Jack el Destripador

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Jack el Destripador
JacktheRipper1888.jpg
«Con el Comité de Vigilancia en el East End: un personaje sospechoso Illustrated London News. 13 de octubre de 1888.
Nacimiento Desconocido
Fallecimiento Desconocido
Condena Jamás fue atrapado; mató a cinco mujeres pero se le atribuyen más víctimas. A pesar de esto, la policía de Whitechapel considera que no fue solamente una persona la que cometió los atroces asesinatos.
Situación actual Fallecido
Ocupación Desconocida
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Jack el Destripador (Jack the Ripper en inglés) fue un asesino en serie de identidad desconocida que cometió varios crímenes en 1888, principalmente en el distrito de Whitechapel, en el East End de Londres, así como en las áreas empobrecidas de los alrededores.

El citado apodo tuvo su origen en una carta escrita por alguien que se adjudicaba los asesinatos bajo este alias y, como resultado de su difusión por los medios de comunicación, dicho nombre pasó a ser conocido por la sociedad en general.

A pesar de ello, varias fuentes consideran que el aludido documento se trató realmente de una broma de mal gusto elaborada por algún periodista, en un intento de aumentar el interés en la historia y, al mismo tiempo, tal vez armar un escándalo.[1] [2] [3]

Otros alias con los que también es conocido el homicida son «El asesino de Whitechapel»[4] y «Mandil de cuero»,[4] además de «Genio independiente», este último acuñado en una carta escrita por George Bernard Shaw.[5]

Con frecuencia, Jack el Destripador es descrito como un asesino inteligente, eficaz, burlón, astuto, frío y obsesionado por el asesinato.[6] Los ataques que se le atribuyeron, involucraron a mujeres prostitutas de barrios pobres y tenía un modus operandi distintivo, que consistía en estrangulación, degollamiento y mutilación abdominal.[7] [8] La extracción de los órganos internos de al menos tres de las víctimas, llevó a pensar que el asesino tenía conocimientos anatómicos o quirúrgicos.[9] Por otra parte, los rumores de que los asesinatos estaban relacionados entre sí se intensificaron entre septiembre y octubre de 1888, período en el que apareció una gran cantidad de misivas escritas por uno o varios sujetos anónimos, enviadas a Scotland Yard y a los medios.[10] Uno de los textos, recibido por George Lusk del Comité de Vigilancia de Whitechapel, incluía medio riñón humano preservado,[11] supuestamente de una de las víctimas.[10] Debido al carácter extraordinariamente brutal de los asesinatos y el enfoque que los medios de comunicación les dieron a los mismos, el público creyó que en realidad se trataba de un único asesino: Jack el Destripador. La amplia cobertura que la prensa le otorgó a dichos eventos provocó que alcanzaran notoriedad a nivel internacional. Una investigación sobre los asesinatos en Whitechapel cometidos hasta 1891 no pudo resolver con certeza si todos los crímenes se conectaban con los asesinatos en 1888; para entonces, la leyenda de Jack el Destripador comenzaba a solidificarse.

Debido a que los homicidios jamás fueron resueltos, las leyendas en torno a ellos se convirtieron en una combinación de investigación histórica genuina, folclórica, y pseudohistórica. Desde entonces, se tiene constancia de más de un centenar de teorías sobre la identidad del Destripador, mientras que los acontecimientos han influido en múltiples obras de ficción literarias, cinematográficas y artísticas.

Contexto histórico[editar]

A mediados del siglo XIX las principales demarcaciones británicas, entre ellas el East End de Londres —donde se encuentra Whitechapel—, tenían sobrepoblación[12] debido al flujo de inmigrantes irlandeses, y al arribo de refugiados judíos del este de Europa y de la Rusia imperial a partir del año 1882.[13] Este problema repercutió en el decaimiento de los niveles de empleo y vivienda, y llevó a la proliferación de una amplia clase baja[14] [12] caracterizada por la pobreza, el crimen y la violencia, el alcoholismo y la prostitución. De acuerdo a estimaciones de la Policía Metropolitana de Londres, en octubre de 1888 habían 62 burdeles y 1200 prostitutas en Whitechapel.[15] También eran comunes las manifestaciones y protestas por la situación económica entre 1886 y 1990, entre las cuales sobresalió el Domingo Sangriento de 1887.[16] [17]

Whitechapel particularmente tenía una mala reputación debido a casos de antisemitismo, racismo, delincuencia, disturbios y privación.[18] Sin embargo, la inmoralidad llegó a un punto álgido en 1888, cuando la prensa dio a conocer una serie de grotescos y atroces homicidios atribuidos al homicida «Jack el Destripador».[19] [12]

Asesinatos[editar]

Mapa de Londres en la época victoriana; los siete puntos rojos marcan las ubicaciones de los primeros siete asesinatos en Whitechapel: la calle Osborn y el edificio de George Yard (en el centro), la calle Hanbury (arriba), Buck's Row (parte superior derecha), calle Berner (parte inferior derecha), Mitre Square (parte inferior izquierda) y calle Dorset (al centro e izquierda).

Si bien la elevada cantidad de ataques contra mujeres del East End en esa época complicó la averiguación de cuántos de esos asesinatos habían sido cometidos por un mismo individuo,[20] la Policía Metropolitana de Londres identificó once homicidios ocurridos en Whitechapel entre abril de 1888 y febrero de 1891.[10] [21] [22] Aunque no había certeza para asegurar que todos habían sido obra de una misma persona, cinco de ellos sí tenían varios elementos en común y se atribuyeron a Jack el Destripador, cuyo modus operandi se caracterizaba por cortes en la garganta, mutilaciones en el área genital y abdominal, extirpación de órganos y desfiguración del rostro.[8] Suele referirse a estos asesinatos como «los cinco canónicos» para distinguirlos del resto del expediente de Whitechapel.[23] Los dos primeros casos, las muertes de Emma Elizabeth Smith y Martha Tabram, no figuran entre los cinco canónicos.[24]

Smith fue asaltada y abusada sexualmente en la calle Osborn del citado barrio el 3 de abril de 1888. Murió al día siguiente en el London Hospital por peritonitis ocasionada por la inserción de un objeto desafilado en su vagina.[25] [26] [27] En su declaración, ella dijo que había sido atacada por dos o tres hombres, uno de los cuales era un adolescente,[27] razón por la que se descartó este caso del expediente del Destripador.[28] [29] Tabram murió el 7 de agosto del mismo año, víctima de 39 puñaladas. Si bien la policía lo asoció con los cinco canónicos debido a la crueldad, la ausencia de un motivo aparente y la cercanía de la zona donde ocurrió —George Yard, Whitechapel— con las de las otras muertes,[30] en realidad el ataque difería del modus operandi anteriormente señalado: Tabram no tenía cortes en la garganta ni el abdomen, y sus heridas no seguían el patrón identificado en el expediente de los cinco canónicos.[31]

Los cinco canónicos[editar]

La policía encontró el cuerpo de la primera víctima canónica, Mary Ann Nichols, a las 3:40 a.m. del viernes 31 de agosto de 1888, en Buck's Row —actual calle Durward—, Whitechapel. Tenía un par de cortes en la garganta, el abdomen parcialmente rasgado con una profunda hendidura y varias incisiones hechas con el mismo cuchillo.[32] [33]

El cadáver de Annie Chapman apareció días después, el sábado 8 de septiembre, aproximadamente a las 6 a.m., cerca de la entrada del patio interior de la calle Hanbury, Spitalfields. Tenía dos incisiones en la garganta al igual que ocurriera con Nichols,[34] sin embargo en el caso de Chapman su vientre había sido completamente apuñalado, y le habían extirpado el útero.[35] Un testigo afirmó haber visto a Chapman media hora antes del hallazgo junto con un hombre de cabello oscuro y con apariencia de un «gentil venido a menos».[36] [37]

Cadáver de Mary Jane Kelly.

Los asesinatos de Elizabeth Stride y de Catherine Eddowes ocurrieron en la madrugada del domingo 30 de septiembre; el cuerpo de la primera fue descubierto a la 1 a.m. en Dutfield's Yard —actual calle Henriques— y tenía un corte en el lado izquierdo del cuello que le dañó la arteria principal. Sin embargo no presentaba incisiones en el abdomen, lo cual planteó dudas sobre la autoría del Destripador, o si en todo caso este había sido interrumpido durante el ataque.[38] Aunque testigos declararon haber visto antes a Stride con un hombre, sus testimonios tuvieron irregularidades: unos dijeron que el acompañante era rubio y otros que era de tez más oscura; e inclusive unos afirmaron que vestía de forma andrajosa, pero otros argumentaron lo contrario.[39] Cuarenta y cinco minutos después la policía halló el cadáver de Eddowes en Mitre Square, en la City de Londres. Tenía la garganta cortada, una incisión profunda y extensa en el abdomen, y le habían extirpado el riñón izquierdo y la mayor parte del útero. Joseph Lawende, vecino que dijo haber pasado por esa calle con dos amigos poco antes del asesinato, declaró que había visto a una mujer con un hombre rubio y de aspecto descuidado.[40] No obstante, sus amigos no pudieron avalar esa descripción.[40] [41] Se encontró el delantal ensangrentado de Eddowes cerca de la entrada de un edificio de apartamentos, en la calle Goulston, y un grafiti en la pared —justo encima donde estaba la prenda— que parecía implicar a un judío aunque no se pudo comprobar si el grafiti había sido escrito por el homicida o si se trató de una simple coincidencia[42] [43] [44] ya que este tipo de textos ilícitos eran comúnes en Whitechapel en esa época. Charles Warren, comisionado de la policía, pidió que retiraran el grafiti antes del amanecer bajo la sospecha de que habría incitado protestas antisemitas.[45]

Finalmente, la policía encontró el cuerpo mutilado y destripado de Mary Jane Kelly sobre la cama de su recámara en Miller's Court, Spitalfields,[10] a las 10:45 a.m. del viernes 9 de noviembre. Tenía un corte que iba desde la garganta hasta la espina dorsal, y le habían extraído todos los órganos abdominales y el corazón.[10]

Los cinco asesinatos canónicos ocurrieron por la noche, generalmente durante un fin de semana y al término de un mes.[46] También puede deducirse que cada asesinato resultó más severo que el anterior, excepto el de Stride, cuyo ataque presumiblemente fue interrumpido.[47] [48] El cuerpo de Nichols tenía todos sus órganos, pero a Chapman y Eddowes le extrajeron el útero, mientras que esta última y Kelly presentaban mutilaciones en el rostro.

El vínculo entre estos cinco crímenes se remonta a documentos posteriores en los que son excluidos de otros asesinatos.[49] [50] Por ejemplo, en una carta escrita por el médico forense Thomas Bond al encargado del CID de Londres, y que data del 10 de noviembre de 1888, ya aparecen relacionadas las cinco víctimas canónicas.[7] Para algunos analistas, ciertos asesinatos de Whitechapel indudablemente fueron obra del mismo individuo, sin embargo en otros actuó un número desconocido de homicidas.[51] Tal fue el caso de los autores Stewart P. Evans y Donald Rumbelow, que catalogaron al expediente de los canónicos como «el mito del Destripador» al considerar que, si bien los casos de Nichols, Chapman y Eddowes guardan similitudes entre sí, no hay evidencia de que los asesinatos de Stride y Kelly hubiesen sido cometidos por la misma persona.[52] Inclusive hay quienes argumentan que el homicidio de Tabram sí encaja con el expediente de los canónicos.[8] El doctor Percy Clark, auxiliar del médico forense George Bagster Phillips, concluyó que tres de las muertes sí habían sido cometidas por el mismo individuo, mientras que el resto había sido obra de «individuos de mente débil ... con la convicción de imitar [la serie original de crímenes]».[53] [54] Aunque el encargado del Departamento de Investigación Criminal —CID, por sus siglas en inglés— Melville Macnaghten señaló categóricamente en un reporte que «el asesino de Whitechapel tuvo 5 víctimas, nada más»,[49] [47] hay que hacer notar que Macnaghten se incorporó a la policía un año después de las muertes canónicas, y su memorándum incluía errores en la descripción de los posibles sospechosos.[55]

Resto del expediente[editar]

Kelly es considerada como la última víctima del Destripador, que cesó su ola de crímenes ya sea porque murió, lo arrestaron o migró.[56] No obstante, el expediente de Whitechapel incluye otros cuatro homicidios ocurridos después de los cinco canónicos.

La policía encontró el cuerpo de Rose Mylett en Clarke's Yard, calle High, Poplar, el 20 de diciembre de 1888. Aunque había sido estrangulada no mostraba indicios de forcejeo, motivo por el que pensaron que se había ahorcado accidentalmente en estado de ebriedad, o que se había suicidado.[57] Pese a lo anterior, el perito concluyó que Mylett había sido asesinada.[57] [58]

Casi seis meses después, el 17 de julio de 1889, el cadáver de Alice McKenzie apareció en Castle Alley, Whitechapel. Tenía una herida en la arteria carótida izquierda y varias contusiones y cortaduras leves. Uno de los forenses que examinó el cuerpo, Thomas Bond, creyó que se trataba de una víctima más del Destripador, aunque su compañero George Bagster Phillips opinó lo contrario al haber revisado los cadáveres canónicos.[59] [60] Algunos autores opinaron que el homicida de McKenzie había imitado el modus operandi de Jack para despistar a la policía,[61] pero otros aseguraron que era obra del Destripador.[62]

El asesino de la siguiente mujer de Whitechapel la decapitó y le amputó las piernas, y arrojó el torso mutilado debajo de un arco ferroviario en la calle Pinchin. En el lugar del hallazgo, el 10 de septiembre del mismo año, la policía encontró varias partes dispersas del cuerpo, por lo que no pudo validarse que ahí la hubieran asesinado.[63] [64]

El cadáver de la última víctima del expediente de Whitechapel también apareció debajo de un arco ferroviario el 13 de febrero de 1891, en la calle Swallow Gardens. Su cuerpo estaba intacto excepto por un corte en la garganta. Algunos testigos dijeron haber visto poco antes a la mujer con un tipo, llamado James Thomas Sadler, a quien la policía luego ubicó y arrestó por el delito de asesinato. Incluso se llegó a pensar que él era Jack el Destripador.[65] Sin embargo, fue absuelto de los cargos y puesto en libertad el 3 de marzo por falta de evidencia incriminatoria.[65]

Otras supuestas víctimas[editar]

Además de los once asesinatos de Whitechapel, la opinión pública atribuyó otros homicidios a Jack el Destripador, aunque en algunos casos no hubo evidencia para corroborar que dichas muertes hubiesen ocurrido. Tal fue el caso del asunto «Fairy Fay»,[66] nombre con el que se le conoció a una supuesta víctima hallada el 26 de diciembre de 1887 con «una estaca en el abdomen».[67] [68] No existen registros de la policía de ningún homicidio ocurrido durante la temporada navideña de ese año,[69] y varios autores coinciden en que este homicidio jamás ocurrió.[66] [70] Una explicación señaló que la prensa se había equivocado al reportar el asesinato de Smith, una de las víctimas canónicas que tenía un palo u objeto desafilado en la vagina, y por error había dado origen al caso «Fairy Fay».[66]

Hubo casos en que las víctimas salían con vida del presunto ataque del Destripador, como Annie Millwood, que ingresó el 25 de febrero de 1888 a la enfermería de la workhouse de Whitechapel con heridas de puñaladas en las piernas y la parte baja del abdomen.[71] Aunque fue dada de alta, murió el 31 de marzo debido a causas naturales;[70] Ada Wilson,[72] que sobrevivió a dos apuñaladas en el cuello el 28 de marzo del mismo año;[73] o Annie Farmer, que vivía con Tabram en la misma hostería[74] y tenía un corte superficial en el cuello, posiblemente autoinfligido, tras ser atacada el 21 de noviembre.[74] [75]

Ilustración de tres hombres descubriendo el torso de una mujer; «El misterio de Whitehall» de octubre de 1888.

La prensa se refirió como «el misterio de Whitehall» al hallazgo del torso decapitado de una mujer en el sótano de las nuevas oficinas de la Policía Metropolitana, en la calle Whitehall, el 2 de octubre de 1888. Anteriormente el brazo de la víctima había sido encontrado flotando en el río Támesis, cerca de Pimlico, y una de sus piernas yacía enterrada cerca de donde estaba el torso.[76] Ya que la policía no pudo encontrar el resto de extremidades ni la cabeza, su identidad jamás pudo ser identificada. Tanto el caso de Whitehall como el de la calle Pinchin —uno de los once del expediente de Whitechapel— involucraban el hallazgo de torsos mutilados de mujeres, razón por la que se les catalogó como «los misterios del Támesis», atribuidos a un solo homicida apodado como «el asesino de los torsos».[77] No ha podido comprobarse que este último haya sido el mismo Destripador de las muertes canónicas,[77] pero el modus operandi del asesino de los torsos difería al de Jack.[78] Una tercera mujer, cuyas extremidades fueron recogidas del río Támesis entre el 2 y el 25 de junio de 1889, podría tratarse del tercer asesinato del homicida del torso.[79]

El 29 de diciembre de 1888 se halló el cuerpo de John Gill, un niño de siete años, en Manningham, Bradford. De forma parecida a Kelly —la última de las víctimas canónicas—, tenía las piernas heridas y una oreja amputada, el abdomen seccionado y le habían extraído los intestinos y el corazón. La prensa especuló que había sido obra del Destripador,[80] y aunque el empleador del niño, el lechero William Barrett, fue arrestado en dos ocasiones al ser acusado por evidencia circunstancial, al final fue puesto en libertad[80] y la policía no procesó a ningún otro sospechoso.[80]

El cadáver de la estadounidense Carrie Brown apareció el 24 de abril de 1891 en Nueva York y, además de haber sido estrangulada, tenía un tenedor incrustrado en la ingle y cortaduras superficiales en las piernas y la espalda. Aunque el cuerpo tenía todos sus órganos, la policía encontró un ovario en su cama. Cabe señalarse que, al igual que ocurriera en el East End de Londres, Nueva York tuvo un flujo considerable de inmigrantes irlandeses en 1860.[81] Si bien la prensa comparó este homicidio con los de Jack el Destripador, la Policía Metropolitana de Londres descartó cualquier vínculo entre estos.[82]

Investigación[editar]

Inspector Frederick George Abberline, 1888.

Los documentos policíacos sobre los asesinatos de Whitechapel permiten conocer cómo era el procedimiento de investigación en la época victoriana:[83] para recabar información, un extenso equipo de oficiales iban de casa en casa y sondeaban a los vecinos. El material forense mientras tanto era analizado por personal calificado. Cuando se identificaba a los sospechosos, la investigación se hacía más a fondo y, dependiendo de los resultados obtenidos, se decidía ya sea procesarlos o descartarlos del expediente. Desde entonces ha sido el método utilizado en las investigaciones policíacas contemporáneas.[83] En relación a los asesinatos de Whitechapel, la policía entrevistó a más de dos mil personas, investigó aproximadamente a trescientas, y detuvo a ochenta.[84]

La división criminal del Departamento de Investigación (CID) de la Policía Metropolitana de Whitechapel (H), encabezada por el inspector Edmund Reid, llevó a cabo las investigaciones de los primeros dos casos del expediente de Whitechapel. Tras la muerte de Nichols, la oficina central de Scotland Yard envió a los inspectores Frederick George Abberline, Henry Moore y Walter Andrews para esclarecer el caso. La policía de la City de Londres se involucró a partir del homicidio de Eddowes, por medio del detective James McWilliam.[10] Pese a lo anterior, las investigaciones se vieron obstruidas debido a que el encargado recién electo del CID, Robert Anderson, había solicitado una licencia de trabajo en Suiza entre el 7 de septiembre y 6 de octubre de 1888, período en que ocurrieron los homicidios de Chapman, Stride y Eddowes.[85] Por tal motivo Charles Warren, comisionado de la Policía Metropolitana, nombró a Donald Swanson como coordinador de las investigaciones de Scotland Yard.[86] [87]

Insatisfechos con el esfuerzo policial, un grupo de ciudadanos del East End de Londres comenzó a patrullar las calles bajo el mote de «Comité de Vigilancia de Whitechapel», cuyo objetivo era encontrar a posibles sospechosos de los asesinatos. Además de contratar a detectives privados para entrevistar a presuntos testigos, le sugirieron al gobierno que ofreciera una recompensa a cambio de información sobre el homicida, a manera de alternativa para recabar más información.[88]


Debido al tipo de heridas de las víctimas, la policía consideró inicialmente como sospechosos a los carniceros, ciruanos y médicos.[89] De acuerdo a un reporte elaborado por el inspector Swanson y dirigido a la oficina central, se visitaron 76 carnicerías y mataderos e investigaron a sus empleados durante seis meses.[90] Esta hipótesis venía reforzada por la propia reina Victoria, para quien el culpable debía ser un carnicero o ganadero proveniente de alguna de las embarcaciones de ganado que operaban entre Londres y la Europa Continental,[91] [92] tomando en cuenta la cercanía de Whitechapel respecto a los muelles de Londres[93] y el atraco de estos barcos cada jueves o viernes, y su partida el sábado o domingo, lo cual coincidía con los días en que habían ocurrido las muertes.[94] Pese a lo anterior, lo cierto es que ninguno de los asesinatos ocurrió durante alguna de las fechas de arribo de los barcos, lo cual llevó a la policía a desestimar esta conjetura.[95]

Perfil criminal[editar]

A finales de octubre Anderson le pidió al médico forense Thomas Bond que evaluara las heridas de las víctimas y ofreciera su punto de vista respecto a los posibles conocimientos quirúrgicos del homicida.[96] [97] La opinión ofrecida por Bond sobre el personaje conocido como el «asesino de Whitechapel» es considerada como el primer perfil criminal de la historia que aún se conserva.[98] La evaluación del médico se basó en su propio examen de la víctima más mutilada y en las notas post mórtem de los cuatro asesinatos canónicos anteriores, en la cual decía lo siguiente:[7]

No dudo que los cinco asesinatos fueron cometidos por la misma mano. En los primeros cuatro las gargantas parecieran haber sido cortadas de izquierda a derecha, mientras que en el último caso, debido a la considerable mutilación, es imposible señalar en qué dirección se hizo la cortada, aunque se hallaron rastros de la sangre arterial sobre la pared en forma de salpicaduras, muy cerca de donde la cabeza de la mujer debió haber estado.
Todas las circunstancias en torno a los asesinatos me llevan a deducir que las mujeres fueron asesinadas cuando se encontraban recostadas y, en todos los casos, la garganta fue cortada en primer lugar.
El asesino, en su apariencia externa, es muy probable que sea de aspecto inofensivo. Un hombre de mediana edad, bien arreglado y de aire respetable. Puede tener el hábito de llevar capa o abrigo porque si no, la sangre de sus manos y ropas hubiera llamado la atención a los viandantes.[7]

Bond se opuso totalmente a la idea de que el asesino poseía cualquier tipo de conocimiento científico o anatómico, o incluso «los conocimientos técnicos de un carnicero o matarife».[7] En su opinión, el asesino debía tener hábitos de un hombre solitario, sujeto a «ataques periódicos de manía homicida o erótica» y el cáracter de las mutilaciones era un probable indicador de «hipersexualidad».[7] Además, consideró: «el impulso homicida podía haberse desarrollado a partir de un sentimiento de venganza o de una condición mental melancólica, o la manía religiosa pudo haber sido la enfermedad original, pero no creo que alguna de éstas [hipótesis] sea la correcta».[7] Si bien no hay evidencia de ninguna actividad sexual con ninguna de las víctimas,[8] [99] algunos psicólogos suponen que la penetración de las víctimas con un cuchillo y «la exhibición de los cadáveres en posiciones sexualmente degradantes con las heridas expuestas» indican que el autor obtenía placer sexual con los ataques.[8] [100]

No obstante, esta opinión es cuestionada por otros, que descartan estas hipótesis afirmando que en realidad se trata de una serie de suposiciones inverificables.[101] [102] Las comparaciones del Destripador con la motivación y los actos de los asesinos en serie contemporáneos, han llevado a sugerir que el primero pudo haber sido un loco esquizofrénico, como Peter Sutcliffe el «destripador de Yorkshire», que decía oír voces, dándole instrucciones para atacar a prostitutas.[103]

Sospechas[editar]

Portada de la revista Puck del 21 de septiembre de 1889, sobre la especulación de Jack el Destripador; realización del caricaturista Tom Merry.

La concentración de los asesinatos en los fines de semana y la ubicación a unas pocas calles de diferencia uno de otro, ha hecho que muchos concluyan que el Destripador era un empleado que trabajaba durante la semana y vivía en la misma localidad.[104] [105] Otros piensan que se trataba de un hombre de clase alta educado, posiblemente un doctor o un carnicero (ya que se pensó que el asesino tenía experiencia quirúrgica y anatómica, basándose en el grado de las mutilaciones y en el hecho de que el útero de Champman hubiera sido extraído), que se acomodó en el área de Whitechapel buscando una zona más adecuada para llevar a cabo sus crímenes;[106] esas nociones se basan en las percepciones culturales, como el miedo a la profesión médica, la desconfianza de la ciencia moderna o la explotación de los pobres por los ricos.[107] Incluso, algunos lo calificaban de «habilidoso» y otros simplemente opinaban lo contrario.[76] El escritor Stephen Knight propuso una elaborada teoría de conspiración masónica donde interviene la clase alta y un médico en su libro publicado en 1976 Jack the Ripper: The Final Solution, no obstante muchos autores califican esta teoría como «una fantasía».[108] [109] [110] [111] Los sospechosos propuestos años después de los asesinatos, incluyen virtualmente a cualquiera remotamente relacionado con el caso en los documentos contemporáneos, así como muchos nombres famosos que nunca fueron considerados en la investigación policial original. Debido a que todas las personas de esa época se encuentran muertas, los autores modernos han sido libres de acusar a cualquiera, sin «requerir de evidencia histórica alguna».[112] En 1894, Sir Meville Macnaghten redactó un memorándum en el que nombró a tres personas que a él le parecían sospechosos (hoy en día, estas acusaciones son catalogadas como evidencia circunstancial):[113] Montague John Druitt, Michael Ostrog y Aaron Kosminski. En opinión de Begg:

Creo que a Ostrog se le puede tachar sin problemas. Era un hombre mucho mayor. Era un estafador y un ladronzuelo y es muy posible que en la época de los asesinatos se encontrase en Francia.[114]

A pesar de las muchas y variadas teorías sobre la identidad y la profesión de Jack el Destripador, las autoridades no están de acuerdo en una única solución y el número de sospechosos identificados llega a más del centenar.[115] [116]

Según un estudio realizado para el documental «Jack el destripador en América», emitido por Discovery Channel, el homicida viajó hacia los Estados Unidos y habría cometido varios asesinatos en el país. El resultado de la investigación concluye que Jack el Destripador se llamaba James Kelly, un asesino psicótico que escapó del asilo psiquiátrico de Broadmoor en Inglaterra y que había viajado, luego del cese de los asesinatos en ese país, hacia Estados Unidos. Señala en apoyo de su versión que un tiempo antes del asesinato de una prostituta en ese país, el cual habría tenido las mismas características que las de los homicidios ocurridos en Londres, una carta enviada a la policía de Nueva York y firmada por quien dijo ser Jack el Destripador, avisaba que habría más asesinatos. James Kelly luego regresó al hospital psiquiátrico ya envejecido y dijo haber luchado «contra el mal» durante toda su vida y admitió haber viajado hacia Estados Unidos.[117]

La última hipótesis hasta el momento es la postulada por un detective jubilado inglés, llamado Trevor Marriott, quien sostiene que no todos los asesinatos fueron cometidos por el mismo individuo denominado Jack; según Marriott, la identidad de este habría correspondido a un marinero alemán llamado Carl Frigenbaum, quien no era de clase alta como indica la leyenda urbana.[118]

En 2014, El autor Russel Edwards dijo haber realizado un estudio de ADN en una prenda perteneciente a Eddowes y lanzó la hipótesis aún sin confirmar de que Aarón Kosminski fue el famoso asesino.[119]

Eduardo Coutiño, en su obra: "Jack El Destripador. Un enigma con solución"; teoriza sobre la existencia de tres asesinos que actuaban en colaboración. Siendo el nombre de dos de ellos conocidos: Stephen Herbert Appleford y su cuñado Frederick Gordon Brown.[120]

Cartas[editar]

La carta «Desde el infierno».
La carta «Querido jefe».

En el transcurso del tiempo en que sucedieron los crímenes del Destripador, la policía, los periódicos y otros recibieron cientos de cartas sobre el caso.[121] Algunos bien intencionados ofrecían consejos para capturar al asesino, pero la gran mayoría eran inútiles.[122] [123] [124] Cientos de cartas afirmaban ser escritas por el propio asesino,[125] y tres de éstas destacan: la carta «Querido jefe», la postal «Saucy Jacky» y la carta «Desde el infierno».[126]

La carta «Querido jefe», datada el 25 de septiembre de 1888 (y sellada el 27 del mismo mes), fue recibida por la Agencia Central de Noticias y luego enviada a Scotland Yard el 29 de septiembre.[127] [128] [129] [130] Inicialmente se consideró una broma, pero cuando Eddowes fue hallada muerta tres días después del sellado de las cartas con una oreja cortada parcialmente, la promesa de la carta «cortaré las orejas de las señoritas» llamó la atención.[131] Sin embargo, la oreja de Eddowes parecía haber sido mellada por el asesino incidentalmente durante su ataque, mientras que la amenaza del autor de la carta consistente en enviar las orejas a la policía jamás se llevó a cabo.[132] El nombre de «Jack el Destripador» fue usado por primera vez en esta carta por el firmante y ganó notoriedad en todo el mundo después de su publicación.[133] La mayoría de las cartas posteriores imitan el tono narrativo de ésta.[134] Muchas fuentes enlistan otra carta, que data del 17 de septiembre de 1888, como la que usa por primera vez el nombre de Jack el Destripador, pero la mayoría de los expertos creen que se trataba de una falsificación moderna insertada en los registros de la policía en el siglo XX, mucho tiempo después de los asesinatos.[135] La carta contiene el siguiente texto:

Querido Jefe, desde hace días no dejo de oír que la policía me ha atrapado, pero en realidad todavía no me ha pillado. En mi próximo trabajo le cortaré la oreja a la dama y se la enviaré a la policía para divertirme. No soporto a cierto tipo de mujeres y no dejaré de destriparlas hasta que haya terminado con ellas. El último es un magnífico trabajo, a la dama en cuestión no le dio tiempo de gritar. Mi cuchillo está tan bien afilado que quiero ponerme manos a la obra ahora mismo. Me gusta mi trabajo y estoy ansioso de empezar de nuevo, pronto tendrá noticias mías y de mi gracioso jueguecito [...]

Atentamente, Jack el Destripador.

La postal «Saucy Jacky» fue sellada el 1 de octubre de 1888 y recibida el mismo día por la Agencia Central de Noticias. La caligrafía es similar a la de «Querido Jefe».[136] En ella se menciona que dos víctimas fueron asesinadas muy cerca una de la otra; la frase «esta vez un doble acontecimiento» pudiera referirse específicamente a los asesinatos de Stride y Eddowes.[137] La carta fue enviada por correo antes de que los asesinatos se dieran a conocer, por lo que es poco probable que cualquiera tuviera conocimiento de los crímenes,[138] pero fue sellada 24 horas después de que los asesinatos tuvieron lugar, así que no fue sino hasta mucho después que los detalles fueron conocidos por los periodistas y residentes de la zona.[137]

No bromeaba querido jefe cuando le di el chivatazo. Mañana tendrá noticias del «Bueno de Jack». Esta vez, la cosa es doble; la primera chilló un poco y no pude rematarla, no me dio tiempo a quitarle la oreja para la policía, gracias por retener mi última carta hasta que volví al trabajo.

Jack el Destripador.

La carta «Desde el infierno» fue recibida por George Lusk, líder del Comité de Vigilancia de Whitechapel, el 16 de octubre de 1888; la caligrafía y estilo de ésta difieren respecto de los de la carta «Querido jefe».[139] La carta venía en una pequeña caja en la cual Lusk descubrió la mitad de un riñón, preservado en «espíritus de vino» (etanol).[139] Se cree que el riñón izquierdo de Eddowes fue extraído por el asesino. En un tono tétrico, el escritor afirma que «frió y se comió» la mitad del riñón que faltaba. No obstante, hay desacuerdo sobre el órgano hallado: algunos sostienen que pertenecía a Eddowes, mientras que otros argumentan que en realidad era una broma macabra.[10] [11] El riñón fue examinado por el Dr. Thomas Openshaw del Hospital de Londres, quien determinó que era humano y que correspondía al lado izquierdo del cuerpo, pero (contrario a los falsos reportes de los periódicos) no pudo determinar ni la edad ni el sexo del propietario.[140] Openshaw posteriormente recibió una carta firmada por «Jack el Destripador».[141] «Desde el infierno» conteniendo el siguiente texto:

Desde el infierno. Señor Lusk. Señor le adjunto la mitad de un riñón que tomé de una mujer y que he conservado para usted, la otra parte la freí y me la comí, estaba muy rica. Puedo enviarle el cuchillo ensangrentado con que se extrajo, si se espera usted un poco. Firmado, Atrápeme si puede Señor Lusk.

Jack el Destripador.

Scotland Yard publicó facsímiles de la carta «Querido Jefe» y la postal el 3 de octubre, con la esperanza de que alguien reconociera la escritura.[142] En una misiva dirigida a Godfrey Lushington, Jefe de la Secretaria de Estado del Ministerio del Interior, Charles Warren explicó: «Creo que todo esto es un engaño pero por supuesto estamos obligados a poner a prueba y encontrar al responsable en cualquier caso».[143] El 7 de octubre de 1888, George R. Sims, en el periódico dominical Referee, explicó mordazmente que la carta había sido escrita «con el fin de acrecentar al máximo la popularidad de un periódico de baja circulación».[1] Más tarde, los cuerpos policíacos afirmaron haber identificado a un periodista como el autor de «Querido jefe» y la postal correspondiente.[144] El periodista fue identificado como Tom Bullen en una carta del Jefe Inspector John George Littlechild a George R. Sims, que tiene como fecha el 23 de septiembre de 1913.[145] Un periodista llamado Fred Best confesó en 1931 que había escrito las cartas para «mantener vivo el negocio».[2] En 2009, Kelvin McKenzie, un editor de periódicos retirado, sometió la carta «Querido Jefe» a un análisis de escritura llevado a cabo por la grafóloga Elaine Quigley; esta demostró, tras haber situado una copia transparente de una muestra conocida de la escritura de Best por encima de la carta original, que Best era, casi indudablemente, el autor de la misma. Por la forma deliberada en la que fue escrita la misiva, Quigley dedujo que el autor redactó por instrucciones de un tercero: de acuerdo a esta teoría, McKenzie pudo entonces especular que T. P. O'Connor, el editor de Best, era su cómplice y su objetivo era aumentar la circulación de su periódico The Star.[3]

Medios de comunicación[editar]

«Horrible asesinato en el East End. Una mujer ha sido mutilada. Capturado: «Mandil de cuero». Periódico de formato grande refiriéndose al asesino como «Mandil de cuero».

Los asesinatos del Destripador marcaron una importante línea divisoría respecto al tratamiento de los crímenes por parte de los periodistas.[56] [146] Aunque no fue el primer caso de un asesino en serie, Jack el Destripador fue el primero en crear frenesí mundial en los medios de comunicación.[56] [146] Las reformas fiscales en la década de 1850 habían permitido la publicación de periódicos baratos con una mayor difusión.[147] Éstos se multiplicaron después de la época Victoriana para incluir periódicos de circulación masiva a un precio muy bajo (un penique), junto con revistas populares, como Illustrated Police News, que hizo del Destripador el beneficiario de una publicidad sin precedentes.[148]

Tras el asesinato de Nichols a comienzos de septiembre, el Manchester Guardian reportó que: «Cualquier información que esté en manos de la policía, debe mantenerse en secreto  [...] Se cree que su atención se dirige particularmente a ... un personaje conocido como 'Mandil de cuero'».[149] Los periodistas se vieron frustrados por la renuencia de la policía judicial a revelar detalles de su investigación al público, por lo que recurrieron a la redacción de informes de veracidad dudosa.[56] [150] Como resultado de lo anterior, comenzaron a proliferar descripciones ficticias de «Mandil de cuero» en la prensa,[151] aunque eran descartadas al mismo tiempo por reporteros rivales, como «consecuencia de la mítica fantasía de los periodistas».[152] Así, John Pizer, un limpiabotas local, fue reconocido como «Mandil de cuero»[153] y arrestado, «a pesar de que el inspector de la investigación informó que «no existía nada que lo comprobara».[154] Finalmente habría de ser liberado tras confirmar su coartada.[153]

Tras la publicación de la carta «Querido jefe», «Jack el Destripador» vino a substituir a «Mandil de cuero» como el nombre adoptado por la prensa y el público para describir al asesino.[155] Más tarde el asesino pasó a ser conocido también como «Jack Rojo».[156] El nombre «Jack» fue usado para describir a otro legendario asesino de Londres: «Spring Heeled Jack», que supuestamente atacaba a sus víctimas saltando por encima de las paredes y huía tan rápido como llegaba.[157] La invención y adopción de un alias para un asesino en particular llegó a ser una práctica muy común entre los medios de comunicación con ejemplos notables como el Hachero de Nueva Orleans, el Estrangulador de Boston, y el francotirador de Beltway. Ejemplos derivados de Jack el Destripador incluyen el Destripador francés,[158] el Destripador de Düsseldorf,[159] [160] el Destripador de Camden,[161] Jack el Stripper,[162] [163] el Destripador de Yorkshire,[164] [165] [166] y el Destripador de Rostov.[167] [168] Informes de prensa sensacionalistas, combinados con el hecho de que nadie fuera declarado culpable, han confundido el análisis académico y creado una leyenda que arroja incógnitas sobre posteriores asesinos en serie.[169]

Legado[editar]

«Un fantasma portando un cuchillo y flotando en la calle de un barrio». El «Némesis de la Negligencia»: Jack el Destripador representado como un fantasma de Whitechapel al acecho y encarnando el abandono social, en una caricatura de la revista 'Punch' en 1888

La naturaleza de los asesinatos y de las víctimas llamó la atención sobre las pobres condiciones de vida en el East End,[170] al mismo tiempo causó como resultado que la opinión pública se manifestara en contra del hacinamiento y la insalubridad en los barrios bajos.[171] En las dos décadas posteriores a los asesinatos, los peores aspectos de aquellos barrios fueron eliminados o, en su caso, demolidos,[172] aunque las calles y algunos edificios sobrevivieron y la leyenda del Destripador es promovida por medio de un tour por los sitios de los asesinatos.[173] El pub The Ten Bells en la calle Commercial era frecuentada por al menos una de las víctimas (Mary Kelly) y fue el centro de este tipo de giras durante muchos años.[174]

Además de las contradicciones y la falta de fiabilidad de los testimonios contemporáneos, los intentos de identificar al verdadero asesino se ven obstaculizados por la falta de pruebas forenses.[175] Los análisis de ADN en las cartas son inconclusos;[176] el material disponible se ha manejado muchas veces y está demasiado contaminado como para ofrecer resultados significativos.[177] Hasta la fecha más de 100 obras no ficticias abordan exclusivamente los asesinatos de Jack el Destripador, convirtiéndolo así en uno de los temas criminales más explorados en la literatura.[115] Incluso, el término «ripperología» fue acuñado por Colin Wilson, en la década de 1970, para describir el estudio del caso.[178] [179] Tras una serie de análisis en torno a los expedientes, los periódicos Ripperana, Ripperologist y Ripper Notes publicaron sus investigaciones.[180] El pintor inglés Walter Sickert, inspirado en la indisposición para asumir el orden de la región East End, realizó algunas pinturas, destacando entre ellas la obra Jack the Ripper's Bedroom.[181]

Inmediatamente después de los asesinatos «Jack el Destripador se convirtió en el coco de los niños».[182] Las representaciones que se hacían de él eran a menudo fantásticas o monstruosas. Entre 1920 y 1930, se le representó en el cine vistiendo ropa típica como un hombre que ocultaba un secreto cazando a sus víctimas desprevenidas; la atmósfera y el mal eran mostrados por medio de iluminación y juego de sombras.[183] En 1960, llegó a ser «el símbolo de la aristocracia depredadora»,[183] siendo retratado con un sombrero de copa y vestido como un caballero. La clase dirigente llegó a convertirse entonces en el villano, mientras que Jack representaba la sobreexplotación de la clase social alta.[184] Además, la imagen del asesino se fusionó con historias y símbolos del género del terror, tales como el manto de Drácula o la cosecha de órganos de Víctor Frankenstein.[185] De hecho, el mundo ficticio del Destripador logró alearse con múltiples géneros, que van desde Sherlock Holmes hasta el terror erótico japonés.[186]

A diferencia de otros asesinos de menor popularidad, no existe ninguna figura de cera de Mandil de Cuero en la Cámara de los Horrores de Madame Tussauds, pues ahí se rigen por una política de no exhibir personajes cuya descripción no sea del todo conocida.[187] Debido a ello, Jack es representado como una sombra.[188] En 2006, fue elegido por la revista BBC History y su comunidad de lectores como el «británico más detestable de todos los tiempos».[189] [190]

Literatura[editar]

Jack el Destripador destaca en cientos de trabajos de ficción, los cuales en conjunto sobrepasan las fronteras entre la realidad y la ficción, incluyendo las cartas y el Diario del Destripador.[191] Asimismo ha sido retomado en novelas, cuentos cortos, poemas, caricaturas, juegos, canciones, obras teatrales, películas, y en la ópera de 1930 Lulu, de Alban Berg. Poco tiempo después de acontecidos los primeros asesinatos, en octubre de 1888, fue publicada la novela gótica The Curse Upon Mitre Square, escrita por John Francis Brewer, cuya trama aborda primordialmente el asesinato de Catherine Eddowes en Mitre Square.[192] Asimismo, la obra In Darkest London de Margaret Harkness, publicada justo al año siguiente bajo la firma «John Law», describe a Jack como un matarife no judío que se ocultaba entre la comunidad judía de la región del East End.[193] A rasgos generales, las historias del Destripador consiguieron atraer la atención internacional;[194] en 1892, se lanzó una antología de cuentos cortos en idioma sueco, UppskärarenEl destripador») compilada por Adolf Paul, sin embargo ésta fue suprimida a últimas instancias por las autoridades rusas.[195] Por otra parte, la obra en español Jack El Destripador pasó ser considerada como un «divertido pastiche al estilo de Sherlock Holmes» tras su lanzamiento comercial, poco después de la serie de homicidios.[194]

La primera historia influyente, «The Lodger», fue escrita por Marie Belloc Lowndes, siendo publicada en la revista McClure's Magazine en 1911 y novelizada un par de años después, en 1913.[195] En esta, una pareja de Londres, los Bunting, sospechan que su inquilino, el señor Sleuth, es un asesino misterioso conocido como «El Vengador», quien se halla claramente basado en la imagen del Destripador.[196] Si bien no se da a conocer al final si Sleuth es realmente El Vengador, el enfoque del cuento corto radica en el terror psicológico de los Bunting, el cual podría ser enteramente infundado, más allá de la veracidad en torno a la verdadera identidad de Sleuth.[196] En 1927, «The Lodger» inspiró el largometraje del cineasta Alfred Hitchcock The Lodger: A Story of the London Fog; en la época contemporánea se han grabado un total de cuatro adaptaciones adicionales tomando todas ellas como referencia la historia original de Lowndes.

En 1926, Leonard Matters propuso, en un artículo publicado en una revista, que Jack había sido alguna vez un eminente doctor, cuyo hijo murió de sífilis a causa de su relación con una prostituta. De acuerdo a su teoría, el doctor, bajo el alias de «Dr. Stanley», cometió los asesinatos a manera de venganza y huyó después de esto hacia Argentina. Más tarde, en 1929, Matters expandió sus ideas en forma de un libro titulado The Mystery of Jack the Ripper; tras su publicación, fue señalado como objeto de estudio por parte de académicos, aunque luego se evidenció que contenía errores de objetividad, además de que la bibliografía que supuestamente sustenta su contenido jamás fue localizada.[197] El material mencionado inspiró otras obras tales como la escenificación teatral Murder Most Foul, así como la película Jack the Ripper.[198] El libro de Jonathan Goodman Who He? (1984) también se encuentra escrito al estilo de un estudio objetivo, sin embargo el sospechoso mencionado en el texto, un tal «Peter J Harpick», se trata en realidad de un término usado a manera de anagrama de «Jack the Ripper» (en español, «Jack el Destripador»).[199]

La historia corta «Yours Truly, Jack the Ripper», de Robert Bloch (publicada en la colección Weird Tales, en 1943),[195] describe al Destripador como un ente inmortal que debe realizar sacrificios humanos para garantizar la vida eterna.[200] Décadas después, en los años 1960, se realizó una adaptación doble (una para radio, en el programa radiofónico Stay Tuned for Terror, y la otra para televisión, bajo el formato de un episodio de la serie Thriller).[201] Asimismo, la antología de ciencia-ficción Dangerous Visions (1967) incorporó un relato inédito sobre el homicida, de la autoría de Bloch, titulado «A Toy for Juliette», además de una continuación oficial para la misma por parte de Harlan Ellison, la cual pasó a denominarse «The Prowler in the City at the Edge of the World». Otras obras de Bloch incluyen The Will to Kill (1954) y Night of the Ripper (1984).[202]

Además de los anteriores, los siguientes relatos se basaron en la mitología de Jack: A Case to Answer (1947) por Edgar Lustgarten, The Screaming Mimi (1949) por Fredric Brown, Terror Over London (1957) por Gardner Fox, Ritual in the Dark (1960) y The Killer (1970) por Colin Wilson, Sagittarius (1962) por Ray Russell, A Feast Unknown (1969) por Philip José Farmer, A Kind of Madness (1972) por Anthony Boucher, Nine Bucks Row (1973) por T. E. Huff, The Michaelmas Girls (1975) por John Brooks Barry, Jack's Little Friend (1975) por Ramsey Campbell, By Flower and Dean Street (1976) por Patrice Chaplin, The Last Sherlock Holmes Story (1979) por Michael Dibdin, The Private Life of Jack the Ripper (1980) por Richard Gordon, White Chappell, Scarlet Tracings (1987) por Iain Sinclair, Anno Dracula (1992) por Kim Newman, A Night in the Lonesome October (1993) por Roger Zelazny, Ladykiller (1993) por Martina Cole, Savage (1993) por Richard Laymon, The Pit (1993) por Neil Penswick, Dan Leno and the Limehouse Golem (1994) por Peter Ackroyd, Pentecost Alley (1996) por Anne Perry y Matrix (1998) por Mike Tucker y Robert Perry.[203] De manera más reciente, Giles Richard Ekins, ha hecho uso de los asesinatos del Destripador en su novela Sinistrari; en la cual incluye detallados textos sobre sus víctimas y los principales sospechosos.[204]

En la literatura española, El cuarteto de Whitechapel de Daniel Sánchez Pardos (2010) indaga en el mito de Jack el Destripador a través de una reflexión desde las performances artísticas del siglo XXI.[205] Por su parte, Fernando García Calderón narra en Yo también fui Jack el Destripador (2015) los intentos por desentrañar la identidad del asesino durante una investigación a mediados del siglo XX, en el Londres posterior a la Segunda Guerra Mundial.

A su vez, Gabriel Pombo, editó en el año 2016, la novela de intriga "El animal más peligroso: Un thriller victoriano", cuya trama alcanza tanto a los homicidios de Whitechapel como a los del Descuartizador del Támesis, postulando una complicidad entre ambos célebres criminales.[206]

Cine[editar]

El libro «The Lodger» ha sido adaptado en cinco películas: The Lodger: A Story of the London Fog, de Alfred Hitchcock (1927), The Lodger (1932), The Lodger (1944), Man in the Attic (1953) y The Lodger (2009). En su versión, Hitchcock decidió contratar en el rol estelar a Ivor Novello, lo que ocasionó que la compañía productora Gainsborough Pictures insistiera a cambio en reescribir el guion de tal forma que el personaje de Novello resultara más simpático.[207] En 1932, Novello realizó una nueva versión de la película, esta vez con un final más dramático en donde él estrangula al asesino, quien en realidad es su hermano enloquecido, el «asesino bosnio».[208] Por otro lado, la adaptación de 1944 prescindió de la ambivalencia de la novela y describió al inquilino, interpretado por Laird Cregar, como Jack el Destripador.[209] A diferencia de sus predecesoras, esta nueva versión se ubica en 1888, año en que sucedieron los acontecimientos.[210] La versión Man in the Attic, de 1953, protagonizada por Jack Palance, resultó ser muy similar a la anterior adaptación,[211] mientras que la cinta de 2009 es estelarizada por Simon Baker.

  • En Kuroshitsuji se puede apreciar escenas y capitulos que hacen referencia a Jack, en el cual las victimas, que siguen siendo prostitutas, son despojadas de su útero y maquilladas con, labial rojo.

Otra película basada en Jack es Room to Let (1949), misma que se basó en el programa radiofónico de Margery Allingham transmitido en 1948 y fue una de las primeras películas de horror producidas por Hammer Productions.[212] En la trama, Valentine Dyall interpreta al inquilino, el Dr. Fell, quien escapa de un manicomio en donde había estado cautivo por 16 años tras haber cometido los asesinatos canónicos de Whitechapel.[213] Más tarde, la misma productora estrenó tres nuevas cintas a principios de los años 1970: en Hands of the Ripper (1971), la hija del Destripador, interpretada por Angharad Rees, se convierte en una asesina tras ver cómo su padre mata a su propia madre;[214] por otra parte, en Dr. Jekyll and Sister Hyde (1971), el Dr. Jekyll se transforma en la maligna Sister Hyde y es responsable de los asesinatos de Jack;[215] finalmente, en su producción Terror in the Wax Museum (1973), un asesino se hace pasar por una figura de cera de Mandil de Cuero.[216]

  • Das Wachsfigurenkabinett (1924; Waxworks en inglés), dirigida por Paul Leni, relata uno de los asesinatos perpetrados por Mandil de Cuero, el cual es interpretado por Werner Krauss (previamente, el mismo actor protagonizó la cinta El gabinete del doctor Caligari).[217]
  • Die Büchse der Pandora (1929; trad. literal: La caja de Pandora), es una cinta alemana dirigida por Georg Wilhelm Pabst y basada en una obra de teatro creada por Frank Wedekind acerca de una mujer, Lulu (interpretada por la actriz Louise Brooks), cuyo estilo desinhibido la lleva a encontrarse con el Destripador, encarnado por Gustav Diessl.[218]
  • Drôle de Drame (1937) es una parodia de Jack dirigida por Marcel Carné, en la que participa Jean-Louis Barrault como un vegetariano del East End que asesina a carniceros en venganza por los animales que éstos han matado.[219]
  • La película para televisión Jack the Ripper (1958), basada en un episodio de The Veil, cuenta en sus escenas iniciales con Boris Karloff y trata sobre un clarividente que identifica al Destripador como un cirujano notable que decide hacerse pasar por muerto para evitar ser aprisionado en un asilo de lunáticos.[220] La historia se basa en un reporte publicado por un periódico en 1895, donde se enuncia que Robert James Lees había utilizado poderes psíquicos para atraer al asesino a la casa de un físico londinense.[221]
  • Jack the Ripper (1959), producido por Monty Berman y Robert S. Baker, se basó en parte en la teoría formulada por Leonard Matters, donde también se llega a la conclusión de que el asesino de Whitechapel era en realidad un doctor vengativo.[222]
  • Por otra parte, el filme alemán Das Ungeheuer von London City (1964), (trad. literal: El monstruo de Londres), presenta al hijo de Jack el Destripador como el antagonista de la historia; asimismo, hace mención de que Jack había sido víctima de sífilis.[223]
  • Dr. Strangelove (1964) es una comedia negra en la que el antagonista es llamado General Jack D. Ripper, aunque los parecidos entre éste y el verdadero Jack nunca son profundizados en la trama.[224]
  • Tanto en A Study in Terror (1965) como en Murder by Decree (1979) se muestra a Sherlock Holmes combatiendo al asesino de Whitechapel. La primera es acompañada de una novela homónima escrita por Ellery Queen,[225] mientras que la segunda es protagonizada por Christopher Plummer como Sherlock y James Mason como Watson. De manera coincidente, en ambas cintas, Frank Finlay interpreta al Inspector Lestrade.[226] Parte de la misma trama fue seguida en la serie televisiva Jack the Ripper, en 1988, estelarizada por Michael Caine como el Inspector Frederick George Abberline.
  • Por otra parte, la producción de bajo presupuesto Night After Night After Night (1969) abordó la trama de un juez cuya identidad secreta es la de un asesino parecido al Destripador que ataca a prostitutas en el área londinense conocida como Soho.[227]

A lo largo de los años 1970 y 1980 comenzaron a estrenarse filmes cuyo vínculo con el mito de Mandil de Cuero era solamente con fines comerciales. Ejemplo de ello son las películas de horror tipo porno softcore Blade of the Ripper (1970), The Ripper of Notre Dame (1981) y The New York Ripper (1982), las cuales tienen poca o nula relación con los homicidios de Whitechapel más allá de usar el término «Destripador» en sus títulos.[228] Otro ejemplo notable es The Ripper of Notre Dame, que fue dirigida y coescrita por Jesús Franco, cuya otra película titulada Jack the Ripper (1976) presenta a Klaus Kinski como un doctor homicida cuya madre era una prostituta.[229] De manera similar, What the Swedish Butler Saw (1975) aborda una historia en la que el Destripador se oculta en un estudio fotográfico; el filme es considerado un poco más pornográfico que los anteriores.[230] Mientras tanto, las cintas de suspenso Jack the Mangler of London (1973), Fear City (1984), Night Ripper (1986) y Jack's Back (1988) recibieron críticas malas tras su estreno,[231] al igual que el filme japonés Assault! Jack the Ripper.[232] Edge of Sanity (1989) es otra película similar que, a pesar de ser protagonizada por Anthony Perkins como el Dr. Jekyll y su álter ego Jack Hyde, fue catalogada por la crítica como «una producción de mal gusto».[233]

  • The Ruling Class (1972) es una sátira de la aristocracía británica, en donde se vincula al homicida con la clase alta de Gran Bretaña.[234] En dicha cinta, Jack Gurney (interpretado por el actor Peter O'Toole) pasa gran parte de la trama creyendo que él es Jack el Destripador, por lo que perpetra un par de los asesinatos atribuidos a Mandil de Cuero.[234]
  • En Time After Time (1979), basada en la novela homónima, Jack escapa en una máquina del tiempo a un San Francisco contemporáneo, en donde es perseguido por H. G. Wells.
  • La producción Terror at London Bridge (1985), protagonizada por David Hasselhoff, relata cómo el espíritu de Jack es transportado a Arizona por medio de una piedra maldita del Puente de Londres, ubicado en el lago Havasu City.[235] Ese mismo año, se estrenó The Ripper, en donde el mismo espíritu del homicida se halla oculto en un anillo maldito.[235]
  • Amazon Women on the Moon (1987) es un filme de comedia que parodia las teorías en torno a la identidad del Destripador especulando que Jack era el Monstruo del lago Ness, pero disfrazado.[236]
  • La comedia negra Deadly Advice (1994) muestra a Jane Horrocks como una asesina en serie que se imagina que es aconsejada por las encarnaciones de asesinos históricos famosos. En este filme, John Mills aparece como Jack.[237]
  • Ripper Man (1994) muestra a un asesino que cree ser la reencarnación del asesino George Chapman, quien fue uno de los sospechosos de ser el Destripador, tras su arresto en 1903.[238]
  • En The Ripper (1997), Samuel West interpreta al Príncipe Eddy, quien es acusado de ser el Destripador.
  • Años después, se estrenó el filme Jill the Ripper (2000), dirigido por Dolph Lundgren, el cual es protagonizado por una versión femenina del Destripador, que asesina únicamente a hombres.[239]
  • La película Desde el infierno (2001), basada en la historieta del mismo nombre, fue dirigida por los hermanos Hughes y protagonizada por Johnny Depp como el Inspector Abberline.
  • Lanzadas el mismo año que Desde el infierno (y consecuentemente ensombrecidas por ella),[240] las producciones Ripper y Bad Karma (renombrada como Hell's Gate), abordaron igualmente la temática de Jack el Destripador.

Historietas[editar]

From Hell es una novela gráfica creada por Alan Moore y Eddie Campbell acerca del Destripador, cuyo nombre es tomado de la carta homónima supuestamente escrita por el homicida. Está basada en la teoría conspirativa de Stephen Knight, en la cual acusó a la realeza y a la francmasonería de haber perpetrado los crímenes atribuidos a Jack, teoría popularizada por su libro Jack the Ripper: The Final Solution.[242] En el apéndice de la novela gráfica, Moore claramente menciona que no le da credibilidad a la teoría de Knight y explica que solamente utilizó el nombre con fines dramáticos. La realeza y el asesino fueron incorporados también en Blood of the Innocent, hecha por Rickey Shanklin, Marc Hempel y Mark Wheatley en 1986, así como una historia («Royal Blood») de la serie Hellblazer de DC Comics.[243]

El ejemplar número 100 de Master of Kung Fu, publicado por Marvel Comics en 1981, contiene una historia titulada «Red of Fang and Claw, All Love Lost», en la cual el Destripador era un experimento de Fu Manchú, el cual escapó y se ocultó en Londres. Al final de la historia, el héroe de la publicación se enfrenta al asesino. Igualmente, en Gotham by Gaslight (1989), de la editorial DC Comics, muestra una versión de la época victoriana del superhéroe Batman, quien se halla persiguiendo a Jack en Nueva York.[244] Además, Mandil de Cuero apareció en Doom Patrol (1989) de Grant Morrison, Wonder Woman: Amazonia y Predator: Nemesis en 1997, además de una historia del cómic Judge Dredd titulada «Night of the Ripper!».[243] Una historia en la serie de la Liga de la Justicia se fusionó con La isla del doctor Moreau de H. G. Wells, dando como resultado un relato en el que Jack aparece como un orangután,[243] mientras que Whitechapel Freak (2001) de David Hitchcock incorpora al homicida como una figura secundaria en un relato centrado en un espectáculo ambulante de fenómenos. En el mismo, el Destripador es un hombre sin piernas «atado a los hombros de un enano».[245] Existe otra historia, adicionalmente, creada por Rick Geary y publicada en su volumen A Treasury of Victorian Murder de 1995.[243]

Teatro y ópera[editar]

El Destripador aparece al final de la obra moral de Frank Wedekind Die Büchse der Pandora (1904), en la cual asesina a Lulú, el personaje principal. Lulú es la personificación pecaminosa de la lujuria que sin darse cuenta recibe su merecido cuando flirtea con el homicida.[246] En la etapa de producción original, Wedekind representó al Destripador.[194] La obra fue adaptada a una película Die Büchse der Pandora (en 1929, dirigida por Georg Wilhelm Pabst), además de la ópera Lulú (por Alban Berg); ambas representaciones también terminan con el asesinato de Lulú perpetrado por el Destripador.[247] También se realizaron tres películas en 1923, 1962 y 1980 respectivamente,[248] y una obra teatral dirigida por Peter Barnes en 1970.[249]

Jack l'Eventreur de André de Lorde era parte de la producción del Grand Guignol en París.[250] La novela e historia corta de Marie Belloc Lowndes The Lodger fue adaptada para el escenario como The Lodger: Who Is He? por Horace Annesley Vachell. En 1917, el primer papel de Lionel Atwill en el teatro de Broadway fue como personaje principal de ésta.[251] Phyllis Tate también basó su ópera The Lodger, escenificada por vez primera en 1960, en la historia de Lowndes.[252] Mientras tanto, Murder Most Foul de Claude Pirkis debutó en 1948. Aquí, el personaje del asesino, el Dr. Stanley, fue tomado de The Mystery of Jack the Ripper por Leonard Matters, publicado por primera vez en 1929.[253] Finalmente, Force and Hypocrisy de Doug Lucie está basada en la teoría conspirativa de la realeza redactada por Stephen Knight.[254]

Música rock y pop[editar]

La versión instrumental de 1959 de Link Wray, «Jack the Ripper», comienza con una risa malvada y el grito de una mujer. Esto fue usado en «Jack the Ripper» (1963), grabado originalmente por Screaming Lord Sutch e interpretado a su vez a manera de cover por The White Stripes, The Horrors, Black Lips, The Sharks y Jack & The Rippers.[255] Jack the Ripper: The Musical (1974), con letras de Ron Pember y música de parte de Dennis DeMarne, influenció por otra parte al musical Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street de Stephen Sondheim.[256] El falso documental This Is Spinal Tap (1984) cuenta con una viñeta en la que una banda de música discute sobre la posibilidad de componer una ópera acerca de la vida de Jack el Destripador, llamada Saucy Jack. En 1996, una ópera de rock titulada Yours Truly: Jack the Ripper con letras de Frogg Moody y Dave Taylor fue mejorada y el Destripador pasó a ser descrito como un hombre ordinario.[257] Las bandas de metal se asocian, particularmente, con la imagen de «derramamiento de sangre y sordidez» proveniente del Destripador.[258] Algunas canciones tituladas «Destripador» («Ripper») fueron grabadas en su momento por Judas Priest en 1976 y Praying Mantis en 1979.[258] La banda de deathcore estadounidense Whitechapel, deriva su nombre de la localidad homónima ubicada en Londres, lugar de los asesinatos de Jack el Destripador. En consecuencia, el álbum debut de la banda The Somatic Defilement es un álbum conceptual en primera persona acerca de Jack el Destripador. El grupo de metal texano Ripper es otro ejemplo de una banda que decide inspirarse en la mitología del asesino de Whitechapel. De igual forma, los vocalistas de los grupos Meridian y Sodomizer adoptaron los nombres de Jack D. Ripper y Ripper, respectivamente. Existe un musical efectuado en Corea del Sur ambientado en la historia de Jack el Destripador.[258]

Otras canciones inspiradas por el Destripador fueron compuestas por artistas como Morrissey, Nick Cave and the Bad Seeds, The Legendary Pink Dots, Thee Headcoats, The Buff Medways, The Asbestos y Bob Dylan.[256] El álbum del grupo Radio Werewolf The Fiery Summons contiene en sus canciones palabras usadas en la carta Desde el infierno,[259] atribuida a Jack el Destripador. Además, la banda británica Black Sabbath grabó en 1970 en su disco homónimo el tema Fairies Wear Boots (Jack the Ripper). También existe una canción de Motörhead llamada Jack The Ripper. A su vez, Non Servium presentó en su segundo disco (N.S.A La Santa Familia) una canción referente a este personaje: Jack.

Dentro de la música clásica existe el cuarteto Frère Jacques the Ripper (deconstructing the Canon) (2003) de Juan María Solare (para Flauta, Clarinete, Violín y Cello)

Televisión[editar]

En el episodio «Wolf in the Fold» de la serie televisiva Star Trek (1967), el guionista Robert Bloch reutilizó partes de su historia corta titulada «Yours Truly, Jack the Ripper», la cual ya había aparecido en un episodio de la serie de televisión estadounidense Thriller, en 1961. En la misma, una entidad inmortal, referida como «Redjac», se alimenta del miedo, y ha cometido algunos asesinatos, incluyendo los atribuidos a Jack el Destripador, con tal de subsistir. Para finales de la década 1960, Mandil de Cuero quedó establecido en la televisión estadounidense como una «fuerza maligna universal», un concepto que podía dar origen a cualquier tipo de villano.[260]

Asimismo, en el episodio «The New Exhibit» de The Twilight Zone (1963), Martin Balsam interpreta al curador de un museo de cera que empieza a obsesionarse con cinco figuras de cera de asesinos, entre las cuales se incluye el Destripador. Lo anterior, lo lleva a matar a otros con tal de «proteger a las figuras de cera».[261] Por otra parte, en el capítulo «Knife in the Wilderness» de Cimarron Strip (1968), escrito por Harlan Ellison,[201] Jack continúa su serie de atrocidades en el continente americano, finalizando en Cimarron City, donde encuentra su final a manos de indios nativos.[262] Mientras tanto, en la serie Superagente 86, específicamente en el episodio «House of Max» (1970), el homicida es un maniquí de cera animado.[263]

En la serie televisiva The Sixth Sense, en el capítulo «With Affection, Jack the Ripper» (1972), un hombre enloquece durante un experimento paranormal en el que asume el control del cuerpo del asesino.[264] Además, en el episodio titulado igualmente «With Affection, Jack the Ripper» de la serie La Isla de la Fantasía (1980) —la razón de llevar el mismo nombre que el episodio de The Sixth Sense es porque el guionista era el mismo en ambos programas: Don Ingalls—, Lynda Day George encarna a la criminóloga Lorraine Peters, la cual utiliza un portal del tiempo para confirmar sus sospechas de que Jack el Destripador era un doctor, Albert Fell, interpretado por Victor Buono. Sin embargo, Fell la sigue una vez que ella vuelve a través del portal y se la lleva de vuelta a 1888, el enigmático Sr. Roarke interviene de manera fortuita y el doctor muere más tarde mientras trata de huir.[265] El nombre Fell claramente es tomado del programa radiofónico de Margery Allingham, Room to Let (1948).[265] El mismo concepto del portal del tiempo fue incorporado en «A Rip in Time» (1997), el primer episodio de la miniserie Timecop, en la cual un policía que viaja en el tiempo vuelve a 1888 para atrapar a un criminal que ha asesinado y desplazado a Jack el Destripador.[266] Mientras tanto, el capítulo «Comes the Inquisitor» de la serie Babylon 5 muestra a un personaje llamado Sebastian, quien en realidad es el Destripador, abducido por la raza alienígena Vorlon en el año 1888, para pasar a convertirse en su inquisidor, de tal forma que puede probar (por medio de la tortura) a seres que son llamados a encabezar una importante causa.[267]

A su vez, la serie Jack the Ripper (1973), escrita por Elwyn Jones y John Lloyd, tuvo una conexión en algún momento con el drama policíaco Z Cars. Dicho programa especial presentó a los detectives Barlow y Watt, de Z Cars (interpretados por Stratford Johns y Frank Windsor, respectivamente), investigando los asesinatos desde una perspectiva histórica.[268] En el primer episodio de Kolchak: The Night Stalker, titulado «The Ripper» (1974), el reportero Carl Kolchak persigue a un asesino sobrenatural cuyas víctimas tienen los mismos patrones de los asesinatos atribuidos al Destripador. El homicida posee una fuerza sobrehumana y es invulnerable a cualquier tipo de arma, sin embargo Kolchak logra «desmaterializarlo» al electrocutarlo.[269] De igual forma, el episodio «Ripper» de The Outer Limits (1997), está situado en un ficticio 1888, en donde el actor Cary Elwes (en su papel del Dr. Jack York), asesina a mujeres que cree que están poseídas por alguna especie de entidad alienígena.[270] En otro capítulo de la serie Sir Arthur Conan Doyle's The Lost World, «The Knife» (2001), los exploradores se encuentran con los dos hombres culpados por los homicidios en la teoría de conspiración real descrita por Stephen Knight: William Gull y Robert Anderson.[271] Spike Milligan parodió luego el género en la «sublimemente tonta» The Phantom Raspberry Blower of Old London Town.[272] Por otra parte, la serie de ciencia-ficción Sanctuary (2007) detalla la posesión de John Druitt (implicado históricamente como uno de los sospechosos de ser el Destripador) por una criatura demoníaca que lo convierte en Mandil de Cuero. Asimismo, en la séptima temporada de Smallville, un doctor llamado Curtis Knox dice que puede curar a los fenómenos que provienen de meteóritos, sin embargo está mintiendo pues su propósito es asesinarlos. Luego se descubre que Knox es inmortal y que reclama ser el verdadero Jack el Destripador. Finalmente, en la miniserie de 2009 Whitechapel, un homicida parecido al Destripador comete una serie de asesinatos en la misma fecha, hora y estilo que los homicidios de Jack. En la caricatura canadiense Total Drama World Tour, en el episodio 13, el desafío se basa en evitar ser atrapado por Jack el Destripador (Quién después se revela que es Ezekiel) en todo Londres. En el anime Kuroshitsuji el shinigami/mayordomo Grell Sutcliff y Madame Red resultan ser los "Jack el Destripador". Uno de los oficiales a cargo del caso responde al nombre de "Fred Abberline", aunque su jefe, Lord Randall, tiene más parecido físico al verdadero. En el anime Soul Eater, en el primer episodio Soul Eater Evans y Maka Albam enfrentan a Jack the Ripper que es un garras que aparentan ser navajas. En el anime Nobunagun Adam Muirhead, un miembro de DOGOO tiene un objeto llamado E-Gen con el alma de Jack el Destripador, cuya arma es un gran cuchillo de caza.

En Los Simpsons se le menciona en varios capítulos.

Videojuegos[editar]

Jack el Destripador apareció por primera vez en la industria de los videojuegos en un juego de tipo aventura conversacional denominado Jack the Ripper en 1987.[273] A continuación, el personaje fue incorporado en el videojuego de plataformas Master of Darkness (1992) de Sega, en el cual se revela al final que el villano es en realidad un muñeco de cera animado.[274] Ese mismo año, se lanzó el título Waxworks tipo juego de mazmorras de clasificación RPG.[275] Por otra parte, el asesino es uno de los personajes históricos que aparecen en la serie de juegos de pelea World Heroes, debutando en World Heroes 2: Jet, en 1994.[274] Ripper (1996) trata asimismo sobre un asesino en serie similar a Jack, que se ambienta en un Nueva York futurista, específicamente del año 2040;[274] mientras que en Jack the Ripper (2003) el jugador asume el rol de un reportero enviado a cubrir una noticia sobresaliente en torno a una serie de ataques parecidos a los del Destripador, en Nueva York durante el año 1901, exactamente trece años después de los homicidios canónicos.[274] Duke Nukem: Zero Hour (1999) es, a su vez, «un simpático juego de disparos situado en el Londres victoriano» que incorpora a Jack el Destripador.[274] Además, Jack es uno de los principales villanos en el juego de horror Shadow Man (1999) y aparece también en el juego de plataformas gótico MediEvil 2 (2000), aunque en este último es descrito como un monstruo alto y verde con grandes garras, largos dientes afilados y un sombrero de copa, en vez de un ser humano.[274] Hay un personaje llamado Jack the Ripper en el juego de Virtual Boy Jack Bros..También aparece en la DLC de 2015 del juego Assassin's Creed: Syndicate.

Raiden, el personaje principal del videojuego Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty es apodado Jack el Destripador, por un montón de asesinatos que cometió durante su niñez. Luego de enlistarse a FOXHOUND, es enviado a Big Shell para destruir Metal Gear RAY. Su nombre verdadero es Jack, su anterior nombre código era Snake, y cuando llegó a Big Shell, su nombre fue cambiado a Raiden por el Coronel Roy Campbell Impostor.

Mystery in London: On the Trail of Jack the Ripper (2007) fusiona por otra parte la historia del asesino con el relato El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, mientras que Sherlock Holmes versus Jack the Ripper (2009) incorpora elementos del universo correspondiente a Sherlock Holmes.[274]

En el videojuego The Order 1886 ambientado en el Londres de la época se hace mención de Jack El Destripador e incluso sorprende con su aparición ya que es la identidad secreta de uno de los personajes.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

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  5. Carta escrita por George Bernard Shaw.

    ¿Permitirán que haga un comentario acerca del éxito del asesino de Whitechapel a la hora de atraer la atención por un momento hacia la cuestión social, mientras nosotros los demócratas sociales convencionales perdíamos el tiempo en educación, agitación y organización? Un «genio independiente» ha decidido actuar por su cuenta.



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  88. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas rewarded
  89. Rumbelow, p. 274.
  90. Reporte del inspector Donald Swansonal Ministerio del Interior, 19 de octubre de 1888, HO 144/221/A49301C, citado en Begg, Jack the Ripper: The Definitive History, p. 206 y Evans y Skinner, The Ultimate Jack the Ripper Sourcebook, p. 125.
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Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]