Jesús Ramos Brieva

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Jesús Ramos Brieva (Cáceres, 3 de febrero de 1950) es un psiquiatra español, discípulo del Profesor Juan José López Ibor, con varias contribuciones originales a su especialidad médica en el marco conceptual de lo que en España se llamó "la Escuela de López-Ibor" o "Escuela de Madrid"; muy ligada al estudio de las alteraciones del ánimo.

Biografía[editar]

Nació en Cáceres y vivió allí su infancia (en el transcurso de la cual la ciudad celebró el bimilenario de su existencia) y su primera adolescencia. Cursó los estudios de bachillerato en esa ciudad, en el Instituto de Enseñanza Media "El Brocense". No existía en aquella época la Universidad de Extremadura, por lo que tuvo que desplazarse el año 1967 a Salamanca (Comunidad Autónoma de Castilla y León), de cuyo distrito universitario dependía Cáceres. En la Facultad de Medicina de esa Universidad se licenció en Medicina y Cirugía en 1973 con el grado de sobresaliente. Más tarde (en 1988) se doctoró en la Universidad Autónoma de Madrid con la calificación de "APTO CUM LAUDE", equivalente a un sobresaliente con honor. Se especializó en Psiquiatría en el Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico de San Carlos (1980), hospital adscrito a la Universidad Complutense de Madrid, bajo la influencia del afamado psiquiatra español Juan José López Ibor y, a través de éste y sus discípulos directos, de los conceptos psicopatológicos de la Escuela alemana de Heidelberg, iniciando allí su actividad investigadora.

Durante un periodo de ocho años, trabajó como psiquiatra e investigador en los servicios centrales del Instituto de Salud Mental[1] de la Diputación de Madrid y en el Instituto Regional de Estudios (IRES) de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Autónoma de Madrid (España).[2] Organismos que sirvieron de soporte técnico a la reforma psiquiátrica en esa Comunidad Autónoma.[3]

También ocupó diversos puestos asistenciales en el Sistema Sanitario Público de la Comunidad Autónoma de Madrid, ganados en sendas oposiciones. El primero de ellos, inmediatamente después de terminar su periodo de formación especializada como Neuropsiquiatra en un ambulatorio de la ciudad madrileña de Móstoles. El último fue el de médico adjunto del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario “Ramón y Cajal” de Madrid.[4]

Fue colaborador de la Universidad de Alcalá de Henares como profesor asociado de Psiquiatría desde el año 1996. Siendo profesor encargado de la asignatura "Clínica Psiquiátrica" desde el año 2008 hasta su jubilación en el año 2017.

Buen dibujante, aficionado a la lectura, los cómics, el cine y la fotografía, supo conjugar todas esas aficiones en los diferentes proyectos desarrollados a lo largo de su vida. Sus libros y producciones videográficas han sido un buen ejemplo de la armonización que fue capaz de realizar entre sus aficiones y sus conocimientos profesionales.

Entre esos proyectos se cuenta un Curso de Formación Continuada dirigido al personal sanitario, de extraordinario éxito, bajo el título genérico "La Psiquiatría en Imágenes Cinematográficas" y desarrollado en el Hospital Universitario "Ramón y Cajal" de Madrid desde el año 2003 (primero como curso del doctorado y desde 2005 como curso de Formación Continuada). Consciente de que la enseñanza de la psicopatología es habitualmente difícil de comunicar por los psiquiatras y duro de comprender para los alumnos, y basándose en la experiencia de que los espectadores cinematográficos retienen mejor secuencias de imágenes vistas en una película sobre algún acontecimiento (histórico, por ejemplo), que estudiándolo en los libros, sumó ambas ideas y desarrolló este curso junto a los también psiquiatras Luís Iruela y Maximino Lozano (fallecido prematuramente, cuando el curso iniciaba su camino al alza) y, posteriormente, junto a la Dra Amelia Cordero Villafáfila. Así, cada año tocaron un tema psicopatológico diferente ilustrándolo con las alteraciones psíquicas mostradas por diferentes personajes de películas comerciales. La iniciativa alcanzó doce ediciones, sin repetir nunca una película.

Su obra[editar]

Ramos Brieva dedicó una buena parte de su vida profesional a la investigación. Sus líneas de trabajo se centraron en la depresión y en el desarrollo y validación de cuestionarios, escalas e índices destinados a medir diferentes aspectos psicopatológicos relacionados con esa enfermedad. Tales líneas de investigación están enmarcadas dentro de la metodología investigadora conocida como Psicopatología cuantitativa. Ramos Brieva, tomó como punto de partida y fuente de hipótesis de trabajo diversos conceptos elaborados por sus predecesores mediante el método fenomenológico y les aplicó las modernas técnicas de análisis estadísticos multivariantes para ponerlos a prueba. La mayor parte de esa labor investigadora la realizó junto a la Dra Amelia Cordero Villafáfila.

La idea principal de Ramos Brieva y Cordero Villafáfila era que la depresión es una enfermedad única cuyo principal núcleo sintomatológico es el que muchos psiquiatras identifican como “endógeno”; el que se identifica con los síntomas inhibidos. Para ellos, habría dos conjuntos sintomatológicos principales en las depresiones: un síndrome neurotiforme, con predominio de la sintomatología somato-ansiosa y un síndrome endogeniforme, con predominio de la sintomatología inhibida. Ambos síndromes se encontrarían presentes en toda depresión, incluyendo las neurosis, en una mezcla de diferente intensidad para cada caso.

Ramos Brieva y Cordero Villafáfila entienden la depresión como una enfermedad del ánimo (entendido como biotono, como fuerza interna); no de las emociones o de los afectos. Por eso, rechazan que la voz “tristeza” (se adjetive o no como vital o patológica) represente verazmente a esta enfermedad. La presencia o ausencia de la emoción tristeza carece de relevancia para establecer el diagnóstico de depresión. Para estos autores, la base de la depresión debería denominarse anelasticoendostenia, porque esta palabra representa lo que realmente sucede en la enfermedad: un vaciamiento interior con pérdida de la fuerza que empuja, y que destiñe sobre todo el aparato psíquico del enfermo.

Ramos Brieva y Cordero Villafáfila también desarrollaron una “hipótesis secuencial” para explicar por qué unos pacientes tienen predominio de un complejo sindrómico u otro. Para ellos, no existen las depresiones endógenas o psicóticas y las neuróticas o distímicas. Ambas representan dos momentos evolutivos diferentes de una misma enfermedad. En las primeras fases de la enfermedad predominaría el complejo sindrómico neurotiforme o ansioso y en las fases posteriores el endogeniforme o inhibido. Los diferentes patrones biológicos relacionados con la depresión irían afianzándose en las sucesivas recaídas. Lo que permite que el perfil biológico de esos dos momentos evolutivos parezcan tan diferentes que muchos autores creen contemplar a dos enfermedades distintas donde solo hay una.

También realizó algunas contribuciones al conocimiento y a la divulgación de la sexualidad humana, mediante la publicación de artículos, libros y la participación en programas radiofónicos relacionados con ese tema. Su primer libro de educación sexual infantil lo escribió durante su último año de estudios de la carrera de Medicina, a los 22-23 años de edad. Publicándose dos años más tarde, tras el paréntesis impuesto por el servicio militar (realizado en las llamadas Milicias Universitarias I.P.S.: Instrucción Premilitar Superior). Ese libro,(De donde vienen los niños), y el siguiente, (Comienzo a ser mayor), alcanzaron cinco reimpresiones de cinco mil ejemplares cada una antes de ser descatalogados.

Fue autor de más de un centenar de artículos profesionales, publicados en prestigiosas revistas nacionales e internacionales, y de varios libros, así como de numerosas comunicaciones a Congresos de su especialidad.

Principales contribuciones[editar]

Sus contribuciones más destacadas han sido:

  • La diferenciación de la «distinta cualidad»[5] del ánimo deprimido respecto a la tristeza común. Un postulado enunciado previamente por numerosos psiquiatras centroeuropeos y muy discutido, sobre todo en los EE. UU.. Ramos Brieva ha demostrado con éxito que dicha diferencia es más real de lo que afirman algunos psiquiatras, y que es más cualitativa que cuantitativa; no es cuestión de mera intensidad sintomatológica.[6]
  • Demostró la masiva presencia de esa «distinta cualidad» en los cuadros depresivos,[7] mediante el uso de un indicador también desarrollado por él: el Índice de Tristeza Patológica o "Anelasticoendostenia”.[8]
  • También estableció fehacientemente la distinta cualidad de la «angustia vital» descrita por Juan José López Ibor en los enfermos neuróticos, respecto al miedo común. Ramos Brieva ha demostrado que los enfermos ansiosos vivencian su ansiedad de un modo completamente distinto a como experimenta miedo o ansiedad la gente común.[9]
  • Confirmó experimentalmente el nexo de unión que existe en la psicopatología anímica existente entre los trastornos depresivos y los neuróticos; concepto previamente enunciado por Juan José López Ibor. Ramos Brieva ha encontrado un nexo de unión entre ambas alteraciones basado en lazos de diferente consistencia entre los factores distinta cualidad del ánimo depresivo y corporalización.[10]
  • Desarrolló la llamada «hipótesis secuencial»[11] para explicar la íntima relación existente entre la depresión neurótica y la depresión endógena o melancólica; una clasificación de las depresiones muy controvertida y no del todo esclarecida hasta el desarrollo de esta idea. Ramos Brieva y la Dra Amelia Cordero Villafáfila afirmaron, basándose en datos, que ambos síndromes son una misma enfermedad en dos momentos evolutivos diferentes: las formas “neurotiformes” de la depresión serían más propias de las fases iniciales de la enfermedad y las formas “endogeniformes” o “melancólicas” corresponderían a fases más avanzadas del mismo trastorno.[12]
  • Ramos Brieva acuñó un término para sustituir al de «tristeza vital»,[13] elaborado por Kurt Schneider para señalar la base sobre la que se fundamenta el cuadro clínico del ánimo depresivo. La voz tristeza resulta equívoca para señalar la base enfermiza de la depresión (que no es una enfermedad emocional sino del ánimo), por eso, Ramos Brieva y Cordero Villafáfila han sugerido que la palabra tristeza es inaplicable a estos enfermos, e insistieron en que la base de la depresión no debería llamarse, por tanto, «tristeza vital» sino «anelasticoendostenia».[14] [15]
  • Ramos Brieva creó con la Dra Cordero Villafáfila un Criterio Diagnóstico para la Depresión (el Criterio Diagnóstico Axial para la Depresión: CDAD) basado exclusivamente en los síntomas cruciales para el diagnóstico (los relacionados con el aminoramiento del biotono anímico); sometiéndolo a las pruebas estadísticas que exige la moderna psicometría. Algo que no hicieron los sistemas de clasificación nacionales e internacionales que se utilizaban durante el tiempo que duró su actividad profesional.[16]
  • También validó en castellano la célebre Escala de Hamilton para la Depresión.[17] Y desarrolló y validó otras elaboradas por él mismo, como el Índice de Tristeza Patológica, el Índice Diagnóstico Axial y de Seguimiento para la Depresión, la Escala de Control de los Impulsos del Ramón y Cajal, entre otras.[18] [19]
  • Su contribución a los estudios de la sexualidad humana se concretaron en un texto muy completo sobre la masturbación femenina basado en el análisis de 394 referencias bibliográficas. Ramos Brieva denunció las fuerzas sociales que intentaban mantenerla oculta, señaló su probable frecuencia, basado en las numerosas encuestas existentes al respecto, contrastó los tópicos que existen sobre la masturbación femenina con los resultados de diferentes investigaciones y extrajo como conclusión que todo lo que se creía saber a nivel popular sobre ella era…, falso.[20]
  • Ramos Brieva formó parte de esos médicos y psiquiatras que estudian personajes célebres, sean reales o ficticios, desde el punto de vista de su profesión. Su contribución a este género bibliográfico es una estimable patopsicobiografía de un conocido personaje de cómic, Batman. Lo ha hecho en un libro cuya primera edición en papel se agotó con rapidez.[21] Existe otra edición electrónica disponible de forma gratuita a través de Internet.

Una parte importante de su pensamiento sobre las depresiones fue condensado en un libro escrito en colaboración con la Dra Amelia Cordero Villafáfila titulado 'La Melancolía: Gestación de la hipótesis secuencial',[22] publicado por el Grupo Aula Médica (Madrid, 2005).

Referencias[editar]

  1. INSAM)
  2. Consejería de Sanidad
  3. Pedro E. Muñoz, Jesús Ramos Brieva, María José Rodríguez: La asistencia psiquiátrica en régimen de hospitalización en Madrid: un estudio de prevalencia-día. Instituto Regional de Estudios. Madrid. 1984
  4. Hospital Universitario “Ramón y Cajal” de Madrid.
  5. “distinta cualidad”
  6. Ramos Brieva JA, Cordero Villafáfila A, García Martín R: Depresión neurótica y endógena otra vez. I. La distinta cualidad como elemento aglutinador de la sintomatología depresiva nuclear. Actas Luso Esp Neurol Psiquiatr Cienc Afines. 21: 236-42, 1993
  7. Ramos Brieva JA, Montejo Iglesias ML, Ponce de León C, del Valle López P: La distinta cualidad del ánimo deprimido. V: Su prevalencia en los trastornos depresivos. Actas Luso Esp Neurol Psiquiatr Cienc Afines. 18: 175-181, 1990. (Erratum en: Actas Luso Esp Neurol Psiquiatr Cienc Afines. 19: 148, 1991
  8. Ramos Brieva JA, Cordero Villafáfila A, Ayuso Mateos JL: La distinta cualidad del ánimo deprimido. II: Valor predictivo del Índice de Tristeza Patológica. Actas Luso Esp Neurol Psiquiatr Cienc Afines. 17: 424-427, 1989
  9. Ramos Brieva JA, Montejo Iglesias ML, Ponce de León C, del Valle López P, Lafuente López R, Cordero Villafáfila A, Baca García E: ¿Son la misma experiencia la angustia patológica (o vital) y el miedo común? Un estudio controlado. Actas Luso Esp Neurol Psiquiatr Cienc Afines. 24: 119-123, 1996.
  10. Ramos Brieva JA, Ponce de León C, de Valle López P, Montejo Iglesias ML: La distinta cualidad del ánimo deprimido. VII: El continuum neurótico-depresivo estudiado mediante el Índice de Tristeza Patológica. Actas Luso Esp Neurol Psiquiatr Cienc Afines. 19: 137-147, 1991
  11. “hipótesis secuencial”
  12. Ramos Brieva JA, Cordero Villafáfila A.: Clasificación endógeno-neurótica de la depresión: monistas, binarios y secuenciales. Psiquiatría.COM (revista electrónica) junio;1(2): 47, 1997.
  13. “tristeza vital”
  14. “anelasticoendostenia” (en griego: ausencia de la fuerza interna que empuja; inhibición).
  15. Ramos Brieva JA y Cordero Villafáfila, A: La distinta cualidad del animo deprimido (y VIII). Revisión del concepto y una propuesta. Actas Luso Esp Neurol Psiquiatr Cienc Afines. 19: 31-46, 1991
  16. Ramos-Brieva JA, Cordero A, Gutiérrez R, Zamarro M.: El Criterio diagnóstico axial para la depresión. Desarrollo, validez constructiva, validez predictiva y fiabilidad. Actas Esp Psiquiatr. 37: 306-319, 2009
  17. Ramos-Brieva JA, Cordero-Villafafila A: A new validation of the Hamilton Rating Scale for Depression. J Psychiatr Res. 22: 21-28, 1988
  18. Cordero Villafáfila A, Ramos Brieva JA: La distinta cualidad del ánimo deprimido. IV: La consistencia interna del Índice de Tristeza Patológica. Actas Luso Esp Neurol Psiquiatr Cienc Afines. 18: 100-102, 1990
  19. Ramos Brieva JA, Gutiérrez-Zotes A, Saiz Ruiz J; La Escala de Control de los Impulsos “Ramón y Cajal” (ECIRyC). Desarrollo, validación y baremación. Actas Esp Psiquiatr. 30: 160-174, 2002
  20. Ramos Brieva JA: “Un encuentro con el placer. La masturbación femenina”. Espasa-Calpe. Madrid. 2002
  21. Ramos Brieva JA: “Batman visto por un psiquiatra”. Jarpyo Ediciones. Madrid. 2000
  22. “La Melancolía. Gestación de la hipótesis secuencial”

Enlaces externos[editar]