Kybalión

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Versión francesa del Kybalión, 1908.

El Kybalión es un documento de 1908[1]​ que resume las enseñanzas del hermetismo, también conocidos como los siete principios del hermetismo. Su autoría se atribuye a un grupo anónimo de personas autodenominados Los Tres Iniciados y, por su estilo, se considera que el autor que así firmó fue William Walker Atkinson. Su contenido, base del movimiento del siglo XX llamado Nuevo Pensamiento, está vinculado con el hermetismo y se vincula a un alquimista místico y deidad de algunas logias ocultistas llamado Hermes Trismegisto, a su vez vinculado con la deidad egipcia Thoth; y cuya existencia se estima en Egipto antes de la época de los faraones y, según una leyenda hermética, fue guía de Abraham.[cita requerida]

Los siete principios[editar]

Los siete principios o axiomas, como están descritos en el Kybalión, son:

  1. Mentalismo. El Todo es mente; el universo es mental. El Todo es el conjunto totalizador. Nada hay fuera del Todo.
  2. Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera. Afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: el Físico, el Mental y el Espiritual.
  3. Vibración. Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.
  4. Polaridad. Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.
  5. Ritmo. Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.
  6. Causa y efecto. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley.
  7. Género. El género existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos. En el plano físico es la sexualidad.

Mentalismo[editar]

Este principio expresa que el universo proviene de la mente del todo, siendo el todo el creador del universo. Cuando se habla del todo, nos referimos a que todo lo que está a nuestro alrededor, cada cosa que podemos y no podemos ver, existe gracias a la imaginación del todo, que es indefinible y puede ser considerado como una mente universal, infinita y viviente. Esto quiere decir que somos reales dentro del universo, pero somos manifestaciones de su mente.[2]​ También puede entenderse con que el universo que observamos no puede escapar de nuestra propia mente y que todo lo observable y lo vivido es en si mente.Este principio sería "equivalente" al concepto del Brahman en el hinduismo.

Correspondencia[editar]

Este principio plantea la idea de que siempre hay una correspondencia entre las leyes de los fenómenos de los diferentes planos del ser y la vida.

Establece que hay armonía entre el plano físico, el plano mental y el plano espiritual, significa que todos los planos de existencia, están conectados y en correspondencia. El macrocosmos se encuentra en el microcosmos y viceversa: los sistemas solares, las sociedades y la vida en la Tierra reflejan lo mismo.

Es decir, hagamos lo que hagamos en el nivel micro, lo haremos en el nivel macro. Incluso los hábitos más pequeños influyen en nuestro comportamiento. Al hacer cualquier cosa, también haremos todo. Si descuidamos un área de nuestra vida, lo más probable es que el resto de las áreas también se vean afectadas.[3]​ Este principio sería "equivalente" al concepto del Yin y yang en el taoísmo.

Vibracion[editar]

Este principio afirma que todo está en movimiento, que nada permanece inmóvil. Explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de la fuerza, de la mente y aun del mismo espíritu, las que no son sino el resultado de los varios estados vibratorios. Desde el todo, que es puro espíritu, hasta la más pequeña forma de materia, todo está en vibración: entre más alta, más elevada es su posición en la escala. La vibración del espíritu es de una intensidad infinita; tanto, que prácticamente puede considerarse como si estuviera en reposo, de igual manera que una rueda que gira rapidísimamente parece que está sin movimiento. Y en el otro extremo de la escala hay formas de materia densísima, cuya vibración es tan débil que parece también estar en reposo. [4]​ Este principio sería "equivalente" al concepto del flujo del en el Taoísmo o el Prana en el Hinduismo, entre otras religiones.

Polaridad[editar]

Este principio incorpora la verdad de que todas las cosas manifiestas tienen «dos lados», «dos aspectos», «dos polos», «un par de opuestos», iguales en naturaleza pero con múltiples grados entre los dos extremos, distintos en polaridad, idéntico en naturaleza, ambos se atraen y se armonizan en el equilibrio del cosmos.

La polaridad mantiene el ritmo de la vida. Conocemos la existencia de algo por el contraste de su opuesto.  Así encontramos: luz – oscuridad / amor – odio / espíritu – materia / vida – muerte / bien – mal / vigilia – sueño / valor – miedo / alegría – tristeza.

Los opuestos se presentan siempre en el mismo elemento.  El principio de polaridad funciona a lo largo de una escala vibratoria de grados que va de lo positivo a lo negativo, siendo lo positivo de naturaleza superior a lo negativo. Este principio sería "equivalente" al concepto del Yin y yang en el taoísmo.

Ritmo[editar]

Este principio va unido al principio de polaridad. Siempre que haya una acción habrá una reacción, un avance y un retroceso, una ascensión y un descenso. Y esta ley rige para todo; soles, mundos, animales, mente, energía, materia. Se manifiesta en la creación como en la destrucción de los mundos, en el progreso como en la decadencia de las naciones, en la vida y, finalmente, en los estados mentales del hombre. Nos indica que no importa que tan mal esté tu vida, puede mejorar. Todo fluye y refluye. No siempre podemos ganar ni perder, porque debe existir un balance, pues no todo perdura, al contrario, todo cambia, todo vibra, fluye y refluye. Este principio sería "equivalente" al concepto del flujo del en el Taoísmo o el Prana en el Hinduismo entre otras religiones.

Causa y Efecto[editar]

Este principio afirma que todo efecto tiene su causa, y toda causa su efecto. Nada ocurre casualmente. La suerte es una palabra vana. Este principio encierra la verdad de que la casualidad es sólo un término que indica la existencia de una causa no reconocida o percibida; que el fenómeno es continuo, sin soluciones de continuidad.

La causa y el efecto residen meramente en los sucesos. Un suceso o acontecimiento es lo que viene, llega u ocurre como consecuencia o resultado de un acontecimiento o evento anterior. Ningún acontecimiento crea otro, sino que no es nada más que el eslabón precedente en la gran cadena coordenada de sucesos que fluyen de la energía creadora del TODO.[5]​ Este principio sería "equivalente" al concepto del karma en el hinduismo y el budismo.

Género[editar]

El principio de género es totalmente en su sentido hermético, y el sexo es la acepción terrenal aceptada del término, aunque no son lo mismo.[cita requerida]

El principio establece que no todos los seres son iguales, se distinguen en su género, y los géneros se buscan para continuar existiendo. Que ser requiere de los diversos géneros para mantener la vida, y que los géneros se reflejan unos en otros y son iguales en correspondencia. La palabra género deriva de la raíz latina que significa "concebir, procrear, generar, crear, producir". Un momento de consideración sobre el asunto demostrará que esa palabra tiene un significado mucho más amplio y general que el término sexo, pues éste se refiere a las distinciones físicas entre los seres machos y hembras. Este principio sería "equivalente" a unos de los conceptos presentes dentro del Yin y yang en el taoísmo, y de Sakti en el hinduismo.

Es necesario que esta distinción entre la naturaleza masculina y femenina se imprima en la mente, porque ciertos escritores que han adquirido algunas nociones de filosofía hermética han tratado de identificar este séptimo principio con erróneas y a veces reprensibles teorías y enseñanzas concernientes al sexo.[cita requerida]

Los Tres Iniciados[editar]

Los "tres iniciados" que escribieron el Kybalión decidieron permanecer en el anonimato. Esto ha generado muchas especulaciones sobre quién escribió realmente el libro. Hay varias escuelas de pensamiento que se atribuyen su autoría. La teoría más popular es que está escrito por miembros de la Sociedad Teosófica, pues su traductor del inglés al español, como se comprueba en todas las ediciones españolas desde la primera, fue Federico Climent Terrer, fundador de la Sociedad Teosófica en Barcelona, España, quien realizaría esta traducción por orden exclusiva de la Sociedad Teosófica.[cita requerida]

Otras teorías dicen que los "tres iniciados" que escribieron el libro podrían ser Paul Foster Case, Michael Whitty y William Walker Atkinson (este último también conocido como Yogi Ramacharaka, Swami Panchedasi, Magus Incognito, Theodore Sheldon y probablemente muchos otros seudónimos conocidos y desconocidos). Estas teorías las exponen a menudo miembros de Builders of the Adytum, la Escuela de Misterios que fundó Case, aunque el grupo en sí no se hace eco públicamente de la misma; de hecho, parece que esta historia se originó en un grupo escindido de B.O.T.A., la Fraternidad de la Luz Oculta.[6][7]

Pretenden apoyar esta teoría diciendo que Paul Foster Case fue masón, y que la editorial del Kybalión, Yogi Publication Society, imprimió su domicilio en el frontispicio del libro como "Templo Masónico, Chicago, Illinois". Sin embargo, mucha gente que presenta esto como una 'evidencia' de la autoría de Case probablemente desconoce que el Templo Masónico de Chicago era en realidad el primer rascacielos de la ciudad, que alojaba docenas de tiendas y pequeños negocios sin ninguna afiliación masónica. El edificio fue nombrado por la logia masónica que financió gran parte de su construcción, y en realidad ésta se encontraba en los pisos superiores.[8]

Otros nombres que se barajan frecuentemente en relación con la autoría del Kybalión son Harriet Case (la esposa de Paul Foster Case en esa época), Ann Davies (quien sucediera a Paul Foster Case a la cabeza de B.O.T.A.), Mabel Collins (una destacada escritora teosófica) y Claude Brogdon (un famoso mago de teatro).

Otra teoría plausible es que el Kybalión fue obra de William Walker Atkinson, con o sin ayuda de terceros. Una de las primeras publicaciones de Atkinson pudo haber sido una serie titulada Las Enseñanzas Arcanas, que comparte algunas similitudes superficiales con el Kybalión: el Kybalión explora siete 'Principios Herméticos', mientras que Las Enseñanzas Arcanas explora siete 'Leyes Arcanas'; el Kybalión afirma ser una elucidación de un antiguo texto hermético inédito del mismo nombre, mientras que Las Enseñanzas Arcanas dicen explorar la sabiduría de un antiguo pergamino no publicado de aforismos ocultos; ambos libros describen tres 'Grandes Planos' de la realidad, cada uno de los cuales se subdivide en siete planos inferiores. Ambos libros describen tres de los planos inferiores como "llaves negras astrales", de manera similar a las teclas negras de un piano y habitados por espíritus elementales; ambos libros describen con gran detalle el proceso de la 'alquimia mental', el uno casi en total consonancia con el otro. Hay muchas otras similitudes, que conducen de forma natural a la pregunta de si Las Enseñanzas Arcanas podrían haber sido el "primer borrador" de Atkinson para el material que posteriormente se convertiría en el Kybalión.[cita requerida]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. (en inglés)
  2. «¿Qué es el Kybalión? Los 7 principios del universo». Red Historia. 10 de abril de 2021. Consultado el 24 de mayo de 2021. 
  3. «El principio de correspondencia de El Kybalion». La Mente es Maravillosa. 8 de junio de 2018. Consultado el 24 de mayo de 2021. 
  4. yoga, adhara (25 de abril de 2019). «Los 7 principios del Kybalion». adhara yoga. Consultado el 24 de mayo de 2021. 
  5. LIE, JBN- (27 de enero de 2018). «LEY DE CAUSA Y EFECTO - EL KYBALIÓN». La Iluminación Espiritual. Consultado el 24 de mayo de 2021. 
  6. [https://web.archive.org/web/20140912182410/http://www.lvx.org/files/QuickSiteImages/PFC_Bibliography.pdf Archivado el 12 de septiembre de 2014 en Wayback Machine.]
  7. Sobre el Kybalion (en inglés)
  8. Para más información acerca del Templo Masónico de Chicago, véase [1].

Bibliografía[editar]

  • VV.AA. (2003). El Kybalión: tres iniciados. Un estudio sobre la filosofía hermética del antiguo Egipto y Grecia. Traducido por Manuel Algora Corbi. Barcelona: Luis Carcamo Editor. ISBN 848531607X. 
  • VV.AA. (2004). Tres iniciados. El Kybalión. Estudio sobre la filosofía hermética del antiguo Egipto y Grecia. Editorial Kier. Argentina: Prof. Delia Arrizabalaga, correctora de pruebas. ISBN 950-17-0731-8. 

Enlaces externos[editar]