Jorge Peteiro

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Jorge Serafín Peteiro Vázquez (La Coruña, España, 20 de diciembre de 1959 – Sada, La Coruña, España 20 de febrero de 2013) fue un pintor, y escultor español.

Biografía[editar]

Estudió el bachillerato en el colegio de los Jesuitas de La Coruña. Entre 1973 y 1977 participa en la creación del grupo de teatro independiente Teodam y en la elaboración de los primeros fanzines de la ciudad, realiza performance y pinta sus primeros murales. En 1977 se matricula en las facultades de Psicología y Empresariales de la Universidad de Santiago de Compostela y en 1979 se traslada a Valencia donde ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, en la que se licencia en la especialidad de grabado. Jorge Peteiro ejerce como profesor de dibujo en institutos públicos entre 1985 y 1990, en las localidades gallegas de Ortigueira, Ribeira, Puebla del Caramiñal, Cambados y Betanzos. Durante este periodo investiga y asienta las bases de su teoría sobre el color y el objeto de la pintura. En 1990 se traslada a Nueva York para pintar y tomar contacto con las últimas tendencias del mundo del arte. Allí coincide con grupos y artistas con los que establece lazos artísticos y personales, como con el escultor gallego Francisco Leiro, con el pintor David Salle y con el reconocido y polifacético Julian Schnabel.

A partir de 1992 se instala en La Coruña, y presenta al público la evolución de su propio estilo. Sin enmarcarse en ningún movimiento artístico, retomará el contacto y la amistad con los pintores gallegos Laxeiro, Alfonso Abelenda y Xaime Cabanas, con los que realizará varias exposiciones. Con su compañera, la pintora y escultora Beatriz García Trillo, realizarán varios proyectos artísticos y crean un espacio arquitectónico diseñando su casa estudio de arte, en Sada, La Coruña.

Peteiro se dedicará de forma intensa y exhaustiva a la pintura y a la escultura, su obra y sus más de 40 exposiciones tienen una marcada proyección y el reconocimiento de colecciones privadas y particulares, de museos e instituciones. Su obra será incluida en numerosas exposiciones colectivas, convirtiéndose en uno de los referentes de la pintura gallega. Fallece en Sada, La Coruña, el 20 de febrero de 2013.

Trayectoria[editar]

En 1981 se incluyen varías obras de Peteiro en la muestra “Centenario Picasso” en La Coruña y expone en Valencia con los colectivos “Glop” y “Tolerados y Cómplices”. Su primera exposición individual se celebra en 1984 en la sala Caixa Galicia en La Coruña y en 1989 La Iª Mostra Unión Fenosa y adquiere su obra para el Museo de Arte Contemporáneo de La Coruña (MACUF),

Tras su paso por Nueva York y a partir de 1992 su obra es seleccionada en certámenes y bienales, y expone en las Galerías Sargadelos de Santiago de Compostela y Ferrol. Sus cuadros pasan a estar presentes en la Fundación Araguaney, en la Diputación Provincia de La Coruña, en el Museo Provincial de Lugo, en el Banco Pastor y Banco Sabadell, en el Museo Carlos Maside, O Castro. La Coruña, y en el Museo Ramón María Aller Lalín, Pontevedra. En este periodo las Galerías de arte Alameda, Vigo, Fauna´s, y Ra del Rey de Madrid, muestran su obra e integran a Peteiro dentro del circuito del coleccionismo de arte. En 1995 expone en Il Buco Gallery, Nueva York, y lo hará en el 96 en la Galería Punto de Valencia y en la Galería Benassar de Mallorca, que lo consolidan como artista gallego de referencia.

Su primer gran grupo escultórico lo instala en 1998, en el Parque Santiago V (Los Cristianos, Arona, Tenerife) y comienza, en la Sala Municipal Estación Marítima de A Coruña, a mostrar cuadros de gran formato, de dos por cuatro metros. Estos grandes cuadros serán una constante en sus exposiciones de la Sala Municipal La Alhóndiga de Segovia, 1999, y en la exposición que organiza en el 2000 la Xunta de Galicia en la Casa de la Parra de Santiago de Compostela. Ese mismo año realiza una escultura para el Aquarium Finisterrae, La Coruña, que se convierte en un icono de la ciudad.

En 2001 Joan Oliver Maneu Galeria d'Art de Palma de Mallorca presenta su obra; y ya en 2002 la Sala Lonja del Ayuntamiento de Alicante realiza una retrospectiva de su obra, con 60 cuadros pertenecientes a colecciones privadas, en la que se reconoce su personal y singular propuesta artística. Peteiro crea murales que instala en el Parque Eólico Faro-Farelo, en Galicia y en el Complejo Eólico Rio Grande do Sul. en Brasil. En 2010 diseña e instala una gran vidriera en el MUNCYT (Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de España) y realiza su última exposición individual en la Galería Atlántica de La Coruña. La obra de Jorge Peteiro se encuentra en la colección del Parlamento de Galicia.

Obra[editar]

De su paso y experiencia mediterránea se trae su luz y conocimientos artísticos. Con su regreso a Galicia, sintoniza la fuerza vital de sus admirados impresionistas, con las tendencias de los años 80, el neo-expresionismo y el Atlántico. La gama de colores que utiliza va desde los marrones, los tierra, hasta los verdes, blancos o violetas y, a chispazos, los colores primarios, con los que desarrollará finalmente su paleta; con todos ellos mantiene esa tensión de la búsqueda de su visión personal. El festival de color y la luz serán la base principal de sus obras, su lenguaje, su estilo y su identidad.

Sus primeras obras son retratos y una serie de paisajes que denomina Envolventes, estas obras las realiza con una técnica espiral-elipsoide, donde el espectador es conducido o inducido a observar el punto central del cuadro, así consigue la sensación de ser envuelto por la obra y ver la dimensión del cuadro. El paisaje te envuelve, por tanto se mueve.

A finales de los ochenta comienza a desarrollar una etapa de ruptura, donde la investigación y el desarrollo de nuevas propuestas son la tónica habitual. En estos años comienza a experimentar con la madera, como soporte o textura de las obras y con los pigmentos, como nuevas mezclas de colores. Propone el Maximalismo como concepto recurrente: Más es Mucho Más. En estas obras emerge su lenguaje pictórico; con su propio alfabeto y una nueva iconografía. Un estilo único y reconocible como suyo.

Desde un principio los críticos y observadores se sienten atraídos por su pintura, resultándoles difícil clasificarlo dentro de los movimientos artísticos. En los comentarios a su obra, resaltarán su compleja simplicidad; la aparente ausencia de perspectiva, en favor de la yuxtaposición de los elementos del cuadro; el dominio de una muy personal e hipnótica paleta de colores y, sobre todo, ensalzan la capacidad de su pintura para transmitir frescura, optimismo y una madura alegría.

Los años noventa, son años de consolidación, de dominio de la técnica y de una gran soltura plástica. Su pintura comienza a triunfar fuera de los circuitos oficiales y galerías de arte. El público y los coleccionistas le catapultaran al éxito. Peteiro consciente de este dialogo con el público y de la popularidad de sus obras, exprime al máximo su creatividad y la capacidad de producción artística, realizando importantes series pictóricas, esculturas, murales y obra gráfica.

Peteiro entiende la escultura como el hecho de trabajar desde una fantástica cuarta dimensión como si se tratara de una realidad cotidiana, y desde ahí revisar o llegar de nuevo a sus elementos formales. La escultura no la entiende sin color, no tiene intención de integrarla en el paisaje, sino que resalte, que se convierta en un icono discordante.

La obra gráfica, sobre todo la serigrafía, está pensada como una pieza independiente, y en clave de esta técnica conseguir hacerse aún más accesible, más cercano de su público. Consciente de esta responsabilidad, siempre controlo muy de cerca la calidad formal, estética y técnica de cada una de sus serigrafías.

Peteiro ha convertido la pintura en un caleidoscopio, lleno de imágenes construidas con la combinatoria del color. Su lenguaje ha ganando en impacto visual, en singularidad y en cercanía. Su pintura se ve reforzada gracias a una sutil evolución, manteniendo una gran atención por los murales y por el paisaje, como expresión total de su concepto vital y optimista del arte En su última etapa retomará los retratos, con una excepcional selección de personajes.

Referencias[editar]

Libros y catálogos[editar]

  • Bertojo, Miguel (1994). Naturalismo lúdico del s. XXI. Tecnicarte. 
  • Casares, Nilo (1996). La pintura como desmedida explosión de color. Levante. 
  • Castro, X. Antón (1992). Unha visión da arte galega. Catálogo 24 Artistas Galegos. 
  • Castro, Ignacio (1994). Visiones del Jardín. Catálogo Casa de Galicia. 
  • Fernan Vello, Miguel Anxo (1996). Poema Paixase Allegro de Jorge Peteiro. Catálogo Sargadelos. 
  • García Iglesias, J.M (1998). Peteiro o el arte de la congruencia. Catálogo Estación Marítima. 
  • García Trillo, Beatriz (1994). Jorge Peteiro. Catálogo Casa de Galicia. 
  • Mazariegos, Jesús (1999). Memoria de la Edad Mágica. Catálogo Casa de la Alhóndiga. 
  • Nuñez Centella, Ramón (1998). Reencuentro. Catálogo de la exposición de la Estación Marítima. 
  • Rodríguez, Juan (2002). Fotografia. Peteiro Retrospectiva. Catálogo. 
  • Rubí, Amalia G. (2002). El Paraíso Perdido. El Punto de las Artes. 
  • Ruíz Sastre, Elena (1999). Con la alegría de la vida. Catálogo Casa de la Alhóndiga. 
  • Vasco Conde, P. (1997). Redentor del Arte. Marineda A Coruña. 
  • VVAA (1999). Colección Caixavigo. 

Otras Publicaciones[editar]

  • Álvarez, Carlos (1999). «Paisaje mental». El País de las Tentaciones. 
  • Arroyo, Mª Dolores (2000). «Peteiro en Compostela». El Punto de las Artes. 
  • Arroyo, Rosalía (1995). «Peteiro, pintor de estilo propio». El Semanal. 
  • Barreiro Fernández, José Ramón (2002). «Peteiro Retrospectiva». Catálogo, Alicante. 
  • Bertojo, Miguel (1998). «Las formas de la alegría». Babelia, El País. 
  • Díaz Guardiola, Javier (1998). «Peteiro». ABC Cultural. 

Artículos en prensa[editar]

Enlaces externos[editar]