Underground, como en Alemania, editada en un pack que contiene las cuatro entregas de la saga.

Reparto[editar]

Clasificación[editar]

  • En Estados Unidos esta película fue clasificada PG (Guía Paternal Sugerida), aunque por la violencia cruda y sangrienta presente en ella, debería ser clasificada R (Restringido).[cita requerida]
  • En España está calificada para mayores de 18 Años y prohibida en Suecia.[cita requerida]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]

La noche del terror ciego en Internet Movie Database (en inglés)