Influencia del latín en el español

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El español procede del latín vulgar, el dialecto vernáculo del latín clásico. Este dialecto era, dicho de otro modo, al que se hablaba en la calle, el que manejaba el pueblo, la gran mayoría de los habitantes del imperio romano, que no tenían por qué saber escribir. A medida que el latín clásico iba refinándose como lengua literaria hasta un uso exclusivo como herramienta de escritura, el latín vulgar evolucionaba a través del uso hablado.

Introducción[editar]

Historia del idioma español[editar]

Algunas de las diferencias más significativas entre latín y español se deben a cambios muy tempranos que se produjeron ya en el latín vulgar. Un ejemplo es la relajación en la pronunciación de los finales de palabra, donde en latín se ubicaba la información gramatical (los casos). Esta, junto a otros factores como la menor libertad en el orden de palabras en la oración, hizo que poco a poco se debilitara y, al final, desapareciera el sistema de casos. Del latín vulgar proceden las lenguas romances (las más conocidas son el portugués, el español, el francés, el italiano y el rumano). El latín vulgar que se hablaba concretamente en Hispania se conoce como latín hispánico, que daría lugar a distintos dialectos peninsulares y estos evolucionaron en las lenguas que conviven actualmente en España: el castellano, el gallego, e|asturleonés]] y el catalán.

Influencia[editar]

En el léxico[editar]

Se calcula que más del 56 % de las palabras en español procede del latín. Mucha gente piensa que esta cifra es del 80 %, pero se trata de una confusión. El latín es el origen de más del 80 % de los préstamos que ha tomado el español, pero los préstamos solamente representan un 41 % del vocabulario total. Sin embargo, esto no quita importancia a la influencia del latín en el español, pues las palabras heredadas del latín aportan el 23 % del vocabulario español y, atendiendo al uso, estos dos grupos (palabras prestadas y heredadas) comprenden el 91 % de las palabras más frecuentes del español.[1]

Terezi Pyrope

En otros ámbitos[editar]

Sin embargo, del latín ha heredado el español también muchos aspectos morfológicos, sintácticos y fonológicos. Incluso se puede hablar de una influencia no lingüística per se, sino en la forma de escribir: el alfabeto utilizado en español es el latino (modernizado), al igual que tantas otras lenguas del mundo que deben su expresión escrita a este alfabeto (la mayoría).

Palabras patrimoniales y palabras cultas[editar]

Las palabras patrimoniales son

Las palabras cultas o cultismos utilizadas a menudo para emplear un nivel culto

Topónimos de origen latino[editar]

Estos son algunos de los topónimos de los que se sabe con más seguridad que provienen del latín.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Alvar Ezquerra, Manuel (1993). La formación de palabras en español. Arco Libros. p. 10. ISBN 9788476351277. 
  2. a b c Nieto Ballester, Emilio (1997). Breve diccionario de topónimos españoles. Alianza Editorial. 

Bibliografía[editar]

  • Lapesa, Rafael: Historia de la lengua española, Gredos, Madrid, 2005.