Joseph Marie Jacquard

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Joseph Marie Jacquard.

Joseph Marie Charles (Lyon, Francia, 7 de julio de 1752 - Oullins, Francia, 7 de agosto de 1834), conocido como Joseph Marie Jacquard, fue un tejedor y comerciante francés, conocido por crear el primer telar programable con tarjetas perforadas (también invención suya), el telar de Jacquard.

Biografía[editar]

Joseph Marie Charles nació en Lyon, Francia, en una família de tradiciones católicas y conservadoras. Hijo de un obrero textil, comenzó a trabajar a los ocho años con su padre en una hilandería de seda. No recibió una eduación formal, y no fue hasta los 13 años, que un familiar lo introdujo en la sociedad científica y lo educó académicamente. Conforme fue creciendo e ideando distintos modos de resolver uno de los principales problemas que tenían los telares de esa época: empalmar los hilos rotos. [1]

El 26 de julio de 1778 se casó con Claudine Boichon, una viuda de clase media que disponía de muchas propiedades. En 1779 tuvieron su único hijo, Jean Marie. Se conoce que después de la supressión de la rebelión de Lyon en 1793, jacquard y su hijo escaparon de la ciudad y se unieron al ejército revolucionario donde lucharon juntos en la campaña de Rin de 1795.

Con los años, su curiosidad por reinventar las máquinas textiles e irlas sofisticando lo hizó más conocido, incluso empezó a trabajar para Napoleón I, en 1799, en el Conservatorio de Artes y Oficios como "maestro inventor". [1]

El telar programable[editar]

En 1801 Jacquard inventó su famoso telar gobernado por un sistema de tarjetas perforadas, lo presentó en una exhibición industrial de Lyon en 1805. La invención se basaba en los instrumentos diseñados por Basile Bouchon (1725), Jean-Baptiste Falcon (1728) y Jacques Vaucanson (1740), todos ellos de nacionalidad francesa.

El tejedor de seda tenía un sistema de tarjetas perforadas que gobernaba los hilos del telar y realizaba de forma mecánica diversas tramas y figuras sobre el tejido. El control se realizaba mediante unas perforaciones en tarjetas o fichas de cartón, que permitían el paso de las agujas que movían los hilos, antes del paso de la lanzadera. La secuencia de tarjetas formaba un bucle cerrado para permitir la repetición del dibujo. [1]

Este sistema permitía que incluso los usuarios más inexpertos pudieran elaborar complejos diseños.

El telar en sí no fue revolucionario, lo importante y el gran invento fue el sistema de tarjetas perforadas, permetían el movimiento independiente de los hilos a través de unos ligamentos insertados en diferentes zonas del tejido.

Cada tarjeta perforada correspondía a una línea del diseño, la suma de todas las tarjetas es lo que creaba el patrón. Cada perforación estaba conectada a un gancho (llamado Bolus) que se podia colocar en dos posiciones, arriba o abajo. Así que dependiendo de la posición del Bolus, la montura hacía que la trama se desplazara en una de las dos direcciones, de esta manera la secuencia de subidas y bajadas del hilo creaba un patrón sobre el tejido escogido. Los ganchos se podían conectar con más de un hilo, de esta manera se repetía el patrón más de una vez.

Su invento despertó mucho interés en Francia, en el 1812 ya se habían vendido 11000 unidades en su país y 1000 más en el resto de Europa. [1]

Revolucionó radicalmente la indústria textil, su sistema permitió que el trabajo de varios hombres lo hiciera solo uno. Y esto, claramente, no agradó a todo el mundo. Inicialmente sufrió el rechazo de los tejedores, incluso quemaron públicamente uno de sus telares. Pero su protesta no sirvió para nada, la revolución no se podía parar.

Declararon el telar automático Patrimonio Nacional y Jacquard recibió la medalla de la Legión de Honor y un acuerdo donde pactaron el pago de 50 francos al inventor por cada telar vendido.[1]

El método de su telar, se convirtió en el paradigma de la primera máquina computacional, desarrollada por Charles Babbage. También se empleo en múltiples equipos y maquinarias, como los pianos mecánicos, conocidos como pianolas y posteriormente en los ordenadores de los años 40 a 60 como soporte para la entrada de datos y programas. [1]

Jacquard murió en Oullins, el 7 de agosto de 1834, donde trabajó como corregidor municipal. Seis años después, contruyeron en Lyon una estatua en su honor, exactamente en el lugar donde un grupo de obreros quemó un modelo de su telar automático. [2]

  1. a b c d e f «A hombros de gigantes. Ciencia y tecnología.». Consultado el 13 de diciembre. 
  2. Encyclopædia Britannica, 11th Edition.