Isabel de Valois (1546-1568)

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Isabel de Francia
Reina consorte de España, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, duquesa consorte de Milán, duquesa titular consorte de Borgoña y soberana consorte de los Países Bajos.
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Isabel de Valois, atribuido a Juan Pantoja de la Cruz.
Información personal
Reinado 22 de junio de 1559 - 3 de octubre de 1568
Nacimiento 13 de abril de 1546
Fontainebleau, Bandera de Francia Francia
Fallecimiento 3 de octubre de 1568
(22 años)
Aranjuez, Bandera de España España
Entierro Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial
Predecesor María I de Inglaterra
Sucesor Ana de Austria
Familia
Casa real Casa de Valois
Padre Enrique II de Francia
Madre Catalina de Médicis.
Consorte Felipe II
Descendencia
  • Coat of Arms of Elisabeth of France (1545-1568), Queen Consort of Spain.svg
    Escudo de Isabel de Francia

    Isabel de Valois, Isabel de Francia o Isabel de la Paz (Fontainebleau, Francia; 13 de abril de 1546 - Aranjuez, España; 3 de octubre de 1568), fue la tercera esposa del rey Felipe II de España —fruto del Tratado de Cateau-Cambresis que estableció la paz entre España y Francia— y reina consorte de España.

    Biografía[editar]

    Enrique II de Francia y Catalina de Médici, los padres de Isabel de Valois.

    Isabel de Valois fue hija del rey Enrique II de Francia y Catalina de Médicis.

    Su infancia es algo incierta. Pero se cree que estuvo marcada por la relación de su padre con Diana de Poitiers, quien nunca ocultó sus amoríos reales. Su madre Catalina de Médicis era una amante y patrocinadora de las artes, inculcando este amor en su hija que se crió en una de las cortes más cultas y refinadas de Europa. La reina planeó un matrimonio ventajoso y el primer pretendiente de Isabel fue Eduardo VI de Inglaterra, pero falleció prematuramente en 1553.

    Su sustituto fue el príncipe Carlos, al decidir Francia y España hacer las paces mediante una unión matrimonial pero al quedar viudo por segunda vez su padre, el rey Felipe II de España, los planes se modificaron y fue Felipe quién se convirtió en el esposo de la joven Isabel. La boda por poderes tuvo lugar el 22 de junio de 1559 en París. El rey Felipe II fue representado por Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, el Gran Duque de Alba. Entre los festejos por la celebración se incluyó un torneo en el cual su padre Enrique resultó gravemente herido, muriendo unos días después. Isabel pisó territorio español por primera vez el 6 de enero de 1560 al llegar a Roncesvalles, donde se quitó el luto blanco propio de las reinas del norte de Europa. El 2 de febrero de ese mismo año se celebró la misa de velaciones en Guadalajara con Isabel y Felipe presentes. Era la primera vez que ambos esposos se veían cara a cara. Se casaron en el Palacio del Infantado de esta ciudad.

    El matrimonio tardó un año en consumarse, hasta que se produjo la menarquía de la reina. La antigua superstición europea prescribía que una doncella no podía iniciar las relaciones sexuales antes de esta. Durante la obligada abstinencia, el rey le fue infiel con algunas damas de la corte, como Eufrasia Guzmán, dama de compañía de la princesa Juana. La reina lo supo y sufrió mucho al recordar la relación de su padre con Diana de Poitiers. Sin embargo, al iniciar relaciones íntimas y más estrecha convivencia, Felipe cayó profundamente enamorado de su joven, encantadora e inteligente esposa y le fue fiel.

    Catalina de Médicis había preparado un gran séquito francés para acompañar a su hija, pero el rey devolvió parte a Francia y colocó personal español en la casa de la reina, para que la nueva soberana aprendiera el idioma y costumbres, pero también para evitar una excesiva influencia extranjera. Isabel de Valois fue una apreciada consejera de su esposo en la política con Francia, donde la presencia de los hugonotes protestantes incidía en el vecino Flandes español, y a través de una correspondencia regular con su madre, era los ojos y oídos de esta en la corte española. El rey decidió que fuera su representante en la conferencia de Bayona celebrada allí en 1565, enviándola a entrevistarse con su madre,[1]​ donde no dudó en defender admirablemente los intereses españoles, al punto que su madre exclamó: "Muy española venís!".

    Isabel de Valois también introdujo en la corte hispana el gusto por las artes, patrocinando pintores, músicos y poetas. Entre sus damas de compañía trajo a Sofonisba Anguissola, amiga y su profesora de dibujo, que se convirtió en pintora de cámara. La reina alternaba la moda francesa y la española, usaba las mejores sedas y terciopelos, nunca repitió vestido y su madre le enviaba periódicas remesas de los mejores perfumes franceses e italianos. Algunos consejeros advirtieron a Felipe sobre los efectos de estos excesos de guardarropa en las arcas reales, pero el enamorado Felipe los ignoró. Su sucesora Ana de Austria, cuarta esposa del rey, sufrirá después las consecuencias al ser obligada a la austeridad en sus gastos personales.

    En mayo de 1564 se anunció el primer embarazo de la reina. Los médicos prescribieron las habituales tisanas, oraciones, amuletos, y sangrías que en realidad la debilitaron. Tres meses después, Isabel abortó un par de gemelas.

    Ante la tardanza de un nuevo embarazo, la reina mandó traer a Madrid los restos de San Eugenio, primer obispo de París y mártir. Ya fuera por ayuda divina o por las leyes de la naturaleza, el 12 de agosto de 1566 llegó al mundo la primera hija de Felipe e Isabel que recibió el nombre de Isabel Clara Eugenia: Isabel por su madre, Clara por la onomástica del día y Eugenia por el santo al que suplicó su madre.

    El 10 de octubre de 1567 nació la segunda hija que se llamó Catalina Micaela. Después del parto, a Isabel le sobrevino la fiebre.[2]

    En mayo de 1568 la salud de la reina se resintió. Un nuevo embarazo provocó en ella vómitos, vértigos, mareos más fuertes de lo usual que trataron de ser aliviados por los médicos de la corte de nuevo con sangrías. El 3 de octubre de ese mismo año sufrió el parto prematuro de una niña de cinco meses de gestación, que vivió hora y media. Se le administró el bautismo y recibió el nombre de Juana.[3]

    Los médicos pensaron que con la expulsión del feto la salud de la reina mejoraría, pero se equivocaron, ya que solo unas horas después del aborto, Isabel de Valois falleció.[2]

    Se dice que a Felipe II solo se lo vio llorar una vez en su vida, durante el funeral de su esposa Isabel. Fue enterrada en el Panteón de los Infantes de la Cripta Real del Monasterio de El Escorial, no junto a su esposo y otras reinas, pues no llegó a ser la madre de un rey de España. Felipe II vistió de luto riguroso el resto de su vida y tan solo la falta de un heredero varón lo empujó a contraer nuevo matrimonio.

    Descendencia[editar]

    Isabel de Valois y el rey Felipe II de España tuvieron cinco hijas:

    Ancestros[editar]

    Referencias[editar]

    Enlaces externos[editar]


    Predecesor:
    María Tudor
    Coat of Arms of Elisabeth of France (1545-1568), Queen Consort of Spain.svg
    Reina consorte de España

    1559 - 1568
    Sucesor:
    Ana de Austria