José Joaquín de Olmedo

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José Joaquín de Olmedo
José Joaquín de Olmedo
Retrato de José Joaquín de Olmedo.

6 de marzo-8 de diciembre de 1845
Junto a Vicente Ramón Roca
Diego Noboa
Predecesor Juan José Flores
Sucesor Vicente Ramón Roca

12 de septiembre de 1830-1831
Presidente Juan José Flores
Predecesor ninguno
Sucesor Modesto Larrea y Carrión

10 de noviembre de 1820-27 de julio de 1822
Predecesor ninguno
Sucesor Simón Bolívar

1839-1840
Predecesor Juan de Avilés
Sucesor José María Viteri

Datos personales
Nacimiento 20 de marzo de 1780
Bandera de España 1760-1785.svg Guayaquil, Virreinato de Nueva Granada, Imperio español
Fallecimiento 19 de febrero de 1847 (66 años)
Flag of Ecuador (1845-1860).svg Guayaquil, Ecuador
Padres Agustín de Olmedo
Ana María Maruri
Cónyuge María Rosa Icaza Silva
Hijos Virginia de Olmedo Icaza
Profesión Abogado
Alma máter Universidad Mayor de San Marcos
Residencia Guayaquil
Firma Firma de José Joaquín de Olmedo

José Joaquín de Olmedo y Maruri (20 de marzo de 178019 de febrero de 1847) fue un poeta, abogado y político ecuatoriano nacido en la ciudad de Guayaquil. Fue uno de los personajes con mayor trascendencia y participación en la historia ecuatoriana. Su figura se hizo notable en la era independentista, en la integración bolivariana y en los inicios republicanos de Ecuador.

En la era colonial española, Olmedo se destacó como gran orador en las cortes de Cádiz, con el fin de lograr la abolición de las mitas. Estuvo prófugo un breve Tiempo durante la Ley Absolutista promulgada por el rey Fernando VII. Volvió a su ciudad natal e inició, con otros patriotas, la preparación para la penetración guayaquileña, lo cual se desarrolló el 9 de octubre de 1820. Luego fue proclamado como primer (y único) Presidente de la Provincia Libre de Guayaquil, y prestó ayuda a Antonio José de Sucre para la emancipación de los restantes pueblos de la región. Protestó contra Simón Bolívar por anexar a Guayaquil, vía "manu militari", a la Gran Colombia; y en la posteridad lucho contra el régimen centralista de dicho país (Rebelión del Departamento de Guayaquil), impulsando la desintegración grancolombiana.

Sus padres fueron el capitán español Agustín de Olmedo y la dama guayaquileña Ana María Maruri. La educación primaria la recibió en su ciudad natal, la secundaria en el Seminario San Luis de Quito, pasando más tarde al Convictorio de San Fernando; luego siguió Jurisprudencia en la Universidad de San Marcos de Lima. Se distinguió como escritor y literato.

Olmedo regresó a la ciudad de Guayaquil el 20 de agosto de 1808, teniendo la oportunidad de estar presente en la muerte de su padre, por quien sentía un profundo respeto y admiración.

El 10 de septiembre de 1810, Olmedo fue nombrado representante del Cabildo guayaquileño. Durante su vida, dedicó parte de su tiempo a la creación de novelas, cantos, odas, poemas, entre otros tipos de obras literarias. Entre sus más conocidas obras están: Canto a Bolívar; Al General Flores, vencedor en Miñarica; y Alfabeto para un niño. Diseñó la bandera y el escudo de Guayaquil, además de componer la letra para su posterior himno.

Su padre, Miguel de Olmedo y Troyano, era un capitán español natural de la villa de Mijas, cerca de Málaga. Miguel de Olmedo salió de Cádiz en 1756 rumbo a Panamá reclamado por un tío materno suyo, el también capitán Cristóbal Troyano de León, que desempeñaba por entonces la Comandancia General de la Artillería de Tierra Firme.[1] En Panamá residió cuatro años, y después ocupó en Guayaquil el cargo de tesorero y comisario de guerra para la expedición al Marañón. En Guayaquil se quedó de oficial del fortín de San Carlos y se dedicó al comercio, haciéndose dueño de las fragatas "San Isidro" y "San Fermín". Contrajo matrimonio con la guayaquileña Ana Francisca de Maruri y Salavarría, de la antigua nobleza vasca asentada en la cuenca del Guayas, con la que tuvo a sus hijos José Joaquín y Magdalena.

A los nueve años de edad, José Joaquín de Olmedo es llevado por su padre a Quito para cursar estudios en el Convictorio de San Fernando, regentado por los dominicos, donde aprendió Latinidad y Gramática Castellana. Allí tuvo el honor de tener entre sus maestros al Dr. Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo. En 1792 estaba de regreso en Guayaquil. En 1794 fue enviado a Lima, a cargo de su pariente el Dr. José de Silva y Olave, quien lo matriculó en el colegio de San Carlos. En 1799 fue alumno de la Universidad de San Marcos y figuró en un acto público de filosofía y matemáticas. En 1800 obtuvo por oposición en San Carlos la cátedra de Filosofía. En 1802 escribió Epitalamio con ocasión de las bodas de una pareja amiga. En 1803 escribió el poema Mi retrato y se lo envió a su única hermana Magdalena, que residía en Guayaquil, pidiéndole que al pie pusiera como letrero: "Amó cuanto era amable, amó cuanto era bello". El 15 de junio de 1805 obtuvo el doctorado en Jurisprudencia y pasó a dictar Derecho Civil en el colegio de San Carlos. El 6 de noviembre del mismo año se recibió en práctica y al año siguiente alcanzó el doctorado en ambos derechos Civil y Canónico, escribiendo sus poemas Matemáticas y Loa al Virrey. Para 1807 publicó En la muerte de doña María Antonia de Borbón, princesa de Asturias.

Después de 4 años de práctica se graduó de abogado en 1808, se incorporó al Colegio de Lima y dictó la cátedra de Digesto en San Marcos. Entonces se inspiró y compuso el prólogo a la tragedia El Duque de Viseo de Quintana y su famosísima silva titulada El Árbol, que terminó en 1809 y contiene dos partes, una filosófica y de gran sentido estético y otra menos cuidada con la que cierra el poema, pareciendo como si hubiera unido dos versos distintos. Casi enseguida fue llamado a Guayaquil porque su padre estaba grave. Arribó el 20 de agosto, para recibir de su padre el encargo de ser el albacea de sus ya menguados bienes y velar por el sustento de la madre (casi ciega) y todavía en el hogar.

En 1809 se incorporó de abogado de la Audiencia de Quito. En marzo de 1810 tuvo una hija natural con Ramona Ledós, acompañó al Dr. José de Silva y Olave en su viaje a España, en septiembre recibió en México el nombramiento de diputado por Guayaquil a las Cortes de Cádiz. En enero de 1811 aún estaba en México y leyó su poema Improntu. Semanas después viajó a España y se incorporó a las Cortes. El 12 de agosto de 1812 pronunció su célebre discurso sobre la abolición de las mitas; no era un gran orador, pero causó buen efecto. El diputado Castillo inició la discusión y las Cortes finalmente aprobaron la abolición de las mitas. Ese discurso se ha publicado varias veces desde que Vicente Rocafuerte lo dio a la Imprenta en Londres. Entonces consiguió que su protector y pariente José de Silva y Olave fuera designado obispo de la diócesis de Huamanga.

Secretario de las Cortes de Cádiz y después miembro y secretario de la Diputación Permanente hasta el 11 de mayo de 1814, fecha en que las Cortes fueron disueltas por Fernando VII y los diputados perseguidos y apresados, Olmedo se escondió en Madrid y regresó a Guayaquil en 1816, encontrando que su madre había muerto. A principios de 1817 viajó a Lima y escribió A un amigo, don Gaspar Rico.., a su vuelta, el 24 de marzo contrajo nupcias con su deuda Rosa de Ycaza y Silva, sobrina del obispo Silva y Olave. En 1819 defendió en juicio a Vicente Ramón Roca, acusado de conspirador por haberse carteado con el cura insurgente de Acapulco, que de patriota se había vuelto realista.

Producida la Revolución en Guayaquil el 9 de octubre de 1820, Olmedo fue electo Jefe Político de la Provincia, pero en vista de los abusos que cometía el Jefe Militar, José Gregorio Escobedo, pidió una Junta Provisional de Gobierno que quedó conformada con el Dr. José Vicente de Espantoso y Avellán y con el coronel Rafael María de la Cruz Jimena y Larrabeitia. En noviembre presidió el triunvirato formado por Francisco María Roca y Rafael Jimena y obtuvo que la Junta Electoral de la Provincia apruebe el "Reglamento Provisorio de Gobierno" que había redactado con José de Antepara y Arenaza.

En 1821 escribió su hermosa Canción al 9 de octubre considerada el primer himno que ha tenido el territorio ecuatoriano. Entonces llamó al ejército colombiano para que colaborara en la campaña libertadora. Olmedo era partidario de la independencia de Guayaquil frente a los gobiernos de Perú y Colombia, pero comprendía que Guayaquil no podía alcanzar la libertad de la Audiencia de Quito sin ayuda de otros ejércitos. Se crea así la División Protectora de Quito y deja los ejércitos en manos de Antonio José de Sucre.

El 11 de julio de 1822, después de la Batalla de Pichincha, arribó Simón Bolívar a Guayaquil y anexó la república guayaquileña a la Gran Colombia luego de la Entrevista de Guayaquil que mantuvo con José de San Martín. Olmedo protestó por este abuso de fuerza y el 29 de julio emigró al Perú con más de docientos vecinos de la primera distinción. El 22 de septiembre fue electo Diputado por el Departamento de Puno y formó parte de la Comisión designada por el Congreso peruano para redactar la primera Constitución que tuvo ese país. En 1823 editó en Lima su traducción del inglés del Ensayo sobre el hombre de Alexander Pope, en 45 páginas. A nombre del Congreso cursó una invitación a Simón Bolívar para que se traslade al Perú a luchar por la independencia. Desde ese entonces volvió a entablar amistad con el libertador y cuando se enteró en 1824 de la victoria de Junín, inició el Canto a Bolívar, poema épico que le dio fama internacional al salir publicado en Guayaquil en 1825 y en Londres en 1826.

En 1825 compuso una Marcha, el poema La Libertad y recibió el nombramiento de ministro plenipotenciario de la Gran Colombia en Inglaterra. En Octubre estaba en Londres. En 1826 se dio tiempo para publicar en París y en Londres su célebre Canto a Bolívar. En noviembre del mismo año fue electo Miembro fundador de la Academia Nacional de Colombia y para 1827 viajó a Guayaquil. En 1828 falleció su hija Rosa, llamada Mi rosita de Ayacucho.

Entre 1828 y 1829, y por dos ocasiones fue designado Ministro de Relaciones Exteriores de la Gran Colombia pero se excusó en ambas. En 1830 fue Prefecto de Guayaquil y el 19 de mayo suscribió el Acta de Anexión del Departamento de Guayaquil a la República del Ecuador. En agosto concurrió a Riobamba como diputado de la primera Convención Nacional, fue nombrado miembro de la comisión compuesta para redactar la primera constitución y el 12 de septiembre obtuvo catorce votos y salió electo Vicepresidente de la República. En febrero asumió interinamente la presidencia por ausencia del titular. Poco después renunció por tener que ausentarse a Guayaquil, y en noviembre nuevamente fue Prefecto del Departamento de Guayaquil como tal autorizó la toma de posesión de las islas de archipiélago de las Galápagos y viajó a Bogotá en calidad de Comisionado de Límites para solucionar un conflicto con la Nueva Granada por la anexión de Pasto hasta 1833 donde prosiguió estas negociaciones en Quito.

En 1833 fue designado por Vicente Rocafuerte para discutir la paz con los delegados del Jefe Supremo, Dr. José Félix Valdivieso. En 1835 escribió su poema Al General Flores, vencedor en Miñarica, fue electo diputado por Guayaquil y luego Presidente de la Convención Nacional reunida en Ambato que eligió a Vicente Rocafuerte como nuevo presidente. En 1836 fue comisionado para la mediación entre Chile y Perú.

En 1837 escribió la Canción del 10 de agosto, que como ha demostrado el padre Espinosa Pólit, sirvió de antecedente al actual himno nacional, e intervino en la elaboración de las bases del Tratado con España que firmó Pedro Gual. En l838 fue Alcalde Primero Municipal de Guayaquil, después Gobernador interino de la Provincia y comisionado por el Presidente para liquidar el capital e intereses del crédito público con Miguel de Anzoátegui Cossio, que nunca se llegó a pagar.

En 1839 fue Subdirector de Estudios, prologó la Historia del Reino de Quito del padre Juan de Velasco y redactó un proyecto de "Reglamento de Policía". En 1840 escribió En la muerte de mi hermana. En 1843 editó Ocios poéticos del General Flores y una oda en su obsequio en 52 págs.

El 6 de marzo de 1845 estalló la Revolución Marcista antifloreana en Guayaquil y Olmedo fue designado Presidente del triunvirato con Vicente Ramón Roca y Diego Noboa. En noviembre renunció dichas funciones y Vicente Rocafuerte propuso su candidatura a la presidencia de la República, perdiendo frente a Roca, que ascendió al poder tras alcanzar las dos terceras partes de la votación.

En 1846 fue comisionado con el General Antonio Elizalde para traer los restos de Lámar a Guayaquil, escribió un soneto Al General Lamar, y viajó a Lima, donde no encontró mejoría a su antigua dolencia del estómago. Nuevamente en Guayaquil ejerció la Subdirección de Estudios del Guayas y prematuramente avejentado a causa de continuos dolores de estómago y estitiquez ocasionados por un cáncer lento falleció el 19 de febrero de 1847, a la 0l:15 de la mañana, a la edad de 66 años y 11 meses de edad. Antes de morir había dicho: "He cumplido, no sin gloria, mi destino".

De allí en adelante sus cantos comenzaron a republicarse con gran éxito. En 1848 salió en Valparaíso un volumen de Obras Poéticas, única colección revisada y corregida por Olmedo, meses antes de su muerte. La segunda edición data de 1853, París, 214 págs. Hay otras posteriores.

Sus funerales se celebraron en todas las ciudades del Ecuador y sus restos se enterraron en la Iglesia de San Francisco, donde se quemaron durante el Incendio Grande del 5 al 6 de octubre de 1896.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Juan José Flores
Escudo del Ecuador de 1845.svg
Triunvirato marcista
6 de marzo de 18458 de diciembre de 1845
Sucesor:
Vicente Ramón Roca
Predecesor:
ninguno
Escudo de Guayaquil.svg
Presidente de la Provincia Libre de Guayaquil
1820 a 1822
Sucesor:
Simón Bolívar
Predecesor:
Juan de Avilés
Escudo de Guayaquil.svg
Alcalde de Guayaquil
1839 a 1840
Sucesor:
José María Viteri