Inteligencia colectiva

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
inteligencia colectiva.

La inteligencia colectiva es una forma de inteligencia que surge de la colaboración y concurso de muchos individuos , generalmente de una misma especie. Hoy es un término generalizado de la cibercultura o la sociedad del conocimiento. Aparece en una amplia variedad de formas de toma de decisiones consensuada en bacterias, animales, seres humanos y computadoras. Kropotkin es un referente temprano en su obra El apoyo mutuo, al referirse a la inteligencia colectiva de pequeños animales e insectos como abejas u hormigas.

Pero el estudio de la inteligencia colectiva puede ser considerado más destacadamente dentro del subcampo de la Sociología, de las ciencias de la computación y del comportamiento de masas, un campo que estudia el comportamiento colectivo desde el nivel de quarks hasta el nivel de las bacterias, plantas, animales y sociedades humanas. Tal definición surge de los trabajos de Peter Russell (1983), Tom Atlee (1993), Pierre Lévy (1997), Howard Bloom (1995), Francis Heylighen (1995), Douglas Engelbart, Cliff Joslyn, Ron Dembo, Gottfried Mayer-Kress (2003) y otros teóricos. La inteligencia colectiva es mencionada como inteligencia simbiótica por Norman Lloyd Johnson. Mientras que Tom Atlee prefiere enfocarse en la inteligencia colectiva fundamentalmente en humanos y trabaja activamente sobre lo que Howard Bloom llamó "el CI grupal". Atlee percibe que la inteligencia colectiva puede ser fomentada "para superar el 'pensamiento de grupo' y los sesgos cognitivos individuales para permitir a un colectivo cooperar en un proceso mientras alcanza un rendimiento intelectual mejorado".

George Pór definió el fenómeno de la inteligencia colectiva como "la capacidad de las comunidades humanas de evolucionar hacia un orden de una complejidad y armonía mayor, tanto por medio de mecanismos de innovación, como de diferenciación e integración, competencia y colaboración."[1] Tom Atlee y George Pór sostienen que "la inteligencia colectiva también involucra alcanzar un foco de atención único y un estándar de métrica que provee un umbral apropiado de acción". Su aproximación surge en la metáfora de la comunidad científica.

Conceptos generales[editar]

Howard Bloom rastrea la evolución de la inteligencia colectiva desde los días de nuestros ancestros bacterianos, hace 3,5 mil millones de años, y demuestra cómo una inteligencia de multi-especies ha funcionado desde el comienzo de la vida.[2]

De otra parte, Tom Atlee y George Pór afirman que mientras la teoría de grupo y la inteligencia artificial tiene algo que ofrecer, el campo de la inteligencia colectiva debe ser visto como primordialmente una empresa humana. Según este punto de vista, la maximización de la inteligencia colectiva depende de la habilidad de una organización para aceptar y desarrollar "la sugerencia dorada," que es cualquier contribución potencialmente útil de cualquier miembro. A menudo, el pensamiento de grupo obstaculiza a la inteligencia colectiva al limitar las contribuciones a una selección de pocos individuos o al filtrar sugerencias potenciales sin desarrollarlas completamente.

Por otra parte, Francis Heylighen, Valerie Turchin y Gottfried Mayer-Kress ven la inteligencia colectiva a través de la ciencia de la computación y de la cibernética. Howard Bloom resalta que las adaptaciones biológicas que han modificado a la mayoría de los seres vivos del planeta en componentes de lo que llama "una máquina que aprende". Mientras que, Peter Russell, Elisabet Sahtouris y Barbara Marx Hubbard se inspiran en las ideas detrás de la noosfera, una inteligencia colectiva trascendente que evoluciona rápidamente.

Otro de los grandes teóricos de la inteligencia colectiva es Pierre Lévy, quien afirma la existencia de un nuevo espacio antropológico, al que denomina knowledge space. Dentro de éste, el conocimiento colectivo será el que determinará la actividad económica y el poder territorial, mientras que la imaginación y creación colectiva serán las nuevas monedas de cambio. Lévy también resalta que la inteligencia colectiva traerá consigo un incremento en la rapidez en la que se accede a información, una descentralización del conocimiento y el surgimiento de nuevas "cyberspatial tools" que ayudarán a construir este espacio colectivo. El "knowledge space", según Pierre Lévy también será responsable de convertirnos a todos en productores de conocimiento, sin una especialidad definida, dentro de un espacio de producción sumamente flexible.

En la inteligencia colectiva, según Pierre Lèvy, existen diferentes tipos de espacios: 1.- La Tierra: se basa en las 3 principales características que distinguen al Homo Sapiens: lenguaje, tecnología y organización social. 2.- El territorio: surge durante el periodo Neolítico con el desarrollo de la agricultura, la ciudad y el estado. La caza deja de ser una necesidad. 3.- Antropología: conocido como el espacio de la "comodidad". Temas capitalistas, de mercadeo e información tienen mayor poder en la sociedad.

La inteligencia colectiva deja de funcionar con la aparición de influencia social, llevando a la mediocridad colectiva.

Historia[editar]

Un precursor temprano del concepto de inteligencia colectiva se encuentra en la observación del entomólogo William Morton Wheeler que señala que individuos aparentemente independientes pueden cooperar tan cercanamente como para volverse indistinguibles de un solo organismo. En 1911, Wheeler observó este proceso colaborativo en su trabajo con las hormigas que actuaban como las células de un solo animal con una mente colectiva. A esta gran criatura que parecía formar la colonia la llamó "superorganismo".

En 1912, Émile Durkheim identificó a la sociedad como el recurso único del pensamiento lógico humano. Argumenta que la sociedad constituye una inteligencia mayor porque trasciende al individuo en espacio y tiempo.[3]

En la Web 2.0[editar]

El concepto de inteligencia colectiva se ve impulsado con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, especialmente con Internet. Con la Web 2.0 aparecen nuevas formas de relacionarse, en las que los consumidores pasan a ser también creadores, como consecuencia de una gran facilidad para la aportación de información. Existe, por tanto, una gran libertad para aportar contenidos en la red, y así los propios consumidores pueden construir contenidos colaborando entre ellos, aportando nuevos datos, corrigiendo, ampliando, etc. Esta nueva oportunidad que ha brindado la web 2.0 ha derivado en la creación de espacios dedicados exclusivamente a la creación de contenidos a través de una inteligencia colectiva, como es el caso de Wikipedia. Sin embargo, existen también controversias en este campo. Hugo Pardo Kuklinski expone el peligro de la aparición de "imprecisiones intelectuales", debido a esta total libertad para aportar nuevos contenidos o modificarlos, de esta manera "se sitúa en el mismo nivel a escritores amateurs y profesionales".[4] Al igual que Pierre Lévy, que plantea que la opinión promedio pierde racionalidad, porque esta se genera parcialmente por tendencias, generando una pérdida de objetividad y contagio de masas; relacionado a la psicología de las masas de Freud. La inteligencia y el conocimiento social, son roles centrales dentro de la vida cotidiana, sin embargo la información sesgada tiende a ser más variada por diversidad de opiniones al no corromperse con una idea generalizada. Por supuesto que no siempre es el caso, depende de muchas situaciones del contexto y entorno en el que se ve sometido, pero a sabiendas que una idea, por más generalizada que esté, puede ser incorrecta.[5] En contrapartida a este argumento, otros destacan la importancia de la ampliación del saber, donde todos pueden aportar algo que haga crecer la inteligencia colectiva, ampliar los puntos de vista y no quedarse tan sólo con las aportaciones de los profesionales. Al mismo tiempo esta inteligencia colectiva se mantiene en constante revisión por los mismos consumidores, que van actualizando la información, ampliándola y corrigiéndola.

Cabe mencionar que gracias a la inteligencia colectiva se pueden realizar estudios muy interesantes recopilando los datos de los usuarios de la web, así pues, el conocimiento se redefine gracias al acceso a mucha mayor cantidad de información. Como, por ejemplo, al analizar las redes sociales se puede estudiar la situación y las preferencias de consumo de los usuarios, sin embargo, estos datos pueden variar debido a la posibilidad de que las cuentas sean privadas y no aporten todos los datos completos necesarios, es por ello que únicamente se basan en datos generales. Finalmente, es importante tener en cuenta que no todas las empresas de investigación de datos tienen acceso a estos debido a las políticas de privacidad de cada página.

El beneficio de la inteligencia colectiva en la web, para muchos, es que así se obtiene una diversidad de opiniones que provienen de distintas personas, que están en diferentes partes del mundo y pueden dar aportaciones diversas, y al promediarlo podemos obtener una idea o un dato más apegado a la realidad, abriendo un espacio a más respuestas de manera global, que sólo lo que dicen cierto número de expertos o personas interesadas en el tema.

Otro ejemplo de conocimiento colectivo es el que se forma con los datos que aportamos miles de millones de usuarios, a través nuestros smartphones, de un modo más o menos inconsciente, a unas cuantas compañías que, muy amable y automáticamente tras "regalarnos" la aplicación, los identifican, los clasifican y los almacenan, en milésimas de segundo. No todas las inteligencias que se producen colectivamente sirven a los intereses del propio colectivo que las genera. Hay muchos intereses en tener el control de estos datos. Mediante diversos algoritmos se pueden encontrar respuestas y millones de preguntas. Escribir esos algoritmos requiere tiempo y dinero. A menudo sólo asequible para unos cuántos. Así que hay inteligencias que se generan colectivamente, y podrían acabar volviéndose en contra del propio colectivo que colabora con sus datos.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. George Pór, Blog of Collective Intelligence
  2. Howard Bloom, Global Brain: The Evolution of Mass Mind from the Big Bang to the 21st Century, 2000
  3. Émile Durkheim, Las formas elementales de la vida religiosa, 1912.
  4. Extraído de: Planeta web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Capítulo 1, punto 2, página 29.
  5. Lévy, Pierre (1994). L'Intelligence collective. París: La Découverte. pp. 253-258. 

Bibliografía[editar]

  • Sun, Ron, (2006). "Cognition and Multi-Agent Interaction". Cambridge University Press.
  • Brown, Philip and Hugh Lauder (2001), "Collective intelligence", chapter 13 in Brown & Lauder, Capitalism and social progress: the future of society in a global economy. Palgrave
  • Cobo Romaní, Cristóbal; Pardo Kuklinski, Hugo. 2007. Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Grup de Recerca d'Interaccions Digitals, Universitat de Vic. Flacso México. Barcelona / México DF.

Enlaces externos[editar]