Inmigración italiana en México

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Italianos en México
Bandera de Italia Bandera de México
Italiani in Messico
Sombrerería ITALIA.JPG
Inmigrantes italianos en la sombrerería ITALIA con el caballero Mario Zumpano 1935.
Regiones de origen Principalmente de norte de Italia.
Descendencia estimada 6.000.000 [1]
Idiomas Chipileño, Español mexicano, Italiano, Lombardo, Véneto, Piamontés, Siciliano
Religiones Predomina el Catolicismo
Migraciones relacionadas Pueblo italiano, Italianos en Cuba, Italianos en Estados Unidos, Italianos en Costa Rica, Italianos en Venezuela
Asentamientos y comunidades activas
1.º Chipilo, Gutiérrez Zamora, Zentla, Puebla de Zaragoza, Monterrey, Ciudad de México, Morelia y Cuernavaca
2.º Resto de México
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La historia de la inmigración italiana en México empezó en los tiempos del Imperio español, pero la mayor parte de la inmigración italiana a México ocurrió hacia fines del siglo XIX. Los primeros italianos que llegaron al suelo mexicano fueron los frailes franciscanos y dominicos que acompañaron a los religiosos españoles en la conquista de las tierras americanas. Después de las guerras napoleónicas empezó en Italia el fenómeno de la "emigración de masa" y algunos italianos se trasladaron a México. Estos primeros emigrantes italianos procedían principalmente del Norte de Italia. Se asentaron principalmente en Zentla (Veracruz) (que fue el primer pueblo italiano en México y posteriormente al pueblo vecino de Tepatlaxco como segundo pueblo italiano en México[2] ), Mazatepec, Tetelas y Chipilo (Puebla), Barreto (Morelos), Lombardía, Nueva Italia y Apatzingán (Michoacán), Aldana (Distrito Federal), Ciudad Altamirano y Chilpancingo (Guerrero), Monterrey (Nuevo León), Cuautitlán, El Oro, Valle de Bravo, Luvianos y Tejupilco (Edomex) y Ciudad del Maíz (San Luis Potosí).

Historia[editar]

Primer convento franciscano de México (1605).

Las relaciones entre Italia y México tienen raíces antiguas. Desde el tiempo de la Conquista y la colonización, no faltaron figuras de italianos que vivieron en este país y dejaron las huellas de su misión. Giovanni Bautista Schiapapria mejor conocido por su nombre castellanizado de Juan Bautista de Chapa, fue uno de los primeros pobladores del Nuevo Reyno de León, escribió una extensa e interesante narrativa de la vida y acontecimientos en dicho reino, además de dar origen y perpetrar el apellido "Chapa" entre sus descendientes que son bastante numerosos, principalmente en Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y sur de Texas. Giovanni Paoli, originario de Brescia, introdujo el arte de la imprenta en México y Estados Unidos en la primera mitad del siglo XVI. En Veracruz se admiran todavía las imponentes estructuras del fuerte de San Juan de Ulúa, proyectado y construido por el arquitecto militar Bautista Antonelli. En los siglos coloniales numerosos misioneros se establecieron en el Norte, para evangelizar y explorar la parte del continente americano que se asoma al Pacífico. Basta citar al padre trentino Eusebio Francisco Chino, geógrafo y explorador que demostró que Baja California es una península; y a Giovanni María Salvaterra, misionero en California, fundador de colegios y provincias de su Orden en México. Durante el siglo XIX, una serie de militares italianos vinieron a México a combatir al amparo de la Bandera de los insurgentes, como Vincenzo Filisola de Potenza, que participó en la guerra de independencia y fue el primer oficial patriota en entrar en la capital el 24 de septiembre de 1821. Otro combatiente que llegó a las jerarquías más altas del ejército mexicano fue el conde Giuseppe Stavoli di Parma, sobreviviente de las guerras napoleónicas.[3]

Manuel Lombardini; presidente mexicano, descendiente de inmigrantes italianos.

Sólo alrededor de 3.000 italianos emigraron a México durante este período, y al menos la tercera parte de ellos regresaron a Italia, o transmigraron hacia los Estados Unidos a causa de conflictos bélicos e internos del país. Posteriormente llegaron nuevas comunidades pero en menor escala.[4]

Aunque hubo una pequeña inmigración burguesa durante la colonia (en la que vino la familia de Manuel Lombardini, Presidente de México en 1853), la mayoría de los italianos que vinieron a México eran agricultores o trabajadores agrícolas de los distritos del norte mexicano. La mayoría de estos inmigrantes procedieron del norte de Italia, especialmente desde el nordeste de las regiones de Véneto, Lombardía, Trentino-Alto Adigio, Lacio, Toscana y Sicilia.[5] Otros llegaron en las primeras décadas del siglo XX, incluidos muchos del sur de Italia.

El aporte de la comunidad italiana en esas décadas se manifestó en muchas áreas: en el campo de las Bellas Artes se recuerdan pintores como Eugenio Landesio, milanés, que enseñó en la Academia de San Carlos, además de Francesco Saverio Cavallari, oriundo de Palermo y profesor de la misma Academia; en arquitectura durante los primeros años del siglo XX trabajaron en México Silvio Contri, que hizo el edificio de la Secretaría de Transportes y el ferrarés Adamo Boari, a quien se deben el gran Palacio de Bellas Artes y el edificio de Correos en Ciudad de México.

Un número importante de colonos italianos, que llegaron a finales de 1800 y principios de 1900, recibió donaciones de tierras de parte del gobierno mexicano con las que crearon importantes colonias agrícolas como Nueva Italia y Zentla:[6]

La colonización italiana del siglo XIX fue sin duda el suceso más relevante en el desarrollo histórico, político, demográfico y económico del municipio de Zentla. Entre otras consecuencias, trajo el asentamiento, en el territorio municipal, de centenares de colonos, con el consiguiente incremento demográfico (poblacional); la fundación de varios centros de población, entre ellos Manuel González (año 1882), y el posterior traslado de la cabecera municipal al mismo (en 1895). La actual cabecera de Zentla recibió la denominación de Manuel González, en honor del presidente del mismo nombre (años 1883-1893), quien favoreció su fundación y desarrollo durante su periodo presidencial cuatro años (1880-1884). Además, desde su fundación en 1882 ha sido conocida popularmente como la colonia de Huatusco (por la cercana ciudad de Huatusco Chicuéllar) y la colonia de los italianos. Estas denominaciones arraigaron tanto que 117 años después de su fundación, el pueblo es conocido, incluso en numerosos documentos oficiales, como «la Colonia».[7]

En efecto, en 1885 llegó a México Dante Cusi, nacido en Brescia en 1848 que, junto con Luis Brioschi, lombardo, se trasladó a Apatzingán (Michoacán) donde compró tierras baldías (terrenos nacionales incultos) y organizó dos grandes colonias agrícolas parecidas a las cooperativas agrícolas italianas: Hacienda Lombardía y Hacienda Nueva Italia. “Por 40 años, éstas fueron el modelo de colonización agrícola en México; desafortunadamente fueron desmembradas en tiempo de la reforma agraria del Presidente Cárdenas”[8]

Los italianos en el siglo XX[editar]

Cementerio de italianos en la Ciudad de México construido en 1900.
Inmigrantes italianos en Monterrey (1905).

Los italianos emigraron a Chipilo en 1882, debido a las inundaciones que hubo en Véneto por el río Piave se anegaron algunos pueblos de la provincia de Belluno, fueron invitados a establecerse en México aprovechando su desgracia. Casi 3,000 colonos italianos se asentaron en esta localidad, donde todavía hoy se habla el dialecto veneciano de esos primeros colonos. La ciudad ahora cuenta con 4.000 habitantes y está siendo hermanada con una ciudad (Segusino) de la Región del Veneto.

Los italianos de Chipilo son famosos en Italia por una batalla del Monte Grappa que hicieron en favor del presidente Carranza de México en 1917. Un centenar de ellos lograron rechazar el ataque del revolucionario Emiliano Zapata, que con 4.000 soldados trató de arrasar el pueblo de Chipilo. El entonces Presidente de México Venustiano Carranza nombró «general» Giacomo Berra, el jefe de los italianos de Chipilo, por esta victoria que fue celebrada también por la prensa del Reino de Italia[9]

Existen también asentamientos de familias chipileñas en otras zonas del país, como en el estado de Guanajuato (Irapuato, San Miguel de Allende) y Querétaro, que han continuado en su mayoría manteniendo la lengua véneta trabajando en la industria agropecuaria.[10]

Mario Zumpano Albamonte[editar]

Mario Zumpano 1930.

En el año de 1928 el súbdito italiano Don Mario Zumpano estableció en la Ciudad de México una fábrica de sombreros de paja llamada: Italia, que fue una de las primeras que por la calidad de sus productos comenzó a expulsar del mercado los productos similares extranjeros. El señor Zumpano, fue el primero que importó la paja para la manufactura del tipo de sombreros canotier y aplicando la técnica de la aventajada industria sombrerera italiana, puso en el mercado sombreros que en calidad igualaban a los extranjeros y a un precio que sorprendió por lo bajo. Con éstos antecedentes, no es difícil suponer que la industria fundada por el caballero italiano de que se trata, haya progresado notablemente a nivel mundial, ya que, por su producción era solicitada por las mejores casas detallistas del ramo. La fábrica de sombreros a la que venimos refiriéndonos, se encontraba ubicada en la Calle de Minatitlán.

Comunidades italianas[editar]

Las comunidades italianas actualmente tienen varias estructuras sociales y culturales (como el "Istituto Italiano di Cultura", la "Dante Alighieri", las "Casas de Italia" y los "Círculos de emigrados").[11] También cuentan con una revista altamente calificada, llamada "Punto d’Incontro" [12]

Los trentino-bolzaneses son una comunidad destacada entre los italianos que en viven en México. Su presencia es notable sobre todo en la educación y los negocios. Su llegada se produjo desde la independencia de México, pero su mayor presencia se dio a principios de los años 70. Entre ellos hubo algunos de lengua alemana (dialecto tirolés austríaco). Se establecieron principalmente en Zentla[13] y en ciudades como Toluca, Mazatlán, Irapuato, Monterrey, Ensenada, Mérida. Su principal centro de reunión, donde se congregan periódicamente, es en la Ciudad de México. Los trentinos fundaron la "Colonia Manuel González", en el estado de Veracruz y en ella prosperaron en el ganado, la producción forrajera y productos lácteos de gran calidad.

Los vénetos son una comunidad numerosa en México. Su presencia es notable sobre todo en la industria, los negocios y el turismo. Su llegada se produjo desde la independencia de México, pero su presencia masiva se dio a principios de 1912. Al igual que los trentinos y lombardos se disgregaron en ciudades como Puebla de Zaragoza, Huatusco, Irapuato, Córdoba, Xalapa y la Ciudad de México. Principalmente los vénetos originarios de Segusino[14] fundaron Chipilo de Francisco Xavier Mina (que en los primeros veinte años fue llamado Colonia Fernández Leal): esta ciudad era un experimento del gobierno mexicano con población exclusiva de colonos extranjeros.

Tabla de flujos migratorios[editar]

Mapa de 1897 donde se notan en rojo las colonias italianas de Chipilo ("Colonia Fernández Leal") y Zentla ("Colonia Manuel González"), no lejos de las estaciones ferroviarias de Puebla y Veracruz
Italianos residentes en México de 1895 a 2010
Año Residentes italianos
1895 2.148
1900 2.575 Crecimiento
1910 2.595 Crecimiento
1921 2.292 Decrecimiento
1930 4.908 Crecimiento
1940 1.183 Decrecimiento
1950 1.220 Crecimiento
1960 3.489 Crecimiento
1970 2.738 Decrecimiento
1980 3.131 Crecimiento
1990 2.004 Decrecimiento
2000 3.904 Crecimiento
2010 4.964 Crecimiento

Fuente: Estadísticas históricas de México 2009, Censo de Población y Vivienda 2010

Italianos residentes en México[editar]

Mexicanos con ascendencia italiana[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Mackay, Carolyn. Il dialetto Veneto di Segusino e Chipilo. Grafiche Antiga (2a ed). Cornuda (Treviso), 2002.
  • Peconi, Antonio. Italianos en México: la emigración a través de los siglos Istituto Italiano di Cultura. México, 1998.
  • Savarino, Franco. Un pueblo entre dos patrias: mito, historia e identidad en Chipilo, Puebla (1912-1943). Escuela nacional de antropología e historia (Vol. 13, Num. 36). México, 2006.
  • Tommasi, Renzo. “Alma parens frugum o pianto lontano?”: la cooperativa di emigrazione agrícola trentina “S. Cristoforo” e la colonizzazione dello Stato di Jalisco nel Messico. “Archivio Trentino di Storia Contemporanea”.Museo Storico in Trento, Trento, 1996.
  • Tommasi, R. y Zilli Mánica, J. B. Tierra y libertad: l’emigrazione trentina in Messico/ La emigración trentina hacia México. Provincia Autónoma di Trento. Trento, 2001.
  • Zilli Manica, José Benigno. Italianos en México. Documentos para la historia de los colonos italianos en México Ediciones Concilio. Xalapa/Veracruz, 2002.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]