Isidro Labrador

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
San Isidro labrador
El milagro del pozo. Alonso Cano (1638-1640).jpg
El Milagro del pozo. Cuadro realizado por Alonso Cano entre 1638 y 1640. A la izquierda se encuentra san Isidro.
Nombre Isidro de Merlo y Quintana
Nacimiento c. 1082
Madrid,
Fallecimiento 30 de noviembre de 1172 o 1130
Madrid
Venerado en Madrid
Beatificación 1619 por Paulo V
Canonización 1622 por Gregorio XV
Festividad 15 de mayo
Atributos Azadón, arado de mano, guadaña, etc.[1]
Patronazgo
[editar datos en Wikidata]
Procesión de San Isidro en Madrid recoriendo la calle de Toledo (Madrid).

San Isidro Labrador (Madrid, c. 4 de abril de 1082 - ibídem, 30 de noviembre de 1172[2] o 1130[3] ) nacido en el Mayrit musulmán fue un labrador mozárabe que estuvo posiblemente al servicio de la familia Vargas. Su trabajo como jornalero a cargo de Juan de Vargas se realizó principalmente en Madrid. Se conocen algunos detalles de su vida por las alabanzas que menciona un códice encontrado en la Iglesia de San Andrés en 1504 (denominado como Códice de San Isidro y escrito a finales del siglo XII) y donde se denomina Ysidorus Agricola. En este documento se mencionan sólo cinco milagros, siendo añadidos posteriormente unos más a la lista hasta su beatificación por varios hagiógrafos. Entre ellos se encuentran: Alonso de Villegas, Jaume Bleda, Jerónimo de la Quintana, López de Hoyos, Juan de Ferreras y el mismo poeta madrileño Lope de Vega en un poema hagiográfico titulado Isidro (Madrid, 1599).[4] La narración de los milagros puede diferir unos de otros, y se encuentra influenciada por la tradición oral popular. San Isidro es desde luego el primer laico casado llevado a los altares tras un proceso canónico instruido por la Congregación de Ritos. El 12 de marzo del año 1622 fue canonizado por el papa Gregorio XV, y en 1960 el papa Juan XXIII le declara mediante bula como santo patrón de los agricultores españoles. Su cuerpo es empleado en procesiones del siglo XV para hacer rogativas por la lluvia en Madrid.

Se meciona en el códice que Isidro Labrador estaba casado y tenía un hijo. La tradición popular, y algunos autores, fija el lugar donde conoció a su esposa en la localidad de Torrelaguna. Los patronazgos que representa en diversas ciudades del mundo, así como las festividades que se celebran su el día 15 de mayo. Los restos del santo residen desde 1983 en la girola de la catedral madrileña de la Almudena en un arca mortuoria.

Biografía[editar]

Romería de Santa María de la Cabeza - Villa de Torrelaguna (Madrid).
Homenaje a la Familia - San Isidro y Santa María de la Cabeza - Villa de Torrelaguna (Madrid).

Nació Isidro en torno al 1082 cuando el territorio de Madrid fomaba parte de la taifa de Toledo del área dominada por el Al-Ándalus. Años después de su nacimiento, durante 1985, Madrid pasa a ser dominio de Alfonso VI, monarca cristiano que dominó las tierras de ese entorno gracias a un acuerdo realizado con Al-Qádir sobre un intercambio territorial.[5] Alfonso VI se encuentra con una área aproximada que cubre parte de la provincia de Toledo, Madrid y Guadalajara. Esta expansión territorial debia cubrirse con poblaciones de colonos labradores, artesanos, trabajadores diversos de origen visigodo y bereber. Son los denominados mozárabes.[6] Entre los caballeros que luchaban en los ejércitos del monarca Alfonso VI, se solía conceder señoríos y concesiones sobre los terrenos conquistados. Surgen de esta forma los señores villanos (de plebis milites), una especie de nobleza rural que surge durante el periodo de la reconquista.[7] No hay documentos escritos sobre la pertenencia de la familia Isidro a la familia de los Vargas, la única referencia la poseía el doctor Forns en propiedad de la Casa de los Vargas en 1913, documento que se perdió en la Guerra Civil Española.[8]

Según Lope de Vega,[4] los padres de San Isidro se llamaban Pedro e Inés, y situa su vida inicial en el el arrabal de San Andrés de la villa de Madrid. San Isidro nace de una familia de colonos mozárabes que se encargó de repoblar los terrenos ganados por Alfonso VI. Es posible que procediera de una familia humilde de agricultores que trabajan en campos arrendados. El caballero guerrero que recibe los terrenos en propiedad es Juan de Vargas. Sus dominios se extienden sobre el nuevo reino de Toledo, el valle del Jarama, el Manzanares, la ribera del Tajo. Espacios fluviales y de labor agricultora. Sus padres eran de extracción humilde y probablemente le llamaron Isidro en honor de san Isidoro, sabio y santo Arzobispo de Sevilla en la época visigoda. Los padres de Isidro tenían un contrato de arrendamiento anual, acuerdo que renovaban libremente ambas partes. El trabajo se dirigía bien por el señor, o por los encargados.[7] Los jornaleros debían obediencia y fidelidad al amo. A cambio recibían un sueldo en dinero, en especie o en una mezcla de ambas. La relación entre la familia de Isidro y la familia Vargas era de este tipo.[9] Otras familias se instalaron en Madrid como es el caso de los Lujanes.

Juventud[editar]

San Isidro pasó su infancia en los arrabales de San Andrés, algunos autores afirman que su nombre completo era Isidro de Merlo y Quintana, era conocido por llegar tarde al trabajo y ser reprendido habitualmente por ello. El único documento sobre la vida de Isidro es el denominado códice de San Isidro (denominado también como del diácono Juan), escrito en latín. De autor desconocido, es posible que se escribiera en 1275. La zona en la qe vivía Isidro era militarmete inestable, por encontrarse cercana a la frontera entre los reinos cristinanos y musulmanes: la extremadura castellana. Se sabe que el emir Alí ibn Yúsuf despliega sus ejércitos en el año 1110 por el centro de la península ibérica haciendo que la familia de Isidro se traslade a Torrelaguna.

Es precisamente en la villa madrileña de Torrelaguna, lugar de refugio durante las invasiones árabes en Madrid, donde contrae matrimonio con una joven procedente de la villa guadalajareña de Uceda. La que será su mujer: santa María de la Cabeza convivió en Torrelaguna con Isidro, y es posible que allí tuviera a su hijo. Santa María de la Cabeza, presunta mujer de Isidro fue invención de fray Domingo de Mendoza, dominico, quien el 13 de marzo de 1596 desenterró de la ermita de Caraquiz (Uceda) los huesos de una persona y por inspiración divina le dió nombre adjudicó el papel de mujer de Isidro, inventándose simultáneamente la vida de Isidro en Torrelaguna y pueblos de aquella zona. Dicho fraile trató de canonizar a María de la Cabeza pero no logró convencer a Roma para ello. Roma solo reconoció culto inmemorial local y por lo tanto no se la puede considerar santa

Post-Mortem[editar]

Tras la muerte de Isidro era creencia popular que fue enterrado en el cementerio de San Andrés, a pesar de que relaciones topográficas de Felipe II no lo crean así. En 1504 al realizar un inventario de bienes se descubre en la parroquia de San Andrés junto a su cuerpo incorrupto un arca mortuoria junto a un códice escrito en latin que describe la vida de Isidro así como la de algunos de sus milagros. Este códice no posee descripción notable de la vida de San Isidro. Este códice denominado de San Isidro es conocido igualmente como Códice de Juan Diácono es una de las únicas fuentes primarias sobre la vida de san Isidro. Tras pasar cuarenta años en el cementerio la popularidad del Santo hace que el párroco traslade los restos de San Isidro al interior de la Iglesia.

El encuentro de los restos de Isidro se realizan bajo el reinado de Alfonso X. La traducción de este códice se debe a Jaume de Bleda.

Los restos encontrados en el arca mosayca de la parroquia de San Andrés contuvieron los restos de Isidro desde finales del siglo XIII hasta 1620. El arca fue substuido por otro arca policromado con cobre y oro. Los escritores que definen la vida de Isidro se dividen claramente en dos tipos: los anteriores o los posteriores a su canonización. Entre los anteriores se encuentra Alonso de Villegas que considera a Isidro como un santo extravagante. Otro escritor Jaume Bleda traduce el códice de San Isidro, Juan Hurtado de Mendoza, Ambrosio de Morales, Juan López de Hoyos, Basilio Santoro. Lope de Vega siendo coetáneo a la canonización de Isidro, fue estudioso de la vida de Isidro. Los autores posteriores sólo copian datos de los autores anteriores a la canonización. Un mismo milagro es descrito de forma distinta por unos y otros.

El cuerpo se encontraba momificado en el interior de un arca nimiado, razón por la que se denomina con frecuencia que estaba apergaminado, amojamado. El arca data del último tercio del siglo XIII, o de la primera mitad del siglo XIV. El arca está decorada con pinturas que representan a cuatro de los milagros descritos en el códice de San Isidro. Es de suponer que el quinto se encuentra descrito en la tapa deteriorada

Fue beatificado por Paulo V el 14 de junio de 1619 y canonizado el 12 de marzo de 1622 por Gregorio XV, junto a san Felipe Neri, santa Teresa de Jesús, san Ignacio de Loyola y san Francisco Javier, aunque la bula de canonización no fue publicada hasta 1724 por Benedicto XIII. Fue declarado patrono de los agricultores españoles por Juan XXIII en bula del año 1960.[10] También es patrón de los ingenieros técnicos agrícolas y de los ingenieros agrónomos.

Durante años se creyó que su cuerpo incorrupto tenía poderes sanadores y la Familia Real española se valió de esta cualidad a lo largo de la historia. Por ejemplo, cuando Felipe III enfermó de unas calenturas al regresar de Portugal y se vio obligado a permanecer en Casarrubios del Monte, en Toledo. La villa de Madrid organizó entonces una procesión por la curación del monarca y el cuerpo del Santo fue trasladado a esta localidad toledana. Durante el reinado de Carlos II también se confió en el Santo para que intercediera por su salud, trasladando sus reliquias al Alcázar Real de Madrid en 1696.

Los Borbones mantuvieron la creencia en los poderes curativos de la momia y, en 1760, se llevó el cuerpo al Palacio Real durante la enfermedad de la reina María Amalia de Sajonia. El cuerpo también ha sufrido mutilaciones motivadas por el fervor religioso, como cuando una de las damas de Isabel la Católica arrancó de un mordisco un dedo de su pie, o cuando el cerrajero personal de Carlos II, llamado Tomás, arrancó un diente al santo y se lo regaló al monarca, que lo guardó hasta su muerte bajo la almohada.[11]

Milagros[editar]

Los milagros atribuidos a San Isidro poseen documentalmente tres procedencias: por un lado los descritos en el Códice de San Isidro, los que algunos autores declaran haber leido en algún documento desaparecido, y los que ciertos autores han descrito como propia inveniva o procedentes de la tradición oral. Se le atribuyen varios milagros. Visitaba a menudo las escasas iglesias que tenía Madrid y al principio otros campesinos decían que esto lo hacía por holgazanería en lugar de por devoción. Una vez Vargas salió a comprobar si esto era cierto, y encontró a los ángeles arando en su lugar. Otra forma de contar el milagro, que aparece en las actas de la canonización, es que Vargas encontró a san Isidro arando con ángeles y esto le hacía arar más rápido. Tras presenciar el milagro nombró a Isidro administrador de su hacienda. Otro milagro cuenta que una vez se presentó un pobre en su casa pidiendo de comer y él fue a darle de la olla de comida que había preparado su mujer, y la olla, que estaba medio vacía, se llenó de comida. También se decía que la providencia hacía que su cosecha siempre fuera muy grande, y compartía lo que tenía con los hombres, las aves y otros animales.[2]

Entre sus milagros más famosos está el del pozo. Su hijo, que posteriormente sería llamado San Illán, cayó al pozo y el padre, gracias a su oración, hizo que las aguas del pozo subieran y pudo rescatarlo. El pozo del milagro se encuentra en la casa museo de Madrid.[12]

Iconografía de San Isidro[editar]

A San Isidro, aunque dependiendo de la época, se le suele representar con ropajes de campesino medieval soliendo portar alguno de los utensilios agrícolas como una pala, azada, hoz, aguijada, mayal, arado y, a veces, con bueyes conducidos por ángeles.

San Isidro en la cultura popular[editar]

La figura de San Isidro se ha propagado a través de la cultura popular en diversas localidades del mundo. Por regla general es una forma de deseo de la vida sencilla de los campesinos y del contacto directo con la naturaleza.

El poeta madrileño Lope de vega es uno de los primeros en describir la vida de San Isidro en un poema poema (Madrid, 1599). A. de Villegas escribe una antrior. Poema escrito en quintillas a lo largo de diez cantos son los fragmentos en que el poeta se acerca al universo rural en que se mueve el santo. En este poema biográfico se halla sólidamente documentado: leyó todo lo escrito anteriormente sobre el santo y tuvo acceso a los papeles de la causa de beatificación recogidos por el padre Domingo de Mendoza, comisario pontificio para la beatificación de Isidro. Rafael Haideer escribe en la primera mitad del siglo XX una comedia popular sobre la vida de San Isidro, en prosa, en tres actos. Dedicada según él al noble pueblo de Madrid.[13]

Celebraciones y festejos[editar]

En el cine[editar]

Referencias[editar]

  1. Museo del Romanticismo. Consultado el 17 de noviembre de 2013.
  2. a b José Antonio Álvarez Baena: Hijos de Madrid, vol. II, págs. 423-428.
  3. Ortiz y Sanz, Joseph (1795). Compendio cronológico de la historia de España: Desde los tiempos más remotos, hasta nuestros días. 
  4. a b Francisco Javier Díez de Revenga, (1983), Teatro de Lope de Vega y lírica tradicional, Madrid, Ed EDITUM, Primera Edición, pág. 73
  5. B. F. Reilly, (1989), El Reino de León y Castilla bajo el Rey Alfonso VI (1065-1109), Toledo
  6. Claudio Sánchez Albornoz, (1966), Despoblación y repoblación del Valle del Duero, Buenos Aires
  7. a b Ángel González Palencia, (1930), Los mozárabes de Toledo en los siglos XII y XIII, (Vol. II), Toledo
  8. Emilio Guerra Guerracha, (2012), Historia Y Leyenda De San Isidro, Madrid, Ed. Bubok, ISBN 8468603708
  9. Tomas Puñal, José Mª Sánchez, (2000), San Isidro de Madrid un trabajador Universal, Madrid, Ed. La Librería
  10. Bulas Rationi congruit (1724), de canonización de Isidro Labrador y Agri culturam (1960), declarando a San Isidro patrono de los agricultores españoles.
  11. Frutos, Alberto (2014). «¿Sabías que un cerrajero arrancó un diente a la momia de San Isidro?». Revista Historia de Iberia Vieja (105): 19. 
  12. Ayuntamiento de Madrid. Museo de San Isidro. Orígenes de Madrid. «Pozo del milagro». Consultado el 10 de marzo de 2014. 
  13. Rafael Haideer, (1924), San Isidro labrador: comedia popular, en prosa, en tres actos, de grande espectáculo. Dedicada al noble pueblo de Madrid, Sociedad de Autores Españoles, Primera Ed., Madrid
  14. Imdb.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]