Jean Froissart

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Jean Froissart
Jean-Froissart.jpg
Retrato a la sanguina de Jean Froissart en la Colección de Arrás.
Información personal
Nacimiento c. 1337 o 1337 Ver y modificar los datos en Wikidata
Valenciennes, Francia Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento c. 1405, 1404 o c. 1410 Ver y modificar los datos en Wikidata
Chimay, Bélgica Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Francesa Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Cronista, historiador, canónigo, poeta y escritor Ver y modificar los datos en Wikidata
Lengua de producción literaria francés
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Jean Froissart (c. 1337, Valenciennes – después de 1404) es uno de los más importantes cronistas de la Francia medieval. Sus Crónicas han sido consideradas como la expresión más importante del renacimiento caballeresco que tuvo lugar en Francia e Inglaterra durante el siglo XIV (lo que Johan Huizinga llamó el Otoño de la Edad Media). Es una de las fuentes principales para la primera mitad de la Guerra de los Cien Años.

Biografía[editar]

Lo poco que se sabe de él proviene de sus crónicas y poesías. Nació en Valenciennes, condado de Henao o Hainaut. Su padre había sido pintor heráldico. Empieza el oficio de mercader, pero enseguida lo abandona para entrar en el clero.

A los 24 años, portando una carta de recomendación del rey de Bohemia se hace clerc de la chambre, esto es, poeta e historiador oficial de la corte de Philippa o Felipa de Henao, esposa del rey Eduardo III de Inglaterra. Las memorias del tiempo que pasa al servicio de Philippa de Hainaut o Henao (1361-1369) se mezclan con otros hechos de que fue testigo en el primer libro de sus Crónicas. La aproximación que hace a las fuentes (noble materia de los tiempos pasados) y al oficio de cronista (que compara con el arte de la forja) le muestra como un historiador preocupado más por su arte que por su metodología.

Monumento a Jean Froissart en Chimay (Bélgica).

Viaja por toda Gran Bretaña y por Francia, Flandes y España, recogiendo materiales de primera mano para sus Crónicas. Asiste en Milán al matrimonio del hijo de Filipa, Leonel de Amberes, con la hija de Gian Galeazzo Visconti, al que también acudieron otros dos autores que marcaron la época: Chaucer y Petrarca.

Tras la publicación de ese primer libro y la muerte de Filipa, se beneficia de la protección, entre otros, de la duquesa Juana de Brabante, de Robert de Namur y de Guy II, conde de Blois. Es recompensado con el beneficio eclesiástico de Lestines (Hainaut o Henao), población cercana a Binche. Llega a ser canónigo de Chimay (Bélgica), lo que le permitió nuevos viajes para acumular más material de trabajo, al estar libre de preocupaciones financieras. Fue huésped de Gaston Phoebus, conde de Foix, viaja por Zelanda y vuelve a Inglaterra en 1395, mostrándose decepcionado por los cambios que observa, que interpreta como el fin de la caballería. Se desconocen la fecha y circunstancias de su muerte; en 1404 todavía estaba vivo y se cree que falleció en la Abadía de Santa Monegunda de Chimay.

El músico inglés Edward Elgar compuso una obertura titulada Froissart.

Obra[editar]

Más que a sus Poésies, Froissart debe su fama a sus cuatro libros de Chroniques. El primer libro empezó a redactarse hacia 1373 bajo influjo inglés y fue rehecho entre 1376 y 1383 en suelo francés bajo la inspiración de Guy II, conde de Blois. El segundo fue escrito entre 1386 y 1388 y el tercero en 1390, al mismo tiempo que empezaba el cuarto.

Froissart fue una especie de "reportero" al servicio de los grandes nobles de su tiempo y era al mismo tiempo un poeta y un cortesano. Pero tenía la pasión y la vocación de la historia y se dedicaba a ella cada día:

He entrado de nuevo en mi forja para trabajar y forjar la noble materia del tiempo pasado... Yo me debo a mi obra y cuanto más trabajo en ella más me complazco

No ve en la Guerra de los cien años más que una colección de bellos hechos de armas cuyo relato debía ser útil enseñanza para los que querían ser "valerosos" a su vez. Y esta concepción de la historia está más cerca de la epopeya que de la historia verdadera. Por otra parte, carece de sentido crítico y acepta todos los testimonios con el mismo valor, reproduciendo incluso cuentos de hadas y encantamientos. En principio favorable a los ingleses, cambió la perspectiva de su primer libro para complacer a Guy II, conde de Blois. Siempre reproduce los prejuicios de los caballeros a los cuales se dirige y sus propósitos guían su mano. Si se trata de nobleza, todo está bien, pero los burgueses, villanos y siervos de la gleba no son más que pendaille, ribaudaille, o méchantes gens ("morralla, escoria o gentuza"). A su favor, que el relato gana en color y vivacidad novelescos lo que pierde en verosimilitud histórica. Es un gran contador de anécdotas y ofrece una visión precisa de la vida feudal, con sus combates singulares, sus fiestas y sus ceremonias. Describe batallas como la de Poitiers o Cocherel entre otras muchas o el saqueo de Limoges, los disturbios de Flandes, las jacqueries o revueltas campesinas en Inglaterra, el heroísmo inútil del viejo rey de Bohemia lanzándose ciego a la lucha, o la fecunda devoción de los burgueses de Calais, y todo tipo de usos y costumbres. El lector tiene siempre la impresión de asistir a la escena misma, pues posee el don de ofrecer la visión más pintoresca de la historia.[1]

Galería[editar]

Ilustraciones de Loyset Liédet, salvo que se indique lo contrario, para las Crónicas de Froissart:

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Las Crónicas de Froissart en la Biblioteca nacional de Francia:

Referencias[editar]

  1. E. Abry, C. Audic, P. Crouzet, Histoire illustrée de la Littérature Française, Paris: H. Didier, 1932, p. 23-26.