Junquera de Espadañedo

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Xunqueira de Espadanedo
Junquera de Espadañedo
municipio de España
Escudo de Xunqueira de Espadañedo (1997).svg
Escudo

Ayuntamiento, dentro del antiguo monasterio.

Ayuntamiento, dentro del antiguo monasterio.
Junquera de Espadañedo ubicada en España
Junquera de Espadañedo
Junquera de Espadañedo
Ubicación de Junquera de Espadañedo en España.
Junquera de Espadañedo ubicada en Provincia de Orense
Junquera de Espadañedo
Junquera de Espadañedo
Ubicación de Junquera de Espadañedo en la provincia de Orense.
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Galicia.svg Galicia
• Provincia Provincia de Ourense - Bandera.svg Orense
• Comarca Allariz - Maceda
Ubicación 42°19′03″N 7°37′43″O / 42.3175, -7.6286111111111Coordenadas: 42°19′03″N 7°37′43″O / 42.3175, -7.6286111111111
• Altitud 678 msnm
Superficie 27,65 km²
Parroquias 4
Población 756 hab. (2017)
• Densidad 27,34 hab./km²
Gentilicio Junqueirano [1]
Alcalde (2007) Carlos Gómez Blanco (PP)
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Junquera de Espadañedo[2]​ (oficialmente y en gallego Xunqueira de Espadanedo)[3]​ es un municipio de la provincia de Orense en Galicia. Pertenece a la comarca de Allariz - Maceda.

Demografía[editar]

Población en 2009: 962 personas según el IGE.

Evolución de la población de Junquera de Espadañedo - desde 1900 hasta 2011 -
 1900  1930  1950  1981  2004  2007  2010  2011
 1.900  1.891  1.829  1.489  1.033  1.002  {{{7}}}  {{{8}}}
Fuentes: INE e IGE

(Los criterios de registro censal variaron entre 1900 y 2011, y los datos del INE y del IGE pueden no coincidir.)

Parroquias[editar]

  • Niñodaguía (Santa María)
  • Os Pensos (San Pedro)
  • Ramil (San Miguel)
  • Xunqueira de Espadanedo (Santa María)

El monasterio[editar]

Iglesia del monasterio

HISTORIA

Los orígenes del Monasterio de Xunqueira de Espadanedo podrían estar, como gran parte de los monasterios de Ribeira Sacra, en un cenobio familiar de la Alta Edad Media. Este pequeño monasterio se continuaría en una fundación benedictina bajo la advocación de San Julián. Los reyes Fernando II y Alfonso IX dotan al monasterio de tierras suficientes para su subsistencia y así Fernando II a mediados del siglo XII confirmaba la jurisdicción del monasterio, el coto, que “limitaba con el de Asadur, con el de Niñodáguia y con las jurisdicciones de Santa Cristina de Ribas de Sil y S. Pedro de Rocas”. A finales del siglo XII y amparado por el vecino monasterio de Montederramo, Xunqueira se unirá a la orden del cister. Los siglos XII-XIII son prósperos para Xunqueira de Espadanedo pues a partir de los privilegios que los reyes otorgan al monasterio y gracias, tanto a las donaciones como a economía, los monjes amplían su patrimonio lo que les permite construir un impresionante templo al que se adosa el monasterio románico.

El final de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna se caracteriza por la ruina de los cenobios causada, tanto por la relajación de la Regla como el desgobierno de los abades comendatarios, terribles administrad que esquilman el patrimonio del monasterio. En este periodo, el monasterio perderá su independencia y en 1447 se convierte en priorato de Montederramo hasta que a mediados del siglo XVI (1546) entra a formar parte de la Orden de Castilla, recobra su independencia e inicia una nueva etapa de esplendor que se reflejará en la construcción y reconstrucción de las dependencias monacales. El final del monasterio como centro cultual llegará con la Desamortización de 1836 iniciándose su renacimiento el 12 de diciembre de 1980, año en que su iglesia es declarada Monumento histórico-artístico (actualmente BIC) y a partir del cual, el complejo cultural, se beneficiará de importantes importantes intervenciones.

ARTE

Del primitivo monasterio medieval sólo queda la iglesia, un interesante ejemplo del románico tardío (S. XIII) que caracteriza gran parte del arte cisterciense de la provincial.

Xunqueira, si bien presenta los rasgos de sencillez que caracterizan a la orden cisterciense, no responde exactamente al llamado “Plan Bernardino”. Frente a la planta de cruz latina con cabeceras cuadradas, nos encontramos con una estructura inspirada en la tradición local que como Xunqueira de Ambía o Santa Mariña de Augas Santas opta por planta basilical de tres naves rematadas en tres ábsides semicirculares, el mayor precedido por un tramo recto. Las huellas del románico tardío, ya casi gótico, se dejan ver tanto en la arquitectura como en la escultura de sus capiteles: respecto a la arquitectura, en el apunte de los arcos y en la bóveda ojival del presbítero; por lo que se refiere a la escultura, la sencillez y el esquematismo, característicos del cister, presiden capiteles, altar y pila bautismal. Pero esta sencillez ornamental, en ocasiones, desaparece, devolviendo al espacio de los capiteles su función original, contar historias. Así pues, junto a los capiteles vegetales, los maestros de Xunqueira nos sorprenden, tanto con iconografías características del románico (Leones versus dragones, abubillas, dragones y sirenas pájaro descritos en los Bestiarios medievales) como con asombrosas y sorprendentes escenas de entre las que destaca el curioso capitel, posiblemente único en el mundo de las murallas del Jerusalén Celeste/Apocalíptico. La llegada de la Reforma y la adhesión a la Orden de Castilla, mediados del XVI, propicia la renovación, tanto de las infraestructuras, muy arruinadas, como de los interiores que deben adaptarse a nuevas sensibilidades externas, Tridentina e internas propias de la Orden. Las capillas de los ábsides medievales se cubren con retablos Modernos que resaltan los orígenes del cister con novedosos programas iconográficos en los que, junto con la preeminencia de María, se busca exaltar el monacato occidental. El primero de los retablos se sitúa en el ábside mayor y tiene en su centro la hermosa talla manierista de la Asunción-Coronación. Flanqueando a María, en el cuerpo inferior, Adoración de pastores y Epifanía (primera teofanía de Jesús encarnado); en el cuerpo superior Presentación en el templo y Circuncisión (aceptación de la Ley mosaica). Corona la calle central la imagen de la Salvación con la escena del Calvario. El conjunto se completaría con la Lactatio de San Bernardo. María da su leche nutricia, protectora y sanadora al Santo, que obtiene de esta lactancia sagrada los dones del conocimiento y la elocuencia. Esta talla, hoy en proceso de restauración, se retiró en el siglo XVIII para ser sustituida por el actual Expositor de la Custodia, hoy ocupado por la imagen de San Salvador niño, procedente de la desaparecida iglesia del mismo nombre. El segundo grupo de retablos (S. XVII) se sitúa en la mitad del templo. A la derecha María visitando a su prima Santa Isabel, o la primera manifestación del hijo de Dios (según San Lucas, al escuchar Isabel el saludo de María, el niño dio saltos en su vientre e Isabel se sintió llena del Espíritu Santo). A la izquierda la Transfiguración de Cristo que se eleva sobre los Apóstoles en compañía de Moisés y Elias. Finalmente los retablos barrocos (S. XVIII) que vestirán los ábsides menores buscando la exaltación del monacato occidental en sus dos actores principales: S. Benito de Nursia (redactor de la Regla que se impondrá, a partir del siglo XI, en los monasterios occidentales) y S. Bernardo, reformador y pilar del Cister. Actualmente los retablos están desprovistos de sus imágenes originales y para reconstruir el programa iconográfico Bernardino debemos dirigirnos al retablo, también barroco, del muro norte. En el nos encontramos, en el centro, la potente talla de S. Benito escoltado, a la derecha, por Santa Escolástica, su hermana, y a la izquierda Santa Humbelina, hermana de S. Bernardo. A mediados del siglo XVI las estructuras habitacionales del medioevo están completamente arruinadas y la comunidad se vuelca en la construcción y adecuación de las nuevas instalaciones a la época (Trento) y la Orden de Castilla. Se reharán la Sacristía y el Claustro Regular al mismo tiempo que se añade en la cabecera, la Chirola (especie de capilla para reliquias), en los pies, el Coro Alto y en ángulo con la iglesia, Hospedería y Portería. No sabemos quien está al frente de las obras del monasterio pero pensamos que tal vez Simón de Monasterio realice las trazas que ejecutará alguno de los Sierra. El claustro Regular, por su sencillez y elegancia , se diferencia de cualquier otro claustro gallego, trasladándolos a la Toscana del Renacimiento. Son las dovelas pulidas de los arcos, medio punto y carpaneles, las que le confieren ese aire austero y señorial que lo hace único en Ribeira Sacra. Destaca en los antepechos el curioso sistema solar que en origen comprendía cuatro relojes: dos esféricos mirando al mediodía y dos verticales orientados, uno al naciente y otro al poniente (hoy desparecido). La naturaleza de los relojes era reglar los siete rezos que la estricta regla de San Benito exigía a sus monjes. La Hospedería y la Portería serán las últimas obras importantes de la Edad Moderna y deben iniciarse una vez una vez concluido el Claustro Regular, a comienzos del siglo XVII. El claustro de la Portería u Hospedería es una estructura que se erige ex novo pues, en el período medieval, las hospederías estaban fuera de los muros del monasterio y los cenobios sólo contaban con el templo y el Claustro Reglar. Será en la Edad Moderna cuando las nuevas dependencias, destinadas tanto a huéspedes como a avituallamiento de la comunidad, se incorporen al nuevo monasterio que se comunicará con el exterior a través de la Portería. En este último espacio, Portería, destaca su bóveda de casetones, interesante obra que, por sus similitudes con Montederramo, parece haber sido ejecutada por el mismo equipo que el monasterio madre. Cierra el monasterio la puerta de entrada donde destaca, sobre el muro norte, el escudo de la Congregación de Castilla que preside la entrada al monasterio. A comienzos de marzo del año 1800, tal vez como consecuencia del terremoto de Lisboa, se caen la fachada y el campanario medievales. Entre 1801-1802 se levantará la nueva fachada y si bien le hastial responde a los cánones clasicistas del Neoclásico, la torre de las campanas se inspirará en los pasados modelos barrocos.

BIBLIOGRAFIA

SA BRAVO, Hipólito: El monacato en Galicia, La Coruña: Librigal, 1972, vol. II, p. 105-120.

FREIRE CAMANIEL, José: El monacato gallego en la Alta Edad Media, A Coruña: Fundación Pedro Barrié de la Maza, 1998, vol II, p. 968-969.

PÉREZ RODRÍGUEZ, Francisco Javier: Mosteiros de Galicia na Idade Media (séculos XII-XV). Guía histórica, Ourense: Deputación Provincial de Ourense, 2008. p. 226-227.

YÁÑEZ NEIRA, Fray Mª Damián: “Xunqueira de Espadañedo”, en Monasticón cisterciense gallego, León: Edilesa, D. L. 2000, vol. I, p. 245-268.

PEREIRA FERREIRO, Sara: “El monasterio de Santa María de Xunqueira de Espadañedo y su colección diplomática”, en Boletín Auriense, 9 (1979) p. 151-230.

GORDÍN VELEIRO, Ana Mª; PEÑA PÉREZ, Luisa A.: “O mosteiro de Santa María de Xunqueira de Espadanedo nos séculos XII-XVI”, en Boletín Auriense, 38-39 (2008-2009) p. 29-90.

BASALO ALVAREZ, Mª Teresa: “O Cister das terras centrais de Ourense na desamortizacion de Mendizábal: Montederramo e Xunqueira de Españedo”, en Congreso Internacional sobre san Bernardo e o Cister en Galicia e Portugal: Actas (17-20 outubro 1991, Ourense-Oseira), [Zamora: Ediciones Montecasino], 1992, vol. I, p. 443-452.

Referencias[editar]

  1. Tomás de la Torre Aparicio: Gentilicios españoles ISBN 978-84-9770-913-2.
  2. Topónimo en castellano según: Celdrán Gomáriz, Pancracio: Diccionario de topónimos españoles y sus gentilicios. Espasa Calpe, 2002. ISBN 84-670-0146-1.
  3. Ministerio de Administraciones Públicas (ed.). «Variaciones de los municipios de España desde 1842.». Archivado desde el original el 28 de junio de 2012. Consultado el 12 de marzo de 2012. 

Enlaces externos[editar]