José Asunción Silva

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José Asunción Silva
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Nombre de nacimiento José Antonio Asunción Silva
Nacimiento 27 de noviembre de 1865
Bandera de Colombia Bogotá, Colombia
Fallecimiento 24 de mayo de 1896 (30 años)
Bandera de Colombia Bogotá, Colombia
Nacionalidad Bandera de Colombia Colombiana
Ocupación Escritor, poeta,
Años activo Modernismo
Lengua de producción literaria Español
Lengua materna Español
Género Épico, lírico.
Movimientos Modernismo
Obras notables 'El Libro De Los Versos 'Nocturno, De Sobremesa, Gotas Amargas
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José Asunción Silva (27 de noviembre de 1865- 24 de mayo de 1896 Bogotá, Colombia) fue un poeta colombiano modernista. Se considera que su obra de mayor relevancia es ¨El libro de versos¨.[1] Fue uno de los más importantes precursores del Modernismo, y, según otro sector de la crítica, uno de los más importantes escritores de la primera generación de modernistas.

Viaje a Venezuela[editar]

Sin ocupación de la cual derivar un sustento, acepta en 1894 el nombramiento de secretario de la Legación de Colombia en Caracas. Allí frecuenta los salones más distinguidos, sueña con negocios de los cuales sacar buenos dividendos y establece amistad con los redactores de la revistas El Cojo Ilustrado y Cosmópolis. Todo va bien hasta que sus finanzas decaen, comienza su enfrentamiento con el ministro de la Legación (el general José del Carmen Villa, a quien menosprecia y hace objeto constante de burla) y siente la ausencia de su madre.

El 28 de enero de 1895, el barco a vapor Amérique, que lo trae desde Venezuela, naufraga frente a Barranquilla. Se hunden con él los manuscritos de su obra: el Libro de Versos y los Cuentos Negros, que pensaba publicar. No continúa su viaje a Bogotá; regresa a Caracas para cumplir con su asignación diplomática, pero las fricciones con el ministro de la Legación y su falta de liquidez frustran su deseo de iniciar un nuevo período en el cargo. Dos meses más tarde está de nuevo en Colombia. Ha fracasado como diplomático y pone entonces sus esperanzas en la instalación de una fábrica de baldosines, con una fórmula química patentada por él, para la que consigue el concurso de varios socios capitalistas. Pero en esta empresa también fracasa.


Legado[editar]

La obra de José Asunción Silva es breve, en parte por el naufragio en el que se perdieron gran parte de sus manuscritos. Comprende alrededor de 150 poemas, una novela titulada De sobremesa y una serie, también breve, de prosas y notas críticas. Los poemas están distribuidos en cuatro conjuntos. El principal de ellos, por su calidad y coherencia, es El libro de versos, el único que Silva organizó y dejó listo para publicar. Bajo esas características y con ese título se dio a conocer por primera vez en 1923. En 1945 se hizo una edición facsímilar, reproducción de los originales. Este volumen comprende su producción de 1891 a 1896. Su obra primera, escrita entre los 14 y 18 años de edad, estuvo inédita hasta 1977, fecha en que se halló en la Biblioteca Nacional de Colombia un libro manuscrito, conocido parcialmente, el cual se publicó bajo el título de Intimidades, con un estudio del profesor Héctor Orjuela, experto en el trabajo silviano.

José Asunción escribió variadas notas en su ensayo Por el amor de Louis; entre las más notables se encuentran sus Poesías varias

Eres un clavel en el invierno que aunque el frío te aceche seguirás firme en este crudo y despiadado terreno y estarás ahí sin herirme con tan hermoso diseño.

Los últimos dos conjuntos de su poesía se han reproducido como capítulos de la obra completa. Uno corresponde a un grupo de poemas sueltos que se suele publicar con el título de Poesías varias y el otro a una serie de versos satíricos, conocida como Gotas amargas, la cual fue reconstruida por sus amigos, pues el poeta nunca quiso publicarla. La primera es la organización dada a la obra poética de Silva por los críticos, y así han podido establecer fechas, autenticidades y características. Sin embargo, el primer libro de Silva se publicó en Barcelona en 1908, por la editorial Maucci, con un visionario prólogo de Miguel de Unamuno. Esta edición lleva varios poemas, algunas prosas y un fragmento de la novela De Sobremesa.

Conocedores de la obra silviana como Eugenio Florit y José Olivio Jiménez han visto a Silva como el más heterodoxo de los modernistas de la primera generación. Conviene aquí señalar que su formación fue autodidacta y, por lo tanto, desordenada y ecléctica. Sin embargo, había leído mucho y poseía una inmensa capacidad de asimilación y, sobre todo, una sed insaciable de conocimientos y lecturas. Sólo así se explica que, aislado en una Bogotá encerrada en sí misma, regocijada en el romanticismo del siglo XIX y en el costumbrismo, y en gran parte alejada de la cultura literaria y estética que bullía en el momento, haya podido Silva asimilar esa cultura, experimentar y crear nuevas formas literarias y convertirse así en uno de los paradigmas de la sensibilidad de su tiempo.

Fachada de la Casa de Poesía Silva en el barrio La Candelaria de Bogotá.

Rafael Maya hizo un importante estudio sobre Silva en los años cuarenta. Con gran conocimiento de la literatura y de la cultura europeas e hispanoamericanas del siglo XIX, Maya determina que la prosa modernista -que para algunos como Arrom se vislumbraría ya en Juan Montalvo-, luego de adquirir vigor y maestría con Martí y Gutiérrez Nájera, alcanza su momento de esplendor con Silva y Rubén Darío, quienes alrededor de 1888 comenzaron a escribir la prosa nueva, llena de matices y sugerencias, y agrega Maya que esa prosa, esencialmente artística, la tomaron de Bécquer, quien también en el aspecto lírico tuvo una gran influencia en ambos. El hecho es que por esos años Darío y Silva rompen con la «vieja marcialidad del estilo castellano», y lo llenan de ondulaciones, de murmullos y de «música de alas». Maya concluye que la prosa de Silva es un fruto maduro y pleno del modernismo, en tanto que su poesía tantea los terrenos líricos de ese movimiento.

Uno de los aportes notables de Silva a la poesía es la experimentación y la readaptación de metros tradicionales, variando ritmos y acentos y jugando con estrofas y medidas, con el propósito de desencorsetar la rigidez del verso, poniéndolo al servicio de las modulaciones, músicas, sensaciones y emociones que quería expresar.

Desde otro terreno, y lo anota también Maya, Silva «dio cuerpo a ese vago mundo de sugestiones románticas, situando en el plano de la sensibilidad lo que antes había sido objeto del sentimiento». Y tal es, enunciada en pocas palabras, una de las características esenciales de la revolución modernista. Sus temas son de estirpe romántica, pero las circunstancias que los suscitan, su manejo y su expresión formal difieren muchísimo del estilo romántico. Si Silva habla de la muerte, los sueños, la infancia perdida, el amor no satisfecho, las sombras del más allá, lo hace, igual que todos los modernistas, como una manera de negar la sociedad burguesa, que los ha excluido. Se afirman como creadores recurriendo a las utopías o -como en el caso de Silva- refugiándose en experiencias, seres y mundos ya desaparecidos y, por tanto, inaccesibles.

Silva inmortalizado en el billete de cinco mil pesos colombianos.

Dado que es una figura de primera línea de la poesía hispanoamericana y un personaje colombiano memorable, el pintor José Cárdenas, invitado por el Banco de la República de Colombia, realizó el diseño completo del billete de cinco mil pesos, en homenaje al poeta, con su imagen en el anverso, y en el reverso la de su hermana, Elvira, y un fragmento del Nocturno III, inspirado en ella.

El legado de Silva, además, se ve hoy día materializado en la Casa de Poesía Silva, fundada el 24 de mayo de 1986 por Belisario Betancur, entonces Presidente de la República. Ésta fue la primera casa de poesía que se abrió en el ámbito de la lengua española. La Casa es una fundación privada sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es facilitar y propiciar el estudio, conocimiento y goce de la poesía de todos los tiempos y países. Para ello cuenta con servicios permanentes, varios de los cuales se prestan en forma gratuita.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. "José Asunción Silva"; Biografía; Biografías y Vidas (en línea); http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/silva.htm
  • Silva, José Asunción, Obra completa, Madrid: Ediciones de Centenario. Allca xx, Casa de poesía Silva, 1996.
  • Silva, José Asunción, Obra poética. Testimonio de Álvaro Mutis, Introducción de María Mercedes Carranza, Cronología por Jorge Nitales: Ediciones Hiperión,1996. Nueva edición, corregida y aumentada, con un Estudio previo de Selena Millares, ibid., 2002.
  • Silva, José su papà, De sobremesa. Novela. Prólogo de Monica Galindo:Ediciones Hiperión,1996. 2.ª edición: 2003.
  • Santos Molano, Enrique. El corazón del poeta. (1997)
  • Quintero Ossa, Robinson. José Asunción Silva (1865-1896), Vida del poeta. (2005)
  • Carranza Coronado, María Mercedes. José Asunción Silva y Juan Manuel Arredondo, Obra del poeta. (2005)
  • Vallejo, Fernando. La Muerte de Silva, tomado de Biblioteca Virtual Banco de La República

Enlaces externos[editar]


-- Falta lo más importante, el amor con su hermana. biografia José Asunción Silva (Bogotá, 1865 - 1896) Poeta colombiano. En la historiografía literaria suele reconocérsele como el gran iniciador del modernismo en Hispanoamérica, que el nicaragüense Rubén Darío llevaría a la cúspide.

Dotado de una gran sensibilidad humana y artística y de una notable inteligencia, tuvo una formación literaria precoz, resultado de un ambiente familiar cultivado y creativo: José Asunción Silva era hijo del escritor costumbrista y acomodado comerciante Ricardo Silva, un hombre elegante, de refinado gusto y descendiente de aristocráticos granadinos emparentados con el general Santander. Doña Vicenta Gómez, hermosa dama bogotana y madre del poeta, era hija del diputado Vicente Antonio Gómez Restrepo, quien desempeñó importantes labores en los primeros años de la República de la Nueva Granada y falleció tempranamente.

De los hijos del matrimonio Silva-Gómez sólo llegaron a edad adulta José Asunción, Elvira y Julia, falleciendo en la infancia Alfonso, Inés y Guillermo. Esta temprana relación con la muerte marcaría al poeta. Ya a los dos años de edad, José Asunción tenía fama de prodigio en Bogotá. Parece ser que a esa edad ya sabía leer, escribir e incluso pintar.

Algo que sin duda marcó su infancia y juventud fueron las tertulias literarias que su padre organizaba, bien en la casona del barrio de La Catedral, bien en el almacén dedicado a la venta de objetos suntuosos. A estas tertulias asistían no sólo miembros del grupo El Mosaico, escritores costumbristas como José Manuel Marroquín, José María Vergara y Vergara, Salvador Camacho Roldán, Ricardo Carrasquilla y José David Guarín, entre otros, sino que también don Ricardo cultivaba amistades dentro de la política. Radical sin fanatismo, fue amigo de José María Samper, Rufino José y Ángel Cuervo, Jorge Isaacs, Francisco Javier Zaldúa y Teodoro Valenzuela.

En enero de 1869 José Asunción ingresó al Liceo de la Infancia, dirigido por don Ricardo Carrasquilla. Como el niño de tres años recién cumplidos ya sabía leer y escribir, no entró al primer curso sino a dos más avanzados, al lado de compañeros que le aventajaban en edad como José Rivas Groot, Andrés de Santamaría y Juan Evangelista Manrique. En este colegio uno de sus institutores, Nicolás Esguerra, lo apodaría con el mote de "José Presunción". El 2 de marzo de 1870 nació Elvira Inés Silva Gómez, quien llegaría a ser la más cercana confidente de su hermano. Aunque los biógrafos insisten en describir a José Asunción como un niño triste, tímido e introvertido, sus poesías dedicadas a su infancia la recuerdan con nostalgia y dulzura.